Se supone que un autor se mata escribiendo para que lo lea la mayor cantidad de gente posible. Para lograra esto, se requiere conseguir el reconocimiento de los lectores. Entonces, sería una perdida de tiempo y esfuerzo firmar una obra con un nombre que no es el propio. Sin embargo, son muchos los escritores que optan por usar un alter ego.
Las razones son varias: las hay comerciales - suponiendo que un libro va a vender mejor con un nombre que con otro-, pudorosas - para animarse a contar cosas que comprometerían la propia intimidad, estratégicas - para evitar preconceptos del lector- y las hay con ánimo lúdico, o por salir al baile disfrazado, como una travesura personal.
La moda de los seudónimos es muy antigua. Ya en el siglo XVII . Francois Marie Arouet firmó tanto con el nombre de Voltaire que nadie recordaba su nombre real ni siquiera en su época. En el siglo XVIII abundaban los seudónimos porque nadie quería que trascendiera que una persona respetable estaba metida en el sucio oficio de escribir novelas, algo impropio y frívolo para la época. Por eso mismo, el sofisticado Eric Blair- queriendo evitar que su familia supiera que había frecuentando los bajos fondos de Paris y Londres- firmó como George Orwell, un apellido mucho más vulgar y anodino que el suyo propio, típico de universitario de Eton.
También para no revelar la verdadera identidad, Edward Hamilton Waldo eligió el más intrincado Theodore Sturgeon. Los politicos que escriben tambien se ocultan detrás de nombres falsos. Sadam Hussein firmó como Mahamad Alsaqar su bestseller Zabiba y el rey, y el general Franco firmó como Jaime de Andrade el guión de la película “Raza” y como Jackob Kir sus textos de masonería.
Otros autores eligieron seudónimos para escribir cosas aparentemente diversas. Antonio Machado fue alternativamente Juan de Mairena y Abel Martín; Manuel Vázquez Montalbán firmó como Sixto Cámara, La Baronesa d'Orcy, Luís Dávila, Manolo V el Empecinado o Jack el Decorador. Fernando Pessoa e Italo Svevo- irónicamente- son los que menos pudieron conservar el anonimato de sus falsos nombres.
El exitoso autor de thrillers Jack Higgins firmó como James Graham, Martin Fallon, Hugh Marlow and Harry Patterson, siendo sólo este último su nombre real. ¿El motivo de tanto escondite? Acababa un libro cada tres meses y no podía publicarlos bajo un mismo nombre sin aterrar a los editores por sobresaturación en el mercado. Escondido en sus falsas identidades, él podía ser cinco autores publicando un libro nuevo por año. Lo mismo le pasó a otros autores prolíficos como Stephen King, que – para que le permitieran publicar más libros - firmó sus novelas como Richard Bachman, lo que fue un desacierto de sus editores, ya que sus lectores esperaban un nuevo libro de King . Lo mismo hizo Ian Rankin. El seudónimo de Rankin era Jack (por su hijo) y Harvey ( el apellido de su esposa ), con lo cual los editores quedaron encantados , ya que los apellidos que empiezan con H, I, J, K son los más vendidos porque – al menos en Estados Unidos - ocupan los estantes del medio y es lo primero percibe el comprador al entrar a la librería. Jack Harvey (o sea Ian Rankin) decía encantado que su éxito se debía a que los compradores se confundían su nombre con el de Jack Higgins, favoreciéndolo siempre a él.
Pero hay razones más graves para cambiarse el nombre y renunciar al reconocimiento inmediato.
George Eliot, George Sand e Isaac Dinesen fueron algunas de las tantas damas escritoras que querian escribir otra coa que no fuera la literatura romántica que se les pedía a las mujeres novelistas y así buscaron evitar la discriminación sexual. Atenta a esto, la autora de la saga Harry Potter evitó cuidadosamente firmar como Joanne Elizabeth Rowlings , a sabiendas de que un neutro J.K. Rowlings esquivaría los prejuicios contra la literatura fantástica femenina que existen hasta hoy, y que olvidan maquiavélicamente que Mary Shelley fue la autora del inmortal Frankenstein.
Novelistas y en especial, poetas, buscan seudónimos para ocultar nombres posiblemente cacófonos. La premiada chilena Esther Huneus de Claro eligió el poético Marcela Paz para su ego creativo. Lucila Godoy Alcayaga, adoptó su seudónimo de Gabriela Mistral inspirada en la obra de Gabriel D'Annunzio y Fréderic Mistral. Y Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto firmó como Pablo Neruda para ganar el Nobel de Literatura.
Últimamente hay una vuelta de tuerca hacia una suerte de discriminación al revés: varones que quieren escribir novelas románticas firman como mujeres, suponiendo que, si no lo hacen, las lectoras no las comprarán. Sólo recientemente se supo en el Reino Unido que Emma Blair se llama en verdad Ian Blair, Jessica Stirling es Hugh C Rae, y Jill Sanderson nació Roger Sanderson.
En el masculino mundo del comic y el humor gráfico, muchas mujeres adrede usan sus seudónimos neutros- que no dejen entrever si son hombres o mujeres- o firman con sus iniciales, como hace la colombiana Consuelo Lago, cuyo público creyó durante 34 años de publicar en “El Tiempo” de Bogotá que “C. Lago” era un varón. Otro tanto le sucede a la venezolana Rayma Suprani, que desde hace años hace humor en el diario “El Universal” de Caracas, y solo ahora que su foto ilustra la pagina de humor de la revista del diario se supo que Rayma no el apellido de un hombre, sino el nombre de una mujer.
La artista de comics estadounidense Dale Messick-, autora de la famosa tira Brenda Starr- cambió a su nombre Dalia por Dale, para que los editores no evaluaran su trabajo calculando que estaba hecho por manos femeninas. “Solo cuando firmé Dale me comenzaron publicar”, afirma. Su editor insistió en que ella siguiera usando el apodo masculino, para lograr la aceptación del público. Una pena, porque si todas las autoras firman con nombre de hombre, se seguirá creyendo que las mujeres no pueden crear, cuando lo que sucede es que no las publican.
También hay motivos creativos para ocultar la identidad.
Manuel Vázquez Montalbán opina que los seudónimos son un recurso literario más “Cuando uno escribe bajo seudónimo, escribe diferente porque se mete en la piel de un personaje. Un escritor siempre es su personaje: Kafka es su personaje, Tabucchi es su personaje... A veces hace falta exagerar eso y buscar un personaje dentro del cual te sientes diferente, como cuando en un baile da máscaras te pones una máscara y pasas a ser una persona diferente. De hecho, los seudónimos son una máscara.”
La eterna búsqueda es siempre en torno a lo mismo: ¿Cómo escribo mejor? ¿Qué quieren los lectores? ¿Cómo los convenzo de que mi nombre indica que lo mío vale la pena? Por ende, ¿cómo se elige el seudónimo?
Autores de todo el mundo se martirizan pensando si un cambio de marca registrada logrará un cambio de perfil (o un aumento en el volumen de las ventas, seamos honestos). Y se debaten en complicados cambios de identidad, como cuando Adolfo Bryce Echenique optó por simplificar a Adolfo Bryce, Juan Carlos Martini trocó en los 90 a Juan Martini, o cuando Fogwill obligó a todos a olvidar su nombre de pila. Mientras tanto, Griselda Gambaro sufre corrigiendo a sus interlocutores para que la esdrujulicen a Gámbaro, porque “Gambáro no existe en Italia ni en ninguna parte ”.
Los autores de apellido impronunciable, siempre fantaseamos con la idea de firmar con nombre de fácil memorización, como los que han llevado a la fama a las divas del cine. Se sabe que las iniciales repetidas son pasaporte al éxito internacional, por recordables: Marilyn Monroe (nacida Norma Jean Baker), Brigitte Bardot, Claudia Cardinale, Charles Chaplin , Marcello Mastroianni, Tina Turner( Anna Mae Bullock), Doris Day (Doris Mary Anne von Kappelhoff), Donald Duck, Mickey Mouse, Bugs Bunny, Duffy Duck…
Los nombres cortos con sílabas que casi riman también son pegadizas: Alain Delon, Dan Brown, King Kong…Cuanto más corto, mejor. Paul Hewson no hubiera llegado adonde llegó si no hubiera adoptado el nombre del audífono ortopédico “Bono”, domo se conoce al cantante líder de U2. Farrock Bulsara no daba para rock, y se rebautizó Freddy Mercury. Al boxeador. Cassius Clay le fue mejor como tal que como Muhammad Alí. Y Cat Stevens ganó el mundo con sus canciones, para pasar al olvido cuando se rebautizó Yusuf Islam.
A Angélica Gorodischer no le fue mal con su intrincado apellido de casada, pese a que con el suyo propio tendría una bella doble inicial para encabezar cualquier diccionario de autores o bibliografía por orden alfabético: Angélica Arcal. Pero ella- que es bien feminista- lo justifica, con razón, diciendo “no hay apellidos de mujer. Todos los apellidos son apellidos de hombre: si yo usara mi apellido de soltera, sería el de mi padre, y se usara el de mi mamá seria el de mi abuelo paterno”.
Erica Mann también adoptó el apellido de su ex marido chino -Jong - para estar en la mitad de los estantes y darle un impulso extra a las ventas de su humor erótico.
Quizás por la dificultad de hallar un seudónimo adecuado, Arnold Schwarzenegger y John Katzenbach conservaron sus apellidos natales. Son tan difíciles de pronunciar que la gente se esfuerza el doble en memorizarlos para pedir el video o el último thriller. Bajo el punto de vista semántico, Katzenbach debería dedicarse más a la literatura infantil, dado que su apellido que significa “Arroyo de los gatos”, nombre poco feliz para quien escribe sobre asesinos.
Dado que el significado semántico no es para despreciar, uno se queda pensando si no debiera empezar a firmar como Max Exit, por Máximo Éxito. Claro que “exit” en inglés podría significar una peligrosa salida abrupta del mundo de las letras. Mejor sería Laura Nobel, por laureles y premios…aunque “no-bel”, puede interpretarse lacanianamente como algo que no es bello. También conocí a una Vera Top a quien con gusto le hubiera robado el nombre si ella no hubiera sido sólo una empleada administrativa canadiense sin muchas luces. Mega Starr también suena prometedor si no porque “mega” se aplica más a frecuencias radiales y hamburguesas gigantes y Starr era el sinónimo del menos reconocido de los Beatles, Richard Starkey. Tal vez entonces funcione el apellido Lennon…pero nos recuerda un triste fin.
En suma, podemos debatirnos infinitamente, consultar Tarot, I Ching y numerología sin hallar el nombre ideal.
¿Pero vale la pena usar seudónimo?
Tal vez la única preocupación de los escritores sería olvidar el tema de la firma, y escribir tan, pero tan bien, que nuestros escritos acaben siendo anónimos.
martes, 4 de agosto de 2009
Lo esencial es no aburrir
En una nota en el diario El País, el escritor Alberto Manguel dijo que el placer de leer es “una de las formas más alegres, más generosas, más eficaces de ser conscientes.”¿No parece que estuviera hablando del proceso de la escritura?
Veamos si difieren las razones por las que vale la pena leer, de las razones por las que vale la pena escribir.
Razones para escribir hay tantas como escritores. Pero muchos escritores de todos los tiempos coinciden en afirmar que “escribo para saber qué opino”. En otros tiempos, muchos afirmaban “pienso sólo a través de la pluma”. En la actual época del software, muchos dicen “sólo pienso a través del teclado” o “no veo la hora de sentarme a escribir para saber qué pienso de un tema”.
“Leer nos permite adquirir conciencia del mundo y de nosotros mismos. La lectura añade a la obsesiva búsqueda de nosotros mismos la consolación del placer”, dice Manguel. “Leer es la forma más eficaz de ser conciente.”Escribir, por lo tanto, redobla la eficacia de la conciencia.
Manguel también compara el placer de leer en intimidad con el de compartir esa intimidad con otro, anticipando que el otro disfrutará una lectura tanto como uno mismo: “Acabo de leer un párrafo que me encanta y, antes de cerrar el libro o pasar a otra página, quiero leérselo a otros, regalar a un amigo el nuevo placer descubierto, formar un pequeño ruedo de admiradores de ese texto. Dar un libro a otro lector es decirle: "Éste fue mi espejo; ojalá sea el tuyo". Es así como creamos asociaciones de lectores que tienen algo de sociedades secretas, y es gracias a ellas que ciertos autores no han desaparecido de nuestras bibliotecas canónicas.”
Para los escritores, ese placer nace de saberse leídos e interpretados. Escribir es como prestarle a otro el propio libro de nuestros pensamientos, regalarle un trozo de nuestro cerebro, como si fuera un fragmento del espejo que menciona Manguel.
Manguel también rescata el placer de leer textos malos: “Que un libro nos parezca pésimo, no significa que no nos pueda dar placer. Los grandes poetas nos deleitan; otros menos agraciados también son capaces de hacerlo. Igual hacen los lectores con cierta mala literatura. Parafraseando a Wilde, yo diría que hay que tener un corazón de piedra para no morirse de risa ante ciertas páginas de Azorín o de Ángeles Mastreta.” Todos los escritores han escrito páginas pésimas que no les han dado menor placer que las más sublimes. El proceso es un disfrute, aunque sea, para reírse de uno mismo.
“Un buen escritor es capaz de revelarnos lo que no sabíamos que sabíamos. El lector sabe que, en tales casos, el placer no resulta de la sorpresa, que es obra del azar, sino de la confirmación de algo que ya ha intuido vagamente.”, dice Manguel. Lo mismo afirma el novelista americano John Irving de la escritura: “El lector también disfruta adivinando lo que va a pasar, pero si de hecho lo adivina, se aburre. Adivinar es algo placentero, pero también lo es que a uno lo sorprendan."
Aquí también los extremos de ese puente llamado libro – el lector y el autor – se vuelven a tocar. John Irving recomienda no escribir sin pensar en para quién: “Piensa en el lector, ¿Quién es ese lector? Pienso en él como alguien mucho más inteligente que yo, pero que es un chico, una suerte de prodigio hiperactivo, un mago de la lectura. Consigue interesar al chico y lo soportará todo- también lo entenderá todo. Pero si no logras despertar el interés del chico desde el comienzo, jamás retornará a tí. Este es tu lector: paradójicamente, se trata de un genio cuyo tiempo de concentración es el de un conejo.” El prolífico autor de “El mundo según Garp” insiste en que lo esencial de la buena escritura es que el lector se compelido a terminar el libro: “Si los primeros lectores terminan el libro y les dicen a sus amigos que deben leerlo sí o sí, el libro se convierte en best seller .Uno no le dice a sus amigos que debe leer sí o sí un libro que no pudo terminar.”
Lo esencial al leer, es que un libro no nos aburra.
Lo esencial, al escribir, es no aburrir.
Esa gente que le da sentido a la vida
Harold Bloom, célebre crítico literario de Los Angeles Times dijo que el premio del National Book Award 2003 al best seller Stephen King era “otro golpe bajo en el shockeante proceso de idiotizar nuestra vida cultural”. King no se quedó atrás, en su discurso en la entrega del premio replicó: “Este premio no soluciona el complicado asunto de la literatura popular. Dentro de 20 o 30 años más, quizás, le den este premio a otro escritor que venda lo suficiente para estar en las listas de bestsellers.Pero no necesito servir de botón de muestra de los que se enorgullecen diciendo que nunca leerían nada de John Grisham, Tom Clancy, Mary Higgins Clark o de cualquier otro escritor popular . ¿Qué piensan ustedes? ¿Que se ganarán puntos sociales o académicos por estar deliberadamente fuera de contacto con nuestra cultura?"
Una sola escritora intelectual presente en la ceremonia protestó vagamente, hasta que recibió una llamada de su editor que la mandó callar y disculparse. Lo hizo diciendo “En verdad yo misma leí un libro del señor King, y me pareció muy bueno”.
¿Existe un complot para que la buena literatura permanezca ignorada, mientras la que los intelectuales consideran mediocre venda millones de ejemplares? El novelista ruso Alexander Solzhenitsyn cree que los grandes libros siempre se ignoran: “Un gran escritor es, por así decirlo, como un segundo gobierno en un país. Y por ese motivo ningún régimen aprecia a los grandes escritores,sino solamente a los mediocres” . Salman Rushdie coincide con que escritores y políticos son rivales naturales: “Ambos tratan de hacer al mundo a su propia imagen. Pelean por el mismo territorio”.
Esta dificultad de triunfar con un libro “no masivo” plantea un desafío extra para todo escritor. James Baldwin afirmó que gracias a la temible indiferencia con la que el mundo mira a los creadores talentosos,“el artista se siente obligado a hacer importante a su talento”
Truman Capote se preguntaba por qué con "A sangre fría" no le daban el National Book Award ni el Pulitzer . “ Injusticia, desde luego; se le consideraba a Capote "comercial" y a Norman Mailer – ganador con un libro mediocre- se lo consideraba "serio"- narra Rosa Montero en “ La loca de la casa” – “Uno de los jurados del National, Saul Dealoff, de Newsweek, convenció a los demás que el galardón debía ir a un libro menos "comercial" que "A sangre fría". Tras esto, Capote dijo: "Cuando vi que no me daban aquellos premios, me dije: voy a escribir un libro que os va a dejar a todos avergonzados de vosotros mismos. Vais a ver lo que un escritor verdadero, verdaderamente dotado puede hacer si se lo propone".
Si los premios están hechos para que los derrotados, de pura indignación, escriban más y mejor, ganamos todos.
Todo libro es valioso, y a nadie se puede criticar que lea lo que lea. Más vale un mal libro que ningún libro. Un mal libro puede llevarnos a buscar otro mejor, con el espíritu de “aún no di con el libro que me guste” . Un libro no es malo mientras apasione y no aburra. Creo que hay lectores que merecen a sus escritores y viceversa, y que para llegar a los libros que sacuden la conciencia se necesita la paciencia de un pescador de perlas: abrir valvas estériles todos los días , hasta que encuentres esa perla por la que valieron todos los esfuerzos . Sólo se precisa un poco más de esfuerzo que el que requiere encontrar la música favorita .
A la literatura no se le puede pedir más que a las demás artes , ni que a los mismos seres humanos . No nos pueden gustar todos los textos, pero al menos podemos considerarlos. Hay libros muy malos que han vendido decenas de ediciones completas en varios idiomas. Ellos encontraron a sus propios lectores, que seguramente no son personas que vayan a abrir un libro de Cortázar, de Skármeta o de Paul Bowles. Pero al menos están leyendo. Arte es lo que emociona y da placer y no todos los seres humanos vibramos ante el mismo estímulo.
Tengo la manía de pararme junto a las cajas de las librerías para saber qué lleva la gente. Llevan la última novela de Michael Crichton, Las Recetas de la Hermana Bernarda, libros de reflexiones de Osho y consejos sobre Feng Shui. Suspiro, resignada. Al menos están haciendo cola, todos con un libro en la mano. Eso ya es demasiado bueno.
Después de todo, Crichton asusta, Osho consuela, el Feng Shui agrega una magia simpática a la vida y algunas de las recetas de la Hermana Bernarda son estupendas. Sólo ella sabe hacer tantas cosas con un kilo de papas.
Darle sentido de la vida
"No existe más belleza ni más consuelo que en la mirada que se dirige hacia lo gris, lo soporta, se detiene allí, y adivina, en la desapaciguada conciencia de la negación, la posibilidad de lo bueno." Esas palabras de Theodor W. Adorno describen la tarea del escritor : adivinar la posibilidad de lo bueno en lo gris.
Las respuestas que brinda este libro expresan lo que uno estaba buscando decir y no encontraba cómo.
Invito a los lectores a sumergirse en estas reflexiones acerca de la escritura como quien entra a una conferencia exquisita, en la cual nos encontramos con todos nuestros más admirados autores de todos los tiempos, mezclados con otros que no llegamos a conocer.
Por razones de espacio no pudieron entrar todos los escritores que hubiera querido incluir. Y sí, en cambio, incluí palabras de guionistas, de dramaturgos, de poetas, músicos y pintores que explicaban congran claridad la génesis de su acto creativo.
El orden alfabético es el más lógico y equitativo que hallé para no priorizar artificialmente opiniones igualmente valederas.
Enfoqué la selección hacia los que contaran lo auténtico, desde el corazón del asunto. Algunos responden con una frase, otros con extensos relatos y teorías y otros con ejemplos de lo que dispara su inspiración.
Todos los comentarios son de enorme ayuda para los momentos en que uno pone en duda su vocación de escriba. Y son un consuelo ante la dureza de la vida.
Quise que este fuera un manual de ayuda para el escritor desesperado, para el lector ansioso, para el buscador de certezas , para el que quiere encontrarle sentido a una vida que demasiadas veces parece- según Shakespeare- “un cuento lleno de ruido y furia, contado por un loco” .
Los escritores, finalmente, le dan sentido a la vida.
Una sola escritora intelectual presente en la ceremonia protestó vagamente, hasta que recibió una llamada de su editor que la mandó callar y disculparse. Lo hizo diciendo “En verdad yo misma leí un libro del señor King, y me pareció muy bueno”.
¿Existe un complot para que la buena literatura permanezca ignorada, mientras la que los intelectuales consideran mediocre venda millones de ejemplares? El novelista ruso Alexander Solzhenitsyn cree que los grandes libros siempre se ignoran: “Un gran escritor es, por así decirlo, como un segundo gobierno en un país. Y por ese motivo ningún régimen aprecia a los grandes escritores,sino solamente a los mediocres” . Salman Rushdie coincide con que escritores y políticos son rivales naturales: “Ambos tratan de hacer al mundo a su propia imagen. Pelean por el mismo territorio”.
Esta dificultad de triunfar con un libro “no masivo” plantea un desafío extra para todo escritor. James Baldwin afirmó que gracias a la temible indiferencia con la que el mundo mira a los creadores talentosos,“el artista se siente obligado a hacer importante a su talento”
Truman Capote se preguntaba por qué con "A sangre fría" no le daban el National Book Award ni el Pulitzer . “ Injusticia, desde luego; se le consideraba a Capote "comercial" y a Norman Mailer – ganador con un libro mediocre- se lo consideraba "serio"- narra Rosa Montero en “ La loca de la casa” – “Uno de los jurados del National, Saul Dealoff, de Newsweek, convenció a los demás que el galardón debía ir a un libro menos "comercial" que "A sangre fría". Tras esto, Capote dijo: "Cuando vi que no me daban aquellos premios, me dije: voy a escribir un libro que os va a dejar a todos avergonzados de vosotros mismos. Vais a ver lo que un escritor verdadero, verdaderamente dotado puede hacer si se lo propone".
Si los premios están hechos para que los derrotados, de pura indignación, escriban más y mejor, ganamos todos.
Todo libro es valioso, y a nadie se puede criticar que lea lo que lea. Más vale un mal libro que ningún libro. Un mal libro puede llevarnos a buscar otro mejor, con el espíritu de “aún no di con el libro que me guste” . Un libro no es malo mientras apasione y no aburra. Creo que hay lectores que merecen a sus escritores y viceversa, y que para llegar a los libros que sacuden la conciencia se necesita la paciencia de un pescador de perlas: abrir valvas estériles todos los días , hasta que encuentres esa perla por la que valieron todos los esfuerzos . Sólo se precisa un poco más de esfuerzo que el que requiere encontrar la música favorita .
A la literatura no se le puede pedir más que a las demás artes , ni que a los mismos seres humanos . No nos pueden gustar todos los textos, pero al menos podemos considerarlos. Hay libros muy malos que han vendido decenas de ediciones completas en varios idiomas. Ellos encontraron a sus propios lectores, que seguramente no son personas que vayan a abrir un libro de Cortázar, de Skármeta o de Paul Bowles. Pero al menos están leyendo. Arte es lo que emociona y da placer y no todos los seres humanos vibramos ante el mismo estímulo.
Tengo la manía de pararme junto a las cajas de las librerías para saber qué lleva la gente. Llevan la última novela de Michael Crichton, Las Recetas de la Hermana Bernarda, libros de reflexiones de Osho y consejos sobre Feng Shui. Suspiro, resignada. Al menos están haciendo cola, todos con un libro en la mano. Eso ya es demasiado bueno.
Después de todo, Crichton asusta, Osho consuela, el Feng Shui agrega una magia simpática a la vida y algunas de las recetas de la Hermana Bernarda son estupendas. Sólo ella sabe hacer tantas cosas con un kilo de papas.
Darle sentido de la vida
"No existe más belleza ni más consuelo que en la mirada que se dirige hacia lo gris, lo soporta, se detiene allí, y adivina, en la desapaciguada conciencia de la negación, la posibilidad de lo bueno." Esas palabras de Theodor W. Adorno describen la tarea del escritor : adivinar la posibilidad de lo bueno en lo gris.
Las respuestas que brinda este libro expresan lo que uno estaba buscando decir y no encontraba cómo.
Invito a los lectores a sumergirse en estas reflexiones acerca de la escritura como quien entra a una conferencia exquisita, en la cual nos encontramos con todos nuestros más admirados autores de todos los tiempos, mezclados con otros que no llegamos a conocer.
Por razones de espacio no pudieron entrar todos los escritores que hubiera querido incluir. Y sí, en cambio, incluí palabras de guionistas, de dramaturgos, de poetas, músicos y pintores que explicaban congran claridad la génesis de su acto creativo.
El orden alfabético es el más lógico y equitativo que hallé para no priorizar artificialmente opiniones igualmente valederas.
Enfoqué la selección hacia los que contaran lo auténtico, desde el corazón del asunto. Algunos responden con una frase, otros con extensos relatos y teorías y otros con ejemplos de lo que dispara su inspiración.
Todos los comentarios son de enorme ayuda para los momentos en que uno pone en duda su vocación de escriba. Y son un consuelo ante la dureza de la vida.
Quise que este fuera un manual de ayuda para el escritor desesperado, para el lector ansioso, para el buscador de certezas , para el que quiere encontrarle sentido a una vida que demasiadas veces parece- según Shakespeare- “un cuento lleno de ruido y furia, contado por un loco” .
Los escritores, finalmente, le dan sentido a la vida.
Adler- Amis
Adler, Polly Estados Unidos
No es un títtulo universitario el que hace a un escritor. Es la gran historia que uno tiene para contar. ("And I Quote," Ashton Applewhite, 1992)
Aguilar Camin, Hector España
Cuando no escribo estoy de mal humor. Pero en cuanto me pongo a escribir...es algo físico, casi neurótico...¡Me siento bien! Empiezo el día levantándome a las siete de la mañana, camino un poco, me siento, y si a las once escribí al menos tres o cuatro páginas... me siento bien. Pero deben ser cuatro páginas con sentido en un proyecto, que vayan a alguna parte. Si no, no me siento bien. Me siento insatisfecho si no escribo. ( Literateworld.com)
Alberti, Rafael España
Siempre creí que escribía para comunicarme lo más claramente posible con los que me leen y con los que me escuchan . Incluso en mis momentos de mayor hermetismo he aspirado a la claridad. Ocurre que soy de un país de sol, de líneas netamente recortadas en una bahía feliz como la de Cádiz. Soy un escritor de paz . Entre la espada y el clavel, elijo el clavel . En medio de las más fuertes y violentas tormentas yo soy un pararrayos de la paz (Liberation , 1986)
Almodóvar, Pedro España
Pero te has acostumbrado a escribir para matar el tiempo y eso es lo que importa : no aburrirse demasiado, porque el aburrimiento, como decía Gonzalo Suárez, es la peor de las enfermedades porque es la única que te permite seguir viviendo después de muerto.(“Patty Diphusa y otros textos", Ed. Anagrama, 1994)
Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; traducido por Humphry Ward, 1892).
Amis, Kingsley Inglaterra
Si no enojás a alguien, no tienen sentido escribir . ("Charades")
No es un títtulo universitario el que hace a un escritor. Es la gran historia que uno tiene para contar. ("And I Quote," Ashton Applewhite, 1992)
Aguilar Camin, Hector España
Cuando no escribo estoy de mal humor. Pero en cuanto me pongo a escribir...es algo físico, casi neurótico...¡Me siento bien! Empiezo el día levantándome a las siete de la mañana, camino un poco, me siento, y si a las once escribí al menos tres o cuatro páginas... me siento bien. Pero deben ser cuatro páginas con sentido en un proyecto, que vayan a alguna parte. Si no, no me siento bien. Me siento insatisfecho si no escribo. ( Literateworld.com)
Alberti, Rafael España
Siempre creí que escribía para comunicarme lo más claramente posible con los que me leen y con los que me escuchan . Incluso en mis momentos de mayor hermetismo he aspirado a la claridad. Ocurre que soy de un país de sol, de líneas netamente recortadas en una bahía feliz como la de Cádiz. Soy un escritor de paz . Entre la espada y el clavel, elijo el clavel . En medio de las más fuertes y violentas tormentas yo soy un pararrayos de la paz (Liberation , 1986)
Almodóvar, Pedro España
Pero te has acostumbrado a escribir para matar el tiempo y eso es lo que importa : no aburrirse demasiado, porque el aburrimiento, como decía Gonzalo Suárez, es la peor de las enfermedades porque es la única que te permite seguir viviendo después de muerto.(“Patty Diphusa y otros textos", Ed. Anagrama, 1994)
Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; traducido por Humphry Ward, 1892).
Amis, Kingsley Inglaterra
Si no enojás a alguien, no tienen sentido escribir . ("Charades")
Ampuero - Alvarez
Ampuero, Fernando -Perú
No sé por qué escribo. Tampoco sé por qué escriben los otros escritores del mundo, no logro dilucidar ni siquiera por qué lo hago yo. Sólo sé, con toda claridad, que el acto de escribir responde a un impulso visceral, y la educación de alguna manera lo convierte en lenguaje cifrado. Más importante para mí es para qué escribo: escribo atendiendo ciertos llamados íntimos de la consciencia, escribo para sentir alivio. La escritura creativa es uno de esos procesos de expansión y desahogo que pueden generar a un tiempo angustia, dolor y placer; todo eso de alguna manera me hace resistir mejor la vida. De otro lado, intento purificarme a través de la expresión. Se dice que el periodista piensa con el dedo. Bueno, yo digo que el escritor en ocasiones también hace lo mismo -pensar con el dedo-, pues uno puede vislumbrar la esencia de un proceso mental una vez que éste comienza a desarrollarse en la escritura. Uno suele vivir en el país de las brumas, y lo que hace la creación literaria es trasladar esas brumas al papel, a las teclas, a la opresión del dedo en las teclas, y luego disiparlas. Escribir, en el fondo, es un pacto con la lluvia, una manera de caer siempre y disolverse, de perderse en una calle yendo aguas abajo... Es un ejercicio para solitarios, pero al mismo tiempo la actividad más intensa que puedo concebir y la más tranquila, tiene una cierta aura mágico-religiosa, ya que estás quieto, solamente mueves las manos en tanto paralelamente vives sentimientos e ideas que te conmocionan. Para mí lo importante de la literatura no es su capacidad de hacerte reflexionar, que no es desdeñable, sino fundamentalmente su capacidad de emocionarte. Quienes hacemos literatura somos más animales emocionales que intelectuales. Una novela es una ficción que sucede, un cuento es una ficción que ha sucedido. Cuando escribo un relato corto me preocupo que las primeras frases salgan como un perro a prender al lector de la basta del pantalón. Y si puedo hacer que éste le muerda la pantorrilla, mejor todavía. Del cuento lo importante para mí es que debo saber al empezarlo cuál es el efecto final que deseo plasmar. Yo escribo narraciones que tienen finales detonantes o finales flotantes, pero respecto a ellos lo relevante es el efecto literario que va a suscitar una resonancia psicológica en el lector, ese efecto tengo que conocerlo. Para que no sobre ni falte una palabra tienes que saber bien hacia dónde te diriges. Ciertamente nada de lo que acabo de decir ocurre en la novela; en la novela uno avanza de manera episódica y dispone de más páginas para convencer al lector; en el cuento requieres ser sintético a fin de que el efecto resulte mucho más contundente, contundente incluso teniendo finales flotantes (el final flotante, como yo lo entiendo, es la expresión de la sugerencia y de lo no dicho. A veces omitir datos o no decir ciertas cosas, es decir más). Una de las tantas definiciones del cuento es que es un texto que puede leerse en una tarde; y en lo que atañe a lo formal, la novela es el exceso, mientras que el cuento es el rigor.
La primera idea que tuve sobre Caramelo Verde, el golpe de inspiración, procede de una mañana que entré al centro de Lima y vi en la calle a un sujeto que se acercaba a la ventanilla de los autos. Aproximadamente quince años atrás, yo había conocido a ese sujeto. Habíamos estudiado juntos en el colegio La Inmaculada, un colegio de gente bien. Iba a saludarlo, pero de pronto me di cuenta de que era un cambista callejero y me desconcerté. No le pasé la voz, pero permanecí un buen rato pensando en él. ¿Por qué estaba mi ex compañero ahora en esa situación?, me pregunté. ¿Qué le había pasado para acabar siendo un cambista callejero? La respuesta, ya lo sabemos, es un lugar común: la vida da muchas vueltas. Pero yo, a partir de aquella experiencia, procuré imaginarme qué es lo que le habría pasado. Así empezó la novela.
Aldiss, Brian ,Estados Unidos
Me hice escritor porque no entro bien en la sociedad, siento que no pertenezco al sistema ("W.O.W. - Writers on Writing," de Jon Winokur, 1990).
Altman , Robert ,Estados Unidos
Raymond Carver hacía de lo prosaico poesía. Un crítico dijo que él revelaba lo extraño que se oculta tras lo banal, pero lo que hacía en realidad era captar las maravillosas idiosincrasias del comportamiento humano, esas idiosincrasias que se dan dentro de lo azaroso de las experiencias de la vida. Y el comportamiento humano, cargado de todo su misterio e inspiración, me ha fascinado siempre. Escribir y dirigir constituyen ambos actos de descubrimiento. ("La Maga", 27/4/94)
Alvarez, Julia -República Dominicana
Creo que si no hubiera sido contadora de historias no hubiera sido tan feliz y equilibrada como soy, ni estaría tan integrada como estoy. Porque para mí, contar historias es una forma de encontrar sentido a lo que no entiendo. Eso no significa que después lo entienda. Al contar una historia, aunque no tenga la conclusión, o aunque intelectualmente n la entienda de modo racional, de alguna forma se tranquilizan un poco los fanatasmas que llevo, como cualquiera, en mi cabeza. Para otra gente, la forma de tranquilizar estos fantasmas tiene que ver con otra cosa: con enamorarase, beber, bailar, cocinar o hasta trabajar en el jardín (Radar Libros, 21 /3/99)
Allen , Steve- Estados Unidos
Escribir una canción es un acto compulsivo, un impulso, una necesidad , un deseo. El talento es necesario, por supuesto. No estoy hablando de mí ahora, porque no conozco mi talento. Pero para un escritor hipotético, claro que tiene que tener algo adentro .talento, cualquiera sea el significado de esa palabra. Un instinto, el sentimiento de un don divino.llamémoslo talento, y partamos de esa base. Sin él, no pasa nada. Tiene que haber una necesidad imperiosa, una dependencia, un quedarse aferrado a ese arte; y debe haber conocimiento, acumulación de aprendizaje.El don de saber escribir no sale de la nada.Si alguien sabe que tiene todo eso, nada puede detenerlo. El que tenga el talento debe explotarlo en todas direcciones. Su tarea es su cruzada. Tiene que trabajar en eso y mostrar su capacidad hasta llegar a la gente que lo necesita.("How to write a song", por Henry Kane, Avon Books,1962)
No sé por qué escribo. Tampoco sé por qué escriben los otros escritores del mundo, no logro dilucidar ni siquiera por qué lo hago yo. Sólo sé, con toda claridad, que el acto de escribir responde a un impulso visceral, y la educación de alguna manera lo convierte en lenguaje cifrado. Más importante para mí es para qué escribo: escribo atendiendo ciertos llamados íntimos de la consciencia, escribo para sentir alivio. La escritura creativa es uno de esos procesos de expansión y desahogo que pueden generar a un tiempo angustia, dolor y placer; todo eso de alguna manera me hace resistir mejor la vida. De otro lado, intento purificarme a través de la expresión. Se dice que el periodista piensa con el dedo. Bueno, yo digo que el escritor en ocasiones también hace lo mismo -pensar con el dedo-, pues uno puede vislumbrar la esencia de un proceso mental una vez que éste comienza a desarrollarse en la escritura. Uno suele vivir en el país de las brumas, y lo que hace la creación literaria es trasladar esas brumas al papel, a las teclas, a la opresión del dedo en las teclas, y luego disiparlas. Escribir, en el fondo, es un pacto con la lluvia, una manera de caer siempre y disolverse, de perderse en una calle yendo aguas abajo... Es un ejercicio para solitarios, pero al mismo tiempo la actividad más intensa que puedo concebir y la más tranquila, tiene una cierta aura mágico-religiosa, ya que estás quieto, solamente mueves las manos en tanto paralelamente vives sentimientos e ideas que te conmocionan. Para mí lo importante de la literatura no es su capacidad de hacerte reflexionar, que no es desdeñable, sino fundamentalmente su capacidad de emocionarte. Quienes hacemos literatura somos más animales emocionales que intelectuales. Una novela es una ficción que sucede, un cuento es una ficción que ha sucedido. Cuando escribo un relato corto me preocupo que las primeras frases salgan como un perro a prender al lector de la basta del pantalón. Y si puedo hacer que éste le muerda la pantorrilla, mejor todavía. Del cuento lo importante para mí es que debo saber al empezarlo cuál es el efecto final que deseo plasmar. Yo escribo narraciones que tienen finales detonantes o finales flotantes, pero respecto a ellos lo relevante es el efecto literario que va a suscitar una resonancia psicológica en el lector, ese efecto tengo que conocerlo. Para que no sobre ni falte una palabra tienes que saber bien hacia dónde te diriges. Ciertamente nada de lo que acabo de decir ocurre en la novela; en la novela uno avanza de manera episódica y dispone de más páginas para convencer al lector; en el cuento requieres ser sintético a fin de que el efecto resulte mucho más contundente, contundente incluso teniendo finales flotantes (el final flotante, como yo lo entiendo, es la expresión de la sugerencia y de lo no dicho. A veces omitir datos o no decir ciertas cosas, es decir más). Una de las tantas definiciones del cuento es que es un texto que puede leerse en una tarde; y en lo que atañe a lo formal, la novela es el exceso, mientras que el cuento es el rigor.
La primera idea que tuve sobre Caramelo Verde, el golpe de inspiración, procede de una mañana que entré al centro de Lima y vi en la calle a un sujeto que se acercaba a la ventanilla de los autos. Aproximadamente quince años atrás, yo había conocido a ese sujeto. Habíamos estudiado juntos en el colegio La Inmaculada, un colegio de gente bien. Iba a saludarlo, pero de pronto me di cuenta de que era un cambista callejero y me desconcerté. No le pasé la voz, pero permanecí un buen rato pensando en él. ¿Por qué estaba mi ex compañero ahora en esa situación?, me pregunté. ¿Qué le había pasado para acabar siendo un cambista callejero? La respuesta, ya lo sabemos, es un lugar común: la vida da muchas vueltas. Pero yo, a partir de aquella experiencia, procuré imaginarme qué es lo que le habría pasado. Así empezó la novela.
Aldiss, Brian ,Estados Unidos
Me hice escritor porque no entro bien en la sociedad, siento que no pertenezco al sistema ("W.O.W. - Writers on Writing," de Jon Winokur, 1990).
Altman , Robert ,Estados Unidos
Raymond Carver hacía de lo prosaico poesía. Un crítico dijo que él revelaba lo extraño que se oculta tras lo banal, pero lo que hacía en realidad era captar las maravillosas idiosincrasias del comportamiento humano, esas idiosincrasias que se dan dentro de lo azaroso de las experiencias de la vida. Y el comportamiento humano, cargado de todo su misterio e inspiración, me ha fascinado siempre. Escribir y dirigir constituyen ambos actos de descubrimiento. ("La Maga", 27/4/94)
Alvarez, Julia -República Dominicana
Creo que si no hubiera sido contadora de historias no hubiera sido tan feliz y equilibrada como soy, ni estaría tan integrada como estoy. Porque para mí, contar historias es una forma de encontrar sentido a lo que no entiendo. Eso no significa que después lo entienda. Al contar una historia, aunque no tenga la conclusión, o aunque intelectualmente n la entienda de modo racional, de alguna forma se tranquilizan un poco los fanatasmas que llevo, como cualquiera, en mi cabeza. Para otra gente, la forma de tranquilizar estos fantasmas tiene que ver con otra cosa: con enamorarase, beber, bailar, cocinar o hasta trabajar en el jardín (Radar Libros, 21 /3/99)
Allen , Steve- Estados Unidos
Escribir una canción es un acto compulsivo, un impulso, una necesidad , un deseo. El talento es necesario, por supuesto. No estoy hablando de mí ahora, porque no conozco mi talento. Pero para un escritor hipotético, claro que tiene que tener algo adentro .talento, cualquiera sea el significado de esa palabra. Un instinto, el sentimiento de un don divino.llamémoslo talento, y partamos de esa base. Sin él, no pasa nada. Tiene que haber una necesidad imperiosa, una dependencia, un quedarse aferrado a ese arte; y debe haber conocimiento, acumulación de aprendizaje.El don de saber escribir no sale de la nada.Si alguien sabe que tiene todo eso, nada puede detenerlo. El que tenga el talento debe explotarlo en todas direcciones. Su tarea es su cruzada. Tiene que trabajar en eso y mostrar su capacidad hasta llegar a la gente que lo necesita.("How to write a song", por Henry Kane, Avon Books,1962)
Woody Allen y Hervey Allen
Allen , Woody Estados Unidos
Rara vez me divierto, siempre veo el lado oscuro de las cosas. Precisamente esa es la razón por la que trabajo tanto . La gente siempre intelectualiza y hace muchas preguntas sobre mi ritmo de trabajo, pero yo contesto que la razón que me motiva es la distracción . Me creo pequeños problemas triviales para no tener que enfrentar los grandes. Tiendo a ser muy deprimido. El psicoanálisis me ayudó especialmente cuando hice la transición de escrito- una profesión recluida- a actor" "Cada vez que filmo repito algunas tomas y cambio, cambio y cambio,. Cuando finalmente termino, estoy sin dinero y ya no es posible trabajar más. Al lanzar la película siempre estoy descontento, tengo mucho que lamentar. Mi primer filme lo terminé en 1968 y nunca más lo volví a mirar Así con todos. Si viera mis películas viejas, me volvería inconsolable.Una gran película debe tratar temas profundos de manera lírica , sorprendente.Tiene que ser , además , completamente entretenida y emocionalmente atrapante. Un buen ejemplo es El Séptimo Sello de Ingmar Bergman".("Clarín ", 14/8/88)
Desde siempre supe escribir . Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio. Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación . Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teatro o escuchar música. Y , de algún modo ,a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo."
"Cuando estoy escribiendo es fácil. El día que me levanto para comenzar a escribir de verdad , puedo echar las campanas al vuelo.Porque ese día marca el final de todo . El día en que aprieto el bolígrafo contra el papel, todo ha acabado. Porque todo el trabajo penoso se ha llevado a cabo antes que eso, y escribirlo es un auténtico placer. Y yo escribo rápido. Tan rápido como puedo escribir , porque el trabajo ya está hecho Y puedo escribir bajo todo tipo de condiciones. He escrito en habitaciones de hoteles, sentado en la acera de una calle. He escrito escenas en el dorso de sobres.Puedo escribir mano y luego a máquina las siguientes páginas y luego por detrás de una factura de la lavandería. Escribir es para mí un completo placer. Me encanta . Es una actividad sensual, placentera e intelectual ,que además es divertida. Pensarlo, planearlo , hacer la trama es una agonía. Eso sí es difícil.Cuando termino un guión, lo reescribo al momento. En cuanto he terminado la historia la paso a máquina , ya que se encuentra en un penosos estado. Hago a máquina una versión más clara y repaso rápidamente esa versión con un lápiz . Esto sólo me lleva un par de días . Las reescrituras las hago rápidamente . Vuelvo a revisarlo y se lo paso al servicio de mecanografía. Y nois contratos siempre me han permitido pasar a producción inmediatamente después. Nunca tengo que perder ni un minuto buscando el dinero ni nada de eso. Así que en cuanto saco la última hoja de la máquina de escribir (Woody chasquea los dedos) ¡Ya está! ! Manos a la obra!" (“Página 12", 10 /4/94)
En los últimos treinta años no paré de filmar, porque cuando termino con un proyecto me pregunto qué hacer con mi vida .¿Qué hacer para sobrevivir? Entonces descanso uno o dos días y pienso en otro proyecto . No sé qué hacer con mi tiempo . Es una neurosis que yo tengo . Para mí la felicidad es una distracción . No importa cuánto tratamos de disfrazar las cosas . La existencia en sí es algo muy difícil . Nacemos y no sabemos por qué . Nos ponemos viejos y nos morimos . También nos enfermamos y se enferma la gente que amamos . El único momento feliz es cuando uno puede distraerse. Cuando no enfrenta la realidad de una manera demasiado directa. Eugene O'Neill, Nietzche, todos sintieron que demasiada realidad no se podía soportar . El truco es darle un significado a la propia vida, pero no hacerse demasiadas ilusiones.("Gente" 12/5/94)
Desde siempre supe escribir. Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio . Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación. Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teastro o escuchar música. Y , de algún modo, a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo.("Woody Allen , "Página 12", 10 /4/94)
Durante el último año de la secundaria todo el mundo andaba eligiendo profesiones y caminos a seguir, y yo no tenía una visión clara de nada . En un principio, había barajado la idea de hacerme detective e ingresar en el FBI. Mickey y yo habíamos hablado de hacernos farmacéuticos y alternar los días de trabajo para que el otro pudiera ir a ver los partidos de béisbol. Después pensé en estudiar optometría, una de mis ideas más maduras. También pensé en hacerme mago profesional. De vez en cuando, de una manera muy espontánea, pensaba un poco en hacerme humorista, como la primera veza que vi a Bob Hope en "Ruta de Marruecos", acompañado de mi madre; luego la idea se desvanecía y , al cabo de algún tiempo, volvía a presentarse." "Desde niño he disfrutado con la comedia y he hecho reír a la gente - dice Woody-.Siempre me identificaba con el comediante. Era una forma muy indolora de ir por la vida. Desde luego,los humoristas de cine siempre se hallan en situaciones prefabricadas y tienen un guión escrito, pero si te encuentras en situaciones de la vida real que te resultan dolorosas y nunca te falta un comentario maravillosamente jocospo , eso es estupendo. Yo lo hacía muy bien. Todavía lo hago bien. Supongo que por eso es que puedo ser un escritor humorístico, porque es lo que los escritores humorísticos hacen constantemente. Yo también era capaz de hacerlo. Era un gran mérito mío.
Escribir una obra de teatro con otra persona sería como llamar a un segundo director en una película. Disfruto con el placer de despertar en mi casa, desayuna, encerrarme a solas en una habitación y ponerme a escribir. Estoy mucho más a mis anchas solo en una habitación porque me aíslo del mundo real. Ves y escuchas la interpretación de las frases que has escrito y te das cuenta de que son sensibleras y empalagosas y carecen de toda gracia. Ahí es cuando las reescribo cuantas veces sea necesario.("Woody Allen", por Eric Lax, Ediciones B, 1991)
Alguien me preguntó una vez si mi sueño era continuar vivo en el corazón de mi gente , y respondí que lo que me gustaría es continuar viviendo en mi departamento. Eso es lo que me gustaría."(Entrevista publicada en "Rolling Stone- Woody Allen en imágenes y palabras" Editado por Linda Sunshine,Ediciones B, Grupo Zeta ,1993)
Allen, Hervey Estados Unidos
Mi problema al escribir no es buscar material para poner en un libro , sino cavar alrededor de él y descubrir qué cosas pueden sacarse.
Rara vez me divierto, siempre veo el lado oscuro de las cosas. Precisamente esa es la razón por la que trabajo tanto . La gente siempre intelectualiza y hace muchas preguntas sobre mi ritmo de trabajo, pero yo contesto que la razón que me motiva es la distracción . Me creo pequeños problemas triviales para no tener que enfrentar los grandes. Tiendo a ser muy deprimido. El psicoanálisis me ayudó especialmente cuando hice la transición de escrito- una profesión recluida- a actor" "Cada vez que filmo repito algunas tomas y cambio, cambio y cambio,. Cuando finalmente termino, estoy sin dinero y ya no es posible trabajar más. Al lanzar la película siempre estoy descontento, tengo mucho que lamentar. Mi primer filme lo terminé en 1968 y nunca más lo volví a mirar Así con todos. Si viera mis películas viejas, me volvería inconsolable.Una gran película debe tratar temas profundos de manera lírica , sorprendente.Tiene que ser , además , completamente entretenida y emocionalmente atrapante. Un buen ejemplo es El Séptimo Sello de Ingmar Bergman".("Clarín ", 14/8/88)
Desde siempre supe escribir . Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio. Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación . Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teatro o escuchar música. Y , de algún modo ,a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo."
"Cuando estoy escribiendo es fácil. El día que me levanto para comenzar a escribir de verdad , puedo echar las campanas al vuelo.Porque ese día marca el final de todo . El día en que aprieto el bolígrafo contra el papel, todo ha acabado. Porque todo el trabajo penoso se ha llevado a cabo antes que eso, y escribirlo es un auténtico placer. Y yo escribo rápido. Tan rápido como puedo escribir , porque el trabajo ya está hecho Y puedo escribir bajo todo tipo de condiciones. He escrito en habitaciones de hoteles, sentado en la acera de una calle. He escrito escenas en el dorso de sobres.Puedo escribir mano y luego a máquina las siguientes páginas y luego por detrás de una factura de la lavandería. Escribir es para mí un completo placer. Me encanta . Es una actividad sensual, placentera e intelectual ,que además es divertida. Pensarlo, planearlo , hacer la trama es una agonía. Eso sí es difícil.Cuando termino un guión, lo reescribo al momento. En cuanto he terminado la historia la paso a máquina , ya que se encuentra en un penosos estado. Hago a máquina una versión más clara y repaso rápidamente esa versión con un lápiz . Esto sólo me lleva un par de días . Las reescrituras las hago rápidamente . Vuelvo a revisarlo y se lo paso al servicio de mecanografía. Y nois contratos siempre me han permitido pasar a producción inmediatamente después. Nunca tengo que perder ni un minuto buscando el dinero ni nada de eso. Así que en cuanto saco la última hoja de la máquina de escribir (Woody chasquea los dedos) ¡Ya está! ! Manos a la obra!" (“Página 12", 10 /4/94)
En los últimos treinta años no paré de filmar, porque cuando termino con un proyecto me pregunto qué hacer con mi vida .¿Qué hacer para sobrevivir? Entonces descanso uno o dos días y pienso en otro proyecto . No sé qué hacer con mi tiempo . Es una neurosis que yo tengo . Para mí la felicidad es una distracción . No importa cuánto tratamos de disfrazar las cosas . La existencia en sí es algo muy difícil . Nacemos y no sabemos por qué . Nos ponemos viejos y nos morimos . También nos enfermamos y se enferma la gente que amamos . El único momento feliz es cuando uno puede distraerse. Cuando no enfrenta la realidad de una manera demasiado directa. Eugene O'Neill, Nietzche, todos sintieron que demasiada realidad no se podía soportar . El truco es darle un significado a la propia vida, pero no hacerse demasiadas ilusiones.("Gente" 12/5/94)
Desde siempre supe escribir. Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio . Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación. Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teastro o escuchar música. Y , de algún modo, a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo.("Woody Allen , "Página 12", 10 /4/94)
Durante el último año de la secundaria todo el mundo andaba eligiendo profesiones y caminos a seguir, y yo no tenía una visión clara de nada . En un principio, había barajado la idea de hacerme detective e ingresar en el FBI. Mickey y yo habíamos hablado de hacernos farmacéuticos y alternar los días de trabajo para que el otro pudiera ir a ver los partidos de béisbol. Después pensé en estudiar optometría, una de mis ideas más maduras. También pensé en hacerme mago profesional. De vez en cuando, de una manera muy espontánea, pensaba un poco en hacerme humorista, como la primera veza que vi a Bob Hope en "Ruta de Marruecos", acompañado de mi madre; luego la idea se desvanecía y , al cabo de algún tiempo, volvía a presentarse." "Desde niño he disfrutado con la comedia y he hecho reír a la gente - dice Woody-.Siempre me identificaba con el comediante. Era una forma muy indolora de ir por la vida. Desde luego,los humoristas de cine siempre se hallan en situaciones prefabricadas y tienen un guión escrito, pero si te encuentras en situaciones de la vida real que te resultan dolorosas y nunca te falta un comentario maravillosamente jocospo , eso es estupendo. Yo lo hacía muy bien. Todavía lo hago bien. Supongo que por eso es que puedo ser un escritor humorístico, porque es lo que los escritores humorísticos hacen constantemente. Yo también era capaz de hacerlo. Era un gran mérito mío.
Escribir una obra de teatro con otra persona sería como llamar a un segundo director en una película. Disfruto con el placer de despertar en mi casa, desayuna, encerrarme a solas en una habitación y ponerme a escribir. Estoy mucho más a mis anchas solo en una habitación porque me aíslo del mundo real. Ves y escuchas la interpretación de las frases que has escrito y te das cuenta de que son sensibleras y empalagosas y carecen de toda gracia. Ahí es cuando las reescribo cuantas veces sea necesario.("Woody Allen", por Eric Lax, Ediciones B, 1991)
Alguien me preguntó una vez si mi sueño era continuar vivo en el corazón de mi gente , y respondí que lo que me gustaría es continuar viviendo en mi departamento. Eso es lo que me gustaría."(Entrevista publicada en "Rolling Stone- Woody Allen en imágenes y palabras" Editado por Linda Sunshine,Ediciones B, Grupo Zeta ,1993)
Allen, Hervey Estados Unidos
Mi problema al escribir no es buscar material para poner en un libro , sino cavar alrededor de él y descubrir qué cosas pueden sacarse.
Isabel Allende
Allende Isabel Chile
Cuando escribo no me propongo cambiar el mundo, ni la mentalidad a ninguna persona. Lo único que me propongo es crear puentes, compartir, tratar de que el lector y yo entremos en un campo que pueda ser ficticio, un campo en el cual pueda compartir las leyes humanas. Yo creo que ningún escritor por si solo puede decir por qué escribe ni para quién escribe. Sabe que tiene muy poco poder, el poder de un libro es muy limitado, es poca la gente que lee, poca la gente que tiene acceso a los libros, porque no tiene dinero para comprarlos o no tiene el hábito de la lectura”,
( Discurso en Mexico, Octubre de 2002)
Tengo un gran respeto por los poetas, no por los novelistas. Uno aprende a escribir, pero poeta se nace. Todos sabemos contar historias en forma oral o escrita, pero el poeta nos ofrece una realidad sintetizada desde un punto de vista único . El resto de la literatura es un oficio, como el de carpintero.(”La Nación" , 26/3/94)
"Si hubiera sido varón, sin duda mi carrera habría comenzado antes. A los 19 años habría publicado mis primeras poesías y me habría considerado yo misma/o la nueva promesa de las letras chilenas. Me habrían estimulado desde temprano en talleres literarios, los críticos me habrían mirado con muy buenos ojos.Fijate que cuando pienso en "La casa de los espíritus" me maravilla ver ahora la película, porque es como ver que se cierra un círculo que comenzó en la cocina de mi apartamento en Caracas, en el exilio, trabajando de noche con una pequeña máquina portátil. Después de comer y lavar los platos, me quedaba escribiendo esto que no sabía qué era , pero que no podía dejar de hacerlo. Y siento que fue como un embarazo de elefante , que desde el año 1973 se fue gestando dentro de mí esta criatura. Y cuando llegué al final, se lo mostré a mi mamá y ella opinó: "Bueno, esto es una novela" “¿Tu crees que será realmente una novela?", le pregunté yo. "Yo creo que sí", insistió ella. Y con su ayuda y con la del resto de la familia empezamos a hacer algunos arreglos para material adentro del género novela. Para elegir el título escribimos 15 posibles y no nos poníamos de acuerdo, hubo peleas horrorosas, hasta que se me ocurrió: "Ya está , que lo decida la suerte.", y así salió "la casa de los espíritus" . Después tuve muchísima suerte pero la vida se ha encargado de que yo nunca me olvide del dolor, de manera que tengo los pies bien plantados en la tierra y tengo mucha conciencia de que tedio esto que está pasando con la película sucede en un círculo externo a mí, que no me toca en lo que esencialmente soy: un ser humano común y corriente. (Revista "Humor", Julio '94)
A través de las historias me resulta más fácil expresar una idea. A menudo, en un caso particular, puedo llegar al fondo de algo que si lo trato de entender en la generalización nunca llego al fondo. Tal vez por eso cuento historias, porque me resulta más fácil hablar de las ideas cuando las puedo centrar en un caso particular.Tiene que ver con lo afectivo y con la emoción.Toda persona que tiene una vida pública y un trabajo público tiene la responsabilidad de ser lo más honesto posible con lo que uno es y con lo que uno cree . Ser consecuente con lo que uno dice y hace y con la persona que uno es internamente. Pero hasta allí llega mi responsabilidad. No creo que yo tenga un mensaje o respuestas, lo que tengo son preguntas, las mismas de todo el mundo.Y si a través de esas preguntas que hacemos todos, entre todos logramos alguna partícula de verdad, me voy a sentir muy contenta, pero no creo que tenga la misión de cambiar a nadie ni de iluminar la vida ni las ideas de nadie. Pero si no puedo volver a escribir, no importa:haré empanadas. ("La Maga", 25/1/95)
La escritura me ayudó a plasmar el dolor de la pérdida de Paula, a ponerle límite, a decir "vamos a contener este horror dentro de estos límites. Que no invada, que no contamine lo demás. Dejámoslo aquí , circunscripto.En ese sentido me ayudó la escritura. Y salió este libro.-No me gusta hablar, pero tampoco tengo una idea concreta de lo que voy a escribir. El 8 de Enero trato, honestamente, de sentarme ante la computadora, y que la primer frase nazca del vientre y no de la cabeza. Por eso trato de no prepararme. Ese día trato de estar sola, en mucho silencio, mucha soledad. Ese día nadie llama, nadie molesta ni viene, y me encierro aquí a tratar de entrar dentro de mí, porque la primera frase que escriba abre la puerta a una dimensión que tengo que explorar.(Revista "Viva", 24/12/94 )
Hoy es el 8 de Enero de 1992.En un día como hoy, hace once años, comencé una carta en Caracas para despedirme de mi abuelo, que agonizaba con un siglo de lucha a la espalda. Sus firmes huesos seguían resistiendo, aunque hacía mucho él se preparaba para seguir a la Memé, quien le hacía señas desde el umbral. Yo no podía regresar a Chile, y no era el caso de molestarlo con el teléfono que tanto lo fastidiaba, para decirle que se fuera tranquilo, porque nada se perdería de ese tesoro de anécdotas que me contó a lo largo de nuestra amistad, yo nada había olvidado. Poco después el viejo murió, pero el cuento me había atrapado y no pude detenerme, otras voces hablaban a través de mí, escribía en trance, con la sensación de ir desenredando un ovillo de lana , y con la misma urgencia con que escribo ahora. Al final del año se habían juntado quinientas páginas en una bolsa de lona, y comprendí que eso ya no era una carta, entonces anunció tímidamente a la familia que había escrito un libro. ¿Cómo se titula?, preguntó mi madre. Hicimos una lista de nombres, pero no logramos ponernos de acuerdo con ninguno, y entonces tú, Paula, lanzaste una moneda al aire para decidirlo. Así nació y se bautizó mi primera novela,”La casa de los espíritus”, y yo me inicié en el vicio irrecuperable de contar historias. Ese libro me salvó la vida. La escritura es una larga introspección, es un viaje hacia las cavernas más oscuras de la conciencia , una lenta meditación. Escribo a tientas en el silencio, y por el camino descubro partículas de verdad , pequeños cristales que caben en la palma de una mano y justifican mi paso por este mundo. También un 8 de Enero comencé mi segunda novela y después ya no me atreví a cambiar esa fecha afortunada, en parte por superstición, pero también por disciplina. Me vuelco en estas páginas en un intento irracional de vencer mi terror, se me ocurre que si doy forma a esta devastación podré ayudarte y ayudarme el meticuloso ejercicio de la escritura puede ser nuestra salvación. "Los villanos constituyen la parte más sabrosa de los cuentos "Siempre me sentí diferente, desde que puedo recordarlo he estado marginada; no pertenecía realmente a mi familia, a mi medio social, a un grupo. Supongo que de ese sentimiento de soledad nacen las preguntas que impulsan a escribir, en la búsqueda de respuestas se gestan los libros."Cuando nos fuimos de casa y me despedí del mural, mi madre me dio un cuaderno para registrar lo que antes pintaba: un cuaderno de anotar la vida.Toma, desahógate escribiendo, me dijo. Así lo hice entonces, y así lo hago ahora en estas páginas. ¿Qué otra cosa puedo hacer?"¡La vida es tan larga y difícil! - dijo mi madre- Al menos tú puedes escribir para entenderla.El proceso alegre de engendrar un niño, la paciencia de gestarlo, la fortaleza para traerlo a la vida y el sentimiento de profundo asombro en que culmina , sólo puedo compararlo al de crear un libro. Los hijos, como los libros , son viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo la mente y el alma cambian de dirección , se vuelven hacia el centro mismo de la existencia. "En estos meses he quedado vacía , se me agotó la inspiración, pero también es posible que las historias sean criaturas con vida propia que existen en las sombras de una misteriosa dimensión, y en ese caso todo sea cuestión de abrirme nuevamente para que entren en mí , se organicen a su antojo y salgan convertidas en palabras. No me pertenecen, no son mis creaciones, pero si logro romper los muros de la angustia donde estoy encerrada, puedo volver a servirles de medium. Si eso no ocurre, tendré que cambiar de oficio. Mi cuerpo cumplía funciones como autómata y mi mente estaba perdida en ese mundo que nacía palabra a palabra. Llegaba a casa cuando comenzaba a oscurecer, cenaba con la familia, me daba una ducha y luego me sentaba en la cocina o en el comedor frente a una pequeña máquina portátil, hasta que la fatiga me obligaba a partir a la cama.Escribía sin esfuerzo alguno, sin pensar porque mi abuela clarividente me dictaba. A las seis de la madrugada debía levantarme para ir al trabajo, pero esas pocas horas de sueño eran suficientes; andaba en trance, me sobraba energía, como si llevara una lámpara encendida por dentro. En ese tiempo sin amor encontré evasión en la escritura. "Mediante una ceremonia secreta dispongo la mente y el alma para recibir la primera frase en trance, así se entreabre una puerta que me permite atisbar al otro lado y percibir los borrosos contornos de la historia que espera por mí. En los meses siguientes cruzará el umbral para explorar y poco a poco, si tengo suerte , los personajes cobrarán vida, se harán cada vez más precisos y reales , se me irá revelando el cuento. Ignoro cómo y por qué escribo, mis libros no nacen en la mente, se gestan en el vientre, son criaturas caprichosas con vida propia, siempre dispuestas a traicionarme. No decido el tema, el tema me escoge a mí, mi labor consiste simplemente en dedicarle suficiente tiempo, soledad y disciplina para que se escriba solo.
En el lento y silencioso proceso de la escritura entro en un estado de lucidez, en el cual a veces puedo descorrer los velos y ver lo invisible, tal como hacía mi abuela con su mesa de tres patas.El problema con la ficción es que debe ser creíble, en cambio la realidad rara vez lo es.Cuando entro en un período de dudas me repito que voy a escribir un libro malo, y así se me pasa el pánico. Los Cuentos de Eva Luna” fueron regalos enviados desde otra dimensión, cada uno lo recibí completo como una manzana desde la primera hasta la última frase. La novela es un proyecto de largo aliento en el cual cuentan sobre todo la resistencia y la disciplina, es como bordar una compleja tapicería con hilos de muchos colores, se trabaja por el revés, pacientemente, puntada a puntada, cuidando que no queden nudos visibles, siguiendo un diseño vago que sólo se aprecia al final, cuando se coloca la última hebra y se voltea el tapiz al derecho para ver el dibujo terminado. Con un poco de suerte , el encanto del conjunto disimula los defectos y las torpezas de la tarea. En un cuento, en cambio, todo se ve , no debe sobrar o faltar nada , se dispone del espacio justo y de poco tiempo, si se corrige demasiado se pierde esa ráfaga de aire fresco que el lector necesita para echar a volar . Es como lanzar una flecha, se requieren instinto, práctica y precisión de buen arquero , fuerza para disparar,ojo para medir la distancia y la velocidad , buena suerte para dar en el blanco. La novela se hace con trabajo , el cuento con inspiración ; para mí es un género tan difícil como la poesía, no creo que vuelva a intentarlo a menos que , como esos Cuentos de Eva Luna, me caigan del cielo. Una vez más comprobé que el tiempo a solas con la escritura es mi tiempo mágico, la hora de las brujerías , lo único que me salva cuando todo a mi alrededor amenaza con venirse abajo. ("Paula" - Sudamericana/Plaza &Janés,1996)
Trabajo seriamente, pero no lo tomo en serio. Cocino seriamente, pico muy bien la cebolla y las lechugas, pero no me tomo la cocina en serio. Y lo mismo hago con la literatura. Escribo meticulosa y pacientemente, pero no creo que la literatura en sí sea nada serio ni importante para nadie. Antes iba a congresos de escritores y oía a los escritores hablar de sí mismos, de su trabajo, de su obra, y me daba vergüenza ajena. Me picaba la piel. Eso de darse autobombo, eso de hablar de sí mismo como de creadores y de su trabajo como la obra… me daba vergüenza. Y no soportaba que se analizaran unos a otros y se echaran flores, eso es vergonzoso. No creo que la literatura sea un fin en sí misma. No creo en el arte por el arte. No tengo ningún respeto por la literatura y la trato con la mínima solemnidad. Para mí, la literatura es una manera mágica de atrapar a alguien por el cuello y decirle: "mira, así estamos, esto es lo que existe".
He escrito toda mi vida, diarios, cartas, notitas… después me dediqué años al periodismo, hice teatro… siempre como en la periferia de la literatura, dando vueltas, rondando, como un perro. Y por último, ya vieja, a los cuarenta años, empecé a escribir ficción. Pero siempre he sentido esa necesidad de poner por escrito todo lo que pasa, porque es la única manera de ordenar mi vida, me parece que lo que no escribo lo barre el viento. Es importante, aunque sólo sea la carta que escribo a mi madre todos los días. Es como una necesidad. A veces ella me escribe incluso más de una carta al día y es maravilloso porque llevamos así 35 años. En ese rato de la mañana temprano en que me pongo a escribirla, prendo la computadora, abro lo que llamo el compartimento, un espacio de la mente para la escritura, ordeno lo que pasó el día anterior y al ponerlo por escrito, existe. Sé que aunque se me olvide todo hay un armario en Chile donde están acumulados 35 años de cartas a mi madre. O sea, que mi vida realmente existe. Hasta hace muy poco, las mujeres estaban condenadas al silencio. Las mujeres han escrito, en América, desde sor Juana Inés de la Cruz. Han escrito maravillosos libros e incluso hay una premio Nobel, Gabriela Mistral. Sin embargo, hay una especie de conspiración de silencio en torno a su trabajo. No se espera que sea creativa en un mundo machista. Tenemos que dar el doble de batallas para ganar la mitad de reconocimiento. Cuesta mucho publicar, y cuando se consigue, si tenemos éxito, se nos descalifica. Si no tenemos éxito, los hombres se sienten más seguros, ya no importa y pueden dar una crítica mejor. Pero eso sí, siempre que el libro no se venda. En la última década más y más mujeres están escribiendo, porque los editores han descubierto que más y más mujeres leen, y que len mucha más ficción que los hombres. Ahí hay un mercado que empiezan a explotar, están Ángeles Mastretta, Laura Esquivel y muchas otras. Pero esto sucede por una necesidad comercial de los editores. Bueno, me enorgullece y me complace, pero no tiene nada que ver conmigo. Hay un montón de gente que vive de la literatura sin haber escrito una palabra. Ese es otro oficio: analizar los libros, enseñarlos, promoverlos, publicarlos, criticarlos… Eso no tiene nada que ver con el proceso íntimo y callado de escribir. Esa es la parte que me toca a mí, la que tengo que hacer yo calladamente, sobre esta mesa. Es un oficio modesto que no tiene la grandeza ni la complicación que cree la gente que vive en torno a la literatura. Escribir una novela es como bordar una tapicería con hilos de muchos colores. Es un trabajo artesanal, de cuidado y de disciplina. Creo que existe una perspectiva que la da el sexo, la edad, la raza y las circunstancias en que uno nace. Todo determina una perspectiva para ver la vida que, naturalmente, determina lo que uno escribe. Pero la literatura misma tiene como única materia prima la palabra, y esa no tiene sexo. A nosotras, como mujeres, no nos conviene segregarnos, porque ya nos segregan bastante, así que no creo necesario establecer un género que se llame literatura femenina. Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso
(www.isabel-allende.com)
Cuando escribo no me propongo cambiar el mundo, ni la mentalidad a ninguna persona. Lo único que me propongo es crear puentes, compartir, tratar de que el lector y yo entremos en un campo que pueda ser ficticio, un campo en el cual pueda compartir las leyes humanas. Yo creo que ningún escritor por si solo puede decir por qué escribe ni para quién escribe. Sabe que tiene muy poco poder, el poder de un libro es muy limitado, es poca la gente que lee, poca la gente que tiene acceso a los libros, porque no tiene dinero para comprarlos o no tiene el hábito de la lectura”,
( Discurso en Mexico, Octubre de 2002)
Tengo un gran respeto por los poetas, no por los novelistas. Uno aprende a escribir, pero poeta se nace. Todos sabemos contar historias en forma oral o escrita, pero el poeta nos ofrece una realidad sintetizada desde un punto de vista único . El resto de la literatura es un oficio, como el de carpintero.(”La Nación" , 26/3/94)
"Si hubiera sido varón, sin duda mi carrera habría comenzado antes. A los 19 años habría publicado mis primeras poesías y me habría considerado yo misma/o la nueva promesa de las letras chilenas. Me habrían estimulado desde temprano en talleres literarios, los críticos me habrían mirado con muy buenos ojos.Fijate que cuando pienso en "La casa de los espíritus" me maravilla ver ahora la película, porque es como ver que se cierra un círculo que comenzó en la cocina de mi apartamento en Caracas, en el exilio, trabajando de noche con una pequeña máquina portátil. Después de comer y lavar los platos, me quedaba escribiendo esto que no sabía qué era , pero que no podía dejar de hacerlo. Y siento que fue como un embarazo de elefante , que desde el año 1973 se fue gestando dentro de mí esta criatura. Y cuando llegué al final, se lo mostré a mi mamá y ella opinó: "Bueno, esto es una novela" “¿Tu crees que será realmente una novela?", le pregunté yo. "Yo creo que sí", insistió ella. Y con su ayuda y con la del resto de la familia empezamos a hacer algunos arreglos para material adentro del género novela. Para elegir el título escribimos 15 posibles y no nos poníamos de acuerdo, hubo peleas horrorosas, hasta que se me ocurrió: "Ya está , que lo decida la suerte.", y así salió "la casa de los espíritus" . Después tuve muchísima suerte pero la vida se ha encargado de que yo nunca me olvide del dolor, de manera que tengo los pies bien plantados en la tierra y tengo mucha conciencia de que tedio esto que está pasando con la película sucede en un círculo externo a mí, que no me toca en lo que esencialmente soy: un ser humano común y corriente. (Revista "Humor", Julio '94)
A través de las historias me resulta más fácil expresar una idea. A menudo, en un caso particular, puedo llegar al fondo de algo que si lo trato de entender en la generalización nunca llego al fondo. Tal vez por eso cuento historias, porque me resulta más fácil hablar de las ideas cuando las puedo centrar en un caso particular.Tiene que ver con lo afectivo y con la emoción.Toda persona que tiene una vida pública y un trabajo público tiene la responsabilidad de ser lo más honesto posible con lo que uno es y con lo que uno cree . Ser consecuente con lo que uno dice y hace y con la persona que uno es internamente. Pero hasta allí llega mi responsabilidad. No creo que yo tenga un mensaje o respuestas, lo que tengo son preguntas, las mismas de todo el mundo.Y si a través de esas preguntas que hacemos todos, entre todos logramos alguna partícula de verdad, me voy a sentir muy contenta, pero no creo que tenga la misión de cambiar a nadie ni de iluminar la vida ni las ideas de nadie. Pero si no puedo volver a escribir, no importa:haré empanadas. ("La Maga", 25/1/95)
La escritura me ayudó a plasmar el dolor de la pérdida de Paula, a ponerle límite, a decir "vamos a contener este horror dentro de estos límites. Que no invada, que no contamine lo demás. Dejámoslo aquí , circunscripto.En ese sentido me ayudó la escritura. Y salió este libro.-No me gusta hablar, pero tampoco tengo una idea concreta de lo que voy a escribir. El 8 de Enero trato, honestamente, de sentarme ante la computadora, y que la primer frase nazca del vientre y no de la cabeza. Por eso trato de no prepararme. Ese día trato de estar sola, en mucho silencio, mucha soledad. Ese día nadie llama, nadie molesta ni viene, y me encierro aquí a tratar de entrar dentro de mí, porque la primera frase que escriba abre la puerta a una dimensión que tengo que explorar.(Revista "Viva", 24/12/94 )
Hoy es el 8 de Enero de 1992.En un día como hoy, hace once años, comencé una carta en Caracas para despedirme de mi abuelo, que agonizaba con un siglo de lucha a la espalda. Sus firmes huesos seguían resistiendo, aunque hacía mucho él se preparaba para seguir a la Memé, quien le hacía señas desde el umbral. Yo no podía regresar a Chile, y no era el caso de molestarlo con el teléfono que tanto lo fastidiaba, para decirle que se fuera tranquilo, porque nada se perdería de ese tesoro de anécdotas que me contó a lo largo de nuestra amistad, yo nada había olvidado. Poco después el viejo murió, pero el cuento me había atrapado y no pude detenerme, otras voces hablaban a través de mí, escribía en trance, con la sensación de ir desenredando un ovillo de lana , y con la misma urgencia con que escribo ahora. Al final del año se habían juntado quinientas páginas en una bolsa de lona, y comprendí que eso ya no era una carta, entonces anunció tímidamente a la familia que había escrito un libro. ¿Cómo se titula?, preguntó mi madre. Hicimos una lista de nombres, pero no logramos ponernos de acuerdo con ninguno, y entonces tú, Paula, lanzaste una moneda al aire para decidirlo. Así nació y se bautizó mi primera novela,”La casa de los espíritus”, y yo me inicié en el vicio irrecuperable de contar historias. Ese libro me salvó la vida. La escritura es una larga introspección, es un viaje hacia las cavernas más oscuras de la conciencia , una lenta meditación. Escribo a tientas en el silencio, y por el camino descubro partículas de verdad , pequeños cristales que caben en la palma de una mano y justifican mi paso por este mundo. También un 8 de Enero comencé mi segunda novela y después ya no me atreví a cambiar esa fecha afortunada, en parte por superstición, pero también por disciplina. Me vuelco en estas páginas en un intento irracional de vencer mi terror, se me ocurre que si doy forma a esta devastación podré ayudarte y ayudarme el meticuloso ejercicio de la escritura puede ser nuestra salvación. "Los villanos constituyen la parte más sabrosa de los cuentos "Siempre me sentí diferente, desde que puedo recordarlo he estado marginada; no pertenecía realmente a mi familia, a mi medio social, a un grupo. Supongo que de ese sentimiento de soledad nacen las preguntas que impulsan a escribir, en la búsqueda de respuestas se gestan los libros."Cuando nos fuimos de casa y me despedí del mural, mi madre me dio un cuaderno para registrar lo que antes pintaba: un cuaderno de anotar la vida.Toma, desahógate escribiendo, me dijo. Así lo hice entonces, y así lo hago ahora en estas páginas. ¿Qué otra cosa puedo hacer?"¡La vida es tan larga y difícil! - dijo mi madre- Al menos tú puedes escribir para entenderla.El proceso alegre de engendrar un niño, la paciencia de gestarlo, la fortaleza para traerlo a la vida y el sentimiento de profundo asombro en que culmina , sólo puedo compararlo al de crear un libro. Los hijos, como los libros , son viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo la mente y el alma cambian de dirección , se vuelven hacia el centro mismo de la existencia. "En estos meses he quedado vacía , se me agotó la inspiración, pero también es posible que las historias sean criaturas con vida propia que existen en las sombras de una misteriosa dimensión, y en ese caso todo sea cuestión de abrirme nuevamente para que entren en mí , se organicen a su antojo y salgan convertidas en palabras. No me pertenecen, no son mis creaciones, pero si logro romper los muros de la angustia donde estoy encerrada, puedo volver a servirles de medium. Si eso no ocurre, tendré que cambiar de oficio. Mi cuerpo cumplía funciones como autómata y mi mente estaba perdida en ese mundo que nacía palabra a palabra. Llegaba a casa cuando comenzaba a oscurecer, cenaba con la familia, me daba una ducha y luego me sentaba en la cocina o en el comedor frente a una pequeña máquina portátil, hasta que la fatiga me obligaba a partir a la cama.Escribía sin esfuerzo alguno, sin pensar porque mi abuela clarividente me dictaba. A las seis de la madrugada debía levantarme para ir al trabajo, pero esas pocas horas de sueño eran suficientes; andaba en trance, me sobraba energía, como si llevara una lámpara encendida por dentro. En ese tiempo sin amor encontré evasión en la escritura. "Mediante una ceremonia secreta dispongo la mente y el alma para recibir la primera frase en trance, así se entreabre una puerta que me permite atisbar al otro lado y percibir los borrosos contornos de la historia que espera por mí. En los meses siguientes cruzará el umbral para explorar y poco a poco, si tengo suerte , los personajes cobrarán vida, se harán cada vez más precisos y reales , se me irá revelando el cuento. Ignoro cómo y por qué escribo, mis libros no nacen en la mente, se gestan en el vientre, son criaturas caprichosas con vida propia, siempre dispuestas a traicionarme. No decido el tema, el tema me escoge a mí, mi labor consiste simplemente en dedicarle suficiente tiempo, soledad y disciplina para que se escriba solo.
En el lento y silencioso proceso de la escritura entro en un estado de lucidez, en el cual a veces puedo descorrer los velos y ver lo invisible, tal como hacía mi abuela con su mesa de tres patas.El problema con la ficción es que debe ser creíble, en cambio la realidad rara vez lo es.Cuando entro en un período de dudas me repito que voy a escribir un libro malo, y así se me pasa el pánico. Los Cuentos de Eva Luna” fueron regalos enviados desde otra dimensión, cada uno lo recibí completo como una manzana desde la primera hasta la última frase. La novela es un proyecto de largo aliento en el cual cuentan sobre todo la resistencia y la disciplina, es como bordar una compleja tapicería con hilos de muchos colores, se trabaja por el revés, pacientemente, puntada a puntada, cuidando que no queden nudos visibles, siguiendo un diseño vago que sólo se aprecia al final, cuando se coloca la última hebra y se voltea el tapiz al derecho para ver el dibujo terminado. Con un poco de suerte , el encanto del conjunto disimula los defectos y las torpezas de la tarea. En un cuento, en cambio, todo se ve , no debe sobrar o faltar nada , se dispone del espacio justo y de poco tiempo, si se corrige demasiado se pierde esa ráfaga de aire fresco que el lector necesita para echar a volar . Es como lanzar una flecha, se requieren instinto, práctica y precisión de buen arquero , fuerza para disparar,ojo para medir la distancia y la velocidad , buena suerte para dar en el blanco. La novela se hace con trabajo , el cuento con inspiración ; para mí es un género tan difícil como la poesía, no creo que vuelva a intentarlo a menos que , como esos Cuentos de Eva Luna, me caigan del cielo. Una vez más comprobé que el tiempo a solas con la escritura es mi tiempo mágico, la hora de las brujerías , lo único que me salva cuando todo a mi alrededor amenaza con venirse abajo. ("Paula" - Sudamericana/Plaza &Janés,1996)
Trabajo seriamente, pero no lo tomo en serio. Cocino seriamente, pico muy bien la cebolla y las lechugas, pero no me tomo la cocina en serio. Y lo mismo hago con la literatura. Escribo meticulosa y pacientemente, pero no creo que la literatura en sí sea nada serio ni importante para nadie. Antes iba a congresos de escritores y oía a los escritores hablar de sí mismos, de su trabajo, de su obra, y me daba vergüenza ajena. Me picaba la piel. Eso de darse autobombo, eso de hablar de sí mismo como de creadores y de su trabajo como la obra… me daba vergüenza. Y no soportaba que se analizaran unos a otros y se echaran flores, eso es vergonzoso. No creo que la literatura sea un fin en sí misma. No creo en el arte por el arte. No tengo ningún respeto por la literatura y la trato con la mínima solemnidad. Para mí, la literatura es una manera mágica de atrapar a alguien por el cuello y decirle: "mira, así estamos, esto es lo que existe".
He escrito toda mi vida, diarios, cartas, notitas… después me dediqué años al periodismo, hice teatro… siempre como en la periferia de la literatura, dando vueltas, rondando, como un perro. Y por último, ya vieja, a los cuarenta años, empecé a escribir ficción. Pero siempre he sentido esa necesidad de poner por escrito todo lo que pasa, porque es la única manera de ordenar mi vida, me parece que lo que no escribo lo barre el viento. Es importante, aunque sólo sea la carta que escribo a mi madre todos los días. Es como una necesidad. A veces ella me escribe incluso más de una carta al día y es maravilloso porque llevamos así 35 años. En ese rato de la mañana temprano en que me pongo a escribirla, prendo la computadora, abro lo que llamo el compartimento, un espacio de la mente para la escritura, ordeno lo que pasó el día anterior y al ponerlo por escrito, existe. Sé que aunque se me olvide todo hay un armario en Chile donde están acumulados 35 años de cartas a mi madre. O sea, que mi vida realmente existe. Hasta hace muy poco, las mujeres estaban condenadas al silencio. Las mujeres han escrito, en América, desde sor Juana Inés de la Cruz. Han escrito maravillosos libros e incluso hay una premio Nobel, Gabriela Mistral. Sin embargo, hay una especie de conspiración de silencio en torno a su trabajo. No se espera que sea creativa en un mundo machista. Tenemos que dar el doble de batallas para ganar la mitad de reconocimiento. Cuesta mucho publicar, y cuando se consigue, si tenemos éxito, se nos descalifica. Si no tenemos éxito, los hombres se sienten más seguros, ya no importa y pueden dar una crítica mejor. Pero eso sí, siempre que el libro no se venda. En la última década más y más mujeres están escribiendo, porque los editores han descubierto que más y más mujeres leen, y que len mucha más ficción que los hombres. Ahí hay un mercado que empiezan a explotar, están Ángeles Mastretta, Laura Esquivel y muchas otras. Pero esto sucede por una necesidad comercial de los editores. Bueno, me enorgullece y me complace, pero no tiene nada que ver conmigo. Hay un montón de gente que vive de la literatura sin haber escrito una palabra. Ese es otro oficio: analizar los libros, enseñarlos, promoverlos, publicarlos, criticarlos… Eso no tiene nada que ver con el proceso íntimo y callado de escribir. Esa es la parte que me toca a mí, la que tengo que hacer yo calladamente, sobre esta mesa. Es un oficio modesto que no tiene la grandeza ni la complicación que cree la gente que vive en torno a la literatura. Escribir una novela es como bordar una tapicería con hilos de muchos colores. Es un trabajo artesanal, de cuidado y de disciplina. Creo que existe una perspectiva que la da el sexo, la edad, la raza y las circunstancias en que uno nace. Todo determina una perspectiva para ver la vida que, naturalmente, determina lo que uno escribe. Pero la literatura misma tiene como única materia prima la palabra, y esa no tiene sexo. A nosotras, como mujeres, no nos conviene segregarnos, porque ya nos segregan bastante, así que no creo necesario establecer un género que se llame literatura femenina. Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso
(www.isabel-allende.com)
Jorge Amado, Brasil
ado, Jorge Brasil
Escribo para reseponder a una necesidad interior, a una vocación invencible: aún si lo deseara, no podría dejar de escribir. Los temas, los personajes,m los ambientes se imponene y la necesidad de sentarme frente a la máquina de escribir se vuelve imperiosa . Es así como nace la novela. Por otra parte, escribo para ser leído, para tener influencia sobre la gente y, de este modo, contribuir a modificar la realidad de mi país creando para el pueblo que sufre la expectativa de una vida mejor, sosteniendo en lato las banderas de la lucha y la esperanza. Pienso que la literatura es un arma del pueblo y que el escritor es el intérprete de los deseos y los combates de su pueblo. ( “Babel”, Abril , 1988)
Creo que lo fundamental es haber nacido para escritor. Pero eso no basta. Hay gente que nació para escritor y nunca hizo nada, porque es necesario para el punto de vista de la escritura, de la ficción, trabajar , y trabajar mucho. Haber nacido para eso es la parte misteriosa, la que no tienen ninguna explicación posible. Pero hay que complementarla con trabajo, escribiendo todos los días, principalmente cuando se es joven. Y luego leer a los grandes maestros..Nadie ejerce un oficio a lo largo de sesenta años como lo hago yo, manteniendo una unidad total del primero al último libro. Uno vive mientras escribe, y mientras vive y escribe, aprende más del oficio. Sé cuando un personaje está vivo,definido. Es cuando se hace ver. Ya me ocurrió muchas veces. El personaje termina siendo lo que tiene que ser , y no lo que al autor le gustaría . Ya viví muchas veces la experiencia de armar un personaje , estructurarlo , darle todo para que ejerciera el destino que dispuse , y de repente pasaba todo lo contrario. Y cuando el personaje se impone, no hay que dudar: la razón la tiene él . El personaje no se equivoca, cualquier escritor lo sabe: cuando el personaje está vivo, no es un títere. El personaje termina siempre por hacer lo que quiere o tiene que hacer, y no lo que determina el autor. Lo se yo , lo sabes tú, lo sabemos todos los que escribimos.
Mi proyecto es escribir, escribir, escribir. Imagínate que hace poco encontré un amigo, buen escritor, que pasó casi veinte años sin lograr escribir. No puedo figurarme tragedia más terrible.(“Página 12", ,20/2/94)
El escritor que escribe para ganar un premio no es un escritor. Es un desgraciado y un pobre hombre . Yo soy feliz porque soy leído. Pero en esta profesión uno nunca llega a ser un maestro . Cuando le dicen “Maestro”es mentira. Uno realmente nunca deja de ser un aprendiz.
(“Viva” , 6 /97)
Escribo para reseponder a una necesidad interior, a una vocación invencible: aún si lo deseara, no podría dejar de escribir. Los temas, los personajes,m los ambientes se imponene y la necesidad de sentarme frente a la máquina de escribir se vuelve imperiosa . Es así como nace la novela. Por otra parte, escribo para ser leído, para tener influencia sobre la gente y, de este modo, contribuir a modificar la realidad de mi país creando para el pueblo que sufre la expectativa de una vida mejor, sosteniendo en lato las banderas de la lucha y la esperanza. Pienso que la literatura es un arma del pueblo y que el escritor es el intérprete de los deseos y los combates de su pueblo. ( “Babel”, Abril , 1988)
Creo que lo fundamental es haber nacido para escritor. Pero eso no basta. Hay gente que nació para escritor y nunca hizo nada, porque es necesario para el punto de vista de la escritura, de la ficción, trabajar , y trabajar mucho. Haber nacido para eso es la parte misteriosa, la que no tienen ninguna explicación posible. Pero hay que complementarla con trabajo, escribiendo todos los días, principalmente cuando se es joven. Y luego leer a los grandes maestros..Nadie ejerce un oficio a lo largo de sesenta años como lo hago yo, manteniendo una unidad total del primero al último libro. Uno vive mientras escribe, y mientras vive y escribe, aprende más del oficio. Sé cuando un personaje está vivo,definido. Es cuando se hace ver. Ya me ocurrió muchas veces. El personaje termina siendo lo que tiene que ser , y no lo que al autor le gustaría . Ya viví muchas veces la experiencia de armar un personaje , estructurarlo , darle todo para que ejerciera el destino que dispuse , y de repente pasaba todo lo contrario. Y cuando el personaje se impone, no hay que dudar: la razón la tiene él . El personaje no se equivoca, cualquier escritor lo sabe: cuando el personaje está vivo, no es un títere. El personaje termina siempre por hacer lo que quiere o tiene que hacer, y no lo que determina el autor. Lo se yo , lo sabes tú, lo sabemos todos los que escribimos.
Mi proyecto es escribir, escribir, escribir. Imagínate que hace poco encontré un amigo, buen escritor, que pasó casi veinte años sin lograr escribir. No puedo figurarme tragedia más terrible.(“Página 12", ,20/2/94)
El escritor que escribe para ganar un premio no es un escritor. Es un desgraciado y un pobre hombre . Yo soy feliz porque soy leído. Pero en esta profesión uno nunca llega a ser un maestro . Cuando le dicen “Maestro”es mentira. Uno realmente nunca deja de ser un aprendiz.
(“Viva” , 6 /97)
Amat - Asís
Amat, Nuria España
Ya desde muy pequeña encontré en este camino de la literatura, de la escritura, una opción de vida. A mí, el mundo me disgusta sobremanera, creo que el mundo es malvado e injusto, lo creo sinceramente, aunque por otro lado, tengo una cierta ingenuidad que, para escribir, creo que además es necesaria. Pero siempre me disgustó el mundo y entonces encontré en la literatura una especie de apeadero, un sitio adonde agarrarme y poder vivir más o menos de una forma, como yo quiero, de acuerdo con los valores que yo entiendo. Si no hubiera encontrado esta forma de vida...
Se escribe para sobrevivir. Creo que ésa es la respuesta más sincera. Para esta pregunta que con tanta frecuencia nos hacen a todos los escritores existen muchas respuestas y todas verdaderas; unos dirán que para que nos quieran más, etc. y cada día se podría decir algo distinto, pero la más sincera es porque así es como puedo vivir. Ahora bien, llega un momento en que ya no sé si es el hábito el que ha hecho al monje o al revés, pero para mí es una opción de vida. Escribir es como una vocación, es una opción de vida importantísima, ver las cosas desde el mundo de la literatura es siempre ver el lado, si se quiere, más humano de las cosas, y como es lo que más me interesa, ahí estoy. Los escritores somos bastante obsesivos (para mí una de las cualidades de un escritor), otro tema es la locura, estar no tanto en la locura en sí misma, como en los límites para poder escribir. Empezó Cesare Pavese escribiendo: «Todo esto da asco. Basta. No escribiré más», y se mató. Cuando un escritor se da cuenta de la inutilidad de la palabra y, sobre todo, se queda sin palabras, adopta este gesto como acto coherente. un escritor en este sentido, tiene que ser muy ambicioso, claro, porque cada vez que uno se pone a escribir seriamente, en realidad lo que está diciendo es: «Voy a competir con Cervantes» porque si no, ¿para qué escribes?
(Entrevista por Ana Alcaina , www.BarcelonaReview.com )
Ningún escritor puede olvidar que sus libros son repeticiones de otro. Lo esencial en la literatura es tener una voz personal, una voz interior que me dicta lo que debo decir'.
Creo que en la novela el escritor pone lo más íntimo de sí. Uno debe escribir de lo que más conoce para trascender.
La magia de la literatura es que, justamente, cuando uno ve un libro como recopilación de todos, viene un estado de silencio, tienes que callar. Yo soy escritora del silencio, de pasar inadvertida.
Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; tr. by Mrs. Humphry Ward, 1892), día 27 Oct. 1853).
Andahazi, Federico Argentina
Es la pregunta que no puedo contestar nunca. Las razones que me llevaron a cautivarme con personajes de este tipo son realmente muy oscuras. Yo creo que uno escribe para no saberlas.A lo mejor, hubo un libro tan importante como el Quijote del que no quedó absolutamente nada. Puede influir a veces el azar, pero no soy tan ingenuo como para suponer que el azar no está gobernado por nada. Hay muchas excepciones a la regla, pero siempre se publica lo que conviene, en determinado momento cultural, social o político. Pienso que lo más sabroso de la literatura jamás se ha publicado.( Hugo Caligaris , “La Nación Revista” 13/9/98)
Andersen , Hans Christian Dinamarca
Era demasiado feo y desgarbado para ser actor,como quería, y demasiado refinado para ser zapatero , como era su padre. Entonces no me quedó más remedio que leer mucho y escribir más, para que la vida fuera llevadera .
Anzaldua, Gloria Evangelina Estados Unidos – México
El mundo que invento al escribir compensa con lo que el mundo real nunca me ha dado. ("Words of Women Quotations for Success," Power Dynamics Publishing, 1997)
Ajzenberg, Bernardo Brasil El impulso inicial es el de siempre. Aquélla ansia de mirarse al espejo con todas las luces encendidas, sin piedad, y mirara todos los agujeros en el rostro. Aquellas hagnasa de regsistarar lso miedos y lod fantasmas para , de esa forma, asesinarlos, o al menos pegarles un buen susuto. Aquel burbullar estético. El gusto lúdico por la gramática la renovación de la promesa de que no se debe desperdiciar la voda y probarlo ahí mismo. Todas esas necesidades y otra menos confesables, como el deso de inmortalidada o la furia de pegarle al mundo, sieron bae a los pocos trabajos de ficción que tengo hechos hasta hoy .
El ofício de escribir, aqui y ahora, es gratificante, desde que se dedique a él lo mejor que tenemos. Caso contrario, es ejercicio de escriba y pòr eso, no siempre vale la pena.
Armani, Horacio Argentina
Todos pensamos aproximadamente lo mismo, y las ideas nos las traspasamos , las pedimos prestadas , las robamos, dijo alguien. Aunque la literatura está llena de reminiscencias , analogías , influencias y repeticiones, tal vez un mínimo de elegancia en el reconocimiento de las fuertes hace más noble la personalidad del creador. Borges, que sabía reconocerse con buen humor un eterno plagiario, lo sabía. ( "La Nación", 1990)
Asch, Sholem Estados Unidos
Escribir se hace fácil si tenés algo que decir. ("Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994).
Asimov, Isaac Estados Unidos
De niño no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí. No me tentaba la idea. Francamente, prefería los libros. Primero , preferí leerlos. Luego, escribirlos. Como no me dieron trabajo en la universidad, lo único que podía hacer era lanzarme a escritura con auténtico frenesí para conseguir estrujar mi mente al máximo mientras pudiera. Después resultó que no debía haberme preocupado. Desde que me dediqué por completo a escribir, siempre he escrito una media de 13 libros por año ( tengo mi propio club del libro del mes). Según parece, soy el escritor americano más prolífico. ¿Cómo se convierte uno en un escritor tan prolífico? He meditado mucho al respecto y creo que el primer requisito es que a la persona le apasione el proceso del trabajo literario . Con esto no me refiere a que disfrute imaginando que escribe un libro o inventa argumentos. No significa que tenga que gozar sosteniendo un libro terminado entre sus manos mientras lo agita triunfal entre la gente. Quiero decir que debe apasionarse por lo que sucede entre la idea del libro y su conclusión. Debe amar el proceso de escribir , los arañazos de la pluma llenando la hoja de papel en blanco, el golpeteo de la teclas de una máquina de escribir,la contemplación de las palabras que aparecen en la pantalla de su ordenador . No importa la técnica que utilice mientras ame el proceso .Claro que la pasión no es imprescindible para ser escritor, ni siquiera para ser un gran escritor. Hay muchos grandes escritores que detestan escribir y que publican un libro cada diez años. El libro puede ser una maravilla de la técnica y el escritor puede convertirse en inmortal por ello , pero no será un escritor prolífico y en este momento estoy hablando de escritores prolíficos. Poseo esa pasión. Prefiero escribir a cualquier otra cosa. En cierta ocasión, un tipo listo, que conocía mi inclinación a la galantería con las mujeres jóvenes, me preguntó al finalizar una conferencia:- Si tuviese que elegir entre las mujeres y escribir, ¿qué elegiría, doctor Asimov?. Yo le dije: -Bien, puedo escribir a máquina durante doce horas sin cansarme. La gente a veces me dice : "Qué disciplinado debe ser usted para sentarse delante de la máquina de escribir todos los días. Siempre respondo: "No soy en absoluto disciplinado. Si lo fuera, podría dejar la máquina de escribir de vez en cuando, pero soy un tipo tan perezoso que nunca lo logro. Además, soy inmune a la seducción . El hecho de que afuera haga un día maravilloso no me causa ninguna impresión. No tengo ningunas ganas de salir ni de que me dé el sol . En realidad, en un día perfecto siempre me asalta el temor (que por lo general se cumple) de que Robyn venga llena de entusiasmo, dé una -palmada con sus manitas y diga: "Vamos a pasear por el bosque .Quiero ir al zoo." Por supuesto que voy allí porque la quiero, pero le aseguro que dejo mi corazón tras de mí, pegado a la máquina de escribir. Así que me comprenderá cuando digo que mi tipo de día favorito (siempre que no tenga una cita inevitable que me obligue a salir) es un día frío , triste , borrascoso y con aguanieve en el que me puedo sentar frente a la máquina de escribir o al ordenador en paz y tranquilidad. Además , un escritor compulsivo debe estar siempre dispuesto a escribir.Spague de Camp afirmó una vez que quien quiera escribir precisa cuatro horas de soledad ininterrumpida , ya que se necesita mucho tiempo para empezar, y si te interrumpen, tienes que volver a iniciar el proceso desde el principio. Quizás tenga razón , pero alguien incapaz de escribir si no cuenta con cuatro horas ininterrumpidas , no será prolífico. Si no tengo nada que hacer, me bastan quince minutos para escribir una página o dos. Tampoco necesito sentarme y pasar mucho tiempo organizando mis pensamientos. (No necesito nada para empezar a escribir más que conectar la máquina eléctrica y acercarme a ella lo suficiente como para que mis dedos lleguen a las teclas. Yo no escribo solo cuando estoy escribiendo . Siempre que no estoy sentado frente a la máquina de escribir, cuando estoy comiendo, durmiendo, o haciendo mis abluciones, mi mente sigue trabajando. A veces, oigo fragmentos de diálogos que atraviesan mis pensamientos, o la charla que estoy exponiendo. Incluso cuando no oigo las palabras concretas, sé que mi mente está trabajando en ello de manera inconsciente . Por eso es por lo que siempre estoy dispuesto a escribir. Todo está, hasta cierto punto, escrito. No tengo más que sentarme y empezar a teclear, a una velocidad de hasta cien palabras por minuto, al dictado de mi mente. "Un escritor prolífico tiene que estar seguro de sí mismo . No puede quedarse sentado dudando de la calidad de su obra. Más bien tiene que amar su trabajo Yo lo hago . Puedo tomar uno de mis libros, empezar a leerlo en cualquier parte y ser a`sorbido por él de inmediato, y seguir leyéndolo hasta que un acontecimiento externo rompe el hechizo. A Janet esto le divierte , pero es de lo más natural. Si mis obras no me gustaran tanto, ¿cómo demonios iba a aguantar con todo lo que escribo? . El resultado es que casi nunca me preocupan las frases que salen de mi cabeza. Si las he escrito, doy por supuesto que hay veinte probabilidades contra una de que están perfectamente bien. Yo no veo a un relato como a una sucesión de palabras sino como un patrón . Sé cómo encajar cada detalle de la obra en el patrón, de manera que no necesito nunca trabajar a partir de una idea general. Incluso el argumento más complicado o la exposición más intrincada surge por sí mismo, con sus distintas partes en perfecto orden. Me inclino a pensar que un gran maestro de ajedrez ve una partida más como un patrón que como una sucesión de movimientos. No sé cómo lo hago. Simplemente tengo ese don , y lo tenía incluso cuando era niño. También ayuda el no intentar ser demasiado lírico al escribir .Crear prosa poética lleva tiempo, incluso para un experto en ello como Ray Bradbury o Theodore Sturgeon. Por esta causa he cultivado deliberadamente un estilo sencillo, incluso coloquial , que se puede crear con rapidez y difícilmente sale mal. Ser un escritor prolífico también tiene sus desventajas. Complica su vida social y familiar , ya que debe estar concentrado. No le queda más remedio, tiene que estar escribiendo o pensando en su obra prácticamente en todo momento y no tiene tiempo para nada más . Esto es difícil para su mujer. Janet es la tolerancia personificada , además me tiene mucho cariño a mí y a todos mis caprichos y peculiaridades, pero incluso ella protesta algunas veces y se queja de que no hablamos lo suficiente. Supongo que debe ser aburrido para una familia tener un marido y un padre que nunca quiere viajar ni ir de excursión, a fiestas o al teatro, que lo único que desea es sentarse a escribir. stoy seguro de que el fracaso de primer matrimonio se debió en parte a esto."Haber llegado a 451 obras , como ahora , no ayuda mucho. Si fuera a morirme ahora , estaría murmurando: "!Qué horror! ¡Sólo 451!"En una ocasión en que me entrevistaba Bárbara Walters, mientras hablábamos antes de la emisión pareció muy interesada en mi prolífica obra y me preguntó si no me gustaba hacer alguna otra cosa en vez de escribir. -No- le contesté- Y si un médico le diera seis meses de vida , ¿qué haría?- me preguntó. - Teclear más de prisa- le respondí. ("Memorias" , Ediciones B, 1995)
En lo que a mí respecta, el sexo viene en segundo lugar después de la literatura. "Como mi padre se oponía a que yo leyera revistas que vendían en el comercio de caramelos , me asocié a una biblioteca donde yo elegía lo que quería . Y me quedé fascinado con La Ilíada " No tengo mejor recuerdo de la infancia que el estar cómodamente sentado leyendo un libro .No era un ser solitario y huraño , y de hecho hasta hoy soy muy sociable y de hablar en voz muy alta. Pero no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí . No me tentaba la idea. Francamente , prefería los libros"./ "Autobiografía", Grupo Zeta , 1994
Asís, Jorge Argentina
Mucha gente que todavía cree que la literatura es una carrera de posgrado. Se llega a la literatura desde el psicoanálisis, desde las filosofía o desde el derecho. Y claro, el turco sólo viene de su propia desesperación por escribir. Y ya hace muchos años que escribo. Y lo que es peor, escribo mucho. Esa misma gente, los snobs de la literatura, confunden esterilidad con rigor. Si uno escribe poco es bueno. Si escribe mucho...hummmm. Por favor, eso es un disparate. Si uno es escritor, debe escribir. Y no estar preocupado por las problemáticas estéticas del escritor. ¿Se imaginan a Dostoievsky pensando en el lenguaje? El lenguaje es un instrumento, y yo doy por supuesto que un escritor sabe usarlo. Lo importante, una vez que uno maneja el instrumento, es la imaginación lo que uno cuenta. Revista "Somos" , 1982.
Ya desde muy pequeña encontré en este camino de la literatura, de la escritura, una opción de vida. A mí, el mundo me disgusta sobremanera, creo que el mundo es malvado e injusto, lo creo sinceramente, aunque por otro lado, tengo una cierta ingenuidad que, para escribir, creo que además es necesaria. Pero siempre me disgustó el mundo y entonces encontré en la literatura una especie de apeadero, un sitio adonde agarrarme y poder vivir más o menos de una forma, como yo quiero, de acuerdo con los valores que yo entiendo. Si no hubiera encontrado esta forma de vida...
Se escribe para sobrevivir. Creo que ésa es la respuesta más sincera. Para esta pregunta que con tanta frecuencia nos hacen a todos los escritores existen muchas respuestas y todas verdaderas; unos dirán que para que nos quieran más, etc. y cada día se podría decir algo distinto, pero la más sincera es porque así es como puedo vivir. Ahora bien, llega un momento en que ya no sé si es el hábito el que ha hecho al monje o al revés, pero para mí es una opción de vida. Escribir es como una vocación, es una opción de vida importantísima, ver las cosas desde el mundo de la literatura es siempre ver el lado, si se quiere, más humano de las cosas, y como es lo que más me interesa, ahí estoy. Los escritores somos bastante obsesivos (para mí una de las cualidades de un escritor), otro tema es la locura, estar no tanto en la locura en sí misma, como en los límites para poder escribir. Empezó Cesare Pavese escribiendo: «Todo esto da asco. Basta. No escribiré más», y se mató. Cuando un escritor se da cuenta de la inutilidad de la palabra y, sobre todo, se queda sin palabras, adopta este gesto como acto coherente. un escritor en este sentido, tiene que ser muy ambicioso, claro, porque cada vez que uno se pone a escribir seriamente, en realidad lo que está diciendo es: «Voy a competir con Cervantes» porque si no, ¿para qué escribes?
(Entrevista por Ana Alcaina , www.BarcelonaReview.com )
Ningún escritor puede olvidar que sus libros son repeticiones de otro. Lo esencial en la literatura es tener una voz personal, una voz interior que me dicta lo que debo decir'.
Creo que en la novela el escritor pone lo más íntimo de sí. Uno debe escribir de lo que más conoce para trascender.
La magia de la literatura es que, justamente, cuando uno ve un libro como recopilación de todos, viene un estado de silencio, tienes que callar. Yo soy escritora del silencio, de pasar inadvertida.
Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; tr. by Mrs. Humphry Ward, 1892), día 27 Oct. 1853).
Andahazi, Federico Argentina
Es la pregunta que no puedo contestar nunca. Las razones que me llevaron a cautivarme con personajes de este tipo son realmente muy oscuras. Yo creo que uno escribe para no saberlas.A lo mejor, hubo un libro tan importante como el Quijote del que no quedó absolutamente nada. Puede influir a veces el azar, pero no soy tan ingenuo como para suponer que el azar no está gobernado por nada. Hay muchas excepciones a la regla, pero siempre se publica lo que conviene, en determinado momento cultural, social o político. Pienso que lo más sabroso de la literatura jamás se ha publicado.( Hugo Caligaris , “La Nación Revista” 13/9/98)
Andersen , Hans Christian Dinamarca
Era demasiado feo y desgarbado para ser actor,como quería, y demasiado refinado para ser zapatero , como era su padre. Entonces no me quedó más remedio que leer mucho y escribir más, para que la vida fuera llevadera .
Anzaldua, Gloria Evangelina Estados Unidos – México
El mundo que invento al escribir compensa con lo que el mundo real nunca me ha dado. ("Words of Women Quotations for Success," Power Dynamics Publishing, 1997)
Ajzenberg, Bernardo Brasil El impulso inicial es el de siempre. Aquélla ansia de mirarse al espejo con todas las luces encendidas, sin piedad, y mirara todos los agujeros en el rostro. Aquellas hagnasa de regsistarar lso miedos y lod fantasmas para , de esa forma, asesinarlos, o al menos pegarles un buen susuto. Aquel burbullar estético. El gusto lúdico por la gramática la renovación de la promesa de que no se debe desperdiciar la voda y probarlo ahí mismo. Todas esas necesidades y otra menos confesables, como el deso de inmortalidada o la furia de pegarle al mundo, sieron bae a los pocos trabajos de ficción que tengo hechos hasta hoy .
El ofício de escribir, aqui y ahora, es gratificante, desde que se dedique a él lo mejor que tenemos. Caso contrario, es ejercicio de escriba y pòr eso, no siempre vale la pena.
Armani, Horacio Argentina
Todos pensamos aproximadamente lo mismo, y las ideas nos las traspasamos , las pedimos prestadas , las robamos, dijo alguien. Aunque la literatura está llena de reminiscencias , analogías , influencias y repeticiones, tal vez un mínimo de elegancia en el reconocimiento de las fuertes hace más noble la personalidad del creador. Borges, que sabía reconocerse con buen humor un eterno plagiario, lo sabía. ( "La Nación", 1990)
Asch, Sholem Estados Unidos
Escribir se hace fácil si tenés algo que decir. ("Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994).
Asimov, Isaac Estados Unidos
De niño no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí. No me tentaba la idea. Francamente, prefería los libros. Primero , preferí leerlos. Luego, escribirlos. Como no me dieron trabajo en la universidad, lo único que podía hacer era lanzarme a escritura con auténtico frenesí para conseguir estrujar mi mente al máximo mientras pudiera. Después resultó que no debía haberme preocupado. Desde que me dediqué por completo a escribir, siempre he escrito una media de 13 libros por año ( tengo mi propio club del libro del mes). Según parece, soy el escritor americano más prolífico. ¿Cómo se convierte uno en un escritor tan prolífico? He meditado mucho al respecto y creo que el primer requisito es que a la persona le apasione el proceso del trabajo literario . Con esto no me refiere a que disfrute imaginando que escribe un libro o inventa argumentos. No significa que tenga que gozar sosteniendo un libro terminado entre sus manos mientras lo agita triunfal entre la gente. Quiero decir que debe apasionarse por lo que sucede entre la idea del libro y su conclusión. Debe amar el proceso de escribir , los arañazos de la pluma llenando la hoja de papel en blanco, el golpeteo de la teclas de una máquina de escribir,la contemplación de las palabras que aparecen en la pantalla de su ordenador . No importa la técnica que utilice mientras ame el proceso .Claro que la pasión no es imprescindible para ser escritor, ni siquiera para ser un gran escritor. Hay muchos grandes escritores que detestan escribir y que publican un libro cada diez años. El libro puede ser una maravilla de la técnica y el escritor puede convertirse en inmortal por ello , pero no será un escritor prolífico y en este momento estoy hablando de escritores prolíficos. Poseo esa pasión. Prefiero escribir a cualquier otra cosa. En cierta ocasión, un tipo listo, que conocía mi inclinación a la galantería con las mujeres jóvenes, me preguntó al finalizar una conferencia:- Si tuviese que elegir entre las mujeres y escribir, ¿qué elegiría, doctor Asimov?. Yo le dije: -Bien, puedo escribir a máquina durante doce horas sin cansarme. La gente a veces me dice : "Qué disciplinado debe ser usted para sentarse delante de la máquina de escribir todos los días. Siempre respondo: "No soy en absoluto disciplinado. Si lo fuera, podría dejar la máquina de escribir de vez en cuando, pero soy un tipo tan perezoso que nunca lo logro. Además, soy inmune a la seducción . El hecho de que afuera haga un día maravilloso no me causa ninguna impresión. No tengo ningunas ganas de salir ni de que me dé el sol . En realidad, en un día perfecto siempre me asalta el temor (que por lo general se cumple) de que Robyn venga llena de entusiasmo, dé una -palmada con sus manitas y diga: "Vamos a pasear por el bosque .Quiero ir al zoo." Por supuesto que voy allí porque la quiero, pero le aseguro que dejo mi corazón tras de mí, pegado a la máquina de escribir. Así que me comprenderá cuando digo que mi tipo de día favorito (siempre que no tenga una cita inevitable que me obligue a salir) es un día frío , triste , borrascoso y con aguanieve en el que me puedo sentar frente a la máquina de escribir o al ordenador en paz y tranquilidad. Además , un escritor compulsivo debe estar siempre dispuesto a escribir.Spague de Camp afirmó una vez que quien quiera escribir precisa cuatro horas de soledad ininterrumpida , ya que se necesita mucho tiempo para empezar, y si te interrumpen, tienes que volver a iniciar el proceso desde el principio. Quizás tenga razón , pero alguien incapaz de escribir si no cuenta con cuatro horas ininterrumpidas , no será prolífico. Si no tengo nada que hacer, me bastan quince minutos para escribir una página o dos. Tampoco necesito sentarme y pasar mucho tiempo organizando mis pensamientos. (No necesito nada para empezar a escribir más que conectar la máquina eléctrica y acercarme a ella lo suficiente como para que mis dedos lleguen a las teclas. Yo no escribo solo cuando estoy escribiendo . Siempre que no estoy sentado frente a la máquina de escribir, cuando estoy comiendo, durmiendo, o haciendo mis abluciones, mi mente sigue trabajando. A veces, oigo fragmentos de diálogos que atraviesan mis pensamientos, o la charla que estoy exponiendo. Incluso cuando no oigo las palabras concretas, sé que mi mente está trabajando en ello de manera inconsciente . Por eso es por lo que siempre estoy dispuesto a escribir. Todo está, hasta cierto punto, escrito. No tengo más que sentarme y empezar a teclear, a una velocidad de hasta cien palabras por minuto, al dictado de mi mente. "Un escritor prolífico tiene que estar seguro de sí mismo . No puede quedarse sentado dudando de la calidad de su obra. Más bien tiene que amar su trabajo Yo lo hago . Puedo tomar uno de mis libros, empezar a leerlo en cualquier parte y ser a`sorbido por él de inmediato, y seguir leyéndolo hasta que un acontecimiento externo rompe el hechizo. A Janet esto le divierte , pero es de lo más natural. Si mis obras no me gustaran tanto, ¿cómo demonios iba a aguantar con todo lo que escribo? . El resultado es que casi nunca me preocupan las frases que salen de mi cabeza. Si las he escrito, doy por supuesto que hay veinte probabilidades contra una de que están perfectamente bien. Yo no veo a un relato como a una sucesión de palabras sino como un patrón . Sé cómo encajar cada detalle de la obra en el patrón, de manera que no necesito nunca trabajar a partir de una idea general. Incluso el argumento más complicado o la exposición más intrincada surge por sí mismo, con sus distintas partes en perfecto orden. Me inclino a pensar que un gran maestro de ajedrez ve una partida más como un patrón que como una sucesión de movimientos. No sé cómo lo hago. Simplemente tengo ese don , y lo tenía incluso cuando era niño. También ayuda el no intentar ser demasiado lírico al escribir .Crear prosa poética lleva tiempo, incluso para un experto en ello como Ray Bradbury o Theodore Sturgeon. Por esta causa he cultivado deliberadamente un estilo sencillo, incluso coloquial , que se puede crear con rapidez y difícilmente sale mal. Ser un escritor prolífico también tiene sus desventajas. Complica su vida social y familiar , ya que debe estar concentrado. No le queda más remedio, tiene que estar escribiendo o pensando en su obra prácticamente en todo momento y no tiene tiempo para nada más . Esto es difícil para su mujer. Janet es la tolerancia personificada , además me tiene mucho cariño a mí y a todos mis caprichos y peculiaridades, pero incluso ella protesta algunas veces y se queja de que no hablamos lo suficiente. Supongo que debe ser aburrido para una familia tener un marido y un padre que nunca quiere viajar ni ir de excursión, a fiestas o al teatro, que lo único que desea es sentarse a escribir. stoy seguro de que el fracaso de primer matrimonio se debió en parte a esto."Haber llegado a 451 obras , como ahora , no ayuda mucho. Si fuera a morirme ahora , estaría murmurando: "!Qué horror! ¡Sólo 451!"En una ocasión en que me entrevistaba Bárbara Walters, mientras hablábamos antes de la emisión pareció muy interesada en mi prolífica obra y me preguntó si no me gustaba hacer alguna otra cosa en vez de escribir. -No- le contesté- Y si un médico le diera seis meses de vida , ¿qué haría?- me preguntó. - Teclear más de prisa- le respondí. ("Memorias" , Ediciones B, 1995)
En lo que a mí respecta, el sexo viene en segundo lugar después de la literatura. "Como mi padre se oponía a que yo leyera revistas que vendían en el comercio de caramelos , me asocié a una biblioteca donde yo elegía lo que quería . Y me quedé fascinado con La Ilíada " No tengo mejor recuerdo de la infancia que el estar cómodamente sentado leyendo un libro .No era un ser solitario y huraño , y de hecho hasta hoy soy muy sociable y de hablar en voz muy alta. Pero no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí . No me tentaba la idea. Francamente , prefería los libros"./ "Autobiografía", Grupo Zeta , 1994
Asís, Jorge Argentina
Mucha gente que todavía cree que la literatura es una carrera de posgrado. Se llega a la literatura desde el psicoanálisis, desde las filosofía o desde el derecho. Y claro, el turco sólo viene de su propia desesperación por escribir. Y ya hace muchos años que escribo. Y lo que es peor, escribo mucho. Esa misma gente, los snobs de la literatura, confunden esterilidad con rigor. Si uno escribe poco es bueno. Si escribe mucho...hummmm. Por favor, eso es un disparate. Si uno es escritor, debe escribir. Y no estar preocupado por las problemáticas estéticas del escritor. ¿Se imaginan a Dostoievsky pensando en el lenguaje? El lenguaje es un instrumento, y yo doy por supuesto que un escritor sabe usarlo. Lo importante, una vez que uno maneja el instrumento, es la imaginación lo que uno cuenta. Revista "Somos" , 1982.
Atherton Ayala
Atherton, Gertrude Estados Unidos
¿Qué es lo que hace que una novela sea interesante si el arte, la técnica , y la lógica en el desarrollo del personaje no alcanzaran? La imaginación . El genio. El talento. ¿Y de dónde salen?De la recombinación de las neuronas a través de los siglos, quizás. Una dislocación de las partículas en ese delicado órgano, debido a una confusión prenatal. El cerebro es aún tan misterioso como la vida misma . Muchos se hicieron escritores de ficción por su fuerza principal , confiando en atraer la inmediata - o perenne- atención del público , pero no son los que sobreviven.La ficción es hija de la imaginación , y si no vive y brilla mientras los hechos de la vida pasan por ella, entonces no tiene lugar. en los confines del arte.( "What is a book?". George Ruffles & Unwin , 1936)
Atwood, Margaret Canadá
Todo el mundo cree que los escritores saben más acerca dem la mente humana, pero es un error. Saben menos . Por eso escriben . Para tratar de descubrir lo que todos dan por sentado .
Auden W. H. Inglaterra
Es triste que en nuestra cultura un pelota pueda ganar mucho mas dinero escribiendo o hablando sobre su arte que practicándolo. ("The Dyer's Hand," 1962.)
Auster, Paul Estados Unidos
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.
Escribir una novela es contar una historia, sin dudas . Pero cada historia que he escrito está hecha de personajes y no de situaciones. Cuando los personajes empiezan a invadirme me hablan, y yo los escucho, los veo actuar en su vida cotidiana. Es finalmente la historia la que les da forma . Son esas personas que uno hace vivir las que le dan el tono de la novela, el colorida a las palabras. . Si no tengo el título desde el principio, no puedo empezar. Es muy importante . El título organiza mi trabajo , aún cuando pueda cambiarlo a mitad de camino.
Escribir es decir, si uno es escritor. El día que sepa qué quise decir en una novela, dejaré de ser escritor. Queda mejor decir que hay cosas que uno no puede comprender y menos aún como para presentar una solución a los lectores. Eso sería una novela psicológica, algo a lo que le tengo horror.No tengo respuesas que ofrecer a los lectores. No las tengo para mí mismo. ¿Qué busca uno en la novela sino la absoluta claridad de una experiencia en todo su esplendor ? Y esta experiencia se convierte en parte de nuestra propia experiencia. Se la guarda dentro de uno, y uno vive con ella . Después de todo , ese es el poder de los libros.Guardo cosas cuyo sentido aún busco , ero jamás obtengo respuestas satisfactorias . Finalmente se revelan después de la trama. Y por azar . Esos libros han cambiado nuestra manera de ver el mundo . Dostoievsky , Dickens y Shakespeare fueron para mí revelaciones. Como Picasso, lo probaron todo, no se conformaron con lo que sabían hacer. Cuando escribo estoy feliz hasta cierto unto : se trata , de todas maneras , de un trabajo. Nadie fue más feliz que al escribir "Mr. Vertigo"Tuve la impresión de escribir al dictado de Dios. Todo vino fácilmente , en una especie de estado especial , mientras que en general las otras veces la escritura solía ser un proceso lento y laborioso . Casi siempre escribo una página por día - no necesariamente buena- y siempre en los cuadernos Clairfontane , de gran formato que me envían desde Francia. No lo hago por fetichismo sino porque me encanta el pequeño cuadriculado de las hojas : son como cajitas que contienen las letras.
Después de terminar un libro, siempre tengo una "depresión posparto". Una angustia terrible. Una impresión de fracaso coronada por una terrible depresión que se priolonga desde el momento de escribir la última palabra hasta la aparición del libro. Se vive de manera intensa e íntima con los personajes durante años y , súbitamente, lo abandonan a uno y ya no se puede seguir pensando en ellos. Entonces uno mira su manuscrito, ese montón de papel miserable , y se dice: "¿Todo para esto? ¿Tanto trabajo para llegar aquí?". Es mejor ignorar qué es lo que nos hace escribir. En mi caso, es algo que apareció cuando era muy joven . ra un lector encarnizado, encontraba el mayor placer en los libros , los prefería antes que la vida real . A fuerza de leer , tuve la voluntad de escribir . Cuando uno se decide ser escritor no se sabe bien qué se va a hacer , sólo se sabe que se va a hacer eso: escribir. Mi secreto es tan secreto que resulta secreto inclusive para mí. En un escritor lo que importa- su parte desconocida y enigmática- queda oculto ante todo a sus propios ojos . Es o que está en el origen de la obra , este gen , esta falta , este miedo, este trauma, se lo llame como se lo llame , la palabra importa poco. Está en uno, y escondido en lo más profundo. Es aquello que genera el deseo de escribir. Y no deseo saber de qué se trata. (Entrevista de Pierre Assouline, "Página 12", 29/5/94)
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.
Ayala , Francisco Argentina
El coraje del escritor no tiene que ser físico. Tiene sólo que decir lo que piensa , aunque le moleste no sólo a la gente anónima sino a los colegas. Hay que ver la estancia en el mundo como algo transitorio. Pero, bueno, mientras uno está, se debe estar atento y tratar de gozar la cosa, ¿no?("La Nación", junio de 1990 ).
¿Qué es lo que hace que una novela sea interesante si el arte, la técnica , y la lógica en el desarrollo del personaje no alcanzaran? La imaginación . El genio. El talento. ¿Y de dónde salen?De la recombinación de las neuronas a través de los siglos, quizás. Una dislocación de las partículas en ese delicado órgano, debido a una confusión prenatal. El cerebro es aún tan misterioso como la vida misma . Muchos se hicieron escritores de ficción por su fuerza principal , confiando en atraer la inmediata - o perenne- atención del público , pero no son los que sobreviven.La ficción es hija de la imaginación , y si no vive y brilla mientras los hechos de la vida pasan por ella, entonces no tiene lugar. en los confines del arte.( "What is a book?". George Ruffles & Unwin , 1936)
Atwood, Margaret Canadá
Todo el mundo cree que los escritores saben más acerca dem la mente humana, pero es un error. Saben menos . Por eso escriben . Para tratar de descubrir lo que todos dan por sentado .
Auden W. H. Inglaterra
Es triste que en nuestra cultura un pelota pueda ganar mucho mas dinero escribiendo o hablando sobre su arte que practicándolo. ("The Dyer's Hand," 1962.)
Auster, Paul Estados Unidos
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.
Escribir una novela es contar una historia, sin dudas . Pero cada historia que he escrito está hecha de personajes y no de situaciones. Cuando los personajes empiezan a invadirme me hablan, y yo los escucho, los veo actuar en su vida cotidiana. Es finalmente la historia la que les da forma . Son esas personas que uno hace vivir las que le dan el tono de la novela, el colorida a las palabras. . Si no tengo el título desde el principio, no puedo empezar. Es muy importante . El título organiza mi trabajo , aún cuando pueda cambiarlo a mitad de camino.
Escribir es decir, si uno es escritor. El día que sepa qué quise decir en una novela, dejaré de ser escritor. Queda mejor decir que hay cosas que uno no puede comprender y menos aún como para presentar una solución a los lectores. Eso sería una novela psicológica, algo a lo que le tengo horror.No tengo respuesas que ofrecer a los lectores. No las tengo para mí mismo. ¿Qué busca uno en la novela sino la absoluta claridad de una experiencia en todo su esplendor ? Y esta experiencia se convierte en parte de nuestra propia experiencia. Se la guarda dentro de uno, y uno vive con ella . Después de todo , ese es el poder de los libros.Guardo cosas cuyo sentido aún busco , ero jamás obtengo respuestas satisfactorias . Finalmente se revelan después de la trama. Y por azar . Esos libros han cambiado nuestra manera de ver el mundo . Dostoievsky , Dickens y Shakespeare fueron para mí revelaciones. Como Picasso, lo probaron todo, no se conformaron con lo que sabían hacer. Cuando escribo estoy feliz hasta cierto unto : se trata , de todas maneras , de un trabajo. Nadie fue más feliz que al escribir "Mr. Vertigo"Tuve la impresión de escribir al dictado de Dios. Todo vino fácilmente , en una especie de estado especial , mientras que en general las otras veces la escritura solía ser un proceso lento y laborioso . Casi siempre escribo una página por día - no necesariamente buena- y siempre en los cuadernos Clairfontane , de gran formato que me envían desde Francia. No lo hago por fetichismo sino porque me encanta el pequeño cuadriculado de las hojas : son como cajitas que contienen las letras.
Después de terminar un libro, siempre tengo una "depresión posparto". Una angustia terrible. Una impresión de fracaso coronada por una terrible depresión que se priolonga desde el momento de escribir la última palabra hasta la aparición del libro. Se vive de manera intensa e íntima con los personajes durante años y , súbitamente, lo abandonan a uno y ya no se puede seguir pensando en ellos. Entonces uno mira su manuscrito, ese montón de papel miserable , y se dice: "¿Todo para esto? ¿Tanto trabajo para llegar aquí?". Es mejor ignorar qué es lo que nos hace escribir. En mi caso, es algo que apareció cuando era muy joven . ra un lector encarnizado, encontraba el mayor placer en los libros , los prefería antes que la vida real . A fuerza de leer , tuve la voluntad de escribir . Cuando uno se decide ser escritor no se sabe bien qué se va a hacer , sólo se sabe que se va a hacer eso: escribir. Mi secreto es tan secreto que resulta secreto inclusive para mí. En un escritor lo que importa- su parte desconocida y enigmática- queda oculto ante todo a sus propios ojos . Es o que está en el origen de la obra , este gen , esta falta , este miedo, este trauma, se lo llame como se lo llame , la palabra importa poco. Está en uno, y escondido en lo más profundo. Es aquello que genera el deseo de escribir. Y no deseo saber de qué se trata. (Entrevista de Pierre Assouline, "Página 12", 29/5/94)
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.
Ayala , Francisco Argentina
El coraje del escritor no tiene que ser físico. Tiene sólo que decir lo que piensa , aunque le moleste no sólo a la gente anónima sino a los colegas. Hay que ver la estancia en el mundo como algo transitorio. Pero, bueno, mientras uno está, se debe estar atento y tratar de gozar la cosa, ¿no?("La Nación", junio de 1990 ).
Ayuso Barthes
Ayuso, Ana España
Durante el proceso creativo parecen existir dos momentos: uno anterior al mismo acto de escribir, elaborado de forma consciente; ese momento para el que todos los escritores necesitan una metáfora: el pozo, el acto amoroso, la semilla en la tierra; y un segundo momento, el momento de las palabras, más racional, más "explicable", pero que yambién parece ser más doloroso y frustrante para el escritor, que pierde una gran parte de ese material en el intento de racionalizarlo. Quizá porque las palabras no sirven sino para esbozar aquello que sentimos, sion sólo un pedazo de tierra emergente sobre un continente hundido.
Bacon, Francis
Cuando empecé a pintar jamás pensé que pudiera ganarme la vida con mi pintura. Eso llegó por accidente pero afortunadamente para mi, bastante pronto. Cuando empiezo a pintar, y no hablo de retratos, tengo una cierta idea de lo que querré hacer. Pero pintando esta idea cambia continuamente y las imágenes van apareciendo. Me vienen sin saber que son. Si me gustan las conservo y sino las rechazo. Yo lo llamo accidente.... ya que las imágenes me llegan por accidente, por lo que yo llamo accidente y el accidente no funciona siempre y me siento forzado... Sabe, hago la pintura para mi mismo. Espero siempre que me excite. Si por azar me llega, estoy contento, pero esto no ocurre a menudo... No puedo hablar de sentirme inspirado. Pinto como un médium... Acepto lo que me ofrecen.Del subconsciente no se sabe nada. Creo que las imágenes vienen del subconsciente. No sé si llegan así pero llegan. Yo ni trato ya de explicarme a mi mismo lo que hago. No lo vendo. Lo hago...Mi arte es un accidente y la vida también lo es . Como no soy nada religioso creo que nacemos y morimos y entre el nacimiento y la muerte se puede llegar a hacer algo interesante para uno mismo y de vez en cuando para los otros. La vida no tienen sentido para mi . Soy muy optimista, pero optimista en la futilidad.
¿Cómo se llega a ser un gran pintor? Trabajando... [Glasnost, 1.990]
Baez, Joan Estados Unidos
Siento que no tengo mucho que ver con escribir las canciones que me salieron bastante buenas . Las palabras simplemente se arrasatraron por mi manga hasta salir en la página.
Baldwin James Estados Unidos
Todo arte es una confesión, más o menos oblicua. Todos los artistas , si sobreviven, están forzados, finalmente a contar la historia entera, a vomitar su angustia. ("W.O.W. - Writers on Writing," por Jon Winokur, 1990)
Bach, Richard Estados Unidos
Un escritor profesional es un amateur que no abandonó en el intento.
( “A Gift of Wings," Delacorte 1974)
Bagehot, Walter Inglaterra
Los escritores, como los dientes, se dividen en los incisivos y los molares que muelen (Estimates of some Englishmen and Scotchmen," 'The First Edinburgh Reviewers')
Bagnold , Enid Inglaterra
¿Por qué hacerse escritor? Porque es la respuesta a todo , a “¿por qué estoy acá?” , a la inutilidad. Es la mayor razón para vivir. Anotar, atrapar , construir, crear , asombrarse de cualquier cosa, adorar las rarezas... (Autobiography, 1969)
Barthelme, Donald Estados Unidos
Escribir es un proceso que trata con el no- saber , forzando el qué y el cómo .El no- saber es crucial al arte, es lo que el permite que el arte sea hecho . Sin el proceso del no-saber , sin la posibilidad de que la mente se mueva en direcciones no anticipadas, no habría invención . El no- saber no es simple porque está bordeado de prohibiciones, rutas que pueden no ser tomadas. Cuanto más serio es el artista, más problemas toma en cuenta y más consideraciones limitan sus posibles iniciativas . ( "Not-Knowing"; Donald Barthelme)
Barthes, Roland Francia
Escribir es precisamente esta contradicción que hace del fracaso de una comunicación una comunicación secundaria, palabra para el otro pero palabra sin el otro. No sólo el diálogo entre escritores nada puede contra esta imposibilidad, sino que, más aún,la dupilca y la mistifica: los dos terrores están muy próximos, no se los puede disfrazar sino por procedimientos nocivos e irrisorios: vaciando la idea (jamás ocurre nada en estas mesas redondas) y multiplicando las cláusulas de cortesía, débil exorcismo de un acto que es , por definición, mortífero (" comparto en cierta medida su opinión ""estoy de acuerdo, pero...", "X tiene toda la razón, sin embargo.", etcétera)
Brevemente , toda mesa redonda extrae del mejor de los escritores, la peor de las palabras : el discurso. Pues el habla y la escritura no pueden intercambiarse ni juntarse , pues lo que existe entre ellas es algo así como un desafío: la escritura está hecha del rechazo de todos los otros lenguajes .
Escribir es literalmente paradojal , es siempre tomar la verdad de costado. Registrar la palabra y luego escribirla es hacer trampa con el ser del escritor, es ignorar el silencio que ocupa su centro como el carozo de un fruto. Que el Nouveau Roman reflexione sobre sí mismo, que se defina contra sus adversarios por medio de esta reflexión es un triunfo necesario sobre este oscurantismo general que desea ofrecernos el escritor como un ser inspirado, es decir, un idiota.Pero este canto secundario no logra convencer de que esté desarrollado con la misma seriedad que la obra que pretende comentar: la reflexión de la escritura no puede ser sino escrita. Un escritor puede hablar con rigor de sus esfuerzos, de sus proyectos, en fin ,de su cotingencia, sin degredarse a sí mismo.; no puede hablar su palabra sino en el espesor mismo de esa palabra. La únicas explicaciones de escritores que nos conmueven son , en general, voces de ultratumba: es el Diario de Kafka, el Diario de Pavese. La complacencia del Nouveau Roman a hablarse ligera y ambiciosamente a través de diálogos inútiles y falsos se contradice con el carácter radical de su ética literaria, con la calidad de sus verdaderas obras. Este es el mito de la mesa redonda: que la materia misma de la soledad se convierta mágicamente en el objeto de una convención , que la creación se vuelva declaración. ( “Las mesas redondas de literatura”, por Roland Barthes("Página 12" 8/11/93)
La meta de la literatura como trabajo es convertir al lector ya no en un consumidor sino en un productor del texto ( citado en www.tijeretazos.org)
La literatura no tiene pruebas. Por lo cual se debe entender que no puede probar no solo lo que duice , sino que vala la pena ser decirlo. ("Tel Quel" (Paris),1979; en "Barthes: Selected Writings," 1982)
Durante el proceso creativo parecen existir dos momentos: uno anterior al mismo acto de escribir, elaborado de forma consciente; ese momento para el que todos los escritores necesitan una metáfora: el pozo, el acto amoroso, la semilla en la tierra; y un segundo momento, el momento de las palabras, más racional, más "explicable", pero que yambién parece ser más doloroso y frustrante para el escritor, que pierde una gran parte de ese material en el intento de racionalizarlo. Quizá porque las palabras no sirven sino para esbozar aquello que sentimos, sion sólo un pedazo de tierra emergente sobre un continente hundido.
Bacon, Francis
Cuando empecé a pintar jamás pensé que pudiera ganarme la vida con mi pintura. Eso llegó por accidente pero afortunadamente para mi, bastante pronto. Cuando empiezo a pintar, y no hablo de retratos, tengo una cierta idea de lo que querré hacer. Pero pintando esta idea cambia continuamente y las imágenes van apareciendo. Me vienen sin saber que son. Si me gustan las conservo y sino las rechazo. Yo lo llamo accidente.... ya que las imágenes me llegan por accidente, por lo que yo llamo accidente y el accidente no funciona siempre y me siento forzado... Sabe, hago la pintura para mi mismo. Espero siempre que me excite. Si por azar me llega, estoy contento, pero esto no ocurre a menudo... No puedo hablar de sentirme inspirado. Pinto como un médium... Acepto lo que me ofrecen.Del subconsciente no se sabe nada. Creo que las imágenes vienen del subconsciente. No sé si llegan así pero llegan. Yo ni trato ya de explicarme a mi mismo lo que hago. No lo vendo. Lo hago...Mi arte es un accidente y la vida también lo es . Como no soy nada religioso creo que nacemos y morimos y entre el nacimiento y la muerte se puede llegar a hacer algo interesante para uno mismo y de vez en cuando para los otros. La vida no tienen sentido para mi . Soy muy optimista, pero optimista en la futilidad.
¿Cómo se llega a ser un gran pintor? Trabajando... [Glasnost, 1.990]
Baez, Joan Estados Unidos
Siento que no tengo mucho que ver con escribir las canciones que me salieron bastante buenas . Las palabras simplemente se arrasatraron por mi manga hasta salir en la página.
Baldwin James Estados Unidos
Todo arte es una confesión, más o menos oblicua. Todos los artistas , si sobreviven, están forzados, finalmente a contar la historia entera, a vomitar su angustia. ("W.O.W. - Writers on Writing," por Jon Winokur, 1990)
Bach, Richard Estados Unidos
Un escritor profesional es un amateur que no abandonó en el intento.
( “A Gift of Wings," Delacorte 1974)
Bagehot, Walter Inglaterra
Los escritores, como los dientes, se dividen en los incisivos y los molares que muelen (Estimates of some Englishmen and Scotchmen," 'The First Edinburgh Reviewers')
Bagnold , Enid Inglaterra
¿Por qué hacerse escritor? Porque es la respuesta a todo , a “¿por qué estoy acá?” , a la inutilidad. Es la mayor razón para vivir. Anotar, atrapar , construir, crear , asombrarse de cualquier cosa, adorar las rarezas... (Autobiography, 1969)
Barthelme, Donald Estados Unidos
Escribir es un proceso que trata con el no- saber , forzando el qué y el cómo .El no- saber es crucial al arte, es lo que el permite que el arte sea hecho . Sin el proceso del no-saber , sin la posibilidad de que la mente se mueva en direcciones no anticipadas, no habría invención . El no- saber no es simple porque está bordeado de prohibiciones, rutas que pueden no ser tomadas. Cuanto más serio es el artista, más problemas toma en cuenta y más consideraciones limitan sus posibles iniciativas . ( "Not-Knowing"; Donald Barthelme)
Barthes, Roland Francia
Escribir es precisamente esta contradicción que hace del fracaso de una comunicación una comunicación secundaria, palabra para el otro pero palabra sin el otro. No sólo el diálogo entre escritores nada puede contra esta imposibilidad, sino que, más aún,la dupilca y la mistifica: los dos terrores están muy próximos, no se los puede disfrazar sino por procedimientos nocivos e irrisorios: vaciando la idea (jamás ocurre nada en estas mesas redondas) y multiplicando las cláusulas de cortesía, débil exorcismo de un acto que es , por definición, mortífero (" comparto en cierta medida su opinión ""estoy de acuerdo, pero...", "X tiene toda la razón, sin embargo.", etcétera)
Brevemente , toda mesa redonda extrae del mejor de los escritores, la peor de las palabras : el discurso. Pues el habla y la escritura no pueden intercambiarse ni juntarse , pues lo que existe entre ellas es algo así como un desafío: la escritura está hecha del rechazo de todos los otros lenguajes .
Escribir es literalmente paradojal , es siempre tomar la verdad de costado. Registrar la palabra y luego escribirla es hacer trampa con el ser del escritor, es ignorar el silencio que ocupa su centro como el carozo de un fruto. Que el Nouveau Roman reflexione sobre sí mismo, que se defina contra sus adversarios por medio de esta reflexión es un triunfo necesario sobre este oscurantismo general que desea ofrecernos el escritor como un ser inspirado, es decir, un idiota.Pero este canto secundario no logra convencer de que esté desarrollado con la misma seriedad que la obra que pretende comentar: la reflexión de la escritura no puede ser sino escrita. Un escritor puede hablar con rigor de sus esfuerzos, de sus proyectos, en fin ,de su cotingencia, sin degredarse a sí mismo.; no puede hablar su palabra sino en el espesor mismo de esa palabra. La únicas explicaciones de escritores que nos conmueven son , en general, voces de ultratumba: es el Diario de Kafka, el Diario de Pavese. La complacencia del Nouveau Roman a hablarse ligera y ambiciosamente a través de diálogos inútiles y falsos se contradice con el carácter radical de su ética literaria, con la calidad de sus verdaderas obras. Este es el mito de la mesa redonda: que la materia misma de la soledad se convierta mágicamente en el objeto de una convención , que la creación se vuelva declaración. ( “Las mesas redondas de literatura”, por Roland Barthes("Página 12" 8/11/93)
La meta de la literatura como trabajo es convertir al lector ya no en un consumidor sino en un productor del texto ( citado en www.tijeretazos.org)
La literatura no tiene pruebas. Por lo cual se debe entender que no puede probar no solo lo que duice , sino que vala la pena ser decirlo. ("Tel Quel" (Paris),1979; en "Barthes: Selected Writings," 1982)
Basualdo Belli
Basualdo, Ana Argentina
Ningún texto me llevó a escribir “Oldsmobile 1962”. Me fui de la Argentina en 1975 y no regresé hasta 1986. En algún momento, antes del regreso, la presión de la nostalgia se me volvió intolerable. Sentía la necesidad de recuperar con palabras el espacio que había perdido. Añoraba Buenos Aires, pero lo que me brotó no fue la ciudad , sino el paisaje de mi infancia, el Tigre.Quería crear de nuevo ese lugar: no se trataba precisamente de evocarlo, sino de algo más sutil, tal vez mágico.Se trataba de instalarlo otra vez en el ser que yo era. Cuando volví a la Argentina creo que recuperé mi espacio perdido.Cambió mi relación con España y se acabó la nostalgia . Tal vez ahí estaba la causa de que dejara de escribir: era el fin del deseo. Se podía deducir que no tenía por qué seguir escribiendo. ¿Para qué hacerme más problemas si había dicho todo lo que tenía que decir"Si el texto sale crispado, pensé es porque no me viene de un lugar suficientemente profundo.."Escribí como si en vez de evocar hubiera empezado a interrogar. Antes escribía certezas. Ahora que tengo dudas, escribo preguntas.("Página 12", 13 /11/94)
Baudelaire, Charles Francia
Trabajemos, porque trabajar es menos aburrido que divertirse.
Benedetti, Mario Uruguay
Buenos Aires fue mi primera ciudad de exilio. Vine a trabajar aquí en un empleo sórdido durante dos o tres años en que estuve muy solo, tendrái 17 o 18 años. No hice demasiadas relaciones por distintas circunstancias y tal vez por sentirme solo me meti de lleno en la lieratura . Iba los domingos a la plaza San Martín , desde la mañana hasta la atred , a leer , me lo pasaba leyendo : Dostoiewski, Tolstoi, Borges, Quiroga, Prouest, Flaubert,...Y ahí decidí ser escritor. Leyendo no precisamente a estos grandes genios sino a un poeta que fue muy importante para mi, un poeta argentino, Baldomero Fernández Moreno. La literatura que se hacía en el Rio de la Plata y sobre todo la poesía, era muy hermética, cerrada, oscura, aunque la disfrutaba como lector cuando me dejaban algun resquicio para penetrar a ese mundo poético. Considero que había grandes creadores en ese mudno, pero yo no me sentía estimulado a escrbir, porque sabía que eso no lo podía hacer, no formaba parte de mi carácter, de mi temperamento. Creía que en mi había un escritor, pero todavía no había encontrado cómo ser escritor. Cuando leía a Fernández Moreno, una poesía, clara, sencilla y sin embargo muy poética, dije “Bueno, esto es lo que yo puedo hacer”.( Revista Humor 127)
El impulso que lleva al escritor a revelar su secreto forma parte de su oficio, que es comunicar. Es común que el artista, tras su descubrimiento que ha efectuado a solas, quiera de inmediato comunicarlo, así sea oralmente. No importa a cuántos. A alguien. En ese instante no piensa que puedan quitarle un tema, copiarle un desarrollo. El arte es generoso, pródigo, dador, y la verdad es que el secreto del escritor sólo adquiere un sentido cuando se hace público.
Beccacece, Hugo Argentina
Como decía Proust, uno no sale de sí mismo, no va hacia los otros más que para corrobar un destino: conociendo el mundo no hacemos sino conocernos nosotros mismos.("La Nación", 8/11/93)
Bécquer, Gustavo Adolfo EspañaPor los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo. Fecunda, como el lecho de amor de la miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma. Y aquí dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida oscura y extraña, semejante a la de esas miríadas de gérmenes que hierven y se estremecen en una eterna incubación dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos. Conmigo van, destinados a morir conmigo, sin que de ellos quede otro rastro que el que deja un sueño de medianoche, que a la mañana no puede recordarse. En algunas ocasiones y ante esta idea terrible, se subleva en ellos el instinto de vida, y agitándose en formidable aunque silencioso tumulto, buscan en tropel por dónde salir a la luz, de entre las tinieblas en que viven. Pero ¡ay, que entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo que sólo puede salvar la palabra, y la palabra, tímida y perezosa, se niega a secundar sus esfuerzos! Mudos, sombríos e impotentes, después de la inútil lucha vuelven a caer en su antiguo marasmo. ¡Tal caen inertes en los surcos de las sendas, si cesa el viento, las hojas amarillas que levantó el remolino! Estas sediciones de los rebeldes hijos de la imaginación explican algunas de mis fiebres; ellas son la causa, desconocida para la ciencia, de mis exaltaciones y mis abatimientos. Y así, aunque mal, vengo viviendo hasta aquí paseando por entre la indiferente multitud esta silenciosa tempestad de mi cabeza. Así vengo viviendo; pero todas las cosas tienen un término, y a éstas hay que ponerles punto. El insomnio y la fantasía siguen y siguen procreando en monstruoso maridaje. ¡Sus creaciones, apretadas ya como las raquíticas plantas de un vivero, pugnan por dilatar su fantástica existencia, disputándose los átomos de la memoria como escaso jugo de una tierra estéril! Necesario es abrir paso a las aguas profundas, que acabarán por romper el dique, diariamente aumentadas por un manantial vivo. ¡Andad, pues! Andad y vivid con la única vida que puedo daros. Mi inteligencia os nutrirá lo suficiente para que seáis palpables; os vestirá, aunque sea de harapos, lo bastante para que no avergüence vuestra desnudez. Yo quisiera forjar para cada uno de vosotros una maravillosa estrofa tejida con frases exquisitas, en la que os pudierais envolver con orgullo, como en un manto de púrpura. Yo quisiera poder cincelar la forma que ha de conteneros como se cincela el vaso de oro que ha de guardar un preciado perfume. Mas es imposible. No obstante, necesito descansar; necesito del mismo modo que se sangra con pletórico empuje, desahogar el cerebro, insuficiente a contener tantos absurdos. Quedad, pues, consignadas aquí como la estela nebulosa que señala el paso de un desconocido cometa, como los átomos dispersos de un mundo en embrión que avienta por el aire la muerte.
(lntroducción a “Rimas y Leyendas”, de Gustavo Adolfo Bécquer, junio de 1868)
Beckett , Samuel Irlanda
Escribo porque es para lo único que sirvo (Liberation , 1986)
Nada importa excepto escribir . No ha habido nada más importante. Es una mancha en el silencio . ( "The Speaker's Electronic Reference Collection," AApex Software, 1994).
Belchior , Víctor Argentina
Yo le escapo a los talleres y círculos literarios. Jamás me sentí cómodo en esas reuniones. Lo que sucede es que hay mucha gente a la que le gusta decir que escribe en lugar de sentarse a escribir.
Belgrano Rawson , Eduardo Argentina
Escribo porque tuve una madre que cada vez que se sentaba a contarme algo a mí se me caían las medias por cómo se expresaba : era como estar viendo una película . Crecí escuchándola y queriendo repetir su arte para hacer sentir que cosas pasadas se volvieran a repetir , edn el acto de contar , de manera tan vívida como si uno las estuviera viviendo Estuve leyendo muchísimo por obligación para hacer “Noticias secretas de América”, entonces a la noche lo único que quería era ver la tele . En realidad , me encanta ver tele, hacer zapping , ver películas . Y en algún momento , mientras escribía Fuegia , he escrito con el televisor prrendido. Pero lo mejor es escribir . Ni jugando al tenis, ni navegando, ni pretendiendo pescar truchas como pretendo se me pasa tan rápido el tiempo como cuando escribo. Cuando llega el temido momento en que sé que el libro debe ser publicado , empieza la melancolía. las semanas subsiguientes , cuando estoy absolutamente al pedo , tengo que empezar algo nuevo rápido para evitar la depresión . ( Conferencia en Buenos Aires , Noviembre 1998)
A mí me ayudó muchísimo a expresar lo esencial de una situación, a procurar ser provocativo y seductor desde el comienzo -como debe hacerse en las notas-, a escribir con la menor cantidad posible de palabras y a no ponerle dificultades al lector. Ojo: ser transparente no significa ser banal. Bueno, la vida está saturada de elementos inspiradores. Todos bullimos de ideas permanentemente y el noventa por ciento quedan en el camino. Necesitamos a veces un compromiso más concreto para lanzarnos a escribir una novela. Hace falta convicción, tenacidad, estado físico. Fellini dice que jamás hubiera filmado una película, de no haber existido un contrato que lo obligara a entregarla con plazos perentorios. Creo que en todo escritor hay un toque de lobo solitario, de ensimismamiento espiritual que es lo que le permite, al fin y al cabo, concebir una novela, aun en medio del barullo. ( Entrevista de Mónica Sifrim “ Clarín”, Domingo 30 de agosto de 1998 )
Belli, Gioconda Nicaragua
Escribo lo quiero dejar escrito. Como no, si me nace y he escrito, pero lo que pasa es que mirá, para mi el poema es como un rayo que me parte, yo no lo hago suceder, el poema me pasa a mi, yo no le paso al poema sino que a mi de repente me asalta el poema y yo lo escribo. En el caso de la prosa, puedo decidir cuando escribo y cuando no y puedo elaborar más, me siento empleada si querés, siento más que tengo trabajo si estoy escribiendo prosa que con la poesía, la poesía no puedo yo disponer de ella, no la tengo así a mi disposición; la palabra de la poesía es una palabra mágica para mi, es una palabra que viene como en un acto casi de la naturaleza, es como un tormenta, como un rayo en seco, un aguacero, como querrás llamarle. En el caso de la prosa las palabras las tengo así, a mi disposición o sea las puedo convocar en el momento en que yo quiero y puedo decir Ok, vamos a contar este cuento, vamos a hacer esto. En ese sentido para mi escribir prosa ha sido una aventura bien interesante porque me ha demandado una disciplina, me ha demandado un análisis más grande de mis propias debilidades como escritora y me ha hecho crecer como escritora. Aprender a dominar la prosa ha sido como aprender a dominar a un caballo desbocado, porque yo soy medio desbocada. (William Grigsby Vado, Enviado por Radio La Primerísima, frecuencia 680 AM de Managua.Nicaragua, febrero del 2001.( lainsignia.org) )
Ningún texto me llevó a escribir “Oldsmobile 1962”. Me fui de la Argentina en 1975 y no regresé hasta 1986. En algún momento, antes del regreso, la presión de la nostalgia se me volvió intolerable. Sentía la necesidad de recuperar con palabras el espacio que había perdido. Añoraba Buenos Aires, pero lo que me brotó no fue la ciudad , sino el paisaje de mi infancia, el Tigre.Quería crear de nuevo ese lugar: no se trataba precisamente de evocarlo, sino de algo más sutil, tal vez mágico.Se trataba de instalarlo otra vez en el ser que yo era. Cuando volví a la Argentina creo que recuperé mi espacio perdido.Cambió mi relación con España y se acabó la nostalgia . Tal vez ahí estaba la causa de que dejara de escribir: era el fin del deseo. Se podía deducir que no tenía por qué seguir escribiendo. ¿Para qué hacerme más problemas si había dicho todo lo que tenía que decir"Si el texto sale crispado, pensé es porque no me viene de un lugar suficientemente profundo.."Escribí como si en vez de evocar hubiera empezado a interrogar. Antes escribía certezas. Ahora que tengo dudas, escribo preguntas.("Página 12", 13 /11/94)
Baudelaire, Charles Francia
Trabajemos, porque trabajar es menos aburrido que divertirse.
Benedetti, Mario Uruguay
Buenos Aires fue mi primera ciudad de exilio. Vine a trabajar aquí en un empleo sórdido durante dos o tres años en que estuve muy solo, tendrái 17 o 18 años. No hice demasiadas relaciones por distintas circunstancias y tal vez por sentirme solo me meti de lleno en la lieratura . Iba los domingos a la plaza San Martín , desde la mañana hasta la atred , a leer , me lo pasaba leyendo : Dostoiewski, Tolstoi, Borges, Quiroga, Prouest, Flaubert,...Y ahí decidí ser escritor. Leyendo no precisamente a estos grandes genios sino a un poeta que fue muy importante para mi, un poeta argentino, Baldomero Fernández Moreno. La literatura que se hacía en el Rio de la Plata y sobre todo la poesía, era muy hermética, cerrada, oscura, aunque la disfrutaba como lector cuando me dejaban algun resquicio para penetrar a ese mundo poético. Considero que había grandes creadores en ese mudno, pero yo no me sentía estimulado a escrbir, porque sabía que eso no lo podía hacer, no formaba parte de mi carácter, de mi temperamento. Creía que en mi había un escritor, pero todavía no había encontrado cómo ser escritor. Cuando leía a Fernández Moreno, una poesía, clara, sencilla y sin embargo muy poética, dije “Bueno, esto es lo que yo puedo hacer”.( Revista Humor 127)
El impulso que lleva al escritor a revelar su secreto forma parte de su oficio, que es comunicar. Es común que el artista, tras su descubrimiento que ha efectuado a solas, quiera de inmediato comunicarlo, así sea oralmente. No importa a cuántos. A alguien. En ese instante no piensa que puedan quitarle un tema, copiarle un desarrollo. El arte es generoso, pródigo, dador, y la verdad es que el secreto del escritor sólo adquiere un sentido cuando se hace público.
Beccacece, Hugo Argentina
Como decía Proust, uno no sale de sí mismo, no va hacia los otros más que para corrobar un destino: conociendo el mundo no hacemos sino conocernos nosotros mismos.("La Nación", 8/11/93)
Bécquer, Gustavo Adolfo EspañaPor los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo. Fecunda, como el lecho de amor de la miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma. Y aquí dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida oscura y extraña, semejante a la de esas miríadas de gérmenes que hierven y se estremecen en una eterna incubación dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos. Conmigo van, destinados a morir conmigo, sin que de ellos quede otro rastro que el que deja un sueño de medianoche, que a la mañana no puede recordarse. En algunas ocasiones y ante esta idea terrible, se subleva en ellos el instinto de vida, y agitándose en formidable aunque silencioso tumulto, buscan en tropel por dónde salir a la luz, de entre las tinieblas en que viven. Pero ¡ay, que entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo que sólo puede salvar la palabra, y la palabra, tímida y perezosa, se niega a secundar sus esfuerzos! Mudos, sombríos e impotentes, después de la inútil lucha vuelven a caer en su antiguo marasmo. ¡Tal caen inertes en los surcos de las sendas, si cesa el viento, las hojas amarillas que levantó el remolino! Estas sediciones de los rebeldes hijos de la imaginación explican algunas de mis fiebres; ellas son la causa, desconocida para la ciencia, de mis exaltaciones y mis abatimientos. Y así, aunque mal, vengo viviendo hasta aquí paseando por entre la indiferente multitud esta silenciosa tempestad de mi cabeza. Así vengo viviendo; pero todas las cosas tienen un término, y a éstas hay que ponerles punto. El insomnio y la fantasía siguen y siguen procreando en monstruoso maridaje. ¡Sus creaciones, apretadas ya como las raquíticas plantas de un vivero, pugnan por dilatar su fantástica existencia, disputándose los átomos de la memoria como escaso jugo de una tierra estéril! Necesario es abrir paso a las aguas profundas, que acabarán por romper el dique, diariamente aumentadas por un manantial vivo. ¡Andad, pues! Andad y vivid con la única vida que puedo daros. Mi inteligencia os nutrirá lo suficiente para que seáis palpables; os vestirá, aunque sea de harapos, lo bastante para que no avergüence vuestra desnudez. Yo quisiera forjar para cada uno de vosotros una maravillosa estrofa tejida con frases exquisitas, en la que os pudierais envolver con orgullo, como en un manto de púrpura. Yo quisiera poder cincelar la forma que ha de conteneros como se cincela el vaso de oro que ha de guardar un preciado perfume. Mas es imposible. No obstante, necesito descansar; necesito del mismo modo que se sangra con pletórico empuje, desahogar el cerebro, insuficiente a contener tantos absurdos. Quedad, pues, consignadas aquí como la estela nebulosa que señala el paso de un desconocido cometa, como los átomos dispersos de un mundo en embrión que avienta por el aire la muerte.
(lntroducción a “Rimas y Leyendas”, de Gustavo Adolfo Bécquer, junio de 1868)
Beckett , Samuel Irlanda
Escribo porque es para lo único que sirvo (Liberation , 1986)
Nada importa excepto escribir . No ha habido nada más importante. Es una mancha en el silencio . ( "The Speaker's Electronic Reference Collection," AApex Software, 1994).
Belchior , Víctor Argentina
Yo le escapo a los talleres y círculos literarios. Jamás me sentí cómodo en esas reuniones. Lo que sucede es que hay mucha gente a la que le gusta decir que escribe en lugar de sentarse a escribir.
Belgrano Rawson , Eduardo Argentina
Escribo porque tuve una madre que cada vez que se sentaba a contarme algo a mí se me caían las medias por cómo se expresaba : era como estar viendo una película . Crecí escuchándola y queriendo repetir su arte para hacer sentir que cosas pasadas se volvieran a repetir , edn el acto de contar , de manera tan vívida como si uno las estuviera viviendo Estuve leyendo muchísimo por obligación para hacer “Noticias secretas de América”, entonces a la noche lo único que quería era ver la tele . En realidad , me encanta ver tele, hacer zapping , ver películas . Y en algún momento , mientras escribía Fuegia , he escrito con el televisor prrendido. Pero lo mejor es escribir . Ni jugando al tenis, ni navegando, ni pretendiendo pescar truchas como pretendo se me pasa tan rápido el tiempo como cuando escribo. Cuando llega el temido momento en que sé que el libro debe ser publicado , empieza la melancolía. las semanas subsiguientes , cuando estoy absolutamente al pedo , tengo que empezar algo nuevo rápido para evitar la depresión . ( Conferencia en Buenos Aires , Noviembre 1998)
A mí me ayudó muchísimo a expresar lo esencial de una situación, a procurar ser provocativo y seductor desde el comienzo -como debe hacerse en las notas-, a escribir con la menor cantidad posible de palabras y a no ponerle dificultades al lector. Ojo: ser transparente no significa ser banal. Bueno, la vida está saturada de elementos inspiradores. Todos bullimos de ideas permanentemente y el noventa por ciento quedan en el camino. Necesitamos a veces un compromiso más concreto para lanzarnos a escribir una novela. Hace falta convicción, tenacidad, estado físico. Fellini dice que jamás hubiera filmado una película, de no haber existido un contrato que lo obligara a entregarla con plazos perentorios. Creo que en todo escritor hay un toque de lobo solitario, de ensimismamiento espiritual que es lo que le permite, al fin y al cabo, concebir una novela, aun en medio del barullo. ( Entrevista de Mónica Sifrim “ Clarín”, Domingo 30 de agosto de 1998 )
Belli, Gioconda Nicaragua
Escribo lo quiero dejar escrito. Como no, si me nace y he escrito, pero lo que pasa es que mirá, para mi el poema es como un rayo que me parte, yo no lo hago suceder, el poema me pasa a mi, yo no le paso al poema sino que a mi de repente me asalta el poema y yo lo escribo. En el caso de la prosa, puedo decidir cuando escribo y cuando no y puedo elaborar más, me siento empleada si querés, siento más que tengo trabajo si estoy escribiendo prosa que con la poesía, la poesía no puedo yo disponer de ella, no la tengo así a mi disposición; la palabra de la poesía es una palabra mágica para mi, es una palabra que viene como en un acto casi de la naturaleza, es como un tormenta, como un rayo en seco, un aguacero, como querrás llamarle. En el caso de la prosa las palabras las tengo así, a mi disposición o sea las puedo convocar en el momento en que yo quiero y puedo decir Ok, vamos a contar este cuento, vamos a hacer esto. En ese sentido para mi escribir prosa ha sido una aventura bien interesante porque me ha demandado una disciplina, me ha demandado un análisis más grande de mis propias debilidades como escritora y me ha hecho crecer como escritora. Aprender a dominar la prosa ha sido como aprender a dominar a un caballo desbocado, porque yo soy medio desbocada. (William Grigsby Vado, Enviado por Radio La Primerísima, frecuencia 680 AM de Managua.Nicaragua, febrero del 2001.( lainsignia.org) )
Belloc Bianciotti
Belloc, Hillaire Francia
Odio mi oficio. ( Liberation, 1986)
De todos los trabajos fatigosos, fútiles y vacíos, el peor es escribir sobre escribir.(The Silence of the Sea)
Ben Jelloun , Tahar
Un escritor es un hombre de la libertad , de la duda y del inconformismo. "La Nación" ,29/5/94
Bengis, Ingrid Estados Unidos
No soporto el aislamiento, la incertidumbre, la inseguridad financiera, el constante forcejeo con las verdades internas, la constante necesidad de mantener los ojos abiertos a la vida, la presion permanente para empujarme más allá de lo que solo recien comienzo a dominar , el sentir que esta es la más impredecible de las profesiones, que no tiene lugar de descanso. Cuando estos pensamientos y emociones viene a mí ( cosa que no es infrecuente) , invento rápidamente una nueva carrera para mi: chef, psicoterapeuta, pescadora de langostas, cortadora de diamantes, cineasta, cada una de las cuales, a la distancia, parece combinar a su manera con la intensidad y singularidad de ser escritora, y con ninguna de sus desventajas. Como cortadora d diamantes , soy parte de una comunidad de tran ajadores especializados, involuctrados en la transformación de un trozo de materia en bruto en un objeto estético universalmente reconocido por su valor. Como chef, me muevo en mis dos ambientes favoritos : el mercado y la cocina. Como terapeuta, trabajo con la misma intensidad como escritora , pero trato con la vida íntima de los otros más que con la mias propia. Yo veo resultados especificos . No estoy sola. Como pescadora de langostas, estoy sola, pero como parte de la comunidad interdepiendente , diariamente me pruebo a mi misma contra la naturaleza en su forma más pura . Estas fantasias han sido muy importantes para mi, me soltaron la imaginación liberándome de la intensidad claustrofóbica que genera mi propio trabajo.
Pero cada vez que imagino un destino distinto, siempre me echo atrás. Porque cada nueva carrera imaginada , aún siendo estimulante para mi, levanta un terrible espectro también...que si me involucro demasiado con ella , podría dejar de ser una escritora. . Esta respectiva me arroja a una estado de ansiedad tan agudo que instantaneamente descarto todas mis carreras fantaseadas , resolviendo proteger a cualquier cosa ese vasto espacio íntimo en el cual todo lo que escribo está obligado a germinar. No haré nada , me digo, antes que distraerme de escribir, lo que tal vez no esté haciendo en ese momento. Ese temor me llevó a preferir ser camarera o taxista antes que publicitaria o guionista de televisión, por temor a confundire el verdadero trabajo con trabajitos en serie. Ese miedo me llevo a enclaustrarme en mi casa de Maine por meses, convencida de que cualquier contacto o conversación diluiría la fuerza de mi escritura.
Berenstein , Isidoro Argentina
Creo que escribo porque me surge a manera de una necesidad imperiosa y escribo psicoanálisis porque soy psicoanalista. Lo llamo "necesidad" porque es una fuerza con carácter de obligatoriedad , y es impensable no satisfacerla, y cuando no puede realizarse sobreviene un profundo malestar , como una pulsión no satisfecha . Uno lee a otros y escribe para ser leído por otros, otros que son uno mismo después de un tiempo.Uno lee para saber qué dicen los otros, cómo piensan , a veces cómo escriben. Uno escribe para mostrarles a los otros sus pensamientos y para verificar de paso cómo funciona su interior a través de lo que produce. Diría que escribir está asociado a algún dolor en un área donde no se podría entrar si no se tuviera una garantía o al menos una promesa de placer, y es que escribir tiene algo de padecimiento placentero,en otras palabras algo de masoquismo. Pero el que lee no lo sabe. Corregir, por ejemplo, es un suplicio. Flaubert es uno de esos escritores que escribió poco y corregía interminablemente la misma página día tras día . Quizás fuera un obsesivo incorregible, pero qué lindo que escribía. Pero era otra época , la masificación no era aún un valor apreciado , no había que defenderse del pánico a estar solo y de la supuesta amenaza del aislamiento "Pero vuelvo a esa suerte de invasión mental, a esa emoción un poco arrolladora de tener algo importante , lindo y bueno para decirle a los otros. Algo de engañoso tiene esa impresión , de enloquecedor porque cuando se intenta escribirla se desvanece" " Escribir psicioanálisi y también leerlo implica elaborar un impcato my fuerte acerca del conrtacto con las historias humanas, las de los pacientes, que por lo que veo so mucho más ingeniosas y dolorosas o retorcidas y angustiantes que ninguna otra que haya leído en la ficción, en su cordura tanto como en su locura. Aún hoy día me sorprenden por lo inédito , nunca se repiten , y esa sorpresa ante lo creativo del mundo mental y tomar contacto con él me promueven el deseo de compartirlo de alguna manera. O sea , escribir es también para no sentirse solo. Tanto es así que no estoy solo al escribbr, que siempre me acompañan por lo menos dos personajes, uno que comparte profundamente mis ideas y me aplaude, y un perseguidor que frunce el seño y arruga la nariz. Sin duda me desaprueba. El primero creo que es un derivado de mi madre, que tenía y me transmitía un sentimiento de incondicionalidad y de admiración más allá de toda duda. "Escribir es un estado de ánimo, por ello a veces parece que es lo más original , ,lo más bello y verdadero, y al día siguiente lo mismo es lo más trillado, repetido , ya otros lo dijeron , si no lo dijo Freud, que dijo todo. En los últimos años erncuentro, afortunadamente, que no todo está dicho en sus veinticuatro tomos. Cuando uno escribe de otros, lo hace de sí mismo aunque nadie sino uno se dé cuenta . Quizás también por eso uno lee lo que otros escriben, para saber de sus temas y de ellos mismos." psicoanalista y escritor.( "Página 12", 23/9/93)
Bernhard, Thomas
Mi vida está clarísima. Me resulta totalmente claro que tengo que hacer mi trabajo; todo lo que estorba ese trabajo, lo elimino, todo lo que lo favorece me interesa. Y lo que me interesa es escribir. O sea, que, por una vez, las cosas son muy fáciles.
Berti , Eduardo Argentina
Yo me repito. Es muy difícil publicar ahora .La literatura vende muy poco. Entonces, cuando aparece la oportunidad , a los autores les sucede como a esos directores de cine que ponen todo en la primera película,porque no saben si van a filmar otra vez. En el primer libro podía hacer lo que quería, pero ahora tengo que andar con cuidado para no dar vueltas alrededor de lo mismo . Así como uno repite los sueños, yo veo la reiteración de historias y de temas en lo que escribo. Pero por suerte disfrazada por los recursos literarios la gente no la ve. ( “Clarín", 16/5/94)
Bevilacqua, Alberto Italia
La vida es a menudo una gran carroña , pero es inútil partir con la cabeza gacha. Sonriémosle encima: ! Quién sabe si , sintiéndose canción , la vida no pierda un poco de su aburrimiento!"("Il Messaggero ",Roma, 14/12/85 )
Bianciotti, Héctor Argentina
Yo no sé por qué escribo ,. Más me lo pregunto y menos encuentro una respuesta. Es una locura...Escribir no me divierte...más bien me fastidia.... La satisfacción de la frase bien hecha es casi siempre algo retrospectivo . Es decir, de repente abro un libro que he escrito hace años , leo una página y pienso: "¿Yo he sido capaz de hacer eso?" . Hoy no podría hacerlo,. Así que es relativo. No tengo una satisfacción inmediata.Uno cree escribir porque tiene ganas de escribir , de expresarse , de decir tal o cual cosa , pero pienso que uno obedece a una especie de conciencia colectiva , que si un escritor es serio es una especie de escribano público , escribe porque la colectividad necesita que alguien exprese de una forma más o menos justa las cosas que nos pertenecen a todos.""La parte de ficción es la más importante. Es decir, el destino. El destino de los personajes es algo que siempre he imaginado. Espero que no lo tengan. El punto de partida es siempre alguien que si no he conocido personalmente lo he visto y lo he observado mucho. Me parece que uno conoce mejor a la gente si la observa muchas veces que si entabla una conversación con ella., porque en una conversación lo que sale es la idea que la persona tiene de sí misma y a veces es un estereotipo, son clichés. Una persona puede dejar entrever lo que es en un gesto mínimo. Por ejemplo, en la forma de tomar un vaso de cerveza." ( autor de "Sans la misericorde du Christ") , "La Nación" , Dic.'85
Odio mi oficio. ( Liberation, 1986)
De todos los trabajos fatigosos, fútiles y vacíos, el peor es escribir sobre escribir.(The Silence of the Sea)
Ben Jelloun , Tahar
Un escritor es un hombre de la libertad , de la duda y del inconformismo. "La Nación" ,29/5/94
Bengis, Ingrid Estados Unidos
No soporto el aislamiento, la incertidumbre, la inseguridad financiera, el constante forcejeo con las verdades internas, la constante necesidad de mantener los ojos abiertos a la vida, la presion permanente para empujarme más allá de lo que solo recien comienzo a dominar , el sentir que esta es la más impredecible de las profesiones, que no tiene lugar de descanso. Cuando estos pensamientos y emociones viene a mí ( cosa que no es infrecuente) , invento rápidamente una nueva carrera para mi: chef, psicoterapeuta, pescadora de langostas, cortadora de diamantes, cineasta, cada una de las cuales, a la distancia, parece combinar a su manera con la intensidad y singularidad de ser escritora, y con ninguna de sus desventajas. Como cortadora d diamantes , soy parte de una comunidad de tran ajadores especializados, involuctrados en la transformación de un trozo de materia en bruto en un objeto estético universalmente reconocido por su valor. Como chef, me muevo en mis dos ambientes favoritos : el mercado y la cocina. Como terapeuta, trabajo con la misma intensidad como escritora , pero trato con la vida íntima de los otros más que con la mias propia. Yo veo resultados especificos . No estoy sola. Como pescadora de langostas, estoy sola, pero como parte de la comunidad interdepiendente , diariamente me pruebo a mi misma contra la naturaleza en su forma más pura . Estas fantasias han sido muy importantes para mi, me soltaron la imaginación liberándome de la intensidad claustrofóbica que genera mi propio trabajo.
Pero cada vez que imagino un destino distinto, siempre me echo atrás. Porque cada nueva carrera imaginada , aún siendo estimulante para mi, levanta un terrible espectro también...que si me involucro demasiado con ella , podría dejar de ser una escritora. . Esta respectiva me arroja a una estado de ansiedad tan agudo que instantaneamente descarto todas mis carreras fantaseadas , resolviendo proteger a cualquier cosa ese vasto espacio íntimo en el cual todo lo que escribo está obligado a germinar. No haré nada , me digo, antes que distraerme de escribir, lo que tal vez no esté haciendo en ese momento. Ese temor me llevó a preferir ser camarera o taxista antes que publicitaria o guionista de televisión, por temor a confundire el verdadero trabajo con trabajitos en serie. Ese miedo me llevo a enclaustrarme en mi casa de Maine por meses, convencida de que cualquier contacto o conversación diluiría la fuerza de mi escritura.
Berenstein , Isidoro Argentina
Creo que escribo porque me surge a manera de una necesidad imperiosa y escribo psicoanálisis porque soy psicoanalista. Lo llamo "necesidad" porque es una fuerza con carácter de obligatoriedad , y es impensable no satisfacerla, y cuando no puede realizarse sobreviene un profundo malestar , como una pulsión no satisfecha . Uno lee a otros y escribe para ser leído por otros, otros que son uno mismo después de un tiempo.Uno lee para saber qué dicen los otros, cómo piensan , a veces cómo escriben. Uno escribe para mostrarles a los otros sus pensamientos y para verificar de paso cómo funciona su interior a través de lo que produce. Diría que escribir está asociado a algún dolor en un área donde no se podría entrar si no se tuviera una garantía o al menos una promesa de placer, y es que escribir tiene algo de padecimiento placentero,en otras palabras algo de masoquismo. Pero el que lee no lo sabe. Corregir, por ejemplo, es un suplicio. Flaubert es uno de esos escritores que escribió poco y corregía interminablemente la misma página día tras día . Quizás fuera un obsesivo incorregible, pero qué lindo que escribía. Pero era otra época , la masificación no era aún un valor apreciado , no había que defenderse del pánico a estar solo y de la supuesta amenaza del aislamiento "Pero vuelvo a esa suerte de invasión mental, a esa emoción un poco arrolladora de tener algo importante , lindo y bueno para decirle a los otros. Algo de engañoso tiene esa impresión , de enloquecedor porque cuando se intenta escribirla se desvanece" " Escribir psicioanálisi y también leerlo implica elaborar un impcato my fuerte acerca del conrtacto con las historias humanas, las de los pacientes, que por lo que veo so mucho más ingeniosas y dolorosas o retorcidas y angustiantes que ninguna otra que haya leído en la ficción, en su cordura tanto como en su locura. Aún hoy día me sorprenden por lo inédito , nunca se repiten , y esa sorpresa ante lo creativo del mundo mental y tomar contacto con él me promueven el deseo de compartirlo de alguna manera. O sea , escribir es también para no sentirse solo. Tanto es así que no estoy solo al escribbr, que siempre me acompañan por lo menos dos personajes, uno que comparte profundamente mis ideas y me aplaude, y un perseguidor que frunce el seño y arruga la nariz. Sin duda me desaprueba. El primero creo que es un derivado de mi madre, que tenía y me transmitía un sentimiento de incondicionalidad y de admiración más allá de toda duda. "Escribir es un estado de ánimo, por ello a veces parece que es lo más original , ,lo más bello y verdadero, y al día siguiente lo mismo es lo más trillado, repetido , ya otros lo dijeron , si no lo dijo Freud, que dijo todo. En los últimos años erncuentro, afortunadamente, que no todo está dicho en sus veinticuatro tomos. Cuando uno escribe de otros, lo hace de sí mismo aunque nadie sino uno se dé cuenta . Quizás también por eso uno lee lo que otros escriben, para saber de sus temas y de ellos mismos." psicoanalista y escritor.( "Página 12", 23/9/93)
Bernhard, Thomas
Mi vida está clarísima. Me resulta totalmente claro que tengo que hacer mi trabajo; todo lo que estorba ese trabajo, lo elimino, todo lo que lo favorece me interesa. Y lo que me interesa es escribir. O sea, que, por una vez, las cosas son muy fáciles.
Berti , Eduardo Argentina
Yo me repito. Es muy difícil publicar ahora .La literatura vende muy poco. Entonces, cuando aparece la oportunidad , a los autores les sucede como a esos directores de cine que ponen todo en la primera película,porque no saben si van a filmar otra vez. En el primer libro podía hacer lo que quería, pero ahora tengo que andar con cuidado para no dar vueltas alrededor de lo mismo . Así como uno repite los sueños, yo veo la reiteración de historias y de temas en lo que escribo. Pero por suerte disfrazada por los recursos literarios la gente no la ve. ( “Clarín", 16/5/94)
Bevilacqua, Alberto Italia
La vida es a menudo una gran carroña , pero es inútil partir con la cabeza gacha. Sonriémosle encima: ! Quién sabe si , sintiéndose canción , la vida no pierda un poco de su aburrimiento!"("Il Messaggero ",Roma, 14/12/85 )
Bianciotti, Héctor Argentina
Yo no sé por qué escribo ,. Más me lo pregunto y menos encuentro una respuesta. Es una locura...Escribir no me divierte...más bien me fastidia.... La satisfacción de la frase bien hecha es casi siempre algo retrospectivo . Es decir, de repente abro un libro que he escrito hace años , leo una página y pienso: "¿Yo he sido capaz de hacer eso?" . Hoy no podría hacerlo,. Así que es relativo. No tengo una satisfacción inmediata.Uno cree escribir porque tiene ganas de escribir , de expresarse , de decir tal o cual cosa , pero pienso que uno obedece a una especie de conciencia colectiva , que si un escritor es serio es una especie de escribano público , escribe porque la colectividad necesita que alguien exprese de una forma más o menos justa las cosas que nos pertenecen a todos.""La parte de ficción es la más importante. Es decir, el destino. El destino de los personajes es algo que siempre he imaginado. Espero que no lo tengan. El punto de partida es siempre alguien que si no he conocido personalmente lo he visto y lo he observado mucho. Me parece que uno conoce mejor a la gente si la observa muchas veces que si entabla una conversación con ella., porque en una conversación lo que sale es la idea que la persona tiene de sí misma y a veces es un estereotipo, son clichés. Una persona puede dejar entrever lo que es en un gesto mínimo. Por ejemplo, en la forma de tomar un vaso de cerveza." ( autor de "Sans la misericorde du Christ") , "La Nación" , Dic.'85
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