martes 4 de agosto de 2009


Como si estuviéramos asistiendo a la más impresionante conferencia de escritores de todos los tiempos,casi 600 expertos de las letras nos cuentan con honestidad descarnada sus intimidades frente al acto de escribir y los motivos que los impulsan a hacerlo.
Este liblog ( libro-blog) muestra opiniones personales de novelistas, poetas, dramaturgos y creadores de todas las culturas y tiempos. La literatura tiene el enorme poder de trascender y transformar. Los escritores enseñan los detalles personales y universales de la experiencia humana, sacuden la sensibilidad, atraviesan barreras emocionales, descubren posibilidades futuras. A través de ellos confrontamos nuestras sombras y nos llenamos de inspiracion para sacar lo mejor de nosotros mismos. Se trate de ficción o de plasmar la realidad, ellos siempre alimentan el alma humana.
¿Qué motiva a estos creadores que nos iluminan el camino?
Escribir no es fácil y siempre es riesgoso, y muchas veces implica desnudar el alma visceralmente.Pero al escritor no le importa, y persevera en esta solidaria tarea de darnos consuelo a través de sus textos.
Esta edición reúne veinte años de investigación y búsqueda en textos, cartas, conferencias, biografías y entrevistas hasta obtener la respuesta de medio millar de escritores de diferentes países y de distintos periodos de la historia.
Al revelar por qué escriben, todos opinan sobre temas aún más profundos que su oficio: los temores, la muerte, el coraje y el sentido de la existencia humana.
Escribir es un acto de mostrarse desde las entrañas, y hablar de la escritura es compartir lo más intimo de cada escritor con lo más intimo de cada lector.
Sus confesiones son una extraordinaria ayuda ante el desaliento, al demostrar que creadores gigantes sufrieron bloqueos, dudas, la indiferencia de sus editores y el desasosiego de no saber cómo seguir adelante con su propósito. Así todo, no se rindieron. Siguieron intentándolo, porque porque crear es una manera de vivir.
Sus testimonios son un manual de auxilio para creadores bloqueados, una fuente de consuelo cuando la inspiración declina, y una guía espiritual ante el desaliento, porque crear es un acto de fe y de perseverancia.
Conrad, Rilke, Kafka, Flaubert, Borges, Simenon, Woolf, Duras, Pessoa, Onetti, Faulkner, García Márquez, Nabokov, Rulfo, Highsmith, Proust, Bioy, Bernhard, Monterroso, Carver y muchos otros nombres célebres nos explican por qué dedicaron sus vidas a esta dulce condena ( de acuerdo a Onetti) , a esta diversión desesperada (según Juan Filloy), a esta maldita condena ( según Julio Cortázar), a esta maldición que salva ( según Clarice Lispector).
Cuenta con un prólogo de 29 páginas en el que explico el sentido de este libro, a la vez que realizo una breve historia de la narrativa, explico lo que la literatura tiene de orgánico , planteo la polémica entre literatura comercial o literatura “seria” y se mencionas nociones para facilitar incentivos a la lectura.

¿ Por qué escriben los que escriben?

Manual de autoayuda literaria: Cuando los escritores nos enseñan a vivir
Prólogo, compilación, entrevistas y traducciones de
Ana von Rebeur

Aquí he compilado las opiniones personales de novelistas, poetas, dramaturgos y creadores de todas las culturas y tiempos. La literatura tiene el enorme poder de trascender y transformar. Los escritores nos revelan con precisión entomológica las características personales y universales de la experiencia humana. Ellos sacuden la sensibilidad, atraviesan barreras emocionales, descubren posibilidades futuras. A través de ellos confrontamos nuestras sombras y nos llenamos de inspiración para sacar lo mejor de nosotros mismos. Se trate de ficción o de plasmar la realidad, ellos siempre alimentan el alma humana. Por eso creo que este es el más completo manual de autoayuda que escriñi en mi vida . Los sabios de todos los tiempos nos indican aqui como vivir.
¿Qué motiva a estos creadores a que nos iluminen el camino?
Escribir no es fácil y siempre es riesgoso, y muchas veces implica desnudar el alma visceralmente.Pero al escritor no le importa, y persevera en esta solidaria tarea de darnos consuelo a través de sus textos.
Este material que aquí exhibo por primera vez reúne más de veinte años de investigación y búsqueda en textos, cartas, conferencias, biografías y entrevistas hasta obtener la respuesta de medio millar de escritores de diferentes países y de distintos períodos de la historia. Y conste que lo hice muchos años antes de la llegada a nuestra manos de la Intrenet , ese medio fabuloso de investigación universal, que nos hace sentir a quienes vivimos sin ella como el eslabón perdido entre el chimpancé y el homo sapiens , en lo que a investigación se refiere.
¿Por qué elegí investigar este tema? Porque me pareció muy curioso que al revelar por qué escriben, todos los escritores no sólo dan su opinión sobre la escritura, sino sobre temas muchos más profundos que su oficio: los temores, la muerte, el coraje y el sentido profundo de la existencia humana. Escribir es un acto de mostrarse desde las entrañas y hablar de la escritura es compartir lo más intimo de cada escritor con lo más intimo de cada lector.
Sus confesiones son una extraordinaria ayuda ante el desaliento, al demostrar que creadores gigantes sufrieron bloqueos, dudas, la indiferencia de sus editores y el desasosiego de no saber cómo seguir adelante con su propósito, ni sabre si algñun dñía sus escritoresserñían publicados.. Así todo, no se rindieron. Siguieron intentándolo, porque porque crear es una manera de vivir.
Sus testimonios son un manual de auxilio para aquellos que han perdido el rumbo , para creadores bloqueados, una fuente de consuelo cuando la inspiración declina, y una guía espiritual ante el desaliento, porque crear es un acto de fe y de perseverancia.
Conrad, Rilke, Kafka, Flaubert, Borges, Simenon, Woolf, Duras, Pessoa, Onetti, Faulkner, García Márquez, Nabokov, Rulfo, Highsmith, Proust, Bioy, Bernhard, Monterroso, Carver y muchos otros nombres célebres nos explican por qué dedicaron sus vidas a esta dulce condena ( de acuerdo a Onetti) , a esta diversión desesperada (según Juan Filloy), a esta maldita condena ( según Julio Cortázar), a esta maldición que salva ( según Clarice Lispector).
Antes de que vayamos a las opiniones de los creadores, hay un prólogo donde podrás leer una breve historia de la narrativa, explicaré lo que la literatura tiene de orgánico , plantearé la polémica entre literatura comercial o literatura “seria” y daré nociones para facilitar incentivos a la lectura, y por ende , a la escritura. Porque para ser escritor, la primera condicionn es leer tanto como para que nos desborden palabras que hay que volcar otra vez en papel, o acabar asfixiado con las ideas gestadas por la lectura. O por lo menos, algunos escritores así lo sienten al acto de escribir.
Las opiniones de los mayores creadores respecto a la escritura han sido para mi el mayor manual de autoayudaante tiempos de crisis que jamás pude encontrar. Son gente sabia que han tenido momentos complicados, y han salido de ellos para trascender en la cultura, a través de esta acto solidario y generoso que es escribir lo mejor que uno pueda , que creo que resume como ninguna otra actividad cuánto bien hace dar (porque escribir es dar) y cómo se despeja la mente cuando uno pone lo que piensa en estos extraños signos negros, como hormigas en el papel, que son los morfemas unidos, cadenas de letras enhebradas: las palabras .

¿Por qué se escribe?

En 1919, André Breton, Philippe Soupault y Louis Aragon- directores de la revista Littérature - solían reunirse en “Le Petit Grillon”, un café en los alrededores de la Ópera de París, para conversar, beber , ecribir y planear el próximo número de la revista .
Desde una mesa vecina un parroquiano, noche tras noche, los observaba insistentemente. Cansados de ser objeto de esa vigilancia, le preguntaron: “¿Por qué nos mira así?” Y el hombre les respondió: “Es que me gustaría saber por qué escriben ustedes”. Breton y sus dos camaradas se miraron unos a otros, intrigados: “En verdad...¿Por qué escribimos?”
Sin querer responder ellos mismos, se les ocurrió plantear esa misma pregunta en la edición de octubre de 1919 de su revista .
Recibieron 65 respuestas de escritores franceses famosos de la época. Ninguno respondía lo mismo. Knut Hamsun escribió: “Escribo para acortar el tiempo». Paul Valéry respondió : “Lo hago por debilidad”. Max Jacob dijo “ Escribo para escribir mejor” .La encuesta no pretendía ser algo demasiado serio, y muchos escritores respondieron a tal efecto. Pero cada frase de esa encuesta fue reproducida en infinidad de diarios de todo el mundo.
Las razones de por qué se escribe son tan profundas y misteriosas como los motivos para emprender cualquier acto creador. Pero son quizás más inquietantes ante este la tarea complicada, solitaria y poco reconocida de escribir. ¿Por qué se escribe? No se gana dinero, como haciendo cine o televisión, no se gana reconocimiento como lo haría un médico, no es algo divertido y social como ser director de orquesta o chef de cocina, ni útil como ser dentista o albañil. Hasta es antipático tener que encerrarse en un cuarto diciendo: “No me interrumpan que tengo que escribir”.
Con un libro publicado tampoco es probable que aumente el reconocimiento, sino la envidia de los pares.
Por eso hay que preguntar por qué se escribe.
Porque no se entiende por qué se escribe.
Roland Barthes reconoce que “Escribir es el duro trabajo del exilio: precisa correcciones incesantes y tiene necesidad de horarios demesurados para obtener un ínfimo rendimiento”(“El grado cero de la escritura”). Y cita : “Proust se pregunta :¿ Viviré el tiempo suficiente para escribir lo que quiero? Sí, si sacrifico mi vida mundana para escribir”.
Se comprende que uno quiera sacrificar la vida para asistir a los humildes, para descubrir un tesoro, o para encontrar la vacuna contra el sida. Pero...¿sacrificar la vida para escribir? ¿ Qué buscan los escritores con esta incomprensible obsesión?.
Cada página de este libro busca descubrir por qué se escribe, siempre de manera imprescindible, compulsiva y urgente.

El placer de dar placer


Escribir no es una tarea como cualquier otra.
En primer lugar, requiere un compromiso absoluto en cuerpo y alma. Hay que enhebrar palabras con precisión y delicadeza de joyero o cirujano, sin que sobre ni falte ninguna pieza, aplicando a la vez la técnica bruta de un leñador, talando sin pena todo lo que sobre, por más trabajo que haya costado armarlo.Hay que pensar de manera tridimensional para lograr una estructura arquitectónica, simétrica y equilibrada, lo que se logra con la frialdad y prolijidad de un ingeniero.
Un escritor debe seducir furtivamente al lector para que quiera quedarse leyendo en lugar de hacer otra cosa.Para esto debe intrigarlo, prometerle sorpresas, debe mostrarle un espejo en el que lea un destino paralelo. Debe adularlo, mostrarle cuán inteligente es, debe hacerle bromas, conquistarlo. Pero a la vez , tiene que morderle las pantorrillas para no dejarlo ir, incitándolo a seguir leyendo e impidiéndole a toda costa que haga lo más fácil: encender el televisor. “Al lector hay que agarrarlo de un cachetazo, sentarlo ahí y contarle la historia le guste o no le guste.”, dice Guillermo Saccomano.
Los escritores viven obsesionados. “La cuestión no es yo en tanto escritor, sino más bien el escritor en tanto yo”, dice Peter Handke.Se obsesionan por encontrar el tono, la palabra justa, el final, la credibilidad de los personajes. La simetría de cada capítulo debe alcanzar la paradoja de que el escrito sea sólido como el cemento y ligero como una pluma, redondo como toda buena historia circular , con ejes de apariencia meandrosa pero certeros como flecha , que es lo que arma la estructura del texto.
“El narrador va a escribir”, dice Barthes, “y ese futuro lo mantiene en un orden de la existencia, no de la palabra. Está encadenado a una psicología, no a una técnica”
Para escribir bien se precisa aislamiento absoluto, noches sin dormir, ideas que no pueden compartirse. Y lo peor es que hay que tratar de buscar las palabras para expresar lo que en verdad no puede decirse. Y tampoco deben decirlo, sino que deben sugerirlo, porque la literatura trata más de lo no dicho que de lo dicho. Escribir se trata de descubrir lo oculto, el revés de la trama caótica de la vida.
Los escritores viven en el desasosiego de saber que tienen una capacidad frágil y preciosa, que puede perderse de un día para el otro si no la ejercitan de buena manera. Tampoco saben si van por el camino correcto, y si este impulso de tratar de servir de antena al inconsciente colectivo tendrá un resultado interesante y no tedioso.
Todos ellos pasan años llenando páginas que muchas veces acaban en la basura. Tomás Eloy Martínez tiene varias versiones completas previas de cada una de sus novelas, “inéditas por malas, habían nacido muertas” . Augusto Roa Bastos mantuvo tres obras sin publicar y arrojó otras dos al fuego, hoja por hoja,“porque a pesar de haber trabajado en ellas durante unos cinco años, eran obras que nacieron fallida.” Gabriel García Márquez confiesa: “Es increíble, pero siempre termino haciendo alrededor de diez versiones diferentes del mismo libro. Una barbaridad”. Ovidio decia "Escribí mucho , pero lo que pensé que estaba defectuoso lo lancé a las llamas , para que ellas lo revisen." Plinio afirmaba en sus Epístolas “El excesivo pulir debilita una obra en vez de perfeccionarla"(“Nimia cura deterit magis quam emendat")
En el mundo de los escritores veremos que hay grandes coincidencias y enormes disensos. En este libro se percibe quiénes de ellos podrían ser grandes amigos y quiénes estarían discutiendo a los cinco minutos de verse las caras. Pero todos ellos insisten en esa búsqueda imperiosa del libro bien logrado. Se les va la vida en eso, porque sólo entienden el mundo si lo escriben.
Un escritor sabe que si logra expresarse bien, logrará que el lector se sienta reconfortado al ver que alguien describió una realidad tantas veces inasible. Dedica su vida a salvarse a sí mismo salvando a otro- el lector desconocido- que disfruta al ver la volatilidad de los pensamientos tan bien anclada a través de ese invento mágico con el que contamos desde hace sólo 5200 años, que es la escritura.
Así visto, pareciera que el escritor realiza una labor solidaria, desinteresadamente humanitaria. Sin embargo, dado que la escritura trasciende el tiempo y el espacio, y dado que quien la realiza se sumerge en un mundo propio con regla propias y tiempos propios, la verdad es que el escritor, hace esto para su propio sosiego y placer. O por el placer de dar placer.
“Ella ( Virginia Woolf) es una mujer afortunada,” dice una actriz en el film “Las Horas”- “¿No ves la suerte que tiene? Tiene dos vidas : la que vive y la de la novela que está escribiendo”.Se escribe para vivir más intensamente la vida .
Ya se sabe que no importa tanto qué se cuente sino cómo se lo cuente. Un libro sin mucho tema puede leerse porque es esencialmente ameno. Pero el escritor tiene, afortunadamente, otra opción, que es la de conseguir y conservar a sus lectores prometiéndoles que algo va a pasar y manteniendo su promesa. Así comienzan el Qujote y La Ilíada . A nadie le interesaría conocer la vida en un monasterio medieval ( “ El nombre de la rosa” , de Humberto Eco) ni la historia de un príncipe de Dinamarca ( “ Hamlet” . de Shakespeare) si el autor no le diera una fuerte expectativa de que algo va a suceder, de que va a mantener y desarrollar el interés de los hechos. Los mejores libros del mundo nos enseñan cosas de manera entretenida.
El ser humano es una especie obsesionada con saber más. Lo que no sabe, lo inventa. Pero, además, es tan perezoso que prefiere ahorrarse este trabajo y que sea otro el que inventa una explicación que complete el confuso cuadro de la realidad. Llegará hasta el final de un libro que les prometa sorpresa y descubrimiento.
“El escritor puede estar seguro de que sus lectores estarán con él mientras que lo que el escriba parezca moverse hacia una conclusión. Mantener un sentido de movimiento, de progreso, es la esencia del arte de escribir.” ("The craft of writing", Prentice -Hall Inc, N.J.) Además, el final debe ser brillante:”La literatura es el fósforo que brilla más en el momento en que intenta morir”, dijo Barthes.
Mantener un sentido de progreso para llegar a un final brillante es un esfuerzo titánico para el escritor más avezado. ¿Por qué inisiten en intentarlo sin tener garantías de lograra la celebridad a través de estos esfuerzos?
“El Arte es generosidad” dice Brenda Ueeland. “Es compartir nuestra obra con los demás, pero no para satisfacer nuestro ego, sino por el placer de que otras personas lo disfruten. La escritura falla cuando no hay generosidad ni intercambio vivo con el lector.”
Rodrigo Fresán suscribe a esto: ”Contar los libros bien , contarlos rápido, contar la esencia de las pasiones quizás sea una de las formas más exquisitas de la piedad”
Los escritores son gente generosa.
También lo son los editores. En 1947, Marguerite Duras entrevistó en1957 para la revista France Observateur a un director literario francés anónimo que afirmaba que lamentablemente sólo se publica un libro cada cien.
Duras le preguntó :

“-¿Cual es el punto en común a toda literatura, buena o mala, el único?
- Escribir es una necesidad feroz, trágica, en los escritores y más, con frecuencia, en los malos que en los buenos. Es un empeño que exige a veces un esfuerzo moral extraordinario. El autor, para realizar su novela, se alimenta no sólo de su ocio, sino de su oficio. Está siempre solo, sobre todo en provincias donde se escribe para salir de la asfixia. Inútil decir que e rechazo es siempre algo horrible, a veces trágico. Rechazar un manuscrito sobretodo un primer manuscrito, es rechazar un hombre entero, recusarlo
- ¿El milagro de un uno por ciento?
- Sí, a veces se lo reconoce inmediatamente, a veces hay que esperar varias páginas, pero es raro.
- ¿Cómo los reconoce usted?
- Por la impresión súbita de tocar una tela distinta .Entonces se experimenta una alegría intensa y temblorosa. No imagina usted lo que puede ser eso. Se avanza en la lectura del manuscrito temblando por temor a verlo decaer, y a romperse de pronto. Cuando se llega al final, se experimenta un orgullo, sí, un orgullo estúpido a decir verdad, porque es el azar el que le ha hecho a uno descubrir ese libro y no a otro. Finalmente, se anuncia a todo el mundo.” ( Marguerite Duras « Outside » Plaza & Janés Mayo, 1993)

También los editores se alegran al ver que otro ha logrado lo que se espera de la literatura: que nos haga vibrar de emoción.

Un oficio riesgoso


Sentarse a escribir siempre es riesgoso. Las palabras son traicioneras, y representan solo un canal único de comunicación. Es como si uno estuviera grabando un concierto de una orquesta sinfónica con un micrófono sólo para un segundo violín. Nuestra mente funciona con múltiples canales.Los pensamientos no son lineales. Uno puede estar hablando con alguien- creyendo que comunica lo que piensa- y no se comunica para nada, porque al mismo tiempo está pensando en lo que hará luego, en que la silla es incómoda, en que mientras habla los demás se comen todo el salame y el queso , y en qué cara de nada tiene el otro al escucharnos, y en lo que el de al lado está fumando demasiado, pero mejor callarlo, y en que mejor no decir lo que verdaderamente pensamos de aquella anécdota que estamos contando, porque van a pensar y entonces para qué la cuenta .
Cuando uno escribe tiene que elegir una sola línea limpia de pensamiento- un solo violín , un triángulo, una flauta-, despojada del resto de la orquesta. Un pensamiento solo, lineal, pelado de otras connotaciones, no es exactamente lo que sucede en la cabeza de nadie mientras se comunica. Por eso, para sentarse a escribir, lo primero que hay que hacer es decidir qué vamos a recortar de todo lo que realmente pensamos.Y al fingir en la escritura que el nuestro es un pensamiento lineal, despojado de segundos y terceros pensamientos, estamos ocultando mucho, estamos mintiendo y estamos estafando al lector, haciéndole creer que somos tan unidimensionales como el papel donde escribimos.
Por esto, en el momento de la escritura, el escritor se juega entero. Porque tiene que hablar en negro sobre blanco., No se damiten grises, peros, ni “depende”, ni “ podría ser”. Se escribe de manera tajante, filosa.
Al hacer el recorte de su pensamiento que impone la escritura, esl escritor está mostrando una sola faceta de sus multifacetado pensamiento. ¿Está mostrando la más apropiada? ¿Se comprenderá lo que quiere expresar? ¿ Y si se malinterpreta? ¿ Y si se presta a otra lectura?
Para sobrevivir, cualquier escritor debe trabajar de otra cosa. Y la mayoría de los que escribimos trabajamos como periodistas, que es recortar la realidad. Y nos jugamos el pellejo con cada recorte. A veces hasta hacemos collages de resultado extraño.
Cuando uno hace crónicas, siempre falta o sobra algo que puede no coincidir con la apreciación de los hechos que tiene otro. Cuando hace entrevistas, es probable que acabe enojando al entrevistado, por aquello de no permitir que la verdad arruine un buen párrafo. Toda entrevista es mentirosa, porque hay que hablar maravillas de alguien que tal vez no lo merezca. Pero si contamos la cruda verdad del reportaje, el editor nos dirá “ ¿ Y por qué habría de publicar una entrevista donde decís que el entrevistado es medio tonto y muy soberbio?”. Entonces, en periodismo casi siempre se miente, se exagera, se disfraza u oculta. En especial porque queremos que entrevistados e informantes nos sigan abriendo las puertas y no teman a nuestro poder de difamación. Pero además, es nuestro deber hacer sentir al lector que valió la pena que se haya tomado el esfuerzo de habernos leído. Para eso , el lector debe sentir que lo que leyó es trascendente. Aún no existe el periodismo tan sincero que pueda decir “ No viaje a las Bahamas: son aburridisimas y le mostramos por qué ". Pero esto se conjuga con que la labor del periodista es ser creíble, y decir todo de la manera más cercana a la verdad. Y así nos vemos, en la peligrosa e inestable cuerda floja de tratar de ser fieles a la realidad de los hechos y de las palabras que nos dijo el entrevistado, tratando de ocultar lo torpe o mezquino, tratando de hacer foco en lo valioso y nuevo, tratando de enriquecer la versión original, siempre con el pánico a cuestas de cometer un error, hablar de más, inferir algo impropio. Todos llevamos a cuestas el bochorno de un subtítulo irónico que ofendió a alguno – “ No, no es nada personal …es que la nota tenía que tener algún gancho o no la leía nadie” - , un tentador off the record “ que te juro que lo puso mi editor, yo jamás lo hubiera puesto” o una cita del pasado, en la que el entrevistado ya no se reconoce: “ pero te juro que lo dijiste vos en el año ´98...¡ busco la fuente y te lo muestro!” .
Si uno escribe ensayo, está la obsesión por chequear mil veces si el dato es correcto. Y si se encuentra con diez versiones distintas del mismo asunto, elije la más plausible, cierra los ojos, contiene la respiración y la plasma en letra escrita, irreversible, imperdonable, la frase que teme que un día sea refutada por un experto y reste credibilidad a las otras 245 páginas.
Si escribe una carta, nunca sabe si resulta demasiado temprana, o muy tardía, o muy ansiosa, o demasiado entusiasta, o muy cortante, o muy sensiblera.
Si escribe ficción está el tema de que la primera persona es más contundente pero demasiado soberbia, la segunda es original, pero demasiado íntima, la tercera permite abrir el juego, pero es demasiado fría. Y el tema del bendito tono, que si es sensible es reblandecido y si es más duro, es seco.
Escribir siempre significa tomar partido por un aspecto mínimo de la múltiple realidad, que puede no ser lo que elijamos mañana o pasado mañana. Pero lo escrito, escrito está: es indeleble.
Para colmo, estamos poniendo pensamoçientos muy privados, obscenamente íntimos, ante la vista de cientos de perfectos desconocidos, en un acto de strip tease mental rayano en un exhibicionismo perverso. ¿Poner los pensamientos en papel? Es perverso y bochornoso. ¿Qué sabe uno si mañana pensará igual, o combiará totalmente de opinión? Escribir es como autoentrevistarse. Y acá no se trata de venderle gato por liebre al editor, sino de mentirse a uno mismo. Escribir siempre es desnudar el alama en la tapa de Playboy . Eso sí, con una producción ciudad y con buena luz. Lo que no quita que al ver nuestro libro impreso nos de vergüenza abrirlo: uno no es solamente aquello que está escrito pero el lector cree que eso es uno.
Y uno acaba , rendido, diciendo “bueno, hay mucho de autobiográfico, aunque no todo” , o - aún más rendido- “ yo soy Madame Bovary”
Al escribir, nos estamos jugando el todo por el todo, la vida entera a cara o cruz, una moneda que nunca cae de canto, una ruleta rusa con el cargador lleno de balas.

- Como dijo usted en su obra ….
- Perdón , ¿ Yo dije eso?

Sí , lo dijo.
Escribir es un acto riesgoso. Es andar por el filo de la navaja cortándose los pies a cada paso. Y aguantarse lo que venga de quien no comprendió, o comprendió demasiado. Escribir es convertirse en esclavo de la propia escritura. Y no alcanza una vida para desdecirse.
Lo bueno es que si encontramos la palabra justa, tampoco alcanza una vida para borrarla.

¿ Es obligatorio escribir una novela?

El escritor británico William Boyd afirmó en una nota de “La Nación” de 2004 , que son muchos más los escritores que prefieren escribir cuentos a novelas. En primer lugar, porque el cuento es un ejercicio de corto aliento, que permite contar muchas cosas de muchos modos distintos en un lapso relativamente breve. El cuento es la lectura ideal para quienes no tienen mucho tiempo para leer en plena la cultura del zapping y es la manera inicial de aventurarse a la escritura para los alumnos de talleres literarios.
Sin embargo, lamentablemente, hoy en día el cuento no está de moda.
Tuvo su auge en el siglo XIX, en el que muchos escritores se dedicaron casi exclusivamente al cuento, por razones estrictamente comerciales: las revistas publicaban muchos cuentos y los pagaban bien. Como resultado de esa demanda, florecieron Horacio Quiroga, Anton Chejov, Jorge Luis Borges, Katherine Mansfield, V. S. Pritchett, Frank O’Connor, Nathaniel Hawthorne, Herman Melville y Edgar Allan Poe: Los tres últimos costearon sus carreras de novelistas, menos lucrativas, escribiendo cuentos. “En los años 50, hasta John Updike calculaba que podía mantener a su esposa y sus pequeños hijos con sólo vender a New Yorker cinco o seis cuentos por año”, narra Boyd. Revistas femeninas como Cosmopolitan de Estados Unidos y las argentinas Claudia y Vosotras cerraban sus ediciones con deliciosos cuentos, una idea hoy impensable, dado que las páginas se llenan con publicidades y notas que responden al efímero concepto de “actualidad”.
En el 1900, quien se dedicaba al cuento tenía muchas más posibilidades de ser publicado y entrar al mundo de la literatura que quien no lo hiciera. Esa demanda duró un corto siglo. Ahora nadie quiere cuentos.
Algunos editores sugieren que sólo publicarían cuentos de alguien que haya recibido múltiples premios literarios. Que es lo mismo que prometer “te contrato cuando te ganes la lotería”.
Según William Boyd, no se publican cuentos en Estados Unidos ni en Europa. Para confirmar esto, me comuniqué recientemente con agencias literarias españolas que me respondieron en coro “en España no se publican libros de cuentos”.

-¿Y qué es lo que publicarían?
-Novelas. Cuando tengas una lista, la leeremos gustosos- , me respondieron.

¿Por qué novelas sí y cuentos no?
Lo consulté con un lector de novelas, que me dijo “Supongo que es por impaciencia de parte de los lectores. En el mundo actual, todos tenemos cosas cortas para leer relacionadas con el trabajo. Aunque parezca paradójico, no tenemos paciencia pasar de un clima a otro, saltando de un cuento a otro cuento. Bastantes saltos tiene uno con los que nos impone la vida cotidiana. Yo quiero algo extenso que me sumerja en un clima distinto por algunos días, donde refugiarme de la vorágine cotidiana. Me gusta saber que vuelvo al libro como a un reposo, un mundo privado. Tomo a la novela como unas pequeñas vacaciones en un territorio amigable, donde me puedo relajar”.


El cuento escrito es una forma literaria moderna, que tuvo su auge recién en el siglo 19. En siglos anteriores, todo el proceso de impresión y encuadernado hacia que la demanda fuera de novelas largas, que duraran lo más posible. Pensemos en las obras de Shakespear y Cervantes. Era como “ya que veamos a hacer un libro, que su lectura dure lo más posible “.
¿Entonces por qué el cuento tuvo su auge en el siglo 19? Coincidiendo con la revolución industrial, el gusto por el cuento pudo haber tenido que ver con el estilo de vida y las relaciones laborales en el último siglo. En el siglo pasado, uno entraba a trabajar en una empresa, durante años veía a los mismos compañeros de trabajo y podía estar casi seguro de que estaría allí hasta su jubilación. No era raro que todos quisieran leer cuentos para poner variedad en la rutina.
Hoy en día, la flexibilización laboral y la rotación entre empresas hace que nadie aguante mucho en ningún trabajo. Los colegas cambian, el trabajo es precario, nada permanece. Se busca a la novela como a un amigo fiel.
Pero muchos escritores siguen escribiendo con más ahínco cuentos que novelas.
Cortázar contaba que sus cuentos eran muchos más compulsivos y viscerales que sus novelas: “Yo descubro la historia mientras la estoy escribiendo Es como recorrer toda una serie de pulsaciones internas. A veces me resulta embarazoso firmar mis cuentos. Las novelas no, porque en las novelas trabajo mucho, hay en ellas toda una arquitectura. Pero con los cuentos es como si me lo dictara algo dentro de mí, pero no soy yo el responsable. Pero como parece que aún así son míos, tengo que aceptarlos.”(“Confesiones de Escritores”, El Ateneo, 1996)
El Premio Nobel indio- británico Sir V.S. Naipaul – autor de relatos de viajes autobiográficos- dijo que la novela es un estilo perimido, y que sólo la no ficción puede atrapar las profundas complejidades del mundo actual. “Si uno se pasa la vida escribiendo ficción, acaba falsificando el material. La ficción te fuerza a dramatizar el material de algún modo, y la no ficción la da a uno la oportunidad de explorar el mundo, el otro mundo, el mundo que uno no conoce completamente ''. ¿Pero por qué entonces escribió su novela ''Half a Life'' ? “ La hice en 2001 por obligación, para complacer a mi editor. Y mi novela de 2004 ''Magic Seeds'' será la última, porque la hice por compromiso comercial.”
Por otra parte, en una visión opuesta a la Naipaul, el Premio Nobel turco Orhan Pamuk reveló un secreto muy respetable por común a muchos escritores “confieso que todas mis novelas son tomadas de la realidad y todas mis crónicas autobiográficas son ficción” .
Se trate de ficción o no ficción, ¿es menester tener que escribir una novela para poder ser publicado?
Fernando Iwasaki es un escritor peruano radicado en Sevilla que en el sitio web www.letralia.com, comenta que, aunque para entrar a la literatura es obligación redactar una novela, “puedes negarte a hacerlo. Pero tienes que escribirla si quieres vivir de los alrededores de la literatura. No digo de la literatura misma, sino de las charlas, de los artículos de periódico”.



Roland Barthes (1915-1980), era acosado por sus admiradores, que le pedían que escribiera una novela. Barthes les respondía- según Pedro B. Rey, en “La Nación “del 16/ 6 / 2005 – “que a veces le venían ganas de escribir una novela, pero que dos escollos infranqueables le impedían el salto de la crítica a la ficción. Por un lado, su fuerte inclinación por lo fragmentario, opuesto al continuo de la novela; por el otro, su absoluta incapacidad para inventar nombres propios.” Barthes no leía novelas: leía las biografías de los escritores. Coincidiendo con Naipaul, veía en la vida misma material más rico que en cualquier ficción. En “La preparación de la novela”, Barthes evita escribir la esperada novela que jamás escribió analizando todos los recursos literarios a los que han acudido los grandes novelistas para dedicarse solamente a escribir: desde alegrarse de sufrir tuberculosis (como Kafka), o hacerse fama de excéntrico viviendo de noche y durmiendo de día (como Proust). Por eso de hacer cualquier cosa con tal de tener tiempo para escribir, Barthes habla de la escritura como un “autosecuestro”. También menciona que todo escritor debe pasar por tres pruebas para hacer una novela: elegir un tema, tener la paciencia de desarrollarlo, y soportar la soledad auto impuesta necesaria para escribir. Además apunta que una escritura debe ser legible y simple, debe ser deseable y debe tener una filiación ("aceptar la aristocracia de la literatura"). Y esa filiación, hoy en día, no parece conseguirse de otro modo que no sea escribiendo la mentada novela.
El Premio Planeta 2003 Guillermo Martínez confiesa que con “Crímenes imperceptibles" elaboró una novela que se leyera como un cuento “porque quise que en el texto esté lo que tiene que estar y nada más. Según creo, esa obsesión proviene de mi iniciación como cuentista.”
Hay escritores que sólo escriben novelas. Pero hay otros, tan hábiles como para acabar publicando cuentos con el sistema de convertir sus cuentos en novelas.
El Premio Casa de las Américas Rafael Pinedo dice que, estando en Cuba para recibir el premio por su novela ganadora “Plop”, un periodista cubano le preguntó “ ¿Por qué escribe novelas?” , a lo que él respondió “Lamento decepcionarlo, yo no escribo novelas, escribí esta...” Y confiesa que, como no sabía cómo hacerla, la logró con una serie de cuentos enganchados, con lo cual resultó “una estructura "fragmentaria" que luego fue ponderada y hubo sesudas críticas acerca de lo funcional que es a una sociedad desintegrada.” Y añade: “Pero que es mucho más trabajo escribir un buen cuento que escribir una novela.”
En la revista online “Cambio”, Gabriel García Márquez relata que luego del trabajo de largo aliento que fue Cien Años de Soledad, su siguiente novela El Otoño del Patriarca fue resuelta “a través de una serie de apuntes e ideas de cuentos aplazados, que sometí sin el menor pudor a toda clase de arbitrariedades formales hasta encontrar la que buscaba para el nuevo libro. Son cuentos experimentales que trabajé más de un año y se publicaron después con vida propia en el libro de La Cándida Eréndira. Así encontré el embrión de El Otoño del Patriarca, que es una ensalada rusa de experimentos copiados de otros escritores malos o buenos del siglo pasado. Frases que habrían exigido decenas de páginas están resueltas en dos o tres para decir lo mismo, saltando matones, mediante la violación consciente de los códigos parsimoniosos y la gramática dictatorial de las academias. El libro, de salida, fue un desastre comercial. Hoy es mi libro más escudriñado en universidades de diversos países.”
Así, los cuentos que las editoriales se resisten a publicar, acaban disfrazados de novela , hilvanados como perlas barruecas entre dos tapas de cartoné brillante.
Y así sortean obstáculos, cosechan premios y llegan a las manos de los lectores en la forma de la tan requerida de la novela, en la que los astutos escritores no hacen más que mejorar al género de ficción, dándole a editor y lector- felizmente - , liebre por gato.

La soledad imprescindible


Para escribir es preciso defender a muerte la propia soledad .
Sólo se puede escribir desde el aislamiento y con la certeza de que uno no será interrumpido . Lo peor de todo es que, para hacerlo bien, un escritor debe autocondenarse al exilio de la vida real para sumergirse en un mundo propio. Esta soledad autoimpuesta ayuda a tomar distancia de las cosas para verlas en perspectiva. “Escribir es trabajo solitario, no se puede concebir el trabajo colectivo en la literatura” dice Juan Rulfo-“Esa soledad lo lleva a uno a convertirse en una especie de médium de cosas que uno mismo desconoce, pero sin saber que solamente el inconsciente o la intuición lo llevan a uno a crear y seguir creando“
Un escritor llega a absurdos como desear volver de un viaje para poder escribirlo, querer que acabe un momento feliz para poder plasmarlo en papel , concebir la vida solo luego de escrita. Cuando le preguntaron a Saúl Bellow cómo se sentía después de ganar el Premio Nobel, respondió: "No lo sé. Aún no escribí sobre eso."
Escribir no es tanto contar lo que nos pasa individualmente, sino lo que nos pasa en tanto hombres y mujeres.El escritor convierte lo singular en colectivo, a sabiendas de que por extraña que sea su historia, nunca será completamente ajena a la naturaleza humana, y que seguramente hará vibrar alguna fibra de otro que entenderá el relato. Entonces, desde la monotonía y uniformidad de la reclusión autoimpuesta, el escritor pega un salto hasta la sensibilidad de muchos otros.
“Escribir es el oficio más solitario del mundo, porque nadie puede ayudarle a uno a escribir lo que está escribiendo” , dice García Marquez. Es un trabajo duro y mal remunerado.Tal vez porque escribir es un pago en sí mismo.
Cuando uno escribe, se aísla del mundo. Nos exaspera que la realidad sea tanto más banal y chata que nuestra imaginación. Y de a poco uno se las va ingeniando para que todo en su vida se vaya anulando , terminando, suspendiendo...salvo la escritura.
Un escritor no encuentra tiempo para salir, para hacer deportes, para dormir, para conversar con amigos, para ir al cine o hacer compras. La escritura es lo primero.
Pero de alguna manera el escritor solitario logra burlar así su soledad, porque se está comunicando. Lo paradójico del caso es que escribimos para todos aquellos que estarían más dispuestos a leernos que a escucharnos.
Se escribe para pensar con el teclado, para encontrar un ámbito propio fuera de la crueldad y hostilidad de la vida real, para no volverse loco. El fin último de la escritura es el autodescubrimiento. Al descubrirse, el autor se crea a si mismo, se reinventa, desata facetas ocultas de sí mismo, crece en el proceso, y entra en una especie de diálogo con un lector imaginario que está esperando realizar exactamente el mismo proceso que él, pero al revés . A través de la lectura uno puede entrar en diálogo con escritores con posibilidades de comunicación mucho mayores que ninguna de las personas que él conoce personalmente.
Pero escribir no es un acto privado.“La cultura siempre se nos ha impuesto como un asunto intelectual, y el acto de leer se nos impuso como un acto solitario”, dice Arnold Weinstein.”La verdad es diferente: la literatura y el arte son caminos del sentimiento, nuestro encuentro con ellas es social y nos inscribe en una comunidad mayor, compuesta por nuestros seres amados y la comunidad de escritores de todos los tiempos. A través del arte descubrimos que no estamos solos.”
En palabras de Modesto Mussorsgy, escribir no es un fin en sí mismo, sino un medio para llegar a la humanidad. Y así vencer la soledad autoimpuesta.


Creadores insaciables

Escribir es buscar tesoros que no se sabe si existen. Stephen King lo comparar al trabajo del paleontólogo que busca fósiles de dinosaurios en el desierto. Una vez que los encontramos...¿quién es tan fuerte como para guardar el secreto? La alegría de recibir el secreto y comunicarlo, finalmente no es más que la alegría de ser humano, sentir la maravilla, y de no estar solo para celebrarlo. Y es bueno saber que no se está solo en el dolor, la incertidumbre o el miedo. "Lo que se publica es para algo, para que alguien, uno o muchos, al saberlo, vivan sabiéndolo, para que vivan de otro modo después de haberlo sabido”- dice la filósofa española María Zambrano- “Para librar a alguien de la cárcel de la mentira, o de las nieblas del tedio, que es la mentira vital".
Flaubert dice que un libro es una manera especial de vivir. Y esa manera especial afecta por lo menos a dos vidas: la del escritor y la del lector.
Por otra parte uno escribe su libro( su mundo propio) y pasa todo el proceso de escritura ansiando que una editorial lo acepte, que lo edite, lo publique y para verlo por fin en la calle, en las librerías, en las manos de los lectores. Pero lo interesante no es vrelo publicado, sino la desazón permanente de escribirlo. Por eso tantos autores hablan de la depresión posterior a la publicación, tan parecida a la depresión posparto.Cualquier persona en sus cabales diría “Si esto es publicar un libro, yo no escribo más·” Pero los escritores vuelven a la carga y lo intentan una vez más. “Somos todos putas del lenguaje”- dice Luisa Valenzuela-“ trabajamos para él, le damos de comer, nos humillamos por su culpa y nos vanagloriamos de él, y después de todo, ¿ qué? .Nos pide más. Siempre nos va a pedir más y más hondo , más adentro de esa profundidad insondable desde donde cada vez nos cuesta más salir a flote y volver a sumergirnos”
Cuando uno empieza a escribir, dice “ El día que publique un libro,estaré satisfecho y seré feliz” .Pero no se conforma nunca, porque sabe que el próximo será mejor. Y aunque logre hacer el libro que soñaba, no abandona la lucha. Al contrario: si lo logró una vez ...¿ por qué no intentarlo nuevamente?
Poseídos por el ansia de atrapar lo étereo, lo invisible, lo secreto y contarlo bellamente, los escritores siguen en la búsqueda de pintar la realidad desde su punto de vista único.
Se escribe sin garantías.“Escribir —afirma Alonso de Santos— es entrar en el bosque desconocido en que todos los mapas son falsos”. Goethe decía que escribir es la "expresión de lo infinito dentro de lo finito”.
Escribir siempre significó trabajo arduo. Pero un trabajo salvador. “El hombre, para ser libre debe inventarse un tipo de trabajo, por el cual incluso debe dejarse subyugar como por un tirano. Pero la tiranía de la creación es salvadora , concurre a dar un sentido a su existencia y a su experiencia” dice Riccardo Campa en “La escritura y la etimología del mundo” ( Sudamericana, 1989)
La buena escritura miente bien. O demora la verdad, porque tampoco es la verdad. O cuenta cosas tan bien contadas , que parecen más reales que la vida misma. “La habilidad de mentir se convierte casi en un precepto fundamental en el que se presta perfeccionarse en el arte de la escritura “ dice Campa-“ Escribir es, en términos camusianso – una tentativa de revuelta,. Un modo aparentemente indoloro de afirmar la propia visión individual del mundo.”
Escribir es intentar reconstruir, desde el fondo, un mundo que se desvanece, buscándole el sentido. Rosa Montero dice que es como atrapar una mariposa y pegarla con alfileres a una madera, para retenerla. Se escribe para organizar un mundo con comienzos, mitades y finales claros, un alivio ante el caótico sentido de la cotidiana realidad. Se escribe por miedo o dolor, para encontrar la punta del ovillo de cosas demasiado complicadas o delicadas como la muerte o el amor. Se escribe para sacarle fuerzas a nuestras penas enfrentándolas cara a cara . Se escribe para no perder los recuerdos y para encerrarlos entre dos tapas. Se escribe para no tener que esperar nada del mundo externo, porque lo que precisamos lo llevamos dentro. Se escribe para evadir la insatisfacción permamente y la infelicidad neurótica de que no llega lo que esperamos, porque nos colma la escritura. Se escribe por rebeldía, porque estamos hechos de palabras atrapadas en los significados que ellas nos prestan; queremos amasarlas, canjearlas, moldearlas y darles otro significado que el que nos querían imponer. Se escribe para construir un mundo nuevo, para poner en claro lo que no está claro, para hacer la vida más atractiva gracias a esta pasión.
Los escritores son gente ambiciosa: eligen serlo porque no se conformarían con menos.Tienen un discurso permanente en la cabeza que a veces sólo se calla cuando lo bajan a papel, allí donde el ruido puede convertirse en música.

Publicar es lo de menos

Escribir es buscar tesoros que no se sabe si existen. Stephen King lo comparar al trabajo del paleontólogo que busca fósiles de dinosaurios en el desierto. Una vez que los encontramos...¿quién es tan fuerte como para guardar el secreto? La alegría de recibir el secreto y comunicarlo, finalmente no es más que la alegría de ser humano, sentir la maravilla, y quere compartirla. Y es bueno saber que no se está solo en el dolor, la incertidumbre o el miedo. "Lo que se publica es para algo, para que alguien, uno o muchos, al saberlo, vivan sabiéndolo, para que vivan de otro modo después de haberlo sabido”- dice la filósofa española María Zambrano- “Para librar a alguien de la cárcel de la mentira, o de las nieblas del tedio, que es la mentira vital".
Flaubert dice que un libro es una manera especial de vivir. Y esa manera especial afecta por lo menos a dos vidas: la del escritor y la del lector.
Por otra parte , lo escribe su libro( su mundo propio) y pasa todo el proceso de escritura ansiando que una editorial lo acepte, que lo edite, lo publique y para verlo por fin en la calle, en las librerías, en las manos de los lectores. Pero lo más interesante no es llegar a la meta de verlo publicado, sino la desazón permanente que siente uno al escribirlo. Porque sabe que tiene entre sus manos una arcilla que puede convertirse en cualquier cosa: un monstruo, un Golem , un angel …Es sentirse un poco Dios .
Por eso tantos autores hablan de la depresión posterior a la publicación, tan parecida a la depresión posparto. Algunos escritores mienten diciendo “lo terminé, me siento liviano” . Falso : se sienten vacíos. Sólo tendiendo muy cerca, muy firme , el germen de otra obra, se puede tolerar el desarraigo de abandonar un libro acabado. Porque Borges decía que los libros no se acaban: se abandonan . Si por uno fuera, los seguiría corrigiendo. Son pocos los autores que sienten “ por fin lo terminé, me tenía harta”. La mayoría sente que entregó algo que podía estar mejor.
Cualquier persona en sus cabales diría “Si esto es publicar un libro, yo no escribo más·” Pero los escritores vuelven a la carga y lo intentan una vez más. “Somos todos putas del lenguaje”- dice Luisa Valenzuela-“ trabajamos para él, le damos de comer, nos humillamos por su culpa y nos vanagloriamos de él, y después de todo, ¿ qué? .Nos pide más. Siempre nos va a pedir más y más hondo, más adentro de esa profundidad insondable desde donde cada vez nos cuesta más salir a flote y volver a sumergirnos”
Cuando uno empieza a escribir, dice “ El día que publique un libro,estaré satisfecho y seré feliz” .Pero no se conforma nunca, porque sabe que el próximo será mejor. Y aunque logre hacer el libro que soñaba, no abandona la lucha. Al contrario: si lo logró una vez ...¿ por qué no intentarlo nuevamente?
Poseídos por el ansia de atrapar lo étereo, lo invisible, lo secreto y contarlo bellamente, los escritores siguen en la búsqueda de pintar la realidad desde su punto de vista único.
Se escribe sin garantías.“Escribir —afirma Alonso de Santos— es entrar en el bosque desconocido en que todos los mapas son falsos”. Goethe decía que escribir es la "expresión de lo infinito dentro de lo finito”.
Escribir siempre significó trabajo arduo. Pero un trabajo salvador. “El hombre, para ser libre debe inventarse un tipo de trabajo, por el cual incluso debe dejarse subyugar como por un tirano. Pero la tiranía de la creación es salvadora , concurre a dar un sentido a su existencia y a su experiencia” dice Riccardo Campa en “La escritura y la etimología del mundo” ( Sudamericana, 1989)
La buena escritura miente bien. O demora la verdad, porque tampoco es la verdad. O cuenta cosas tan bien contadas , que parecen más reales que la vida misma. “La habilidad de mentir se convierte casi en un precepto fundamental en el que se presta perfeccionarse en el arte de la escritura “ dice Campa-“ Escribir es , en términos camusianos – una tentativa de revuelta,. Un modo aparentemente indoloro de afirmar la propia visión individual del mundo.”
Escribir es intentar reconstruir, desde el fondo, un mundo que se desvanece, buscándole el sentido. Rosa Montero dice que es como atrapar una mariposa y pegarla con alfileres, para retenerla.
¿ Por qué tomarse tanto trabajo, cuando el escritor siente que un libro publoicado es casi un libro mueryo, sin posisbilidades de crecimiento, entre dos tapas que son como del ataúd?
Porque escribir nos organiza un mundo con comienzos, mitades y finales claros, distinto al caos de la cotidiana realidad. Se escribe por miedo o dolor, para entender la muerte o el amor. Se escribe para sacarle fuerzas a nuestras penas enfrentándolas cara a cara. Se escribe por estar desbordando sentimientos, como catarsis . O por estar vacios, para ponernos algo adentro. Se escribe para guardar los recuerdos entre dos cubiertas. O para compartirlos . Se escribe para no tener que esperar nada de la vida y del mundo externo, porque todo sale de uno. O para lanzar una botella al mar, a ver si alguien ahí afuera entiende el mensaje. Se escribe para evadir la insatisfacción permamente y la infelicidad neurótica de que no llega lo que esperamos, pero al menso poodemos decirlo. Se escribe para retorcer las palabras, maniatarlas, hacerlas nuestras y que nos sirvan para lo que queremos
Los escritores son gente ambiciosa: eligen serlo porque no se conformarían con menos.Tienen un discurso permanente en la cabeza que a veces sólo se calla cuando lo bajan a papel, allí donde ese ruido y furia contado por un loco, que no significa nada, puede convertirse en música.
Una vez que ya escribimos, publicarlo o no, es un detalle menor.

Música para los ojos

Las palabras hipnotizan.
Eso es lo que descubrió la investigadora Christine Kenneally luego de años de estudio de la evolución del lenguaje y su relación con la música. En “Del grito al soneto” ( Viking, New York, 2004), cuenta lo que descubrió decodificando 100.000 sonidos de todos los diomas del mundo. Llegó a la conclusión de que los humanos amamos los sonidos que nos resultan familiares , específicamente los sonidos que nos recuerdan a nosotros mismos.
Las madres de cualquier idioma modulan sus palabras hacia sus bebés en una mezcla entre canto y habla, que regula los estados emocionales de los niños. Gracias a una sabiduría instintiva, según la manera en que una madre le habla a su hijo puede ponerlo en trance, hacerlo dormir o hacerlo jugar, sólo a través de esa música oral.
Ya adultos, seguimos necesitando música para definir estados emocionales, para que nos induzcan a dormir, a apasionarnos, a conmovernos. Podemos hipnotizarnos con al candencia de las palabras.
Dependemos de su música . Es por esto que amamos a algunos escritores: preferimos aquellos que nos hablan con la música que más familiar nos resulta.
Muchos escritores explican que los cuentos narrados en su infancia influyeron en su decisión de imprimir una música semejante en sus propios escritos. Sabiendo esto, Cortázar grababa su propia voz leyendo sus cuentos, y no lograba la versión final definitiva hasta que no sentía que la música de sus textos estaba lograda.
No son pocos los escritores que intentan ritmos musicales con sus textos, que emulan una pieza musical, con estribillos y grandes coros finales. “ Uno improvisa como un músico cuando escribe” – dice el novelista Robert Stone- “y uno se queda con lo que suena bien ,. Del mismo modo que lo gace un músico, detectando la estructira interna de lo que está ejecutando . De la misma manera se compone una novela. Uno detecta el ritmo”.Truman Capote decía que “ el mayor placer de la escritura no es el tema , sino la música interna que logran las palabras”. También el novelista noruego Knut Hamsun decía en 1888 que el lenguaje debe resonar con la mismas armonías que la música: “ El escritor debe encontrar la palabra trémula que captura la cosa , que puede dibujar un sollozo desde mi alma con la mayor corrección“
Un buen texto debe tener la métrica y cadencia de la buena música, de los buenos discursos, de los cuentos de la abuela o del arrullo de una madre. EdgarAllan Poe insistía en la necesidad de poseer un reconocimiento de la unidad de estructura indispensable para la percepción artística. El hablaba de un grado de estremecimiento que ha de permitir que un poema merezca el nombre de tal , y la necesidad de frenar el poema antes de que flaquee, decaiga y genere una sensación de repulsa.Un narrador “ escoge premeditadamente la elaboración de cierto efecto unitario” ,y expone los sucesos “ en aquel tono que mejor convengan para así hallar ese efecto preconcebido”,que es “un diseño establecido de antemano”.
Este efecto unitario que busca Poe no es ni más ni menor que el mentado “tono” buscado por infinidad de escritores antes de sentarse a escribir, sumado al cuidado del tiempo de duración del escrito. Idéntica intención tiene cualquier músico antes de sentarse a componer . ¿Hará una balada , un vals o un chamamé? ¿ Un cuento, una novela o una diatriba? Ni la balada ni el cuento tienen que durar más que lo estrictamente necesario: ni un minuto ni una palabra antes ni después de la perfección. Estamos atrapados por una métrica interna que se concatena a los ritmos del corazón: setenta golpes por minuto. Menos golpes, significa la muerte por inacción. Más golpes, el insoportable agotamiento, la muerte por infarto. Cientos de escritores hacen analogías musicales entre el escribir y el escuchar.
Muchos confiesan escribir “al dictado” , escribiendo la musica que sienten dentro. Theodor W. Adorno encuentra que "algunos acordes de Beethoven suenan lo mismo que la frase de Las afinidades electivas de Goethe : "La esperanza, como una estrella , nos ha bajado desde el cielo "; por ejemplo, en el tiempo lento de la Sonata en re menor , op.13,2.” Y añade “ cuanto esta obra tiene de inconmensurable, se lo debe a la estructura.”. El argentino Rodrigo Fresán reveló “ Bob Dylan , sus frases largas y serpenteantes me hicieron sentir “esto es lo que yo quiero ser a la hora de contar “, la idea del ritmo . Al escribir tengo una actitud más de estudio de grabación que de escritorio. Pienso “Acá pongo las cuerdas , más allá los vientos, acá efectos de sonido “Mis cuentos son muy sónicos . En “La velocidad de las cosas” hubo una influencia clarísima de la canción de los Beatles “A day in the life” , porque sigue la estructura de ese sonido final de orquesta apocalíptica, findelmundista.”
El español Juan José Millás también descubre la relación entre texto y música: “A mí una de las experiencias que más me maravillan es que, cuando escribo un artículo no sé cómo va a acabar.Pero sé que si escucho bien, lo cerraré bien; y si no escucho bien, pues no.El efecto se produce y el lector siente la más plena satisfacción. En esta definición se condensa toda la poética de Poe respecto al cuento. Es la definición, si te fijas, de un orgasmo; y le viene muy bien al cuento, porque un cuento tiene el tamaño de un orgasmo. Un orgasmo del tamaño de una novela sería insoportable.”

"Había una vez..."


Esta comparación de un buen final con un orgasmo prueba que escribir es un acto mucho más biológico y visceral que intelectual. El ADN de los cromosomas que están dentro de los núcleos de cada una de nuestras células está entrelazado con el mismo rigor lógico que las palabras de un texto . Encadenar elementos fijos e individuales para producir un efecto dado es algo que está inserto en nuestro cuerpo. Aunque no escribamos, somos portadores de la mecánica de la escritura. Entonces cabe preguntarse: ¿ el ser humano escribe porque tienen una mano ágil para los movimientos finos, como pensaba Aristóteles ( “La mano nos dio la inteligencia”), o nuestra mano se tornó ágil porque necesitaba realizar movimientos finos para escribir? Llevó siglos de evolución lograr que , hace unos 40.000 años atrás, los hombres trazaran signos en la piedra . En la raíz de toda escritura se encuentra la pintura, el arte, tratar de expresar por signos lo hablado .
Roland Barthes dice que la escritura, históricamente, es una actividad continuamente contradictoria, articulada sobre una postulación doble: por una parte es un objeto mercantil, un instrumento de poder y de discriminación, una expresión de las más cruda realidad social, y por la otra un medio de goce, ligado a las pulsiones más profundas del cuerpo y a las manifestaciones más sutiles y afortunadas del arte. (“ Variaciones sobre la escritura”) Más aún:
“Escribimos para recordar , pero aun más para informar Le escritura implica tres indeterminaciones semánticas principales : 1)un gesto manual en vez de uno vocal, que es el acto de “inscripción”; 2) es un registro legal de improntas indelebles, destinadas a superar el tiempo, el olvido, el error, la mentira; 3) es una práctica infinita en la cual está comprometido todo el sujeto y que es más que la simple transcripción de los mensajes.” De alguna manera, este orden se corresponde con el de las historia de la literatura.
Los primeros pictogramas representaban acciones, objetos, paisajes. Con los siglos, los pictogramas empezaron a ser símbolos. En los más antiguos jeroglíficos egipcios, una mano derecha abierta era un pedido, una mano izquierda cerrada era posesión, un halcón era velocidad. Con la llegada de la letra, el hombre tuvo que usar símbolos abstractos sin significado propio a menos que se enlacen entre sí. Los primeros escritos sumerios hablaban de leyes, certificados de posesión y valores de intercambio comercial. En el Museo de las Civilizaciones Anatólicas de Ankara conserva declaraciones de divorcio de cinco mil años hechas en tabletas de arcilla. Luego la escritura pasó a registrar los sucesos importantes : guerras, visitas oficiales, regalos recibidos, gestas que no debían ser olvidadas. A medida que los medios de escritura se simplificaban se escribieron teorías épicas o sagradas sobre el origen humano ( el Popol Vuh de los mayas, la Biblia, el Corán, el Talmud ) o sobre aventuras de héroes locales.
Los primeros libros eran objetos valiosísimos. La primera edición de La Eneida costaba en Roma 24 denarios, cantidad suficiente para alimentar a un hombre durante cuatro meses. La letra manuscrita más veloz era la árabe, pero costaba tanto enseñarla que pocos podían escribirla.
Luego se incorporó el saber folklórico a la literatura, fijando por escrito narraciones orales de cuentos que , curiosamente, se repiten en distintas culturas con mínimos cambios . Ejemplo de esto son los cuentos sufis, los cuentos indios del Pantchatantra del siglo VI D.C., los cuentos griegos de Esopo y Herodoto, los otonamos de Nasreddin Hoca, los cuentos de China, los de Ovidio, leyendas folklóricas Las Mil y Una Noches desde India y Persia a Arabia, los cuentos de Perrault. La mayoría de ellos culmina con moralejas ejemplares, aprendizaje de vida.
En el Medioevo empezaron a circular las vidas de santos y escritos religiosos, junto a leyendas germánicas e historias de hadas, genios y hechiceros provenientes de Oriente que cobraron difusión enmarcadas dentro de hilos argumentales que servían de pretexto para agruparlas. Asi nacieron el Decameron, El Conde Lucanor, los Cuentos de Canterbury y los Cuentos de la Madre Oca. Esta estrategia de incorporar textos breves dentro de un relato de largo aliento fue imitada por cantidades de autores europeos.
Eventos históricos como la reunificación de Alemania hicieron que los escritores buscaran las raices de las tradición germana en leyendas tradicionales. El más famoso recopilador fue Ernst Theoedor Amadeus Hoffman ( 1766-1822), un eje,mplo del Romanticismo que influyó tanto en la música como en los grandes creadores de Europa y Estados Unidos, para transformarse en relatos costumbristas en Latinoamérica y Rusia.
En el siglo XVIII nació el cuento moderno, gracias a la originalidad en que Edgar Allan Poe narró los hechos en primera persona, como figura central de lo acaecido o como espectador atribulado. Maupassant y Chejov empezaron a usar esas voces subjetivas, ya no aplicadas a relatos fantásticos sino a observaciones cotidianas.
La narración moderna sacrificó la literalidad por la lateralidad, dejó de explicar sucesos, y dejó de lado la historia en sí para hacer foco en el punto de vista psicológico del narrador o la creación de atmósferas sugestivas, personales. La ficción moderna pone más énfasis en el estilo, y el resultado se juzga más por el regusto que le queda al lector al final del relato. Paralelamente, abundan los libros de información , como los ensayos, la novela histórica , los testimonios, las entrevistas, las investigaciones periodísticas y el libro de autoayuda que intentan hacer una crónica de nuestro tiempo de cambios vertiginosos, o para aferrarse con nostalgia a tiempos con más certezas.
Hilando a las frases como cadenas de cromosomas, escribimos para entender, para sentir más intensamente. Escribir parece ser una actividad-espejo del núcleo de nuestra estructura biológica. Sabiendo que hay palabras que buscan un efecto deseado, queremos que lo ensayen en nosotros mismos.
Por eso nadie se puede resistir al influjo hechicero de las tres palabras mágicas : “Había una vez...” o “ Quiero contarte algo”....

Bibliofobia

Los escritores deben sortear otro peligro para ejercer su oficio. Y es que tienen un oficio muy temido Lo primero que se destruye en tiempos de guierra son los libros del enemigo.
En 1562, un fraile franciscano que acompañó a Hernán Cortés en su viaje de conquista a México, mandó quemar todos los códices mayas para acelerar la evangelización cristiana. En una sola tarde, todos los registros culturales de una civilización entera quedaron en cenizas. Lo que se sabemos de los mayas se obtuvo de los cuatro únicos códices que quedaron intactos.
En 1914, el ejército alemán entró a la biblioteca gótica de la ciudad belga de Louvain para quemar 300.000 volúmenes, la mayoría manuscritos medievales.Lo que no quedó escrito del medioevo, lo tuvimos que inventar.
En los años ´70, el régimen del sangriento Pol Pot incineró todos los manuscritos de la antigua cultura camboyana. El Khmer Rouge llegó al extremo de ejecutar a las personas que poseyeran libros o que ostentaran marcas rojas en la nariz, signo indudable de que usaban lentes…para leer.
Los talibanes eliminaron la cultura afgana no fundamentalista, los romanos arrasaron con los libros de Cartago, los normados prohibieron el idioma sajón, los serbios quemaron los libros bosnios y la Santa Inquisición incineró toda la literatura infiel, la mora y la aborigen sudamericana.
Durante la dictaduras militares latinoamericanas de los ´70, mucha gente no esperó ser ejecutada por portación de libro : ellos mismos los quemaron con dolor, para deshacerse de las evidencias…de que eran seres pensantes .
A través de la historia se repite que cada ejército conquistador lo primero que hace es quemar bibliotecas, sabiendo que son la expresión pura de la identidad de cada civilización.
El temor al paganismo, al erotismo, al placer, a lo diferente, acabó con bibliotecas enteras en la hoguera . Los bibliófobos saben desde hace siglos lo que George Orwell escribió en 1984 “Quien controla el pasado controla el futuro, quien controla el presente controla el pasado”.
Si la novela “Farenheit 451” de Ray Bradbury nos estremeció tanto a todos los que amamos los libros fue porque en nuestra memoria atávica tenemos grabado el miedo a que nuestra cultura desaparezca consumida por las llamas del invasor. Estremece saber que ya nadie puede traducir lo poco que ha quedado de la escritura de la Isla de Pascua, la del valle del rio Indo, la lineal “A” cretense, ni el idioma etrusco. Pero todos hablamos inglés, que es el idioma de los que ganaron las últimas batallas. A sabiendas de que esta situación se repite en la historia una y otra vez , el gobierno de Noruega tomó sus recaudos: tiene una biblioteca escondida en un sitio secreto en el Ártico. Lo bien que hacen.
Escribir nunca es inocente. Siempre requiere un punto de vista, un compromiso, una ideología. Al escribir (novelas conmovedoras, propaganda para vencer, ensayos esclarecedores, mentiras para dominar) siempre se trata de manipular la mente del lector, de llevarlo por las narices adonde queremos, de meterlo en emociones y pensamientos exclusivamente nuestros, hasta – con suerte- acabar doblegando su opinión , para que piensen como nosotros.
Los creadores del exitoso ciberjuego Counter Strike idearon a principios de 2004 un juego llamado “Kill the authors” (“Mate a los autores”), en el que se invita a los jugadores a asesinar los figuras literarias más prominentes del mundo del videojuego. Se los puede ametrallar, sorprender por detrás y cortarles la garganta, cazarlos a la distancia con rifles de alta precisión o partirles el cráneo con un garrote. Usted elige. Los autores no están solos: tiene un ejercito de lunáticos dispuestos a mantenerlos vivos a cualquier costo.
Los escritores y sus seguidores siempre fueron temidos.
No es para menos. Ellos saben cómo cambiar la manera de pensar de los demás.
Pero los bibliófobos también cuentan con un perpetuo ejército enemigo: investigadores, estudiosos, historiadores, novelistas , siguen empeñados en rastrear el pasado de la emoción y la sinrazón humana, una y otra vez lo plasman en tinta sobre papel , una y otra vez rescatan los documentos de las cenizas. Y – para desesperación de los quemadores de libros- lo que no saben , lo inventan, en ocasiones de manera tan feliz que, sin saberlo, rescatan el pasado tal cual fue , como si nunca, jamás, ningún libro hubiera sido quemado. Ejemplo de esto es la experiencia que tuvo Alberto Laiseca al escribir La Hija de Kheops, donde medio en broma “inventó” que los egipcios tomaban cantidad de cerveza mientras construían las pirámides, para luego descubrir que, en efecto, recientemente se supo que eran grandes productores de cerveza.
La historia les da a los bibliófobos una lección que no quieren aprender: “Muchachos, no se molesten en gastar querosén. Las ideas no se matan.”

Textos viajeros

Los escritores escriben sabiendo que un buen texto llega lejos.
Cuando le preguntaron al escritor chileno José Donoso por quçe escribe , respondió : “Hace años visité esa ciudad increíble que es Marrakesh , única por su luz y por su colorido . En la plaza había un grupo de hombres andrajosos, que se habían puesto a contar cuentos. Los rodeaba una multitud boquiabierta que a menudo se reía o emocionaba según el tenor de los relatos. Yo intuía que esas historias eran conocidas por todos , así que resolví quedarme a escucharlos, para descubrir cuál era el secreto de su magia . Entonces sentí que la clave estaba en pertenecer a una raza, una genealogía, a un mundo formado por gente que cuenta cuentos y que experimenta el placer de contarlos . Y decidí que los que yo quería era ser contador de cuentos . Quiero ser un genuino depositario de la memoria tribal , y transmitir historias del mismo modo que lo hacían estos marroquíes “
En una entrevista que le hicieron en Marrakesh a María Kodama, esposa de Jorge Luis Borges, ella contó : “Con Borges nos enamoramos de Marrakesh, ya vinimos varias veces. Cuando vinimos por primera vez, Borges quiso ir enseguida a la plaza Djemma El Fnaa para poder escuchar lo que él decía que debió ser el nacimiento de Las Mil y Una Noches . Aquellos contadores de cuentos que están en las plazas y van contando esas historias que se hilvanan a lo largo de los siglos. Lo curioso es que al tiempo Juan Goytisolo, que vive aquí en la Medina , me envió un recorte de un diario que decía que en la plaza Djemma El Fnaa están relatando uno de los cuentos de Borges “ El acercamiento de Almostasim. Eso nos conmovió muchísimo.”
Donoso había viajado de Chile hasta Marruecos para escuchar , sin saberlo, cuentos de Borges contados en árabe, que afirmaron su voación.
La buena literatura no tienen fronteras, y ese es otro motivo para escribir. Un buen libro hará que su autor esté presentes en sitios que sus pies jamás pisarán.
“Paulus estuvo aquí”es una frase grabada toscamente , en latín, en las paredes de las Catacumbas de San Sebastiano, en la antigua Via Appia de Roma. Esa frase labrada hace veinte siglos con enorme esfuerzo sobre la roca blanca de las colinas romanas está escrita entre otros cientos de graffitis de los primeros años de la era cristiana.
Los graffittis subren los muros de todos los lugares más célebres del mundo. Los graffittis corroyeron las pirámides de Egipto con más empeño que el mismo paso del tiempo y que los saqueos romanos.
Lord Byron grabó su nombre en la piedra del templo de Poseidón de Cabo Sounion, Grecia. La catedral góticas de Estrasburgo tienen graffittis fechados en años como 1751, 1605, 1579, aún perfectamente legibles, tapando irrespetuosamente graffittis doscientos años más viejos.
Imaginemos a ese joven Paulus recién llegado a las catacumbas cristianas polvoriento y con los pies llagados, luego de una peregrinación hasta la capital del Imperio, queriendo encontrarse con los cristianos que resistían construyendo obcecadamente iglesias cristianas sobre los antiguos Mitreos paganos.
¿Qué nos quiso decir Paulus con su graffitti?
Lo mismo que siente uno al leerlo: “Estoy feliz de haber llegado aquí. Lo logré, como lo lograste tú, lector” .
El mensaje de Paulus atravesó dos milenios y llegó a destino.
Al leerlo, todos sentimos la misma pequeña victoria que sintió Paulus, de haber vivido algo importante y poder narrarlo. Quien lo lee siente lo mismo que sintió él cuando estuvo rasqueteando el mármol con esfuerzo, trazando lineas que fueran legibles, en el mejor lugar que encontró: a la altura de los ojos del caminante.
Paulus escribió su graffiti como todas las celebridades literarias escribieron sus obras: con el gozo de contar lo que vivimos, y tratando de hacer sentir al lector lo mismo que sentimos nosotros, burlándonos del tiempo y las distancias.
Al fin y al cabo, todos estamos escribiendo “Yo estuve aquí”.

La más incomprendida de las artes


De todas las expresiones artísticas, la literatura es la más exigida.
En ninguna parte del mundo es fácil para un escritor lograr un sitio de respeto en la comunidad literaria.Existe un acendrado prejuicio en torno a qué es literatura y qué no, qué libro es valioso y cuál no.
Se tiende a despreciar el 90% de los libros publicados, y estos se separan en “literatura” y el resto: libros de autoayuda, de humor, de cocina , biografías oportunistas, textos legales, escolares, de medicina...Hace poco lei a un escritor que antes se lamentaba diciendo que en otros tiempos se separaba lo que era folletín de la literatura, y que ahora se mezcla todo.
La verdad es que el lector de raza lee toda palabra escrita que pasa por sus manos : volantes publicitarios, folletos de propaganda, avisos necrológicos, carteles en la calle...En todo encuentra sorpresas, destellos, sonrisas . Donde no encuentra iluminación , encuentra gracia. Los libros malos son muy útiles para que los buenos se luzcan más aún. Un libro malo enseña más a escribir que uno bueno, porque uno se indigna tanto con lo mal hecho, que siente unas tremendas ganas de corregir tanto error. Pero las vacas sagradas de la literatura no lo ven así. Todo escritor célebre confiesa en entrevista haberse inciado en la literatura a través de historietas , luego cuentos de ciencia ficción , para pasar a abrevar en historias de terror, Lovecraft, Tolkien, Poe ....y ahí ya está leyendo literatura “seria”. Juan Gelman y Ricardo Piglia se iniciaron en la literatura leyendo las “ediciones imposibles de Tor, que eran muy baratas pero tenían un número de páginas determinado, y si la novela duraba más, peor para la novela...¡eran versiones interrumpidas!”( Juan Gelman)
Ni los artistas plásticos ni los cineastas son tan despectivos con sus pares como lo son los escritores. Alabar a Jackie Collins en Estados Unidos es tan vergonzante como destacar las virtudes de José Narsoky en la Argentina ( alguien que vendió más libros que José Luis Borges). Si un cineasta le comenta a otro que vio “ Godzilla” , ambos se quedarán encantados comentando lo que se divirtieron con cada error del film en el que el monstruo llega a Nueva York desde el túnel del subterraneo en el cual, dada su envergadura, jamás pudo haber entrado. Los amantes del cine pueden reconocer sin tapujos que un corto de bajo presupuesto o una de Woody Allen los divirtió más que una de Bergman. Pero los amantes de la literatura no admiten que Corín Tellado o Bill Cosby les divierta más que Proust o Stendhal.
Tal vez esto se deba a que, como leer un libro implica mayor tiempo y compromiso intelectual que mirar un film durante una hora, se le exige más al libro que al film .Pero si así fuera, los libros de humor gráfico serían best sellers absolutos. Sin embargo, nunca reciben críticas literarias y son ignorados por los organismos culturales de casi todos los países ( menos España, Francia e Italia).
A la literatura se le niega su función de ofrecer relax, placer y disfrute del que gozan las artes plásticas, el cine y el teatro. Es como si - de entre todas las artes-, la literatura sufriera un estigma puritano y evangelizador que obligara a todo libro a ser -antes que nada- serio, riguroso, ejemplificador, testimonial, complejo , “ literario”. Y que lo que está escrito para dar placer o divertir, vale menos que lo que está para emocionar o enseñar. Se da por entendido que tragedia vale más que comedia.
Los mismos críticos de artes plásticas , teatro y cine son siempre más condescendientes y benévolos que los críticos literarios. Al menos, si tienen que hablar mal de una obra, se dedican a vituperar lo que consideren un mal film. Los críticos de libros ni siquiera se molestan en hacer eso : simplemente, ignoran lo que no consideran literatura valiosa. Muy pocos criticos se entregan a los libros con el corazón ligero, como quien sube a una montaña rusa a ver cuánto se marea .
Leer tiene que ser una fiesta. Quienes valoran la literatura por el trabajo que da ingresar a ella están haciendoles creer a los lectores que leer es una empresa torturante. Según Manlio Sgalambro, “leer para formarse es un detestable uso del libro. Leer es un modo de existir” . (“Del pensare breve”, citado por Fernando Savater en su “Diccionario Filosófico”)

¿ Quien quiere ser un best seller?


El escritor ingles Edmund Waller fue tan famoso en 1645 que su colección de poesía fue reeditada cuatro veces y vendió 20.000 copias de sus escritos políticos en un solo día. Mientras el editor se llenaba de dinero gracias a Waller, en el mismo año se arriesgó a publicar la poesía de un poeta desconocido. La editorial siempre lamentó haberlo hecho: le llevó 30 años liquidar la primer edición de ese ignoto libro de poemas. Ese poeta era John Milton . Pero hoy en día, nadie sabe quién es ese famoso Waller.
De abril a agosto de 1954 el mexicano Juan Rulfo escribió de un tirón “como si alguien me lo dictara” trescientas hojas de una novela que, durante muchos años, “había ido tomando forma en mi cabeza”. En marzo de 1955 apareció en una edición de dos mil ejemplares del Fondo de Cultura Económica. El editor del Fondo escribió una reseña feroz contra el libro por él publicado. Cuando Rulfo le pidió explicaciones por tan espantosa crítica, su editor y crítico le dijo : 'No te preocupes, de todos modos no se venderá': “Y así fue: unos mil ejemplares tardaron en venderse cuatro años. El resto se agotó regalándolos a quienes me los pedían..Treinta años después, el producto de mis obsesiones sería leído incluso en turco, en griego, en chino y en ucraniano.” Y agrega: “El mérito no es mío. Cuando escribí “Pedro Páramo” sólo pensé en salir de una gran ansiedad. Porque para escribir se sufre en serio.” Ejemplos como este abundan en la historia literaria. Algunos lo explican diciendo que Milton o Rulfo no escribían para su época ni para el pueblo, sino para unos pocos que pudieran entenderlo...en el futuro. “A los “grandes” escritores sólo se los ve con la lente de los siglos”, afirma Walter Benjamin. En los años 1700 , Jonathan Swift se consolaba diciendo: "Cuando u verdadero genio aparezca en el mundo, lo sabrán porque todos los tontos se complotarán contra él”. Lo cierto es que hoy en día un escritor no es ignorado por ser bueno o por ser malo, sino porque es escritor. Porque demasiada gente escribe sin que se le preste mucha atención.
Nadie es feliz en el mundo literario: los escritores premiados quieren ser best sellers. Los autores de best sellers quieren ganar premios. Los verdaderos escritores son los que prefieren contar palabras antes que contar dinero. Pero si el dinero viene por añadidura, bienvenido sea. Mientras tanto, los autores más exitosos de nuestra época viven justificándose penosamente en cada una de sus entrevistas, a sabiendas de que en el mundo literario, primero no sos nadie, y después te odian.
El exitoso Jorge Bucay se preocupó hasta el 2006 en explicar que él no es un escritor, sino un terapeuta que escribe. Y a partir de este año deberá explicar cómo , entonces, ganó 360.000 euros en el segundo mayor premio de España. Paulo Coelho se muestra como humilde consecuencia del azar, y es un benefactor de los habitantes de las favelas cariocas mientras vive en la campiña francesa. Federico Andahazi confiesa que no le importa sentirse rechazado por sus colegas; J. K. Rowlings se presenta como la pobre madre soltera escribiendo a Harry Potter en un bar de Edimburgo; Isabel Allende habla en sus novelas del Chile del pasado, sabiendo que en el Chile del presente no la quieren demasiado. Y afirma: “Me siento muy solita, no pertenezco a ningún club, a ninguna de esas complejas relaciones que los escritores establecen y en las que unos se apoyan en los otros, se inflan los unos a los otros. Eso se nota mucho en Chile, donde las páginas de literatura del diario El Mercurio están manejadas por cuatro o cinco escritores que siempre están echándose flores los unos a los otros. Los que no pertenecen a esa pequeña mafia no forman parte de ese movimiento literario“.
Algunos autores de éxito toman su suerte con ironía, como Robert Benchley cuando dijo “me llevó quince años darme cuenta de que no tenía talento para escribir, pero no pude abandonar el oficio porque para ese entonces ya era demasiado famoso.”Otros, ácidos como Mickey Spillane explican el tema diciendo que los grandes escritores comerciales “simulan ignorar que los maníes salados se consumen más que el caviar“. El escritor chileno Roberto Bolaño dividió a los colegas en escribidores y escritores. “Una escritora es Silvina Ocampo. Una escribidora es Marcela Serrano. Años luz median entre una y otra.” Para muchos, es intolerable pensar que la literatura comercial venda tan bien. Don Marquis dijo al respecto: “Si quieres hacerte rico escribiendo, escribe para la gente que mueve los labios cuando lee en silencio”.
¿Qué significa ser un best seller? ¿Significa vender literatura chatarra para los cultores de la incultura, o tener una antena agudamente sintonizada con lo que la sociedad actual quiere leer?
Goethe decía con mucha modestia:"Si hubiera sabido la cantidad de grandes libros que había en el mundo no me habría ocupado de escribir , habría hecho otra cosa." Menos mal que nadie sabe que cantidad de grandes libros hay en el mundo. Que ningún escritor lo sepa, así nadie deja de escribir, ni lo profundo, ni lo comercial, ni lo banal, ni lo lleno de estilo. Toda literatura es precisa, aunque sea para llenar la mesa de saldos a la que tiene acceso la mayoría de lectores de ansias gordas y bolsillos flacos.

Narrativa seria vs Literatura comercial


Pese a las críticas, los autores comerciales se llevan – por las buenas o por las malas- la atención de los medios. Harold Bloom, célebre crítico literario de Los Angeles Times dijo que el premio del National Book Award 2003 al best seller Stephen King era “otro golpe bajo en el shockeante proceso de idiotizar nuestra vida cultural”. King no se quedó atrás, en su discurso en la entrega del premio replicó:“Este premio no soluciona el complicado asunto de la literatura popular. Dentro de 20 o 30 años más , quizás , le den este premio a otro escritor que venda lo suficiente para estar en las listas de bestesellers. Pero no necesito servir de botón de muestra de los que se enorgullecen diciendo que nunca leerían nada de John Grisham, Tom Clancy, Mary Higgins Clark o de cualquier otro escritor popular. ¿Qué piensan ustedes? ¿Que se ganarán puntos sociales o académicos por estar deliberadamente fuera de contacto con nuestra cultura?"
Una sola escritora intelectual presente en la ceremonia protestó vagamente, hasta que recibió una llamada de su editor que la mandó callar y disculparse. Lo hizo diciendo “En verdad yo misma leí un libro del señor King, y me pareció muy bueno”.
¿Existe un complot para que la buena literatura permanezca ignorada, mientras la que los intelectuales consideran mediocre venda millones de ejemplares? El novelista ruso Alexander Solzhenitsyn cree que los grandes libros siempre se ignoran:“Un gran escritor es, por así decirlo, como un segundo gobierno en un país. Y por ese motivo ningún régimen aprecia a los grandes escritores,sino solamente a los mediocres” . Salman Rushdie coincide con que escritores y políticos son rivales naturales: “Ambos tratan de hacer al mundo a su propia imagen. Pelean por el mismo territorio”.
Esta dificultad de triunfar con un libro “no masivo” plantea un desafío extra para todo escritor. James Baldwin afirmó que gracias a la temible indiferencia con la que el mundo mira a los creadores talentosos,“el artista se siente obligado a hacer importante a su talento”
Truman Capote se preguntaba por qué con "A sangre fría" no le daban el National Book Award ni el Pulitzer. “ Injusticia, desde luego; se le consideraba a Capote "comercial" y a Norman Mailer – ganador con un libro mediocre- se lo consideraba "serio"- narra Rosa Montero en “ La loca de la casa” – “Uno de los jurados del National, Saul Dealoff, de Newsweek, convenció a los demás que el galardón debía ir a un libro menos "comercial" que "A sangre fría". Tras esto, Capote dijo: "Cuando vi que no me daban aquellos premios, me dije: voy a escribir un libro que os va a dejar a todos avergonzados de vosotros mismos. Vais a ver lo que un escritor verdadero, verdaderamente dotado puede hacer si se lo propone".
Si los premios están hechos para que los derrotados se indignen tanto que escriban más y mejor, ganamos todos.
Todo libro es valioso, y a nadie se puede criticar que lea lo que lea. Más vale un mal libro que ningún libro. Un mal libro puede llevarnos a buscar otro mejor, con el espíritu de “aún no di con el libro que me guste”. Un libro no es malo mientras apasione y no aburra.
En su ensayo “La cuestión palpitante”, la española Emilia Pardo Bazán cuenta que “si la inmortalidad de cada autor se midiese por la cantidad de libros que escribió y vendió Alejandro Dumas, padre, sería el primer escritor de nuestra época.” Está demostrado que Dumas fue un fabricante e novelas co escribientes a sueldo, dada la imposibilidad física de que hubiese escrito él mismo cuanto publicaba mientras viajaba, hacía vida social, frecuentaba teatros, redacciones de prensa, se metía en política y tenía una intena vida amorosa. Aclara la autora que , sin desmerecer su poderosa imaginación para inventar historias, “literariamente, Dumas es mediocre. De ahí proviene su éxito y popularidad. Dumas subió a la altura exacta de la mayor parte de las inteligencias. Si su forma fuese más selecta y elegante, o su personalidad más caracterizada, o sus ideas más originales, ya no estaría al alcance de todo el mundo” m que él solo escribia para quien “se aburre y no sabe cómo matar el tiempo; la novela que se presta como un paraguas; la novela que un taller entero de modistas lee por turno; y la novela, en suma, más antiliteraria en el fondo, donde el arte importa un bledo y lo que interesa es únicamente saber en qué parará y cómo se las compondrá el autor para salvar a tal personaje o matar a cuál otro.” Sólo el tiempo decanta lo bueno. En nuestra época estamos plagados de Dumas que venden como pan caliente. Tenemos que darles las gracias. Un editor me dijo hace poco “ gracias a los libros de autoayuda y astrología, puedo darme el lujo de publicar ficción “ Como dice la catalana Nuria Amat , “gracias a que unos venden tanto, nosotros podemos vender también”.
Hay lectores que merecen a sus escritores y viceversa , y que para llegar a los libros que sacuden la conciencia se necesita la paciencia de un pescador de perlas: abrir valvas estériles todos los días , hasta que encuentres esa perla por la que valieron todos los esfuerzos . Sólo se precisa un poco más de esfuerzo que el que requiere encontrar la música favorita.
A la literatura no se le puede pedir más que a las demás artes , ni que a los mismos seres humanos . No nos pueden gustar todos los textos, pero al menos podemos considerarlos. Los libros malos que han vendido decenas de ediciones completas en varios idiomas han encontrado a sus propios lectores, que seguramente no son personas que vayan a abrir un libro de Borges, de Skármeta o de Paul Bowles. Pero al menos están leyendo. El arte es lo que emociona y da placer, y no todos los seres humanos vibramos ante el mismo estímulo.
Tengo el vicio de pararme junto a las cajas de las librerías para saber qué lleva la gente. Llevan la última novela de Michael Crichton, Las Recetas de la Hermana Bernarda, libros de reflexiones de Osho y consejos sobre Feng Shui. Suspiro, resignada. Al menos están haciendo cola, todos con un libro en la mano. Eso ya es demasiado bueno.
Después de todo, Crichton asusta, Osho consuela. el Feng Shui agrega una mágia simpática a la vida y algunas de las recetas de la Hermana Bernarda son estupendas. Sólo ella sabe hacer tantas cosas con un kilo de papas.

No respetes a los libros


Una vez lei que Fred Astaire no sospotaba usar ropa nueva porque era dura, impecable y no lo dejhaba bailar tan bien como el querñia en su brillante duo con Ginger Rogers. Entonces, cuinaod le trañían un traje nuevo, lo golpeaa contra las paredes y muebles, le saltaba encima, lo enroolaba , se le santaba encima y lo volvñia golpear, y recien entonces se lo pponía para bailart con el : el traje estaba domado.
El hábito de la lectura es algo parecido : hay que golpear a los libros hasta que sepan quién manda aquí.
El hábito de la lectura es contagioso. Pero para contagiarse hay que estar cerca de lectores compulsivos. Los jóvenes entran a la lectura por recomendación de sus pares o de sus ídolos. En los ´70, todos leían a Antonin Artaud , Carlos Castaneda, Foucalt y Rimbaud gracias a que el rockero argentino Luis Alberto Spinetta lo incluia en la letra de sus canciones ( y los mencionaba en los reportajes). Muchos entramos a Antonio Machado y a Mario Benedetti de la mano de los discos de Joan Manuel Serrat. El compositor Pedro Aznar musicalizó maravillosamente a Jorge Luis Borges. Tal vez , para inciar a los jóvenes en la lectura, necesitemos más músicos que le pongan melodía a los textos de nuestros poetas.
El mencionado Daniel Pennac diseñó el Estatuto de Derechos del Lector, que tiene diez artículos : “Tengo derecho a no leer, a saltearme páginas, a no terminar un libro, a releerlo cuantas veces quiera, a leer cualquier cosa, a distraerme leyendo, a leer en cualquier lugar, a curiosear y tocar libros en una biblioteca o librería, a leer en voz alta y a no tener que defender mis gustos personales.”
La única manera de abordar la lectura es perdiéndole el respeto a los libros, usándolos como se nos dé la gana y sin culpas de ningún tipo. Los mismo opina Isabel Allende de la escritura : “ Para escribir hay que perderle el respeto a la palabra . Hay que perder el miedo a los críticos , a los profesores y a los otros escritores . Hay que escribir escribir por el placer de contar, no para ganar premios o para que nos digan que lo hacemos bien.”
Los grandes lectores no son respetuosos ni prolijos. Libro que no te atrapa, no te merece. O tal vez se quede esperándote hasta que lo necesites. Tendríamos que tener menos resquemores de confesar, por ejemplo “tengo en mi biblioteca una docena de libros leídos por la mitad, y otra docena en las que sólo leí el final” . Confieso que jamás logré avanzar más allá del primer capitulo de “Cien años de soledad” de Gabriel García Márquez. Pero leí “Vivir para contarla”, del mismo autor , en cuatro días. Hay muchos libros célebres de los que no leí más que el indice y la contratapa. Tengo muchos libros que me hacen agua a la boca, que a veces entreabro, espiando su interior como si fuera el de una caja de bombones, con cuidado para que no pierdan el olor a nuevos.Son mi kit de emergencia para noches desesperadas.
Otros libros me sirven como referencia. Otros como compañía.Cuando estoy mal leo Dave Barry o Paul Reiser me resultan más terapéuticos que Proust. Leer no tienen que ser un deber, sino un placer absoluto.
Uno tienen derecho a entrar a una librería y curiosear libremente.
Pero lo mejor es entrar a una biblioteca. Las librerías son como las carteleras del cine: muestran solo las novedades de la semana. Lo demás queda archivado en el depósito. Intentemos preguntar en una librería por nuestro libro favorito:. “ ¿ La Isla, de Aldous Huzxley? No lo tenemos “ , “ ¿ El Segundo Sexo, de Simone de Beauvoir? Hace años que no se reedita” , “ ¿Pasiones del Espiritu de Irving Stone? Está agotado.”, “¿ Las Mil y Una noches? ¡ Avíseme si lo consigue!”, “ ¿”Este día perfecto” también traducido como “ Chip el del Ojo Verde”, de Ira Levin?¿ Eso qué es?” . (Es un maravilloso libro de 1970 , que leí en una vieja biblioteca clausurada, que tiene la trama básica de la película “Matrix”, y que no encuentro por ningún lado)
Como en el cine , a veces pasan semanas antes de que en la librería aparezca nada interesante. Y de pronto aparecen tres o cuatro libros que compraríamos con los ojos cerrados. A veces en las librerías de viejo, con paciencia , se encuentran libros valiosos a precios irrisorios.
En una biblioteca tienen todo, y si no tienen lo que uno busca, nos dirán con qué reemplazarlo hasta que lo encontremos. Además, por el precio de un tercio de libro podemos leer todos los libros que el tiempo libre permita.
También se puede empezar a leer pidiendo libros a amigos. Aunque también puede suceder que nuestro mejor amigo tenga gustos literarios diametralmente opuestos a los nuestros. Tengo que reconocer que este método es falible : yo sufrí una enorme decepción cuando mi amiga me recomendó entusiasta un espantoso volumen de Romain Rolland que leí hasta el final intentando descubrir qué le había encontrado de bueno. Pero, en compensación, viví una intensa alegría al comprobar que nos unía el gusto por Augusto Roa Bastos, y – ya más grandecitas - por Simone de Beauvoir .
Mi sugerencia es pensar en qué temas le interesan a uno - ¿ historia, aventuras, viajes, romance, crimen?- y pedir consejo a los lectores avezados o a los bibliotecarios. Los libreros no tienen demasiado oficio, y recomiendan sólo lo que se vende mucho.
Luego hay que abrir el libro al azar tres veces : si en la tercera uno no se queda atrapado en la lectura, sin poder uno detenerse, ese libro merece ser leído,...hasta que nos deje de interesar. Con los años, uno aprende a leer entre lineas, en diagonal- porque nuestra vida es limitada y no podemos leer todo- hasta que queda atrapado, que es generalmente donde empieza lo bueno. Otro consejo: no esperes tener la tarde libre para tumbarte en un sofá con buen a luz y leer sin ser interrumpido. Esto no sucede en la vida de nadie. Leer es algo que se puede hacer en entretiempos , en lapsos vacíos: esperando al tren en el andén , en un tramo de subterráneo de quince minutos, mientras esperamos esa llamada telefónica , mientras hierve el agua de los fideos, haciendo cola en el banco para pagar las facturas, esperando que salga el médico de revisar a la tía en su habitación de hospital , o esperando que el lavarropas termine el ciclo de centrifugado antes de tender la ropa al sol. Si uno lee, todo lo que antes eran tiempo muertos se convierten en tiempos más vivos que la misma realidad.

Libros vs Internet

Internet es otra excelente manera de encontrar joyitas que no valen menos que los libros de papel. En la web se encuentran textos audaces, que pocos editores se animarían a publicar. El escritor peruano Alfredo Bryce Echenique opina que tanto literatura, Internet , teatro, cine y televisión son un lenguaje común - porque “la palabra es la palabra”- “pero la literatura tiene una ventaja sobre estos. La ventaja es que, hasta ahora, nadie te obliga a leer un libro. En lo demás, hasta cuando haces el amor estás pagando publicidad. El único acto independiente -y el último- que le queda a un ser humano es leer, porque el libro lo puede tomar, mirar una página, dejarlo, volver...El el acto de leer un libro es un acto solitario , es el único momento del ser humano de estar a solas con su inteligencia.”
Los libros son dadivosos. Nos esperan todo el tiempo que querramos. No precisan pilas ni enchufes. Son portátiles y livianos. Se leen con una mano. Sólo nos proponen entrar a ellos abriendo una puertita sin llave: su cubierta. Pero dan mucho a cambio. Y si no nos gustan , siempre podemos donarlos, regarlarlos, dejarlos en la calle para que se los lleve el primero que pase....
“Leer es el pasatiempo más glorioso que desarrolló la Humanidad”, opina la Premio Nobel polaca Wistlawa Szymborska “El Homo Ludens con un libro es libre. Tan libre como pueda .El mismo hace las reglas el juego, llevado sólo por su curiosidad. Le esta permitido leer libros inteligentes de los que se beneficia y libros estupidos, de los que también aprende. Puede detenerse antes de terminar y un libro,si lo desea y comenzar otro por el final y dar marcha atrás hasta llegar al comienzo .Puede reirse en los lugares equivocados o deternerse en palabras que conservará de por vida. Y finalmente, él es libre - y no hay otro hobby que prometa esto - de escuchar de paso algún comentario de Montaigne o pasar un momento en el Mesozoico.”
En un mundo individualista, donde cada hombre debe ser su propio Descartes, en el que se perdió la confianza en la moral y los codigos éticos, nos quedan dos recursos para buscar salidas: hacer terapia y leer. Leer puede convertirse en una costumbre terapéutica. Uno conversa con los libros. Las respùestas que buscamos en un libro tal vez las hallemos en otro. Pero los libros siempre responden.
El escritor Alberto Manguel dice en su “Historia de la lectura “ : “Leer tiene la característica de intimidad particular que logra que uno pueda transformar un lugar sólo leyendo en él .”
La imaginación del lector hace el resto, escribiendo sobre lo escrito, su propia historia paralela. Goethe escribe que “Cuando se lee no se aprende algo, sino que se convierte uno en algo.”
“Decidí perdonar a la existencia su básico transtorno, puesto que en ella hay libros.” dice Fernando Savater. Y cita a Sgalambro: "Puede que sólo por eso merezca la pena existir, por leer un libro, por ver los inmensos horizontes de una página. ¿La tierra, el cielo? No, sólo un libro. Por eso, muy bien se puede vivir."
Como decía Hector Yánover: “Que tiren libros por los pueblos, como tiran volantes antes de las elecciones. Que tiren libros por los campos desde los trenes en marcha como quien siembra semillas. Que tiren libros con paracaídas desde los aviones, para salvarnos de los incendios.” Un mundo con más lectores es mundo mejor.

¿ Por qué firmar con seudónimo?

Se supone que un autor se mata escribiendo para que lo lea la mayor cantidad de gente posible. Para lograra esto, se requiere conseguir el reconocimiento de los lectores. Entonces, sería una perdida de tiempo y esfuerzo firmar una obra con un nombre que no es el propio. Sin embargo, son muchos los escritores que optan por usar un alter ego.
Las razones son varias: las hay comerciales - suponiendo que un libro va a vender mejor con un nombre que con otro-, pudorosas - para animarse a contar cosas que comprometerían la propia intimidad, estratégicas - para evitar preconceptos del lector- y las hay con ánimo lúdico, o por salir al baile disfrazado, como una travesura personal.
La moda de los seudónimos es muy antigua. Ya en el siglo XVII . Francois Marie Arouet firmó tanto con el nombre de Voltaire que nadie recordaba su nombre real ni siquiera en su época. En el siglo XVIII abundaban los seudónimos porque nadie quería que trascendiera que una persona respetable estaba metida en el sucio oficio de escribir novelas, algo impropio y frívolo para la época. Por eso mismo, el sofisticado Eric Blair- queriendo evitar que su familia supiera que había frecuentando los bajos fondos de Paris y Londres- firmó como George Orwell, un apellido mucho más vulgar y anodino que el suyo propio, típico de universitario de Eton.
También para no revelar la verdadera identidad, Edward Hamilton Waldo eligió el más intrincado Theodore Sturgeon. Los politicos que escriben tambien se ocultan detrás de nombres falsos. Sadam Hussein firmó como Mahamad Alsaqar su bestseller Zabiba y el rey, y el general Franco firmó como Jaime de Andrade el guión de la película “Raza” y como Jackob Kir sus textos de masonería.
Otros autores eligieron seudónimos para escribir cosas aparentemente diversas. Antonio Machado fue alternativamente Juan de Mairena y Abel Martín; Manuel Vázquez Montalbán firmó como Sixto Cámara, La Baronesa d'Orcy, Luís Dávila, Manolo V el Empecinado o Jack el Decorador. Fernando Pessoa e Italo Svevo- irónicamente- son los que menos pudieron conservar el anonimato de sus falsos nombres.
El exitoso autor de thrillers Jack Higgins firmó como James Graham, Martin Fallon, Hugh Marlow and Harry Patterson, siendo sólo este último su nombre real. ¿El motivo de tanto escondite? Acababa un libro cada tres meses y no podía publicarlos bajo un mismo nombre sin aterrar a los editores por sobresaturación en el mercado. Escondido en sus falsas identidades, él podía ser cinco autores publicando un libro nuevo por año. Lo mismo le pasó a otros autores prolíficos como Stephen King, que – para que le permitieran publicar más libros - firmó sus novelas como Richard Bachman, lo que fue un desacierto de sus editores, ya que sus lectores esperaban un nuevo libro de King . Lo mismo hizo Ian Rankin. El seudónimo de Rankin era Jack (por su hijo) y Harvey ( el apellido de su esposa ), con lo cual los editores quedaron encantados , ya que los apellidos que empiezan con H, I, J, K son los más vendidos porque – al menos en Estados Unidos - ocupan los estantes del medio y es lo primero percibe el comprador al entrar a la librería. Jack Harvey (o sea Ian Rankin) decía encantado que su éxito se debía a que los compradores se confundían su nombre con el de Jack Higgins, favoreciéndolo siempre a él.
Pero hay razones más graves para cambiarse el nombre y renunciar al reconocimiento inmediato.
George Eliot, George Sand e Isaac Dinesen fueron algunas de las tantas damas escritoras que querian escribir otra coa que no fuera la literatura romántica que se les pedía a las mujeres novelistas y así buscaron evitar la discriminación sexual. Atenta a esto, la autora de la saga Harry Potter evitó cuidadosamente firmar como Joanne Elizabeth Rowlings , a sabiendas de que un neutro J.K. Rowlings esquivaría los prejuicios contra la literatura fantástica femenina que existen hasta hoy, y que olvidan maquiavélicamente que Mary Shelley fue la autora del inmortal Frankenstein.
Novelistas y en especial, poetas, buscan seudónimos para ocultar nombres posiblemente cacófonos. La premiada chilena Esther Huneus de Claro eligió el poético Marcela Paz para su ego creativo. Lucila Godoy Alcayaga, adoptó su seudónimo de Gabriela Mistral inspirada en la obra de Gabriel D'Annunzio y Fréderic Mistral. Y Ricardo Eliezer Neftalí Reyes Basoalto firmó como Pablo Neruda para ganar el Nobel de Literatura.
Últimamente hay una vuelta de tuerca hacia una suerte de discriminación al revés: varones que quieren escribir novelas románticas firman como mujeres, suponiendo que, si no lo hacen, las lectoras no las comprarán. Sólo recientemente se supo en el Reino Unido que Emma Blair se llama en verdad Ian Blair, Jessica Stirling es Hugh C Rae, y Jill Sanderson nació Roger Sanderson.
En el masculino mundo del comic y el humor gráfico, muchas mujeres adrede usan sus seudónimos neutros- que no dejen entrever si son hombres o mujeres- o firman con sus iniciales, como hace la colombiana Consuelo Lago, cuyo público creyó durante 34 años de publicar en “El Tiempo” de Bogotá que “C. Lago” era un varón. Otro tanto le sucede a la venezolana Rayma Suprani, que desde hace años hace humor en el diario “El Universal” de Caracas, y solo ahora que su foto ilustra la pagina de humor de la revista del diario se supo que Rayma no el apellido de un hombre, sino el nombre de una mujer.
La artista de comics estadounidense Dale Messick-, autora de la famosa tira Brenda Starr- cambió a su nombre Dalia por Dale, para que los editores no evaluaran su trabajo calculando que estaba hecho por manos femeninas. “Solo cuando firmé Dale me comenzaron publicar”, afirma. Su editor insistió en que ella siguiera usando el apodo masculino, para lograr la aceptación del público. Una pena, porque si todas las autoras firman con nombre de hombre, se seguirá creyendo que las mujeres no pueden crear, cuando lo que sucede es que no las publican.
También hay motivos creativos para ocultar la identidad.
Manuel Vázquez Montalbán opina que los seudónimos son un recurso literario más “Cuando uno escribe bajo seudónimo, escribe diferente porque se mete en la piel de un personaje. Un escritor siempre es su personaje: Kafka es su personaje, Tabucchi es su personaje... A veces hace falta exagerar eso y buscar un personaje dentro del cual te sientes diferente, como cuando en un baile da máscaras te pones una máscara y pasas a ser una persona diferente. De hecho, los seudónimos son una máscara.”

La eterna búsqueda es siempre en torno a lo mismo: ¿Cómo escribo mejor? ¿Qué quieren los lectores? ¿Cómo los convenzo de que mi nombre indica que lo mío vale la pena? Por ende, ¿cómo se elige el seudónimo?
Autores de todo el mundo se martirizan pensando si un cambio de marca registrada logrará un cambio de perfil (o un aumento en el volumen de las ventas, seamos honestos). Y se debaten en complicados cambios de identidad, como cuando Adolfo Bryce Echenique optó por simplificar a Adolfo Bryce, Juan Carlos Martini trocó en los 90 a Juan Martini, o cuando Fogwill obligó a todos a olvidar su nombre de pila. Mientras tanto, Griselda Gambaro sufre corrigiendo a sus interlocutores para que la esdrujulicen a Gámbaro, porque “Gambáro no existe en Italia ni en ninguna parte ”.
Los autores de apellido impronunciable, siempre fantaseamos con la idea de firmar con nombre de fácil memorización, como los que han llevado a la fama a las divas del cine. Se sabe que las iniciales repetidas son pasaporte al éxito internacional, por recordables: Marilyn Monroe (nacida Norma Jean Baker), Brigitte Bardot, Claudia Cardinale, Charles Chaplin , Marcello Mastroianni, Tina Turner( Anna Mae Bullock), Doris Day (Doris Mary Anne von Kappelhoff), Donald Duck, Mickey Mouse, Bugs Bunny, Duffy Duck…
Los nombres cortos con sílabas que casi riman también son pegadizas: Alain Delon, Dan Brown, King Kong…Cuanto más corto, mejor. Paul Hewson no hubiera llegado adonde llegó si no hubiera adoptado el nombre del audífono ortopédico “Bono”, domo se conoce al cantante líder de U2. Farrock Bulsara no daba para rock, y se rebautizó Freddy Mercury. Al boxeador. Cassius Clay le fue mejor como tal que como Muhammad Alí. Y Cat Stevens ganó el mundo con sus canciones, para pasar al olvido cuando se rebautizó Yusuf Islam.
A Angélica Gorodischer no le fue mal con su intrincado apellido de casada, pese a que con el suyo propio tendría una bella doble inicial para encabezar cualquier diccionario de autores o bibliografía por orden alfabético: Angélica Arcal. Pero ella- que es bien feminista- lo justifica, con razón, diciendo “no hay apellidos de mujer. Todos los apellidos son apellidos de hombre: si yo usara mi apellido de soltera, sería el de mi padre, y se usara el de mi mamá seria el de mi abuelo paterno”.
Erica Mann también adoptó el apellido de su ex marido chino -Jong - para estar en la mitad de los estantes y darle un impulso extra a las ventas de su humor erótico.
Quizás por la dificultad de hallar un seudónimo adecuado, Arnold Schwarzenegger y John Katzenbach conservaron sus apellidos natales. Son tan difíciles de pronunciar que la gente se esfuerza el doble en memorizarlos para pedir el video o el último thriller. Bajo el punto de vista semántico, Katzenbach debería dedicarse más a la literatura infantil, dado que su apellido que significa “Arroyo de los gatos”, nombre poco feliz para quien escribe sobre asesinos.
Dado que el significado semántico no es para despreciar, uno se queda pensando si no debiera empezar a firmar como Max Exit, por Máximo Éxito. Claro que “exit” en inglés podría significar una peligrosa salida abrupta del mundo de las letras. Mejor sería Laura Nobel, por laureles y premios…aunque “no-bel”, puede interpretarse lacanianamente como algo que no es bello. También conocí a una Vera Top a quien con gusto le hubiera robado el nombre si ella no hubiera sido sólo una empleada administrativa canadiense sin muchas luces. Mega Starr también suena prometedor si no porque “mega” se aplica más a frecuencias radiales y hamburguesas gigantes y Starr era el sinónimo del menos reconocido de los Beatles, Richard Starkey. Tal vez entonces funcione el apellido Lennon…pero nos recuerda un triste fin.
En suma, podemos debatirnos infinitamente, consultar Tarot, I Ching y numerología sin hallar el nombre ideal.
¿Pero vale la pena usar seudónimo?
Tal vez la única preocupación de los escritores sería olvidar el tema de la firma, y escribir tan, pero tan bien, que nuestros escritos acaben siendo anónimos.

Lo esencial es no aburrir

En una nota en el diario El País, el escritor Alberto Manguel dijo que el placer de leer es “una de las formas más alegres, más generosas, más eficaces de ser conscientes.”
¿No parece que estuviera hablando del proceso de la escritura?
Veamos si difieren las razones por las que vale la pena leer, de las razones por las que vale la pena escribir.
Razones para escribir hay tantas como escritores. Pero muchos escritores de todos los tiempos coinciden en afirmar que “escribo para saber qué opino”. En otros tiempos, muchos afirmaban “pienso sólo a través de la pluma”. En la actual época del software, muchos dicen “sólo pienso a través del teclado” o “no veo la hora de sentarme a escribir para saber qué pienso de un tema”.
“Leer nos permite adquirir conciencia del mundo y de nosotros mismos. La lectura añade a la obsesiva búsqueda de nosotros mismos la consolación del placer”, dice Manguel. “Leer es la forma más eficaz de ser conciente.”Escribir, por lo tanto, redobla la eficacia de la conciencia.
Manguel también compara el placer de leer en intimidad con el de compartir esa intimidad con otro, anticipando que el otro disfrutará una lectura tanto como uno mismo: “Acabo de leer un párrafo que me encanta y, antes de cerrar el libro o pasar a otra página, quiero leérselo a otros, regalar a un amigo el nuevo placer descubierto, formar un pequeño ruedo de admiradores de ese texto. Dar un libro a otro lector es decirle: "Éste fue mi espejo; ojalá sea el tuyo". Es así como creamos asociaciones de lectores que tienen algo de sociedades secretas, y es gracias a ellas que ciertos autores no han desaparecido de nuestras bibliotecas canónicas.”
Para los escritores, ese placer nace de saberse leídos e interpretados. Escribir es como prestarle a otro el propio libro de nuestros pensamientos, regalarle un trozo de nuestro cerebro, como si fuera un fragmento del espejo que menciona Manguel.
Manguel también rescata el placer de leer textos malos: “Que un libro nos parezca pésimo, no significa que no nos pueda dar placer. Los grandes poetas nos deleitan; otros menos agraciados también son capaces de hacerlo. Igual hacen los lectores con cierta mala literatura. Parafraseando a Wilde, yo diría que hay que tener un corazón de piedra para no morirse de risa ante ciertas páginas de Azorín o de Ángeles Mastreta.” Todos los escritores han escrito páginas pésimas que no les han dado menor placer que las más sublimes. El proceso es un disfrute, aunque sea, para reírse de uno mismo.
“Un buen escritor es capaz de revelarnos lo que no sabíamos que sabíamos. El lector sabe que, en tales casos, el placer no resulta de la sorpresa, que es obra del azar, sino de la confirmación de algo que ya ha intuido vagamente.”, dice Manguel. Lo mismo afirma el novelista americano John Irving de la escritura: “El lector también disfruta adivinando lo que va a pasar, pero si de hecho lo adivina, se aburre. Adivinar es algo placentero, pero también lo es que a uno lo sorprendan."
Aquí también los extremos de ese puente llamado libro – el lector y el autor – se vuelven a tocar. John Irving recomienda no escribir sin pensar en para quién: “Piensa en el lector, ¿Quién es ese lector? Pienso en él como alguien mucho más inteligente que yo, pero que es un chico, una suerte de prodigio hiperactivo, un mago de la lectura. Consigue interesar al chico y lo soportará todo- también lo entenderá todo. Pero si no logras despertar el interés del chico desde el comienzo, jamás retornará a tí. Este es tu lector: paradójicamente, se trata de un genio cuyo tiempo de concentración es el de un conejo.” El prolífico autor de “El mundo según Garp” insiste en que lo esencial de la buena escritura es que el lector se compelido a terminar el libro: “Si los primeros lectores terminan el libro y les dicen a sus amigos que deben leerlo sí o sí, el libro se convierte en best seller .Uno no le dice a sus amigos que debe leer sí o sí un libro que no pudo terminar.”
Lo esencial al leer, es que un libro no nos aburra.
Lo esencial, al escribir, es no aburrir.

Esa gente que le da sentido a la vida

Harold Bloom, célebre crítico literario de Los Angeles Times dijo que el premio del National Book Award 2003 al best seller Stephen King era “otro golpe bajo en el shockeante proceso de idiotizar nuestra vida cultural”. King no se quedó atrás, en su discurso en la entrega del premio replicó: “Este premio no soluciona el complicado asunto de la literatura popular. Dentro de 20 o 30 años más, quizás, le den este premio a otro escritor que venda lo suficiente para estar en las listas de bestsellers.Pero no necesito servir de botón de muestra de los que se enorgullecen diciendo que nunca leerían nada de John Grisham, Tom Clancy, Mary Higgins Clark o de cualquier otro escritor popular . ¿Qué piensan ustedes? ¿Que se ganarán puntos sociales o académicos por estar deliberadamente fuera de contacto con nuestra cultura?"
Una sola escritora intelectual presente en la ceremonia protestó vagamente, hasta que recibió una llamada de su editor que la mandó callar y disculparse. Lo hizo diciendo “En verdad yo misma leí un libro del señor King, y me pareció muy bueno”.
¿Existe un complot para que la buena literatura permanezca ignorada, mientras la que los intelectuales consideran mediocre venda millones de ejemplares? El novelista ruso Alexander Solzhenitsyn cree que los grandes libros siempre se ignoran: “Un gran escritor es, por así decirlo, como un segundo gobierno en un país. Y por ese motivo ningún régimen aprecia a los grandes escritores,sino solamente a los mediocres” . Salman Rushdie coincide con que escritores y políticos son rivales naturales: “Ambos tratan de hacer al mundo a su propia imagen. Pelean por el mismo territorio”.
Esta dificultad de triunfar con un libro “no masivo” plantea un desafío extra para todo escritor. James Baldwin afirmó que gracias a la temible indiferencia con la que el mundo mira a los creadores talentosos,“el artista se siente obligado a hacer importante a su talento”
Truman Capote se preguntaba por qué con "A sangre fría" no le daban el National Book Award ni el Pulitzer . “ Injusticia, desde luego; se le consideraba a Capote "comercial" y a Norman Mailer – ganador con un libro mediocre- se lo consideraba "serio"- narra Rosa Montero en “ La loca de la casa” – “Uno de los jurados del National, Saul Dealoff, de Newsweek, convenció a los demás que el galardón debía ir a un libro menos "comercial" que "A sangre fría". Tras esto, Capote dijo: "Cuando vi que no me daban aquellos premios, me dije: voy a escribir un libro que os va a dejar a todos avergonzados de vosotros mismos. Vais a ver lo que un escritor verdadero, verdaderamente dotado puede hacer si se lo propone".
Si los premios están hechos para que los derrotados, de pura indignación, escriban más y mejor, ganamos todos.
Todo libro es valioso, y a nadie se puede criticar que lea lo que lea. Más vale un mal libro que ningún libro. Un mal libro puede llevarnos a buscar otro mejor, con el espíritu de “aún no di con el libro que me guste” . Un libro no es malo mientras apasione y no aburra. Creo que hay lectores que merecen a sus escritores y viceversa, y que para llegar a los libros que sacuden la conciencia se necesita la paciencia de un pescador de perlas: abrir valvas estériles todos los días , hasta que encuentres esa perla por la que valieron todos los esfuerzos . Sólo se precisa un poco más de esfuerzo que el que requiere encontrar la música favorita .
A la literatura no se le puede pedir más que a las demás artes , ni que a los mismos seres humanos . No nos pueden gustar todos los textos, pero al menos podemos considerarlos. Hay libros muy malos que han vendido decenas de ediciones completas en varios idiomas. Ellos encontraron a sus propios lectores, que seguramente no son personas que vayan a abrir un libro de Cortázar, de Skármeta o de Paul Bowles. Pero al menos están leyendo. Arte es lo que emociona y da placer y no todos los seres humanos vibramos ante el mismo estímulo.
Tengo la manía de pararme junto a las cajas de las librerías para saber qué lleva la gente. Llevan la última novela de Michael Crichton, Las Recetas de la Hermana Bernarda, libros de reflexiones de Osho y consejos sobre Feng Shui. Suspiro, resignada. Al menos están haciendo cola, todos con un libro en la mano. Eso ya es demasiado bueno.
Después de todo, Crichton asusta, Osho consuela, el Feng Shui agrega una magia simpática a la vida y algunas de las recetas de la Hermana Bernarda son estupendas. Sólo ella sabe hacer tantas cosas con un kilo de papas.
Darle sentido de la vida


"No existe más belleza ni más consuelo que en la mirada que se dirige hacia lo gris, lo soporta, se detiene allí, y adivina, en la desapaciguada conciencia de la negación, la posibilidad de lo bueno." Esas palabras de Theodor W. Adorno describen la tarea del escritor : adivinar la posibilidad de lo bueno en lo gris.
Las respuestas que brinda este libro expresan lo que uno estaba buscando decir y no encontraba cómo.
Invito a los lectores a sumergirse en estas reflexiones acerca de la escritura como quien entra a una conferencia exquisita, en la cual nos encontramos con todos nuestros más admirados autores de todos los tiempos, mezclados con otros que no llegamos a conocer.
Por razones de espacio no pudieron entrar todos los escritores que hubiera querido incluir. Y sí, en cambio, incluí palabras de guionistas, de dramaturgos, de poetas, músicos y pintores que explicaban congran claridad la génesis de su acto creativo.
El orden alfabético es el más lógico y equitativo que hallé para no priorizar artificialmente opiniones igualmente valederas.
Enfoqué la selección hacia los que contaran lo auténtico, desde el corazón del asunto. Algunos responden con una frase, otros con extensos relatos y teorías y otros con ejemplos de lo que dispara su inspiración.
Todos los comentarios son de enorme ayuda para los momentos en que uno pone en duda su vocación de escriba. Y son un consuelo ante la dureza de la vida.
Quise que este fuera un manual de ayuda para el escritor desesperado, para el lector ansioso, para el buscador de certezas , para el que quiere encontrarle sentido a una vida que demasiadas veces parece- según Shakespeare- “un cuento lleno de ruido y furia, contado por un loco” .
Los escritores, finalmente, le dan sentido a la vida.

Adler- Amis

Adler, Polly Estados Unidos
No es un títtulo universitario el que hace a un escritor. Es la gran historia que uno tiene para contar. ("And I Quote," Ashton Applewhite, 1992)


Aguilar Camin, Hector España
Cuando no escribo estoy de mal humor. Pero en cuanto me pongo a escribir...es algo físico, casi neurótico...¡Me siento bien! Empiezo el día levantándome a las siete de la mañana, camino un poco, me siento, y si a las once escribí al menos tres o cuatro páginas... me siento bien. Pero deben ser cuatro páginas con sentido en un proyecto, que vayan a alguna parte. Si no, no me siento bien. Me siento insatisfecho si no escribo. ( Literateworld.com)

Alberti, Rafael España
Siempre creí que escribía para comunicarme lo más claramente posible con los que me leen y con los que me escuchan . Incluso en mis momentos de mayor hermetismo he aspirado a la claridad. Ocurre que soy de un país de sol, de líneas netamente recortadas en una bahía feliz como la de Cádiz. Soy un escritor de paz . Entre la espada y el clavel, elijo el clavel . En medio de las más fuertes y violentas tormentas yo soy un pararrayos de la paz (Liberation , 1986)


Almodóvar, Pedro España
Pero te has acostumbrado a escribir para matar el tiempo y eso es lo que importa : no aburrirse demasiado, porque el aburrimiento, como decía Gonzalo Suárez, es la peor de las enfermedades porque es la única que te permite seguir viviendo después de muerto.(“Patty Diphusa y otros textos", Ed. Anagrama, 1994)


Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; traducido por Humphry Ward, 1892).

Amis, Kingsley Inglaterra
Si no enojás a alguien, no tienen sentido escribir . ("Charades")

Ampuero - Alvarez

Ampuero, Fernando -Perú
No sé por qué escribo. Tampoco sé por qué escriben los otros escritores del mundo, no logro dilucidar ni siquiera por qué lo hago yo. Sólo sé, con toda claridad, que el acto de escribir responde a un impulso visceral, y la educación de alguna manera lo convierte en lenguaje cifrado. Más importante para mí es para qué escribo: escribo atendiendo ciertos llamados íntimos de la consciencia, escribo para sentir alivio. La escritura creativa es uno de esos procesos de expansión y desahogo que pueden generar a un tiempo angustia, dolor y placer; todo eso de alguna manera me hace resistir mejor la vida. De otro lado, intento purificarme a través de la expresión. Se dice que el periodista piensa con el dedo. Bueno, yo digo que el escritor en ocasiones también hace lo mismo -pensar con el dedo-, pues uno puede vislumbrar la esencia de un proceso mental una vez que éste comienza a desarrollarse en la escritura. Uno suele vivir en el país de las brumas, y lo que hace la creación literaria es trasladar esas brumas al papel, a las teclas, a la opresión del dedo en las teclas, y luego disiparlas. Escribir, en el fondo, es un pacto con la lluvia, una manera de caer siempre y disolverse, de perderse en una calle yendo aguas abajo... Es un ejercicio para solitarios, pero al mismo tiempo la actividad más intensa que puedo concebir y la más tranquila, tiene una cierta aura mágico-religiosa, ya que estás quieto, solamente mueves las manos en tanto paralelamente vives sentimientos e ideas que te conmocionan. Para mí lo importante de la literatura no es su capacidad de hacerte reflexionar, que no es desdeñable, sino fundamentalmente su capacidad de emocionarte. Quienes hacemos literatura somos más animales emocionales que intelectuales. Una novela es una ficción que sucede, un cuento es una ficción que ha sucedido. Cuando escribo un relato corto me preocupo que las primeras frases salgan como un perro a prender al lector de la basta del pantalón. Y si puedo hacer que éste le muerda la pantorrilla, mejor todavía. Del cuento lo importante para mí es que debo saber al empezarlo cuál es el efecto final que deseo plasmar. Yo escribo narraciones que tienen finales detonantes o finales flotantes, pero respecto a ellos lo relevante es el efecto literario que va a suscitar una resonancia psicológica en el lector, ese efecto tengo que conocerlo. Para que no sobre ni falte una palabra tienes que saber bien hacia dónde te diriges. Ciertamente nada de lo que acabo de decir ocurre en la novela; en la novela uno avanza de manera episódica y dispone de más páginas para convencer al lector; en el cuento requieres ser sintético a fin de que el efecto resulte mucho más contundente, contundente incluso teniendo finales flotantes (el final flotante, como yo lo entiendo, es la expresión de la sugerencia y de lo no dicho. A veces omitir datos o no decir ciertas cosas, es decir más). Una de las tantas definiciones del cuento es que es un texto que puede leerse en una tarde; y en lo que atañe a lo formal, la novela es el exceso, mientras que el cuento es el rigor.
La primera idea que tuve sobre Caramelo Verde, el golpe de inspiración, procede de una mañana que entré al centro de Lima y vi en la calle a un sujeto que se acercaba a la ventanilla de los autos. Aproximadamente quince años atrás, yo había conocido a ese sujeto. Habíamos estudiado juntos en el colegio La Inmaculada, un colegio de gente bien. Iba a saludarlo, pero de pronto me di cuenta de que era un cambista callejero y me desconcerté. No le pasé la voz, pero permanecí un buen rato pensando en él. ¿Por qué estaba mi ex compañero ahora en esa situación?, me pregunté. ¿Qué le había pasado para acabar siendo un cambista callejero? La respuesta, ya lo sabemos, es un lugar común: la vida da muchas vueltas. Pero yo, a partir de aquella experiencia, procuré imaginarme qué es lo que le habría pasado. Así empezó la novela.


Aldiss, Brian ,Estados Unidos
Me hice escritor porque no entro bien en la sociedad, siento que no pertenezco al sistema ("W.O.W. - Writers on Writing," de Jon Winokur, 1990).

Altman , Robert ,Estados Unidos
Raymond Carver hacía de lo prosaico poesía. Un crítico dijo que él revelaba lo extraño que se oculta tras lo banal, pero lo que hacía en realidad era captar las maravillosas idiosincrasias del comportamiento humano, esas idiosincrasias que se dan dentro de lo azaroso de las experiencias de la vida. Y el comportamiento humano, cargado de todo su misterio e inspiración, me ha fascinado siempre. Escribir y dirigir constituyen ambos actos de descubrimiento. ("La Maga", 27/4/94)

Alvarez, Julia -República Dominicana
Creo que si no hubiera sido contadora de historias no hubiera sido tan feliz y equilibrada como soy, ni estaría tan integrada como estoy. Porque para mí, contar historias es una forma de encontrar sentido a lo que no entiendo. Eso no significa que después lo entienda. Al contar una historia, aunque no tenga la conclusión, o aunque intelectualmente n la entienda de modo racional, de alguna forma se tranquilizan un poco los fanatasmas que llevo, como cualquiera, en mi cabeza. Para otra gente, la forma de tranquilizar estos fantasmas tiene que ver con otra cosa: con enamorarase, beber, bailar, cocinar o hasta trabajar en el jardín (Radar Libros, 21 /3/99)

Allen , Steve- Estados Unidos
Escribir una canción es un acto compulsivo, un impulso, una necesidad , un deseo. El talento es necesario, por supuesto. No estoy hablando de mí ahora, porque no conozco mi talento. Pero para un escritor hipotético, claro que tiene que tener algo adentro .talento, cualquiera sea el significado de esa palabra. Un instinto, el sentimiento de un don divino.llamémoslo talento, y partamos de esa base. Sin él, no pasa nada. Tiene que haber una necesidad imperiosa, una dependencia, un quedarse aferrado a ese arte; y debe haber conocimiento, acumulación de aprendizaje.El don de saber escribir no sale de la nada.Si alguien sabe que tiene todo eso, nada puede detenerlo. El que tenga el talento debe explotarlo en todas direcciones. Su tarea es su cruzada. Tiene que trabajar en eso y mostrar su capacidad hasta llegar a la gente que lo necesita.("How to write a song", por Henry Kane, Avon Books,1962)

Woody Allen y Hervey Allen

Allen , Woody Estados Unidos
Rara vez me divierto, siempre veo el lado oscuro de las cosas. Precisamente esa es la razón por la que trabajo tanto . La gente siempre intelectualiza y hace muchas preguntas sobre mi ritmo de trabajo, pero yo contesto que la razón que me motiva es la distracción . Me creo pequeños problemas triviales para no tener que enfrentar los grandes. Tiendo a ser muy deprimido. El psicoanálisis me ayudó especialmente cuando hice la transición de escrito- una profesión recluida- a actor" "Cada vez que filmo repito algunas tomas y cambio, cambio y cambio,. Cuando finalmente termino, estoy sin dinero y ya no es posible trabajar más. Al lanzar la película siempre estoy descontento, tengo mucho que lamentar. Mi primer filme lo terminé en 1968 y nunca más lo volví a mirar Así con todos. Si viera mis películas viejas, me volvería inconsolable.Una gran película debe tratar temas profundos de manera lírica , sorprendente.Tiene que ser , además , completamente entretenida y emocionalmente atrapante. Un buen ejemplo es El Séptimo Sello de Ingmar Bergman".("Clarín ", 14/8/88)
Desde siempre supe escribir . Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio. Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación . Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teatro o escuchar música. Y , de algún modo ,a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo."
"Cuando estoy escribiendo es fácil. El día que me levanto para comenzar a escribir de verdad , puedo echar las campanas al vuelo.Porque ese día marca el final de todo . El día en que aprieto el bolígrafo contra el papel, todo ha acabado. Porque todo el trabajo penoso se ha llevado a cabo antes que eso, y escribirlo es un auténtico placer. Y yo escribo rápido. Tan rápido como puedo escribir , porque el trabajo ya está hecho Y puedo escribir bajo todo tipo de condiciones. He escrito en habitaciones de hoteles, sentado en la acera de una calle. He escrito escenas en el dorso de sobres.Puedo escribir mano y luego a máquina las siguientes páginas y luego por detrás de una factura de la lavandería. Escribir es para mí un completo placer. Me encanta . Es una actividad sensual, placentera e intelectual ,que además es divertida. Pensarlo, planearlo , hacer la trama es una agonía. Eso sí es difícil.Cuando termino un guión, lo reescribo al momento. En cuanto he terminado la historia la paso a máquina , ya que se encuentra en un penosos estado. Hago a máquina una versión más clara y repaso rápidamente esa versión con un lápiz . Esto sólo me lleva un par de días . Las reescrituras las hago rápidamente . Vuelvo a revisarlo y se lo paso al servicio de mecanografía. Y nois contratos siempre me han permitido pasar a producción inmediatamente después. Nunca tengo que perder ni un minuto buscando el dinero ni nada de eso. Así que en cuanto saco la última hoja de la máquina de escribir (Woody chasquea los dedos) ¡Ya está! ! Manos a la obra!" (“Página 12", 10 /4/94)
En los últimos treinta años no paré de filmar, porque cuando termino con un proyecto me pregunto qué hacer con mi vida .¿Qué hacer para sobrevivir? Entonces descanso uno o dos días y pienso en otro proyecto . No sé qué hacer con mi tiempo . Es una neurosis que yo tengo . Para mí la felicidad es una distracción . No importa cuánto tratamos de disfrazar las cosas . La existencia en sí es algo muy difícil . Nacemos y no sabemos por qué . Nos ponemos viejos y nos morimos . También nos enfermamos y se enferma la gente que amamos . El único momento feliz es cuando uno puede distraerse. Cuando no enfrenta la realidad de una manera demasiado directa. Eugene O'Neill, Nietzche, todos sintieron que demasiada realidad no se podía soportar . El truco es darle un significado a la propia vida, pero no hacerse demasiadas ilusiones.("Gente" 12/5/94)
Desde siempre supe escribir. Incluso de pequeño . Podía inventar buenas historias incluso antes de saber leer. Siempre he dicho que supe escribir antes que leer. Luego me contrataron para escribir cuando tenía 16 años, estaba en el colegio . Me contrataron para escribir chistes y anécdotas divertidas.Nunca tuve la angustia del papel blanco. En ese sentido me siento como Pablo Picasso , que dijo que cuando veía un espacio blanco tenía que llenarlo. Pues yo siento lo mismo . Nada me hace más feliz que sacarle el precinto a una gran resma de papel amarillo o blanco! Y estoy impaciente por llenarlo! Todo lo útil se aprende realmente por ósmosis. Lo mismo ocurre con escribir para el teatro o con la dirección de películas o la interpretación. Se trata de que te encante leer o ver películas u obras de teastro o escuchar música. Y , de algún modo, a lo largo de los años, sin esfuerzo, se te mete en la sangre , en los poros de tu cuerpo, o algo por el estilo. Cuando el estudio se convierte en un trabajo rutinario y en una disciplina, ahí está el error.Si quieres enseñarle a alguien a dirigir, podrías decirle simplemente: "Sigue yendo al cine y se te meterá en el cuerpo.("Woody Allen , "Página 12", 10 /4/94)
Durante el último año de la secundaria todo el mundo andaba eligiendo profesiones y caminos a seguir, y yo no tenía una visión clara de nada . En un principio, había barajado la idea de hacerme detective e ingresar en el FBI. Mickey y yo habíamos hablado de hacernos farmacéuticos y alternar los días de trabajo para que el otro pudiera ir a ver los partidos de béisbol. Después pensé en estudiar optometría, una de mis ideas más maduras. También pensé en hacerme mago profesional. De vez en cuando, de una manera muy espontánea, pensaba un poco en hacerme humorista, como la primera veza que vi a Bob Hope en "Ruta de Marruecos", acompañado de mi madre; luego la idea se desvanecía y , al cabo de algún tiempo, volvía a presentarse." "Desde niño he disfrutado con la comedia y he hecho reír a la gente - dice Woody-.Siempre me identificaba con el comediante. Era una forma muy indolora de ir por la vida. Desde luego,los humoristas de cine siempre se hallan en situaciones prefabricadas y tienen un guión escrito, pero si te encuentras en situaciones de la vida real que te resultan dolorosas y nunca te falta un comentario maravillosamente jocospo , eso es estupendo. Yo lo hacía muy bien. Todavía lo hago bien. Supongo que por eso es que puedo ser un escritor humorístico, porque es lo que los escritores humorísticos hacen constantemente. Yo también era capaz de hacerlo. Era un gran mérito mío.
Escribir una obra de teatro con otra persona sería como llamar a un segundo director en una película. Disfruto con el placer de despertar en mi casa, desayuna, encerrarme a solas en una habitación y ponerme a escribir. Estoy mucho más a mis anchas solo en una habitación porque me aíslo del mundo real. Ves y escuchas la interpretación de las frases que has escrito y te das cuenta de que son sensibleras y empalagosas y carecen de toda gracia. Ahí es cuando las reescribo cuantas veces sea necesario.("Woody Allen", por Eric Lax, Ediciones B, 1991)
Alguien me preguntó una vez si mi sueño era continuar vivo en el corazón de mi gente , y respondí que lo que me gustaría es continuar viviendo en mi departamento. Eso es lo que me gustaría."(Entrevista publicada en "Rolling Stone- Woody Allen en imágenes y palabras" Editado por Linda Sunshine,Ediciones B, Grupo Zeta ,1993)


Allen, Hervey Estados Unidos
Mi problema al escribir no es buscar material para poner en un libro , sino cavar alrededor de él y descubrir qué cosas pueden sacarse.

Isabel Allende

Allende Isabel Chile
Cuando escribo no me propongo cambiar el mundo, ni la mentalidad a ninguna persona. Lo único que me propongo es crear puentes, compartir, tratar de que el lector y yo entremos en un campo que pueda ser ficticio, un campo en el cual pueda compartir las leyes humanas. Yo creo que ningún escritor por si solo puede decir por qué escribe ni para quién escribe. Sabe que tiene muy poco poder, el poder de un libro es muy limitado, es poca la gente que lee, poca la gente que tiene acceso a los libros, porque no tiene dinero para comprarlos o no tiene el hábito de la lectura”,
( Discurso en Mexico, Octubre de 2002)
Tengo un gran respeto por los poetas, no por los novelistas. Uno aprende a escribir, pero poeta se nace. Todos sabemos contar historias en forma oral o escrita, pero el poeta nos ofrece una realidad sintetizada desde un punto de vista único . El resto de la literatura es un oficio, como el de carpintero.(”La Nación" , 26/3/94)
"Si hubiera sido varón, sin duda mi carrera habría comenzado antes. A los 19 años habría publicado mis primeras poesías y me habría considerado yo misma/o la nueva promesa de las letras chilenas. Me habrían estimulado desde temprano en talleres literarios, los críticos me habrían mirado con muy buenos ojos.Fijate que cuando pienso en "La casa de los espíritus" me maravilla ver ahora la película, porque es como ver que se cierra un círculo que comenzó en la cocina de mi apartamento en Caracas, en el exilio, trabajando de noche con una pequeña máquina portátil. Después de comer y lavar los platos, me quedaba escribiendo esto que no sabía qué era , pero que no podía dejar de hacerlo. Y siento que fue como un embarazo de elefante , que desde el año 1973 se fue gestando dentro de mí esta criatura. Y cuando llegué al final, se lo mostré a mi mamá y ella opinó: "Bueno, esto es una novela" “¿Tu crees que será realmente una novela?", le pregunté yo. "Yo creo que sí", insistió ella. Y con su ayuda y con la del resto de la familia empezamos a hacer algunos arreglos para material adentro del género novela. Para elegir el título escribimos 15 posibles y no nos poníamos de acuerdo, hubo peleas horrorosas, hasta que se me ocurrió: "Ya está , que lo decida la suerte.", y así salió "la casa de los espíritus" . Después tuve muchísima suerte pero la vida se ha encargado de que yo nunca me olvide del dolor, de manera que tengo los pies bien plantados en la tierra y tengo mucha conciencia de que tedio esto que está pasando con la película sucede en un círculo externo a mí, que no me toca en lo que esencialmente soy: un ser humano común y corriente. (Revista "Humor", Julio '94)
A través de las historias me resulta más fácil expresar una idea. A menudo, en un caso particular, puedo llegar al fondo de algo que si lo trato de entender en la generalización nunca llego al fondo. Tal vez por eso cuento historias, porque me resulta más fácil hablar de las ideas cuando las puedo centrar en un caso particular.Tiene que ver con lo afectivo y con la emoción.Toda persona que tiene una vida pública y un trabajo público tiene la responsabilidad de ser lo más honesto posible con lo que uno es y con lo que uno cree . Ser consecuente con lo que uno dice y hace y con la persona que uno es internamente. Pero hasta allí llega mi responsabilidad. No creo que yo tenga un mensaje o respuestas, lo que tengo son preguntas, las mismas de todo el mundo.Y si a través de esas preguntas que hacemos todos, entre todos logramos alguna partícula de verdad, me voy a sentir muy contenta, pero no creo que tenga la misión de cambiar a nadie ni de iluminar la vida ni las ideas de nadie. Pero si no puedo volver a escribir, no importa:haré empanadas. ("La Maga", 25/1/95)
La escritura me ayudó a plasmar el dolor de la pérdida de Paula, a ponerle límite, a decir "vamos a contener este horror dentro de estos límites. Que no invada, que no contamine lo demás. Dejámoslo aquí , circunscripto.En ese sentido me ayudó la escritura. Y salió este libro.-No me gusta hablar, pero tampoco tengo una idea concreta de lo que voy a escribir. El 8 de Enero trato, honestamente, de sentarme ante la computadora, y que la primer frase nazca del vientre y no de la cabeza. Por eso trato de no prepararme. Ese día trato de estar sola, en mucho silencio, mucha soledad. Ese día nadie llama, nadie molesta ni viene, y me encierro aquí a tratar de entrar dentro de mí, porque la primera frase que escriba abre la puerta a una dimensión que tengo que explorar.(Revista "Viva", 24/12/94 )
Hoy es el 8 de Enero de 1992.En un día como hoy, hace once años, comencé una carta en Caracas para despedirme de mi abuelo, que agonizaba con un siglo de lucha a la espalda. Sus firmes huesos seguían resistiendo, aunque hacía mucho él se preparaba para seguir a la Memé, quien le hacía señas desde el umbral. Yo no podía regresar a Chile, y no era el caso de molestarlo con el teléfono que tanto lo fastidiaba, para decirle que se fuera tranquilo, porque nada se perdería de ese tesoro de anécdotas que me contó a lo largo de nuestra amistad, yo nada había olvidado. Poco después el viejo murió, pero el cuento me había atrapado y no pude detenerme, otras voces hablaban a través de mí, escribía en trance, con la sensación de ir desenredando un ovillo de lana , y con la misma urgencia con que escribo ahora. Al final del año se habían juntado quinientas páginas en una bolsa de lona, y comprendí que eso ya no era una carta, entonces anunció tímidamente a la familia que había escrito un libro. ¿Cómo se titula?, preguntó mi madre. Hicimos una lista de nombres, pero no logramos ponernos de acuerdo con ninguno, y entonces tú, Paula, lanzaste una moneda al aire para decidirlo. Así nació y se bautizó mi primera novela,”La casa de los espíritus”, y yo me inicié en el vicio irrecuperable de contar historias. Ese libro me salvó la vida. La escritura es una larga introspección, es un viaje hacia las cavernas más oscuras de la conciencia , una lenta meditación. Escribo a tientas en el silencio, y por el camino descubro partículas de verdad , pequeños cristales que caben en la palma de una mano y justifican mi paso por este mundo. También un 8 de Enero comencé mi segunda novela y después ya no me atreví a cambiar esa fecha afortunada, en parte por superstición, pero también por disciplina. Me vuelco en estas páginas en un intento irracional de vencer mi terror, se me ocurre que si doy forma a esta devastación podré ayudarte y ayudarme el meticuloso ejercicio de la escritura puede ser nuestra salvación. "Los villanos constituyen la parte más sabrosa de los cuentos "Siempre me sentí diferente, desde que puedo recordarlo he estado marginada; no pertenecía realmente a mi familia, a mi medio social, a un grupo. Supongo que de ese sentimiento de soledad nacen las preguntas que impulsan a escribir, en la búsqueda de respuestas se gestan los libros."Cuando nos fuimos de casa y me despedí del mural, mi madre me dio un cuaderno para registrar lo que antes pintaba: un cuaderno de anotar la vida.Toma, desahógate escribiendo, me dijo. Así lo hice entonces, y así lo hago ahora en estas páginas. ¿Qué otra cosa puedo hacer?"¡La vida es tan larga y difícil! - dijo mi madre- Al menos tú puedes escribir para entenderla.El proceso alegre de engendrar un niño, la paciencia de gestarlo, la fortaleza para traerlo a la vida y el sentimiento de profundo asombro en que culmina , sólo puedo compararlo al de crear un libro. Los hijos, como los libros , son viajes al interior de una misma en los cuales el cuerpo la mente y el alma cambian de dirección , se vuelven hacia el centro mismo de la existencia. "En estos meses he quedado vacía , se me agotó la inspiración, pero también es posible que las historias sean criaturas con vida propia que existen en las sombras de una misteriosa dimensión, y en ese caso todo sea cuestión de abrirme nuevamente para que entren en mí , se organicen a su antojo y salgan convertidas en palabras. No me pertenecen, no son mis creaciones, pero si logro romper los muros de la angustia donde estoy encerrada, puedo volver a servirles de medium. Si eso no ocurre, tendré que cambiar de oficio. Mi cuerpo cumplía funciones como autómata y mi mente estaba perdida en ese mundo que nacía palabra a palabra. Llegaba a casa cuando comenzaba a oscurecer, cenaba con la familia, me daba una ducha y luego me sentaba en la cocina o en el comedor frente a una pequeña máquina portátil, hasta que la fatiga me obligaba a partir a la cama.Escribía sin esfuerzo alguno, sin pensar porque mi abuela clarividente me dictaba. A las seis de la madrugada debía levantarme para ir al trabajo, pero esas pocas horas de sueño eran suficientes; andaba en trance, me sobraba energía, como si llevara una lámpara encendida por dentro. En ese tiempo sin amor encontré evasión en la escritura. "Mediante una ceremonia secreta dispongo la mente y el alma para recibir la primera frase en trance, así se entreabre una puerta que me permite atisbar al otro lado y percibir los borrosos contornos de la historia que espera por mí. En los meses siguientes cruzará el umbral para explorar y poco a poco, si tengo suerte , los personajes cobrarán vida, se harán cada vez más precisos y reales , se me irá revelando el cuento. Ignoro cómo y por qué escribo, mis libros no nacen en la mente, se gestan en el vientre, son criaturas caprichosas con vida propia, siempre dispuestas a traicionarme. No decido el tema, el tema me escoge a mí, mi labor consiste simplemente en dedicarle suficiente tiempo, soledad y disciplina para que se escriba solo.
En el lento y silencioso proceso de la escritura entro en un estado de lucidez, en el cual a veces puedo descorrer los velos y ver lo invisible, tal como hacía mi abuela con su mesa de tres patas.El problema con la ficción es que debe ser creíble, en cambio la realidad rara vez lo es.Cuando entro en un período de dudas me repito que voy a escribir un libro malo, y así se me pasa el pánico. Los Cuentos de Eva Luna” fueron regalos enviados desde otra dimensión, cada uno lo recibí completo como una manzana desde la primera hasta la última frase. La novela es un proyecto de largo aliento en el cual cuentan sobre todo la resistencia y la disciplina, es como bordar una compleja tapicería con hilos de muchos colores, se trabaja por el revés, pacientemente, puntada a puntada, cuidando que no queden nudos visibles, siguiendo un diseño vago que sólo se aprecia al final, cuando se coloca la última hebra y se voltea el tapiz al derecho para ver el dibujo terminado. Con un poco de suerte , el encanto del conjunto disimula los defectos y las torpezas de la tarea. En un cuento, en cambio, todo se ve , no debe sobrar o faltar nada , se dispone del espacio justo y de poco tiempo, si se corrige demasiado se pierde esa ráfaga de aire fresco que el lector necesita para echar a volar . Es como lanzar una flecha, se requieren instinto, práctica y precisión de buen arquero , fuerza para disparar,ojo para medir la distancia y la velocidad , buena suerte para dar en el blanco. La novela se hace con trabajo , el cuento con inspiración ; para mí es un género tan difícil como la poesía, no creo que vuelva a intentarlo a menos que , como esos Cuentos de Eva Luna, me caigan del cielo. Una vez más comprobé que el tiempo a solas con la escritura es mi tiempo mágico, la hora de las brujerías , lo único que me salva cuando todo a mi alrededor amenaza con venirse abajo. ("Paula" - Sudamericana/Plaza &Janés,1996)
Trabajo seriamente, pero no lo tomo en serio. Cocino seriamente, pico muy bien la cebolla y las lechugas, pero no me tomo la cocina en serio. Y lo mismo hago con la literatura. Escribo meticulosa y pacientemente, pero no creo que la literatura en sí sea nada serio ni importante para nadie. Antes iba a congresos de escritores y oía a los escritores hablar de sí mismos, de su trabajo, de su obra, y me daba vergüenza ajena. Me picaba la piel. Eso de darse autobombo, eso de hablar de sí mismo como de creadores y de su trabajo como la obra… me daba vergüenza. Y no soportaba que se analizaran unos a otros y se echaran flores, eso es vergonzoso. No creo que la literatura sea un fin en sí misma. No creo en el arte por el arte. No tengo ningún respeto por la literatura y la trato con la mínima solemnidad. Para mí, la literatura es una manera mágica de atrapar a alguien por el cuello y decirle: "mira, así estamos, esto es lo que existe".
He escrito toda mi vida, diarios, cartas, notitas… después me dediqué años al periodismo, hice teatro… siempre como en la periferia de la literatura, dando vueltas, rondando, como un perro. Y por último, ya vieja, a los cuarenta años, empecé a escribir ficción. Pero siempre he sentido esa necesidad de poner por escrito todo lo que pasa, porque es la única manera de ordenar mi vida, me parece que lo que no escribo lo barre el viento. Es importante, aunque sólo sea la carta que escribo a mi madre todos los días. Es como una necesidad. A veces ella me escribe incluso más de una carta al día y es maravilloso porque llevamos así 35 años. En ese rato de la mañana temprano en que me pongo a escribirla, prendo la computadora, abro lo que llamo el compartimento, un espacio de la mente para la escritura, ordeno lo que pasó el día anterior y al ponerlo por escrito, existe. Sé que aunque se me olvide todo hay un armario en Chile donde están acumulados 35 años de cartas a mi madre. O sea, que mi vida realmente existe. Hasta hace muy poco, las mujeres estaban condenadas al silencio. Las mujeres han escrito, en América, desde sor Juana Inés de la Cruz. Han escrito maravillosos libros e incluso hay una premio Nobel, Gabriela Mistral. Sin embargo, hay una especie de conspiración de silencio en torno a su trabajo. No se espera que sea creativa en un mundo machista. Tenemos que dar el doble de batallas para ganar la mitad de reconocimiento. Cuesta mucho publicar, y cuando se consigue, si tenemos éxito, se nos descalifica. Si no tenemos éxito, los hombres se sienten más seguros, ya no importa y pueden dar una crítica mejor. Pero eso sí, siempre que el libro no se venda. En la última década más y más mujeres están escribiendo, porque los editores han descubierto que más y más mujeres leen, y que len mucha más ficción que los hombres. Ahí hay un mercado que empiezan a explotar, están Ángeles Mastretta, Laura Esquivel y muchas otras. Pero esto sucede por una necesidad comercial de los editores. Bueno, me enorgullece y me complace, pero no tiene nada que ver conmigo. Hay un montón de gente que vive de la literatura sin haber escrito una palabra. Ese es otro oficio: analizar los libros, enseñarlos, promoverlos, publicarlos, criticarlos… Eso no tiene nada que ver con el proceso íntimo y callado de escribir. Esa es la parte que me toca a mí, la que tengo que hacer yo calladamente, sobre esta mesa. Es un oficio modesto que no tiene la grandeza ni la complicación que cree la gente que vive en torno a la literatura. Escribir una novela es como bordar una tapicería con hilos de muchos colores. Es un trabajo artesanal, de cuidado y de disciplina. Creo que existe una perspectiva que la da el sexo, la edad, la raza y las circunstancias en que uno nace. Todo determina una perspectiva para ver la vida que, naturalmente, determina lo que uno escribe. Pero la literatura misma tiene como única materia prima la palabra, y esa no tiene sexo. A nosotras, como mujeres, no nos conviene segregarnos, porque ya nos segregan bastante, así que no creo necesario establecer un género que se llame literatura femenina. Escribir es como hacer el amor. No te preocupes por el orgasmo, preocúpate del proceso
(www.isabel-allende.com)

Jorge Amado, Brasil

ado, Jorge Brasil
Escribo para reseponder a una necesidad interior, a una vocación invencible: aún si lo deseara, no podría dejar de escribir. Los temas, los personajes,m los ambientes se imponene y la necesidad de sentarme frente a la máquina de escribir se vuelve imperiosa . Es así como nace la novela. Por otra parte, escribo para ser leído, para tener influencia sobre la gente y, de este modo, contribuir a modificar la realidad de mi país creando para el pueblo que sufre la expectativa de una vida mejor, sosteniendo en lato las banderas de la lucha y la esperanza. Pienso que la literatura es un arma del pueblo y que el escritor es el intérprete de los deseos y los combates de su pueblo. ( “Babel”, Abril , 1988)
Creo que lo fundamental es haber nacido para escritor. Pero eso no basta. Hay gente que nació para escritor y nunca hizo nada, porque es necesario para el punto de vista de la escritura, de la ficción, trabajar , y trabajar mucho. Haber nacido para eso es la parte misteriosa, la que no tienen ninguna explicación posible. Pero hay que complementarla con trabajo, escribiendo todos los días, principalmente cuando se es joven. Y luego leer a los grandes maestros..Nadie ejerce un oficio a lo largo de sesenta años como lo hago yo, manteniendo una unidad total del primero al último libro. Uno vive mientras escribe, y mientras vive y escribe, aprende más del oficio. Sé cuando un personaje está vivo,definido. Es cuando se hace ver. Ya me ocurrió muchas veces. El personaje termina siendo lo que tiene que ser , y no lo que al autor le gustaría . Ya viví muchas veces la experiencia de armar un personaje , estructurarlo , darle todo para que ejerciera el destino que dispuse , y de repente pasaba todo lo contrario. Y cuando el personaje se impone, no hay que dudar: la razón la tiene él . El personaje no se equivoca, cualquier escritor lo sabe: cuando el personaje está vivo, no es un títere. El personaje termina siempre por hacer lo que quiere o tiene que hacer, y no lo que determina el autor. Lo se yo , lo sabes tú, lo sabemos todos los que escribimos.
Mi proyecto es escribir, escribir, escribir. Imagínate que hace poco encontré un amigo, buen escritor, que pasó casi veinte años sin lograr escribir. No puedo figurarme tragedia más terrible.(“Página 12", ,20/2/94)
El escritor que escribe para ganar un premio no es un escritor. Es un desgraciado y un pobre hombre . Yo soy feliz porque soy leído. Pero en esta profesión uno nunca llega a ser un maestro . Cuando le dicen “Maestro”es mentira. Uno realmente nunca deja de ser un aprendiz.
(“Viva” , 6 /97)

Amat - Asís

Amat, Nuria España
Ya desde muy pequeña encontré en este camino de la literatura, de la escritura, una opción de vida. A mí, el mundo me disgusta sobremanera, creo que el mundo es malvado e injusto, lo creo sinceramente, aunque por otro lado, tengo una cierta ingenuidad que, para escribir, creo que además es necesaria. Pero siempre me disgustó el mundo y entonces encontré en la literatura una especie de apeadero, un sitio adonde agarrarme y poder vivir más o menos de una forma, como yo quiero, de acuerdo con los valores que yo entiendo. Si no hubiera encontrado esta forma de vida...
Se escribe para sobrevivir. Creo que ésa es la respuesta más sincera. Para esta pregunta que con tanta frecuencia nos hacen a todos los escritores existen muchas respuestas y todas verdaderas; unos dirán que para que nos quieran más, etc. y cada día se podría decir algo distinto, pero la más sincera es porque así es como puedo vivir. Ahora bien, llega un momento en que ya no sé si es el hábito el que ha hecho al monje o al revés, pero para mí es una opción de vida. Escribir es como una vocación, es una opción de vida importantísima, ver las cosas desde el mundo de la literatura es siempre ver el lado, si se quiere, más humano de las cosas, y como es lo que más me interesa, ahí estoy. Los escritores somos bastante obsesivos (para mí una de las cualidades de un escritor), otro tema es la locura, estar no tanto en la locura en sí misma, como en los límites para poder escribir. Empezó Cesare Pavese escribiendo: «Todo esto da asco. Basta. No escribiré más», y se mató. Cuando un escritor se da cuenta de la inutilidad de la palabra y, sobre todo, se queda sin palabras, adopta este gesto como acto coherente. un escritor en este sentido, tiene que ser muy ambicioso, claro, porque cada vez que uno se pone a escribir seriamente, en realidad lo que está diciendo es: «Voy a competir con Cervantes» porque si no, ¿para qué escribes?
(Entrevista por Ana Alcaina , www.BarcelonaReview.com )
Ningún escritor puede olvidar que sus libros son repeticiones de otro. Lo esencial en la literatura es tener una voz personal, una voz interior que me dicta lo que debo decir'.
Creo que en la novela el escritor pone lo más íntimo de sí. Uno debe escribir de lo que más conoce para trascender.
La magia de la literatura es que, justamente, cuando uno ve un libro como recopilación de todos, viene un estado de silencio, tienes que callar. Yo soy escritora del silencio, de pasar inadvertida.

Amiel , Henri Frederic Suiza
Es enseñando que nos enseñamos a nosotros, relacionando observamos , afirmando examinamos , mostrando miramos , escribiendo conocemos, bombeando agua que llenamos el pozo(.Journal Intime 1882; tr. by Mrs. Humphry Ward, 1892), día 27 Oct. 1853).


Andahazi, Federico Argentina
Es la pregunta que no puedo contestar nunca. Las razones que me llevaron a cautivarme con personajes de este tipo son realmente muy oscuras. Yo creo que uno escribe para no saberlas.A lo mejor, hubo un libro tan importante como el Quijote del que no quedó absolutamente nada. Puede influir a veces el azar, pero no soy tan ingenuo como para suponer que el azar no está gobernado por nada. Hay muchas excepciones a la regla, pero siempre se publica lo que conviene, en determinado momento cultural, social o político. Pienso que lo más sabroso de la literatura jamás se ha publicado.( Hugo Caligaris , “La Nación Revista” 13/9/98)


Andersen , Hans Christian Dinamarca
Era demasiado feo y desgarbado para ser actor,como quería, y demasiado refinado para ser zapatero , como era su padre. Entonces no me quedó más remedio que leer mucho y escribir más, para que la vida fuera llevadera .

Anzaldua, Gloria Evangelina Estados Unidos – México
El mundo que invento al escribir compensa con lo que el mundo real nunca me ha dado. ("Words of Women Quotations for Success," Power Dynamics Publishing, 1997)


Ajzenberg, Bernardo Brasil El impulso inicial es el de siempre. Aquélla ansia de mirarse al espejo con todas las luces encendidas, sin piedad, y mirara todos los agujeros en el rostro. Aquellas hagnasa de regsistarar lso miedos y lod fantasmas para , de esa forma, asesinarlos, o al menos pegarles un buen susuto. Aquel burbullar estético. El gusto lúdico por la gramática la renovación de la promesa de que no se debe desperdiciar la voda y probarlo ahí mismo. Todas esas necesidades y otra menos confesables, como el deso de inmortalidada o la furia de pegarle al mundo, sieron bae a los pocos trabajos de ficción que tengo hechos hasta hoy .
El ofício de escribir, aqui y ahora, es gratificante, desde que se dedique a él lo mejor que tenemos. Caso contrario, es ejercicio de escriba y pòr eso, no siempre vale la pena.


Armani, Horacio Argentina
Todos pensamos aproximadamente lo mismo, y las ideas nos las traspasamos , las pedimos prestadas , las robamos, dijo alguien. Aunque la literatura está llena de reminiscencias , analogías , influencias y repeticiones, tal vez un mínimo de elegancia en el reconocimiento de las fuertes hace más noble la personalidad del creador. Borges, que sabía reconocerse con buen humor un eterno plagiario, lo sabía. ( "La Nación", 1990)

Asch, Sholem Estados Unidos
Escribir se hace fácil si tenés algo que decir. ("Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994).

Asimov, Isaac Estados Unidos
De niño no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí. No me tentaba la idea. Francamente, prefería los libros. Primero , preferí leerlos. Luego, escribirlos. Como no me dieron trabajo en la universidad, lo único que podía hacer era lanzarme a escritura con auténtico frenesí para conseguir estrujar mi mente al máximo mientras pudiera. Después resultó que no debía haberme preocupado. Desde que me dediqué por completo a escribir, siempre he escrito una media de 13 libros por año ( tengo mi propio club del libro del mes). Según parece, soy el escritor americano más prolífico. ¿Cómo se convierte uno en un escritor tan prolífico? He meditado mucho al respecto y creo que el primer requisito es que a la persona le apasione el proceso del trabajo literario . Con esto no me refiere a que disfrute imaginando que escribe un libro o inventa argumentos. No significa que tenga que gozar sosteniendo un libro terminado entre sus manos mientras lo agita triunfal entre la gente. Quiero decir que debe apasionarse por lo que sucede entre la idea del libro y su conclusión. Debe amar el proceso de escribir , los arañazos de la pluma llenando la hoja de papel en blanco, el golpeteo de la teclas de una máquina de escribir,la contemplación de las palabras que aparecen en la pantalla de su ordenador . No importa la técnica que utilice mientras ame el proceso .Claro que la pasión no es imprescindible para ser escritor, ni siquiera para ser un gran escritor. Hay muchos grandes escritores que detestan escribir y que publican un libro cada diez años. El libro puede ser una maravilla de la técnica y el escritor puede convertirse en inmortal por ello , pero no será un escritor prolífico y en este momento estoy hablando de escritores prolíficos. Poseo esa pasión. Prefiero escribir a cualquier otra cosa. En cierta ocasión, un tipo listo, que conocía mi inclinación a la galantería con las mujeres jóvenes, me preguntó al finalizar una conferencia:- Si tuviese que elegir entre las mujeres y escribir, ¿qué elegiría, doctor Asimov?. Yo le dije: -Bien, puedo escribir a máquina durante doce horas sin cansarme. La gente a veces me dice : "Qué disciplinado debe ser usted para sentarse delante de la máquina de escribir todos los días. Siempre respondo: "No soy en absoluto disciplinado. Si lo fuera, podría dejar la máquina de escribir de vez en cuando, pero soy un tipo tan perezoso que nunca lo logro. Además, soy inmune a la seducción . El hecho de que afuera haga un día maravilloso no me causa ninguna impresión. No tengo ningunas ganas de salir ni de que me dé el sol . En realidad, en un día perfecto siempre me asalta el temor (que por lo general se cumple) de que Robyn venga llena de entusiasmo, dé una -palmada con sus manitas y diga: "Vamos a pasear por el bosque .Quiero ir al zoo." Por supuesto que voy allí porque la quiero, pero le aseguro que dejo mi corazón tras de mí, pegado a la máquina de escribir. Así que me comprenderá cuando digo que mi tipo de día favorito (siempre que no tenga una cita inevitable que me obligue a salir) es un día frío , triste , borrascoso y con aguanieve en el que me puedo sentar frente a la máquina de escribir o al ordenador en paz y tranquilidad. Además , un escritor compulsivo debe estar siempre dispuesto a escribir.Spague de Camp afirmó una vez que quien quiera escribir precisa cuatro horas de soledad ininterrumpida , ya que se necesita mucho tiempo para empezar, y si te interrumpen, tienes que volver a iniciar el proceso desde el principio. Quizás tenga razón , pero alguien incapaz de escribir si no cuenta con cuatro horas ininterrumpidas , no será prolífico. Si no tengo nada que hacer, me bastan quince minutos para escribir una página o dos. Tampoco necesito sentarme y pasar mucho tiempo organizando mis pensamientos. (No necesito nada para empezar a escribir más que conectar la máquina eléctrica y acercarme a ella lo suficiente como para que mis dedos lleguen a las teclas. Yo no escribo solo cuando estoy escribiendo . Siempre que no estoy sentado frente a la máquina de escribir, cuando estoy comiendo, durmiendo, o haciendo mis abluciones, mi mente sigue trabajando. A veces, oigo fragmentos de diálogos que atraviesan mis pensamientos, o la charla que estoy exponiendo. Incluso cuando no oigo las palabras concretas, sé que mi mente está trabajando en ello de manera inconsciente . Por eso es por lo que siempre estoy dispuesto a escribir. Todo está, hasta cierto punto, escrito. No tengo más que sentarme y empezar a teclear, a una velocidad de hasta cien palabras por minuto, al dictado de mi mente. "Un escritor prolífico tiene que estar seguro de sí mismo . No puede quedarse sentado dudando de la calidad de su obra. Más bien tiene que amar su trabajo Yo lo hago . Puedo tomar uno de mis libros, empezar a leerlo en cualquier parte y ser a`sorbido por él de inmediato, y seguir leyéndolo hasta que un acontecimiento externo rompe el hechizo. A Janet esto le divierte , pero es de lo más natural. Si mis obras no me gustaran tanto, ¿cómo demonios iba a aguantar con todo lo que escribo? . El resultado es que casi nunca me preocupan las frases que salen de mi cabeza. Si las he escrito, doy por supuesto que hay veinte probabilidades contra una de que están perfectamente bien. Yo no veo a un relato como a una sucesión de palabras sino como un patrón . Sé cómo encajar cada detalle de la obra en el patrón, de manera que no necesito nunca trabajar a partir de una idea general. Incluso el argumento más complicado o la exposición más intrincada surge por sí mismo, con sus distintas partes en perfecto orden. Me inclino a pensar que un gran maestro de ajedrez ve una partida más como un patrón que como una sucesión de movimientos. No sé cómo lo hago. Simplemente tengo ese don , y lo tenía incluso cuando era niño. También ayuda el no intentar ser demasiado lírico al escribir .Crear prosa poética lleva tiempo, incluso para un experto en ello como Ray Bradbury o Theodore Sturgeon. Por esta causa he cultivado deliberadamente un estilo sencillo, incluso coloquial , que se puede crear con rapidez y difícilmente sale mal. Ser un escritor prolífico también tiene sus desventajas. Complica su vida social y familiar , ya que debe estar concentrado. No le queda más remedio, tiene que estar escribiendo o pensando en su obra prácticamente en todo momento y no tiene tiempo para nada más . Esto es difícil para su mujer. Janet es la tolerancia personificada , además me tiene mucho cariño a mí y a todos mis caprichos y peculiaridades, pero incluso ella protesta algunas veces y se queja de que no hablamos lo suficiente. Supongo que debe ser aburrido para una familia tener un marido y un padre que nunca quiere viajar ni ir de excursión, a fiestas o al teatro, que lo único que desea es sentarse a escribir. stoy seguro de que el fracaso de primer matrimonio se debió en parte a esto."Haber llegado a 451 obras , como ahora , no ayuda mucho. Si fuera a morirme ahora , estaría murmurando: "!Qué horror! ¡Sólo 451!"En una ocasión en que me entrevistaba Bárbara Walters, mientras hablábamos antes de la emisión pareció muy interesada en mi prolífica obra y me preguntó si no me gustaba hacer alguna otra cosa en vez de escribir. -No- le contesté- Y si un médico le diera seis meses de vida , ¿qué haría?- me preguntó. - Teclear más de prisa- le respondí. ("Memorias" , Ediciones B, 1995)
En lo que a mí respecta, el sexo viene en segundo lugar después de la literatura. "Como mi padre se oponía a que yo leyera revistas que vendían en el comercio de caramelos , me asocié a una biblioteca donde yo elegía lo que quería . Y me quedé fascinado con La Ilíada " No tengo mejor recuerdo de la infancia que el estar cómodamente sentado leyendo un libro .No era un ser solitario y huraño , y de hecho hasta hoy soy muy sociable y de hablar en voz muy alta. Pero no me agradaba la idea de salir a correr con chicos de mi edad por ahí . No me tentaba la idea. Francamente , prefería los libros"./ "Autobiografía", Grupo Zeta , 1994


Asís, Jorge Argentina
Mucha gente que todavía cree que la literatura es una carrera de posgrado. Se llega a la literatura desde el psicoanálisis, desde las filosofía o desde el derecho. Y claro, el turco sólo viene de su propia desesperación por escribir. Y ya hace muchos años que escribo. Y lo que es peor, escribo mucho. Esa misma gente, los snobs de la literatura, confunden esterilidad con rigor. Si uno escribe poco es bueno. Si escribe mucho...hummmm. Por favor, eso es un disparate. Si uno es escritor, debe escribir. Y no estar preocupado por las problemáticas estéticas del escritor. ¿Se imaginan a Dostoievsky pensando en el lenguaje? El lenguaje es un instrumento, y yo doy por supuesto que un escritor sabe usarlo. Lo importante, una vez que uno maneja el instrumento, es la imaginación lo que uno cuenta. Revista "Somos" , 1982.

Atherton Ayala

Atherton, Gertrude Estados Unidos
¿Qué es lo que hace que una novela sea interesante si el arte, la técnica , y la lógica en el desarrollo del personaje no alcanzaran? La imaginación . El genio. El talento. ¿Y de dónde salen?De la recombinación de las neuronas a través de los siglos, quizás. Una dislocación de las partículas en ese delicado órgano, debido a una confusión prenatal. El cerebro es aún tan misterioso como la vida misma . Muchos se hicieron escritores de ficción por su fuerza principal , confiando en atraer la inmediata - o perenne- atención del público , pero no son los que sobreviven.La ficción es hija de la imaginación , y si no vive y brilla mientras los hechos de la vida pasan por ella, entonces no tiene lugar. en los confines del arte.( "What is a book?". George Ruffles & Unwin , 1936)


Atwood, Margaret Canadá
Todo el mundo cree que los escritores saben más acerca dem la mente humana, pero es un error. Saben menos . Por eso escriben . Para tratar de descubrir lo que todos dan por sentado .

Auden W. H. Inglaterra
Es triste que en nuestra cultura un pelota pueda ganar mucho mas dinero escribiendo o hablando sobre su arte que practicándolo. ("The Dyer's Hand," 1962.)

Auster, Paul Estados Unidos
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.
Escribir una novela es contar una historia, sin dudas . Pero cada historia que he escrito está hecha de personajes y no de situaciones. Cuando los personajes empiezan a invadirme me hablan, y yo los escucho, los veo actuar en su vida cotidiana. Es finalmente la historia la que les da forma . Son esas personas que uno hace vivir las que le dan el tono de la novela, el colorida a las palabras. . Si no tengo el título desde el principio, no puedo empezar. Es muy importante . El título organiza mi trabajo , aún cuando pueda cambiarlo a mitad de camino.
Escribir es decir, si uno es escritor. El día que sepa qué quise decir en una novela, dejaré de ser escritor. Queda mejor decir que hay cosas que uno no puede comprender y menos aún como para presentar una solución a los lectores. Eso sería una novela psicológica, algo a lo que le tengo horror.No tengo respuesas que ofrecer a los lectores. No las tengo para mí mismo. ¿Qué busca uno en la novela sino la absoluta claridad de una experiencia en todo su esplendor ? Y esta experiencia se convierte en parte de nuestra propia experiencia. Se la guarda dentro de uno, y uno vive con ella . Después de todo , ese es el poder de los libros.Guardo cosas cuyo sentido aún busco , ero jamás obtengo respuestas satisfactorias . Finalmente se revelan después de la trama. Y por azar . Esos libros han cambiado nuestra manera de ver el mundo . Dostoievsky , Dickens y Shakespeare fueron para mí revelaciones. Como Picasso, lo probaron todo, no se conformaron con lo que sabían hacer. Cuando escribo estoy feliz hasta cierto unto : se trata , de todas maneras , de un trabajo. Nadie fue más feliz que al escribir "Mr. Vertigo"Tuve la impresión de escribir al dictado de Dios. Todo vino fácilmente , en una especie de estado especial , mientras que en general las otras veces la escritura solía ser un proceso lento y laborioso . Casi siempre escribo una página por día - no necesariamente buena- y siempre en los cuadernos Clairfontane , de gran formato que me envían desde Francia. No lo hago por fetichismo sino porque me encanta el pequeño cuadriculado de las hojas : son como cajitas que contienen las letras.
Después de terminar un libro, siempre tengo una "depresión posparto". Una angustia terrible. Una impresión de fracaso coronada por una terrible depresión que se priolonga desde el momento de escribir la última palabra hasta la aparición del libro. Se vive de manera intensa e íntima con los personajes durante años y , súbitamente, lo abandonan a uno y ya no se puede seguir pensando en ellos. Entonces uno mira su manuscrito, ese montón de papel miserable , y se dice: "¿Todo para esto? ¿Tanto trabajo para llegar aquí?". Es mejor ignorar qué es lo que nos hace escribir. En mi caso, es algo que apareció cuando era muy joven . ra un lector encarnizado, encontraba el mayor placer en los libros , los prefería antes que la vida real . A fuerza de leer , tuve la voluntad de escribir . Cuando uno se decide ser escritor no se sabe bien qué se va a hacer , sólo se sabe que se va a hacer eso: escribir. Mi secreto es tan secreto que resulta secreto inclusive para mí. En un escritor lo que importa- su parte desconocida y enigmática- queda oculto ante todo a sus propios ojos . Es o que está en el origen de la obra , este gen , esta falta , este miedo, este trauma, se lo llame como se lo llame , la palabra importa poco. Está en uno, y escondido en lo más profundo. Es aquello que genera el deseo de escribir. Y no deseo saber de qué se trata. (Entrevista de Pierre Assouline, "Página 12", 29/5/94)
Creo que lo asombroso es que cuando uno está más solo, cuando penetra verdaderamente en un estado de soledad, es cuando deja de estar solo, cuando comienza a sentir su vínculo con los demás.

Ayala , Francisco Argentina
El coraje del escritor no tiene que ser físico. Tiene sólo que decir lo que piensa , aunque le moleste no sólo a la gente anónima sino a los colegas. Hay que ver la estancia en el mundo como algo transitorio. Pero, bueno, mientras uno está, se debe estar atento y tratar de gozar la cosa, ¿no?("La Nación", junio de 1990 ).

Ayuso Barthes

Ayuso, Ana España
Durante el proceso creativo parecen existir dos momentos: uno anterior al mismo acto de escribir, elaborado de forma consciente; ese momento para el que todos los escritores necesitan una metáfora: el pozo, el acto amoroso, la semilla en la tierra; y un segundo momento, el momento de las palabras, más racional, más "explicable", pero que yambién parece ser más doloroso y frustrante para el escritor, que pierde una gran parte de ese material en el intento de racionalizarlo. Quizá porque las palabras no sirven sino para esbozar aquello que sentimos, sion sólo un pedazo de tierra emergente sobre un continente hundido.
Bacon, Francis
Cuando empecé a pintar jamás pensé que pudiera ganarme la vida con mi pintura. Eso llegó por accidente pero afortunadamente para mi, bastante pronto. Cuando empiezo a pintar, y no hablo de retratos, tengo una cierta idea de lo que querré hacer. Pero pintando esta idea cambia continuamente y las imágenes van apareciendo. Me vienen sin saber que son. Si me gustan las conservo y sino las rechazo. Yo lo llamo accidente.... ya que las imágenes me llegan por accidente, por lo que yo llamo accidente y el accidente no funciona siempre y me siento forzado... Sabe, hago la pintura para mi mismo. Espero siempre que me excite. Si por azar me llega, estoy contento, pero esto no ocurre a menudo... No puedo hablar de sentirme inspirado. Pinto como un médium... Acepto lo que me ofrecen.Del subconsciente no se sabe nada. Creo que las imágenes vienen del subconsciente. No sé si llegan así pero llegan. Yo ni trato ya de explicarme a mi mismo lo que hago. No lo vendo. Lo hago...Mi arte es un accidente y la vida también lo es . Como no soy nada religioso creo que nacemos y morimos y entre el nacimiento y la muerte se puede llegar a hacer algo interesante para uno mismo y de vez en cuando para los otros. La vida no tienen sentido para mi . Soy muy optimista, pero optimista en la futilidad.
¿Cómo se llega a ser un gran pintor? Trabajando... [Glasnost, 1.990]

Baez, Joan Estados Unidos
Siento que no tengo mucho que ver con escribir las canciones que me salieron bastante buenas . Las palabras simplemente se arrasatraron por mi manga hasta salir en la página.
Baldwin James Estados Unidos
Todo arte es una confesión, más o menos oblicua. Todos los artistas , si sobreviven, están forzados, finalmente a contar la historia entera, a vomitar su angustia. ("W.O.W. - Writers on Writing," por Jon Winokur, 1990)


Bach, Richard Estados Unidos
Un escritor profesional es un amateur que no abandonó en el intento.
( “A Gift of Wings," Delacorte 1974)



Bagehot, Walter Inglaterra
Los escritores, como los dientes, se dividen en los incisivos y los molares que muelen (Estimates of some Englishmen and Scotchmen," 'The First Edinburgh Reviewers')



Bagnold , Enid Inglaterra
¿Por qué hacerse escritor? Porque es la respuesta a todo , a “¿por qué estoy acá?” , a la inutilidad. Es la mayor razón para vivir. Anotar, atrapar , construir, crear , asombrarse de cualquier cosa, adorar las rarezas... (Autobiography, 1969)



Barthelme, Donald Estados Unidos
Escribir es un proceso que trata con el no- saber , forzando el qué y el cómo .El no- saber es crucial al arte, es lo que el permite que el arte sea hecho . Sin el proceso del no-saber , sin la posibilidad de que la mente se mueva en direcciones no anticipadas, no habría invención . El no- saber no es simple porque está bordeado de prohibiciones, rutas que pueden no ser tomadas. Cuanto más serio es el artista, más problemas toma en cuenta y más consideraciones limitan sus posibles iniciativas . ( "Not-Knowing"; Donald Barthelme)

Barthes, Roland Francia
Escribir es precisamente esta contradicción que hace del fracaso de una comunicación una comunicación secundaria, palabra para el otro pero palabra sin el otro. No sólo el diálogo entre escritores nada puede contra esta imposibilidad, sino que, más aún,la dupilca y la mistifica: los dos terrores están muy próximos, no se los puede disfrazar sino por procedimientos nocivos e irrisorios: vaciando la idea (jamás ocurre nada en estas mesas redondas) y multiplicando las cláusulas de cortesía, débil exorcismo de un acto que es , por definición, mortífero (" comparto en cierta medida su opinión ""estoy de acuerdo, pero...", "X tiene toda la razón, sin embargo.", etcétera)
Brevemente , toda mesa redonda extrae del mejor de los escritores, la peor de las palabras : el discurso. Pues el habla y la escritura no pueden intercambiarse ni juntarse , pues lo que existe entre ellas es algo así como un desafío: la escritura está hecha del rechazo de todos los otros lenguajes .
Escribir es literalmente paradojal , es siempre tomar la verdad de costado. Registrar la palabra y luego escribirla es hacer trampa con el ser del escritor, es ignorar el silencio que ocupa su centro como el carozo de un fruto. Que el Nouveau Roman reflexione sobre sí mismo, que se defina contra sus adversarios por medio de esta reflexión es un triunfo necesario sobre este oscurantismo general que desea ofrecernos el escritor como un ser inspirado, es decir, un idiota.Pero este canto secundario no logra convencer de que esté desarrollado con la misma seriedad que la obra que pretende comentar: la reflexión de la escritura no puede ser sino escrita. Un escritor puede hablar con rigor de sus esfuerzos, de sus proyectos, en fin ,de su cotingencia, sin degredarse a sí mismo.; no puede hablar su palabra sino en el espesor mismo de esa palabra. La únicas explicaciones de escritores que nos conmueven son , en general, voces de ultratumba: es el Diario de Kafka, el Diario de Pavese. La complacencia del Nouveau Roman a hablarse ligera y ambiciosamente a través de diálogos inútiles y falsos se contradice con el carácter radical de su ética literaria, con la calidad de sus verdaderas obras. Este es el mito de la mesa redonda: que la materia misma de la soledad se convierta mágicamente en el objeto de una convención , que la creación se vuelva declaración. ( “Las mesas redondas de literatura”, por Roland Barthes("Página 12" 8/11/93)
La meta de la literatura como trabajo es convertir al lector ya no en un consumidor sino en un productor del texto ( citado en www.tijeretazos.org)
La literatura no tiene pruebas. Por lo cual se debe entender que no puede probar no solo lo que duice , sino que vala la pena ser decirlo. ("Tel Quel" (Paris),1979; en "Barthes: Selected Writings," 1982)

Basualdo Belli

Basualdo, Ana Argentina
Ningún texto me llevó a escribir “Oldsmobile 1962”. Me fui de la Argentina en 1975 y no regresé hasta 1986. En algún momento, antes del regreso, la presión de la nostalgia se me volvió intolerable. Sentía la necesidad de recuperar con palabras el espacio que había perdido. Añoraba Buenos Aires, pero lo que me brotó no fue la ciudad , sino el paisaje de mi infancia, el Tigre.Quería crear de nuevo ese lugar: no se trataba precisamente de evocarlo, sino de algo más sutil, tal vez mágico.Se trataba de instalarlo otra vez en el ser que yo era. Cuando volví a la Argentina creo que recuperé mi espacio perdido.Cambió mi relación con España y se acabó la nostalgia . Tal vez ahí estaba la causa de que dejara de escribir: era el fin del deseo. Se podía deducir que no tenía por qué seguir escribiendo. ¿Para qué hacerme más problemas si había dicho todo lo que tenía que decir"Si el texto sale crispado, pensé es porque no me viene de un lugar suficientemente profundo.."Escribí como si en vez de evocar hubiera empezado a interrogar. Antes escribía certezas. Ahora que tengo dudas, escribo preguntas.("Página 12", 13 /11/94)

Baudelaire, Charles Francia
Trabajemos, porque trabajar es menos aburrido que divertirse.


Benedetti, Mario Uruguay
Buenos Aires fue mi primera ciudad de exilio. Vine a trabajar aquí en un empleo sórdido durante dos o tres años en que estuve muy solo, tendrái 17 o 18 años. No hice demasiadas relaciones por distintas circunstancias y tal vez por sentirme solo me meti de lleno en la lieratura . Iba los domingos a la plaza San Martín , desde la mañana hasta la atred , a leer , me lo pasaba leyendo : Dostoiewski, Tolstoi, Borges, Quiroga, Prouest, Flaubert,...Y ahí decidí ser escritor. Leyendo no precisamente a estos grandes genios sino a un poeta que fue muy importante para mi, un poeta argentino, Baldomero Fernández Moreno. La literatura que se hacía en el Rio de la Plata y sobre todo la poesía, era muy hermética, cerrada, oscura, aunque la disfrutaba como lector cuando me dejaban algun resquicio para penetrar a ese mundo poético. Considero que había grandes creadores en ese mudno, pero yo no me sentía estimulado a escrbir, porque sabía que eso no lo podía hacer, no formaba parte de mi carácter, de mi temperamento. Creía que en mi había un escritor, pero todavía no había encontrado cómo ser escritor. Cuando leía a Fernández Moreno, una poesía, clara, sencilla y sin embargo muy poética, dije “Bueno, esto es lo que yo puedo hacer”.( Revista Humor 127)
El impulso que lleva al escritor a revelar su secreto forma parte de su oficio, que es comunicar. Es común que el artista, tras su descubrimiento que ha efectuado a solas, quiera de inmediato comunicarlo, así sea oralmente. No importa a cuántos. A alguien. En ese instante no piensa que puedan quitarle un tema, copiarle un desarrollo. El arte es generoso, pródigo, dador, y la verdad es que el secreto del escritor sólo adquiere un sentido cuando se hace público.



Beccacece, Hugo Argentina
Como decía Proust, uno no sale de sí mismo, no va hacia los otros más que para corrobar un destino: conociendo el mundo no hacemos sino conocernos nosotros mismos.("La Nación", 8/11/93)


Bécquer, Gustavo Adolfo EspañaPor los tenebrosos rincones de mi cerebro, acurrucados y desnudos, duermen los extravagantes hijos de mi fantasía, esperando en silencio que el arte los vista de la palabra para poderse presentar decentes en la escena del mundo. Fecunda, como el lecho de amor de la miseria, y parecida a esos padres que engendran más hijos de los que pueden alimentar, mi musa concibe y pare en el misterioso santuario de la cabeza, poblándola de creaciones sin número, a las cuales ni mi actividad ni todos los años que me restan de vida serían suficientes a dar forma. Y aquí dentro, desnudos y deformes, revueltos y barajados en indescriptible confusión, los siento a veces agitarse y vivir con una vida oscura y extraña, semejante a la de esas miríadas de gérmenes que hierven y se estremecen en una eterna incubación dentro de las entrañas de la tierra, sin encontrar fuerzas bastantes para salir a la superficie y convertirse, al beso del sol, en flores y frutos. Conmigo van, destinados a morir conmigo, sin que de ellos quede otro rastro que el que deja un sueño de medianoche, que a la mañana no puede recordarse. En algunas ocasiones y ante esta idea terrible, se subleva en ellos el instinto de vida, y agitándose en formidable aunque silencioso tumulto, buscan en tropel por dónde salir a la luz, de entre las tinieblas en que viven. Pero ¡ay, que entre el mundo de la idea y el de la forma existe un abismo que sólo puede salvar la palabra, y la palabra, tímida y perezosa, se niega a secundar sus esfuerzos! Mudos, sombríos e impotentes, después de la inútil lucha vuelven a caer en su antiguo marasmo. ¡Tal caen inertes en los surcos de las sendas, si cesa el viento, las hojas amarillas que levantó el remolino! Estas sediciones de los rebeldes hijos de la imaginación explican algunas de mis fiebres; ellas son la causa, desconocida para la ciencia, de mis exaltaciones y mis abatimientos. Y así, aunque mal, vengo viviendo hasta aquí paseando por entre la indiferente multitud esta silenciosa tempestad de mi cabeza. Así vengo viviendo; pero todas las cosas tienen un término, y a éstas hay que ponerles punto. El insomnio y la fantasía siguen y siguen procreando en monstruoso maridaje. ¡Sus creaciones, apretadas ya como las raquíticas plantas de un vivero, pugnan por dilatar su fantástica existencia, disputándose los átomos de la memoria como escaso jugo de una tierra estéril! Necesario es abrir paso a las aguas profundas, que acabarán por romper el dique, diariamente aumentadas por un manantial vivo. ¡Andad, pues! Andad y vivid con la única vida que puedo daros. Mi inteligencia os nutrirá lo suficiente para que seáis palpables; os vestirá, aunque sea de harapos, lo bastante para que no avergüence vuestra desnudez. Yo quisiera forjar para cada uno de vosotros una maravillosa estrofa tejida con frases exquisitas, en la que os pudierais envolver con orgullo, como en un manto de púrpura. Yo quisiera poder cincelar la forma que ha de conteneros como se cincela el vaso de oro que ha de guardar un preciado perfume. Mas es imposible. No obstante, necesito descansar; necesito del mismo modo que se sangra con pletórico empuje, desahogar el cerebro, insuficiente a contener tantos absurdos. Quedad, pues, consignadas aquí como la estela nebulosa que señala el paso de un desconocido cometa, como los átomos dispersos de un mundo en embrión que avienta por el aire la muerte.
(lntroducción a “Rimas y Leyendas”, de Gustavo Adolfo Bécquer, junio de 1868)
Beckett , Samuel Irlanda
Escribo porque es para lo único que sirvo (Liberation , 1986)
Nada importa excepto escribir . No ha habido nada más importante. Es una mancha en el silencio . ( "The Speaker's Electronic Reference Collection," AApex Software, 1994).

Belchior , Víctor Argentina
Yo le escapo a los talleres y círculos literarios. Jamás me sentí cómodo en esas reuniones. Lo que sucede es que hay mucha gente a la que le gusta decir que escribe en lugar de sentarse a escribir.

Belgrano Rawson , Eduardo Argentina
Escribo porque tuve una madre que cada vez que se sentaba a contarme algo a mí se me caían las medias por cómo se expresaba : era como estar viendo una película . Crecí escuchándola y queriendo repetir su arte para hacer sentir que cosas pasadas se volvieran a repetir , edn el acto de contar , de manera tan vívida como si uno las estuviera viviendo Estuve leyendo muchísimo por obligación para hacer “Noticias secretas de América”, entonces a la noche lo único que quería era ver la tele . En realidad , me encanta ver tele, hacer zapping , ver películas . Y en algún momento , mientras escribía Fuegia , he escrito con el televisor prrendido. Pero lo mejor es escribir . Ni jugando al tenis, ni navegando, ni pretendiendo pescar truchas como pretendo se me pasa tan rápido el tiempo como cuando escribo. Cuando llega el temido momento en que sé que el libro debe ser publicado , empieza la melancolía. las semanas subsiguientes , cuando estoy absolutamente al pedo , tengo que empezar algo nuevo rápido para evitar la depresión . ( Conferencia en Buenos Aires , Noviembre 1998)
A mí me ayudó muchísimo a expresar lo esencial de una situación, a procurar ser provocativo y seductor desde el comienzo -como debe hacerse en las notas-, a escribir con la menor cantidad posible de palabras y a no ponerle dificultades al lector. Ojo: ser transparente no significa ser banal. Bueno, la vida está saturada de elementos inspiradores. Todos bullimos de ideas permanentemente y el noventa por ciento quedan en el camino. Necesitamos a veces un compromiso más concreto para lanzarnos a escribir una novela. Hace falta convicción, tenacidad, estado físico. Fellini dice que jamás hubiera filmado una película, de no haber existido un contrato que lo obligara a entregarla con plazos perentorios. Creo que en todo escritor hay un toque de lobo solitario, de ensimismamiento espiritual que es lo que le permite, al fin y al cabo, concebir una novela, aun en medio del barullo. ( Entrevista de Mónica Sifrim “ Clarín”, Domingo 30 de agosto de 1998 )

Belli, Gioconda Nicaragua
Escribo lo quiero dejar escrito. Como no, si me nace y he escrito, pero lo que pasa es que mirá, para mi el poema es como un rayo que me parte, yo no lo hago suceder, el poema me pasa a mi, yo no le paso al poema sino que a mi de repente me asalta el poema y yo lo escribo. En el caso de la prosa, puedo decidir cuando escribo y cuando no y puedo elaborar más, me siento empleada si querés, siento más que tengo trabajo si estoy escribiendo prosa que con la poesía, la poesía no puedo yo disponer de ella, no la tengo así a mi disposición; la palabra de la poesía es una palabra mágica para mi, es una palabra que viene como en un acto casi de la naturaleza, es como un tormenta, como un rayo en seco, un aguacero, como querrás llamarle. En el caso de la prosa las palabras las tengo así, a mi disposición o sea las puedo convocar en el momento en que yo quiero y puedo decir Ok, vamos a contar este cuento, vamos a hacer esto. En ese sentido para mi escribir prosa ha sido una aventura bien interesante porque me ha demandado una disciplina, me ha demandado un análisis más grande de mis propias debilidades como escritora y me ha hecho crecer como escritora. Aprender a dominar la prosa ha sido como aprender a dominar a un caballo desbocado, porque yo soy medio desbocada. (William Grigsby Vado, Enviado por Radio La Primerísima, frecuencia 680 AM de Managua.Nicaragua, febrero del 2001.( lainsignia.org) )

Belloc Bianciotti

Belloc, Hillaire Francia
Odio mi oficio. ( Liberation, 1986)
De todos los trabajos fatigosos, fútiles y vacíos, el peor es escribir sobre escribir.(The Silence of the Sea)

Ben Jelloun , Tahar
Un escritor es un hombre de la libertad , de la duda y del inconformismo. "La Nación" ,29/5/94

Bengis, Ingrid Estados Unidos
No soporto el aislamiento, la incertidumbre, la inseguridad financiera, el constante forcejeo con las verdades internas, la constante necesidad de mantener los ojos abiertos a la vida, la presion permanente para empujarme más allá de lo que solo recien comienzo a dominar , el sentir que esta es la más impredecible de las profesiones, que no tiene lugar de descanso. Cuando estos pensamientos y emociones viene a mí ( cosa que no es infrecuente) , invento rápidamente una nueva carrera para mi: chef, psicoterapeuta, pescadora de langostas, cortadora de diamantes, cineasta, cada una de las cuales, a la distancia, parece combinar a su manera con la intensidad y singularidad de ser escritora, y con ninguna de sus desventajas. Como cortadora d diamantes , soy parte de una comunidad de tran ajadores especializados, involuctrados en la transformación de un trozo de materia en bruto en un objeto estético universalmente reconocido por su valor. Como chef, me muevo en mis dos ambientes favoritos : el mercado y la cocina. Como terapeuta, trabajo con la misma intensidad como escritora , pero trato con la vida íntima de los otros más que con la mias propia. Yo veo resultados especificos . No estoy sola. Como pescadora de langostas, estoy sola, pero como parte de la comunidad interdepiendente , diariamente me pruebo a mi misma contra la naturaleza en su forma más pura . Estas fantasias han sido muy importantes para mi, me soltaron la imaginación liberándome de la intensidad claustrofóbica que genera mi propio trabajo.
Pero cada vez que imagino un destino distinto, siempre me echo atrás. Porque cada nueva carrera imaginada , aún siendo estimulante para mi, levanta un terrible espectro también...que si me involucro demasiado con ella , podría dejar de ser una escritora. . Esta respectiva me arroja a una estado de ansiedad tan agudo que instantaneamente descarto todas mis carreras fantaseadas , resolviendo proteger a cualquier cosa ese vasto espacio íntimo en el cual todo lo que escribo está obligado a germinar. No haré nada , me digo, antes que distraerme de escribir, lo que tal vez no esté haciendo en ese momento. Ese temor me llevó a preferir ser camarera o taxista antes que publicitaria o guionista de televisión, por temor a confundire el verdadero trabajo con trabajitos en serie. Ese miedo me llevo a enclaustrarme en mi casa de Maine por meses, convencida de que cualquier contacto o conversación diluiría la fuerza de mi escritura.



Berenstein , Isidoro Argentina
Creo que escribo porque me surge a manera de una necesidad imperiosa y escribo psicoanálisis porque soy psicoanalista. Lo llamo "necesidad" porque es una fuerza con carácter de obligatoriedad , y es impensable no satisfacerla, y cuando no puede realizarse sobreviene un profundo malestar , como una pulsión no satisfecha . Uno lee a otros y escribe para ser leído por otros, otros que son uno mismo después de un tiempo.Uno lee para saber qué dicen los otros, cómo piensan , a veces cómo escriben. Uno escribe para mostrarles a los otros sus pensamientos y para verificar de paso cómo funciona su interior a través de lo que produce. Diría que escribir está asociado a algún dolor en un área donde no se podría entrar si no se tuviera una garantía o al menos una promesa de placer, y es que escribir tiene algo de padecimiento placentero,en otras palabras algo de masoquismo. Pero el que lee no lo sabe. Corregir, por ejemplo, es un suplicio. Flaubert es uno de esos escritores que escribió poco y corregía interminablemente la misma página día tras día . Quizás fuera un obsesivo incorregible, pero qué lindo que escribía. Pero era otra época , la masificación no era aún un valor apreciado , no había que defenderse del pánico a estar solo y de la supuesta amenaza del aislamiento "Pero vuelvo a esa suerte de invasión mental, a esa emoción un poco arrolladora de tener algo importante , lindo y bueno para decirle a los otros. Algo de engañoso tiene esa impresión , de enloquecedor porque cuando se intenta escribirla se desvanece" " Escribir psicioanálisi y también leerlo implica elaborar un impcato my fuerte acerca del conrtacto con las historias humanas, las de los pacientes, que por lo que veo so mucho más ingeniosas y dolorosas o retorcidas y angustiantes que ninguna otra que haya leído en la ficción, en su cordura tanto como en su locura. Aún hoy día me sorprenden por lo inédito , nunca se repiten , y esa sorpresa ante lo creativo del mundo mental y tomar contacto con él me promueven el deseo de compartirlo de alguna manera. O sea , escribir es también para no sentirse solo. Tanto es así que no estoy solo al escribbr, que siempre me acompañan por lo menos dos personajes, uno que comparte profundamente mis ideas y me aplaude, y un perseguidor que frunce el seño y arruga la nariz. Sin duda me desaprueba. El primero creo que es un derivado de mi madre, que tenía y me transmitía un sentimiento de incondicionalidad y de admiración más allá de toda duda. "Escribir es un estado de ánimo, por ello a veces parece que es lo más original , ,lo más bello y verdadero, y al día siguiente lo mismo es lo más trillado, repetido , ya otros lo dijeron , si no lo dijo Freud, que dijo todo. En los últimos años erncuentro, afortunadamente, que no todo está dicho en sus veinticuatro tomos. Cuando uno escribe de otros, lo hace de sí mismo aunque nadie sino uno se dé cuenta . Quizás también por eso uno lee lo que otros escriben, para saber de sus temas y de ellos mismos." psicoanalista y escritor.( "Página 12", 23/9/93)


Bernhard, Thomas
Mi vida está clarísima. Me resulta totalmente claro que tengo que hacer mi trabajo; todo lo que estorba ese trabajo, lo elimino, todo lo que lo favorece me interesa. Y lo que me interesa es escribir. O sea, que, por una vez, las cosas son muy fáciles.


Berti , Eduardo Argentina
Yo me repito. Es muy difícil publicar ahora .La literatura vende muy poco. Entonces, cuando aparece la oportunidad , a los autores les sucede como a esos directores de cine que ponen todo en la primera película,porque no saben si van a filmar otra vez. En el primer libro podía hacer lo que quería, pero ahora tengo que andar con cuidado para no dar vueltas alrededor de lo mismo . Así como uno repite los sueños, yo veo la reiteración de historias y de temas en lo que escribo. Pero por suerte disfrazada por los recursos literarios la gente no la ve. ( “Clarín", 16/5/94)

Bevilacqua, Alberto Italia
La vida es a menudo una gran carroña , pero es inútil partir con la cabeza gacha. Sonriémosle encima: ! Quién sabe si , sintiéndose canción , la vida no pierda un poco de su aburrimiento!"("Il Messaggero ",Roma, 14/12/85 )

Bianciotti, Héctor Argentina
Yo no sé por qué escribo ,. Más me lo pregunto y menos encuentro una respuesta. Es una locura...Escribir no me divierte...más bien me fastidia.... La satisfacción de la frase bien hecha es casi siempre algo retrospectivo . Es decir, de repente abro un libro que he escrito hace años , leo una página y pienso: "¿Yo he sido capaz de hacer eso?" . Hoy no podría hacerlo,. Así que es relativo. No tengo una satisfacción inmediata.Uno cree escribir porque tiene ganas de escribir , de expresarse , de decir tal o cual cosa , pero pienso que uno obedece a una especie de conciencia colectiva , que si un escritor es serio es una especie de escribano público , escribe porque la colectividad necesita que alguien exprese de una forma más o menos justa las cosas que nos pertenecen a todos.""La parte de ficción es la más importante. Es decir, el destino. El destino de los personajes es algo que siempre he imaginado. Espero que no lo tengan. El punto de partida es siempre alguien que si no he conocido personalmente lo he visto y lo he observado mucho. Me parece que uno conoce mejor a la gente si la observa muchas veces que si entabla una conversación con ella., porque en una conversación lo que sale es la idea que la persona tiene de sí misma y a veces es un estereotipo, son clichés. Una persona puede dejar entrever lo que es en un gesto mínimo. Por ejemplo, en la forma de tomar un vaso de cerveza." ( autor de "Sans la misericorde du Christ") , "La Nación" , Dic.'85

Bioy Casares Garcia Abril

Bioy Casares, Adolfo Argentina
Lo que me mueve a escribir, y lo que me movió a escribir en un lejano dia de mil novecientos veintitantos, es el placer de las historias. Es algo que va más allá de la técnica; es algo que tenemos en común con los muchachos que entraban en los cafés de El Cairo y contaban las historias que hoy llamamos “Las Mil y una Noches”. Somos narradores, hay mucha gente que lo es y para esa gente hay otra que está deseando que le narren historias.
No tengo la menor idea de cómo empezar mis memorias , pero sé que ante la página en blanco me las voy a arreglar para tener algo que decir.Soy feliz porque voy, en la vida , de un tema a otro. Hoy escribo esto y mañana tengo otra cosa para narrar. Soñaba las tramas cuando escribía libros muy malos. No hay transformación literaria posible para lograr una buena historia de un sueño . Pero estoy hablando de la corta experiencia de mi vida . Hay que inventar las historias. !Dios sabe! Y Dios me perdone, ya que no lo conozco. Quiero decir que es el azar el que se los da a uno. Soy un creyente del azar . Y soy tan joven que no necesito, por ahora , creer en Dios.. Por suerte siempre tuve temas nuevos que trataba de escribir como si nada huebiera hecho hasta el momento. Cada libro por comenzar constitiuye una nueva aventura. Afortunadamente las ideas me llegan , hasta ahora, con la misma solvencia de siempre. Cómo llegan , lo ignoro. Yo sé que de vez en cuando tengo una idea y la trabajo y la convierto en posible tema de un libro, pero nunca sé cómo ni por qué ocupé eso. Es un milagro que pretendo me siga ocurriendo. "Yo siempre pensé que no había que andar escribiendo por los cafés, que el encierro hacía bien a la escritura, pero descubrí que el aire que entra por la ventana le hace mejor." "En las memorias compensé mi capacidad de inventar con la de recordar." (Entrevista de Miguel Russo, "Primer Plano" , "Página 12" 11/9/94 )
Mi madre no quería que fuera uno de esos románticos malcriados , según sus palabras , que perturban con sus lamentos al prójimo. Me decía:"Ya la vida tiene complicaciones suficientes como para que uno mortifique a los demás con sus desdichas." Yo elegí escribir y ahí puse toda mi voluntad. Siempre fui muy exigente , contar historias me dió mucha alegría. Es una suerte que me haya dado cuenta. En una época quería ser campeón de boxeo o de tenis. En gran medida , mi vocación literaria nace por mi dificultad para expresarme: nunca tuve facilidad de palabra. - Revista "Noticias" 1991
Todos mis primeros libros son sueños transformados en cuentos. Después cambié. Me pareció que era más seguro inventar primero una historia y después escribir. ("La Maga ", Noviembre , 1994)
Los escritores no podemos intentar reproducir exactamente el habla. Tenemos que hacer un verosímil de alguien que habla. Y eso es afortunado o no, según la suerte de cada uno. Si un escritor es un verdadero escritor, hace algo que tiene un sentido.En cambio,una persona que intente copiar una realidad ingernuamente , de un modo mimético,hará cosas insólitas que no se corresponderán más que con el caso particular imitado. Cuando estoy escribiendo no pienso en nadie en particular. Tal vez en mí mismo como un lector posible dentro de un texto terminado. Hay sí, una voz que dice :"Esto suena pésimamente mal" , por ejemplo.Al principio tuve muchos modelos de escritor o escritura, y así me fue. Cuando traté de escribir sin modelos , tratando de hacer mi prosa lo más transparente posible, libre de sobresaltos, me fue mejor.El verdadero comienzo de los textos es muy difícil de precisar , porque uno mismo no lo conoce. Cuando aparece una idea, sé que es el comienzo de un cuento. Ahora, cómo sigue, qué pasa , es algho que sólo puedo saber escribiéndolo. Uno sabe cuándo tiene algo para un cuento, y cuándo lo que tiene da para una novela. Aunque sea oscuramente,uno lo sabe.Escribo con la convicción de que nada perdurará. Son dos conocimientos paralelos: sé que la posteridad casi no existe, que llegará un día en que no existirá más , y no me voy a dejar engañar por el sonido de la conversación de la gente que dice estar hablando y escribiendo para esa posteridad. Pero por otra parte, escribo y vivo con la conciencia de que este momento es una cosa real , y tengo que hacerlo del mejor modo posible y no negarme a esa cosa maravillosa que es la vida. Si pudiera elegir el modo en que será recordado por esa transitoria posteridad,ojalá que se pueda decir : "Le gustaba la literatura" "La Curiosidad Impertinente" , de Guillermo Saavedra, Beatriz Viterbo Editora , 1993
Veo que la gente sigue creyendo que escribir es una actividad más dramática de lo que realmente es ."El proceso de inventar una historia es un poco un milagro. Pero , en fin , no quiero decorar el asunto con esta palabra tan vistosa, "milagro". Se puede decir de una manera más simple. Hay gente como yo que tiene el cerebro ya acostumbrado a inventar historias. Yo soy un rápido inventor de historias y un lentísimo escritor. A mí , por ejemplo, me gustaría escribir historias psicológicas más sencillas , no fantásticas"La última historia se me ocurrió afeitándome . Muchas de mis historias se me ocurren cuando estoy afeitándome, bobeando frente al espejo . Por eso me parece que toda la actividad del escritor, que parte de una idea y de un acto imaginativo, es menos dramática de lo que la gente cree. Me parece esencial , para que el hecho fantástico sea aceptado, tranquilizar a la gente mostrándole escenas totalemnet cotidianas para sí luego introducir el elemento fantástico.Cuando tengo la historia, quiero escribirla cuanto antes, mientras tenga la historia fresca. Necesitará un mes o tres meses. Nunca aprendí a escribir rápido. Se puede escribir mejor o peor pero alguien dijo que el que no aprende a escribir rápido de de niño no lo aprende nunca . Yo corrijo mucho . Sigo escribiendo en cuadernos y , como corrijo mucho , algunos cuadernos están llenos siempre de la primera página.Leer ficción es leer la vida sin las interrupciones que tenemos en la vida de la vigilia. De algún modo la vida nos llega más directamente en la ficción que en la vida misma que está tan llena de propósitos cotidianos , esfuerzo y cansancio , lo que nos impide la contemplación de la vida . Hay que ser modestos . Me parece que tenemos muchas razones para ser modestos . Entre otras cosas , porque todos vamos a desaparecer y no vamos a dejar rastros. Los rastros que dejamos están en este mundo y algún día este mundo explitará como todas las cosas que hay . Llegará un día en que esto desaparecerá y nadie se acordará de nosotros. "La primera página suele ser muy costosa. Como le contaba antes, escribo en un cuaderno de esos a los que no ser le pueden sacar las hojas .Creo que para darme la ilusión de que lo que escribo es ya definitivo. Un modo de ocultar mi propia torpeza". "Las cosas más importantes de la vida son la vida misma y la literatura. "Lo de Flaubert y su sufrimiento me asombra. Creo que lo inventaba en las cartas a su amante y la gente lo lee con credulidad. En realidad, exageraba.("Página 12", 31/10/93)
A veces voy a un restaurante, miro a la gente y me pregunto cómo puede ser que no escriban . Me parece muy raro que no les llegue un momento de gran angustia, si no toman la preocupación de aprovechar la vida para reflexionar sobre la vida. Escribir es un básculo. Todas las desdichas se transforman en una enseñanza en algo . Uno hace un papelón , lo escribe y el lector se va a reír, porque le gustan más los papelones que los triunfos.("Diario "Sur",18/2/90)
- Creo que soy naturalmente observador y que soy inventivo . Tengo defectos : cierta dificultad para escribir, bastante lentitud, no soy capaz de hacer rápidamente un buen trabajo. No recuerdo haber tenido momentos de inspiración en los que pudiera escribir una buena página en un ratito. La recompensa permanente es el placer de escribir. El día que no he escrito tengo la sensación de estar en deuda con la vida. Puedo parecer presuntuoso. ¿Qué le importa a los lectores que yo escriba o no escriba? Pero, en fin , obro como si les importara. Para mí , la recompensa de cada día es escribir , sobre todo si ese día no he escrito demasiado mal. Revista ("En Vuelo", Septiembre de 1990).
- Yo no pensaba ser escritor. Pensaba ser atleta, batir el record de los cien metros llanos. La vida misma me fue alentando a ser escritor. Borges mismo me dijo "si querás ser escritor, no seas abogado, no seas estanciero, sé sólo escritor"del video ("Videografías "Rompecabezas", FM 106.3 mhz, 14/10/94)
- La profesión de escritor es una larga reflexión alrededor de la vida . Tenemos que pensar la vida y las relaciones hiumanas. Si no, no escribimos ficciones. El buen novelista imagina personajes y a partir de ahí escribe un libro. El mal novelista como yo, que es simplemente un contador de cuentos, imagina una trama y luego la puebla de personajes. Creo, además que la vida pequeña rinde más que la vida grande. Corrijo mucho .Me encantaría escribir bien desde el principio, pero siempre voy corrigiendo . Nunca leo un texto sin hacer correcciones elementales. Cada día agrego una coma, suprimo un artío. La primera frase, la primera página de un cuento deberían ser perfectas porque, como uno comienza a leer por el principio, las corrijo cien veces- Cuando uno empieza a hartarse de la historiaes mejor no corregir más. No hay que leer con resignación, hay que leer con interés para corregir mejor. La materia prima existe porque llevo sos desde la década del cuarenta . Los empecé a escribir porque sentía que no tenía una mano fácil para escribir, y como la ficción siempre la fuí escribiendo poco a poico, decidí escribir los diarios. Eso me ablandó la mano. Antes me angustiaba escribir una carta. No sabía cómo escribirla. Me costaba escribir algo que no fuera ficción : una opinión , un prólogo. Aún me da trabajo , pero menos que antes. Adolfo Bioy Casares Entrevista de Jorge Urien Berri en "La Nación", 15/9/94 Ahora estoy escribiendo unos cuentos y también me gustaría publicar un libro que se llama "De los jardines ajenos" , hecho de citas de otros autores. A medida que leía cosas que me interesaban , que me parecían brillantes, las iba anotando, yu así, a través de los años , fue surgiendo una selección muy personal , pero escrita por otros. Es curioso, pero aún cuando creo descansar o distraerme , sigo escribiendo un libro o pensando en literatura. No he podido, por suerte , escapar a ese placer.(Revista "La Nación" , 24 /4/94)
- “Yo veo que el destino del hombre como algo un poco patético . Por las limitaciones del hombre y por los misterios del cosmos. Por toda esa vida que uno no ha buscado, que no ha elegido y tiene un final espantoso. A veces he pensado que la vida es un entretenimiento liviano con un final espantoso. Hay una frase de Gracián que está en "El criticón" y creo que merece que la recordemos aquí:"Oh , vida , no debieras empezar , pero ya que empezaste no debieras acabar.Es curioso, pero aún cuando creo descansar o distraerme , sigo escribiendo un libro o pensando en literatura. No he podido, por suerte , escapar a ese placer."(Revista "La Nación" , 24 /4/94)
- Yo me he pasado la vida buscando un modo de prolongar la temporada en éste mundo . A lo mejor busco modos literarios con la secreta esperanza de encontrar uno verdadero.Mis padres me querían mucho , pero temían que la carrera de escritor era elegir la carrera de no hacer nada . En esa época prácticamente no existían los escritores profesionales .Cuando abandoné los estudios de abogacía , que era lago concreto, mi madre me dijo: "Tené cuidado , no te pases la vida sin hacer nada , no te dejes devorar por las mujeres. Mi padre leyó mi cuento "El lado de la sombra " y me dijo que era el que más le gustaba de todos los cuentos que había leído . De algún modo él sintió una confirmación , aunque no sé si basta un cuento para conformar a un padre. Yo era tímido, aunque no en mi obra. Ante la página uno escribe sin pensar en las repercusiones . Pero a mi vida sí la afectó la timidez. Mi padre me dijo : "Tené cuidado con la timidez , yo fui tímido casi la mitad de mi vida y me perdí la mitad de mi vida." También el ser tímido afectó mi vida literaria. Hoy los escritores también deben ser oradores , tienen que dar conferencias y yo no he dado una sola conferencia debido a mi timidez. Cuando me invitan digo que estoy dispuesto a repsonder las preguntas del público pero no a dar una conferencia . Las preguntas me dan un pie."
- "Mientras escribí mis primeros seis libros creí que eran buenos , pero al leerlos una vez publicados advertí que eran malos. Cuando se me ocurrió "La invención de Morel " me dije basta de pavadas , tengo un buen arghumento entre mis m,anos y no derbo estropearlo como los anteriores. Conseguí sobreponerme a mí mismo y me convertí en otro escritor un poco más atinado. Individualicé mis errores y me formulé algunas reglas . Por ejemplo ,escribir siguiendo las exigencias del texto y no para que me admiren , no para mi vanidad , no para que digan :"Bioy es el primero que ha dicho esto". No, Bioy desaparece y es un simple instrumento de su tema. Uno advierte lo que está haciendo por vanidad . Yo lo advertía y lo excluía, sobre todo en el estilo , porque en mi mente tenía todo lo necesario y lo ponía a prueba . Invitaba a almorzara auna amiga y le contaba el cuento . Si me divertía, me quedaba tranquilo. A la gente le gusta que le cuenten cuentos, no que se los lean.La profesión de escritor es una larga reflexión alrededor de la vida . Tenemos que pensar la vida y las relaciones humanas . Si no, no escribimos ficción. El buen novelista imagina personajes y a partir de ahí escribe un libro . El mal novelista como yo , que es simplemente un contador de cuentos , imagina una trama y luego la puebla de personajes. Me encantaría escribir bien desde un principio, pero siempre voy corrigiendo. Nunca leo un texto sin hacer correcciones elementales. Cada día agrego una coma, suprimo un artículo . La primera frase , la primer página de un cuento deberían ser perfectas porque , como uno empieza a leer por el principio, las corrijo cien veces. Cuando uno empieza a hartarse de la historia es mejor no corregir más . No hay que leer con resignación , hay que leer con interés para corregir mejor. Quiero que el lector lea sin reparos , entonces yo debo leerme sin reparos. " "Empecé a escribir diarios porque sentía que no tenía una mano fácil para escribir, y como la ficción siempre la fui escribiendo poco a poco , decidí escribir los diarios . Eso me ablandó la mano . Antes me angustiaba escribir una carta . No sabía cómo escribirla. " (Entrevista de Jorge Urien Berri, "La Nación" , 15/9/94).
Contar , para mí , es fabricar primero un mar más o menos denso , y después cruzarlo a nado con una historia latiendo en la cabeza. Después de terminar un libro el brazo se enfría . Y hay que mantenerlo caliente, porque si no después , al retomar el trabajo, se sufre mucho. Ese era un problema que tenía que resolver. Entonces me dije: "¿Por qué no me pongo a escribir mis memorias en esos tiempos muertos que tengo entre libro y libro?" Y bueno, en eso estoy. Pero me propuse no hacerlas cronológica-mente . Si yo empiezo a escribir "Nací tal día , en tal lugar y bla, bla, bla, bla...." va a ser aburridísimo.Primero porque eso es infinito , y segundo porque tendría que asumir un compromiso con el lector de no saltearme nada . Van a decir: "¿Por qué si está contando todas estas huevadas se saltea esto y lo otro?", y yo no quiero contar todo." "Yo trato de no racionalizar, porque si lo hago me quedo con el racionalismo de los notarios y me voy al diablo. Por ejemplo, yo nunca me psicoanalizaría. En realidad , me fastidian las explicaciones." "Para escribir necesito tener una gran lucidez. Me gusta tomar algunos whiskies en las noches, pero trato de no tener la resaca al día siguiente , porque me cambia el estado de ánimo , y el ideal es estar todos los días con el mismo estado de ánimo. Por esa misma razón , cuando estoy escribiendo, tampoco leo los periódicos de la mañana."
Cuando yo era chico tenía la esperanza -contra todo lo que pudiera esperarse- de ser varias personas. Ser una sola persona me parecía muy poco. A medida que uno vive, se afianza el mismo maniático, el i-nismo nimio personaje. Esto se comprueba en los viejos, que tienen manías a la vista. No creo que haya riesgo de perder la identidad en la obra. La obra refuerza la identidad, la refleja, se parece inevitablemente al autor, porque el ego siempre está ahí. Ojalá que hubiera más diversidad en las obras, en el mundo y en nosotros.



Bird, Poldy Argentina
Nunca tuve pudor por escribir lo que sentía. No me parecía que uno debía sentir vergüenza profundamente por llorar . Nunca pensé al escribir algo si alguien lo iba a leer o no. Yo lo escribí porque lo sentía. Debía sacármelo de adentro.Pablo Neruda decía siempre que con la sintaxis se nace.Y eso es cierto.Por más que uno estudie para ser escritor , hay cosas que si uno no las tiene no se pueden adquirir.(Revista "Unicenter", Diciembre '93)
Empecé disctando, no escribiendo , ya que tenía solamen te tres años. Dictaba versitos, cientitos, frasecitas, por suepuies to ab solutamen te infantiles. A partir de os cinco años y medio empec é a escribic con mi propia mano y nun ca dejé d hacerlo. Como sopy una persoan muy parecida a todas las emás , que qtienen sus mismas inquietudes, sus mismos temores, sus mismas limitaciones, y también sus mismas esperanzas, decir de la manera en que lo digo lo que yo siento es un poc o ser la voz v antante de todos aquellos q ue sienten lo mismo y no saben escribirlo o creen que n o saben .
( Entrevista de Marta Bruno- Revista Suoperhumor reportajes, Nº32 , Octubre 1983)



Birnbaum, Robert Estados Unidos
Escribir es el atletismo de la conciencia. Uno recuerda cosas que no sabía que recordaba . Y hay algo urgente y que me afirma que es poder ver esta pequeña vida como todas las vidas tienden a ser por sí mismas: a través del lente de lo que yo hice, interpretando mi vida entera. (Identitytheory.com )

Blaisten, Isidoro Argentina
Amo descubrir sobre el papel algo que en un principio era sólo una sensación difusa.(Revista "Viva", 11/9/94)
He repetido con frecuencia que el humor es la penúltima etapa de la desesperación . Vivimos en un mundo gobernado por la estupidez humana . La realidad no existe: se disuelve en una muchedumbre de miradas.Los lectores no quieren cambios de sus autores, porque eso los obliga a cambiar a ellos mismos . Y todo cambio es doloroso . Pero sucede que a mí me parece algo maravilloso.Por lo tanto, trato de cambiar y, al mismo tiempo, de estasr alerta a la voz del lector. Yo a mis cuentos los leo en voz alta. La oralidad es muy importante en la literatura. Si uno se equivoca con el lenguaje coloquial. La realidad es ante todo literaria.Todos somos personajes de ficción y todos los libros ya están escritos en eso que llamamos realidad" (Revista "La Nación", 13/7/92)
Toda la vida quise ser pintor ...y terminé siendo escritor. la primera manifestación del hombre es la pintura , al menos impuesta. Los teóricos dicen que el lenguaje es una cosa impuesta , pero fijate en el tipo que pintó el bisonte de Altamira...siempre me conmovió eso ...ese tipo pintando esos bisontes , sin turbo, sin ventilador , agachado, y era chiquitito...Además, el pibe al lenguaje necesita aprenderlo ; el dibujo es espontáneo ...Y bueno, yo empecé haciendo poemas, y después seguí haciendo cuentos . No obstante, alguna vez hago poesía. No se la leo a nadie , no hincho, pero sigo pensando a la poesía como la quintaesencia de la literatura y al humor como la aristocracia del alma . De todos los seres humanos, prestigio al poeta . Me da mucho miedo la poesía , porque conduce a la locura. Tomada en seruio, como manera de vivir es un estado peligroso y latente del ser humano.hablo de la verdadera poesía . Y por cobardía me dediqué al cuento , que compromete menos y al que controlo un poco más : como yo puedo ser un tipo tremendamente desaforado , puedo hacer cualquier cosa. El cuento te contiene porque es un género para maniáticos y relojeros , una cosa que te obliga a límites . Y la poesía no. (Revista Humor 49 . Dic 1980)
Siempre escribí y no sé por qué . Empecé escribiéndole poemas a Berta, la hija del hojalatero, a los doce años. Los guardaba en una caja vacía de zapatos que rellenaba con chocolatines , porque quería darle los versos junto con los chocolates como una conjunta ofrenda de amor . Nunca pude , siempre me comía los chocolates antes. En realidad , yo amo a la pintura ; tendría que haber sido puintor. Dibujaba mucho, pero me angustiaba de tal manera que dejé. Creo ser muy exigente conmigo mismo. me propongo no abrir ; la literatura tiene que entretener con belleza y perfección. (“La Nación”, 3/ 1/99 . Entrevista de María Esther Vázquez)
Vender o no para mí no tiene ninguna importancia , lo único que desearía es que me salieran bien los cuentitos. Pero vamos a ver qué dice el juez supremo, que es el lector.El momento en que escribo es el único momento en que puedo ejercer la libertad . Si no, es para pegarse un tiro. Yo pienso que tiene que gustarme a mí , si no, no le va a gustar a nadie . Ese momento es un ámbito sagrado y sacrosanto, un ámbito de libertad y una de las formas de la felicidad. Cuando escribo, vivo una doble vida, estoy como afuera del mundo , no me importa nada. Nunca me sentí un escritor. Empecé a publicar tarde : "Sucedió en la lluvia" apareció cuando tenía treinta y siete años . Ahora , en momentos de pesadumbre, siento el valor y la necesidad de la literatura, de escribirla o de leerla." "Yo creo que mis lectores son inspectores de angustiados porque se fijan en todo . Son lectores preocupados. Es muy importante ver la literatura como felicidad , porque algunos libros son un suplicio , por más éxito que tengan. Yo no creo en esa cosa de elite de que los que no están adentro del círculo son una porquería , o los que dicen "para nosotros el arte es una mera ficción representativa". No : hay un emisor y un receptor ; y yo creo que en el lector , ese polimorfo perverso, hinchapelotas, inspector de angustiados , al cual hay que darle placer aunque sufra." ("Página 12", 29/1/95)
Traté, fracasé en todos los trabajos, y nunca pude ganar n peso. Pero cuando me aboqué a escribir sin culpa, las cosas cambiaron. Escribí uan novela para cerrarales la boca a los que decían que no me animaba a escribir una novela. ( “ Clarín” , 20 /1 /03)


Blake, William Inglaterra
El único modo de creer, comprender y descubrir si algo es bueno o malo es haciéndolo. Es más fácil ahogar a un niño que atender a los deseos insatisfechos. ( Citado en “ Si quieres escribir” de Brenda Ueland, Editorial Magoria, España, mayo 2000)

Blanchot , Maurice Argentina
Un individuo que quiere escribir se ve detenido por una contradicción :para escribir se necesitan dotes de escritor. Mas las dotes en sí no son nada . Mientras , no habiéndose sentado ante su mesa, no haya escrito una obra , el escritor no es escritor , y no sabe si tiene capacidades para hacerlo. Sólo tiene dotes luego de haber escrito, pero las necesita para escribir.("Página 12", 3/7/94)

Blaustein , Eduardo Argentina
Creo que escribí mi primer novela pensando que el acceso al futuro argentino ( al que creo oparte de nuestro imaginario) es algo que no fue tocado hasta ahora . No sé si la afirmación de “escribir lo que no se leyó nunca y siempre se tuvo ganas” es muy cerrada , pero sí creo que traté de representar una especie de abanico de cuestiones que , presuntamente , preocupan a unos cuantos y no estaban escritas .
( Premio Emecé 1996/97)

Boardman, Paul Harris Estados Unidos
Escribo porque llegar al trabajo me lleva quince pasos.

Böll, Heinrich Alemania
Escribo porque me gusta . Contsruir es una alegría para mí . El tema, el mensaje , el contenido surgen de lo que ha vivido mi generación . Se trata de algo, en algún sentido , que me ha sido regalado. Escribir es simplemente el deseo de crear alguna cosa ( Liberation , 1986)

Borges , Jorge Luis Argentina

Escribir no es más que un sueño guiado. (“El informe Brodie”). Yo no escribo para lectores, para mayorías ni minorías. Yo escribo por una necesidad, para mí mismo. Y si fuera Robinsoe Crusoe y supiera que nadie me va a leer, escribiría igual en isla desierta. (Entrevistado por Antonio Carrizo en Enero de 1981)
La misión del poeta sería restituir a la palabra, siquiera de un modo parcial, su primitiva y ahora oculta virtud,. Dos deberes tendría todo verso : comunicar un hecho preciso y tocarnos físicamente, como la cercanía del mar."La rosa profunda”
Estoy solo . Y tengo que poblar mi soledad . Entonces trato de no pensar en el pasado, de pensar en el porvenir , de poblar esta soledad con proyectos literarios. Esto no ofrece mayor peligro ya que , sin duda , moriré sin haberlos ejecutado . Pero me ayudan a pasar el tiempo, ¿Qué otra cosa puedo hacer? Es decir, estoy solo . Estoy continuamente pensando en versos , en verso libres , en verso clásico , en sonetos , en prosa , en cuentos. Tengo que escribir,además , porque en un momento de locura me prometí escribir cien prólogos , de los cuales sólo he escrito siete hasta ahora , de modo que me veo obligado a la longevidad.( "Clarín" , 1983)
Eliot decía que uno tiene que ejercer el hábito de escribir para merecer la visita ocasional o eventual de , porque si una persona no escribe nunca y se siente inspirada puede ser indigna de su inspiración o puede no haber cumplir con ella . Pero si todos los días escribe , si está continuamente versificando , eso ya le da el hábito de versificar, y puede versificar lo que no sólo es versificar sino poesía genuina. Esta mañana me preguntaron si yo escribía para los más o para los menos, y yo contesté , como he contestado tantas veces, que si fuera Robinson Crusoe en mi isla desierta , yo seguiría escribiendo . Es decir, que yo no escribo para nadie , yo escribo porque siento una necesidad íntima de hacerlo .Eso no quiere decir que yo apruebe lo que escribo ; puede no gustarme , pero yo tengo que escribir eso, en ese momento . Y si no, me siento injustificado, desdichado y sí , desventurado . En cambio, si escribo, lo que yo escriba puede no valer nada , pero mientras escribo me siento justificado ; pienso : estoy cumpliendo con mi destino de escritor , más allá de lo que mi escritura pueda valer . Y si me dijeran que todo lo que yo escribo será olvidado , no creo que recibiría esa noticia con alegría, con satisfacción , pero seguiría escribiendo. ¿Para quién? Para nadie , para mí mismo; eso no importa , yo cumplo con esa función. Mi destino es , evidentemente , un destino literario. Hubiera sido más prudente que yo me dedicara a leer , y no a escribir . Pero parece difícil , ¿no? Parece que la lectura lleva a la escritura . O , como dijo , Emerson: "La poesía nace de la poesía" ; afirmación que Walt Whirman hubiera repudiado , ya que él habló con desdén de "libros destilados de otros libros". Sin embargo, el lenguaje es una tradición . Toda a literatura del pasado es una tradición, y quizás nosotros apenas podemos ensayar algunas módicas , modestísimas variaciones sobre lo ya escrito : tenemos que contar la misma historia , pero de un modo ligeramente distinto, cambiando quizás el énfasis . Y eso es todo. Pero no tiene por qué entristecernos.("Página 12", Marzo, 1985)
Los cuentos nacen por una suerte de revelación y esta revelación gradual . Desde luego que cada uno escribe un cuento - y esto e imprescindible debe saber de antemano el principio y el fin.Yo no concibo que una persona comience a escribir un cuento sin saber cómo va a concluir.Lo que sucede entre el principio y el fin tiene que imagen.Es una suerte de sueño voluntario."Como diría Alfonso Reyes :"Uno publica un libro para no pasarse la vida corrigiendo/// "Los que dicen que no conozco el amor no saben lo que dicen.Yo escribo para distraerme del amor. Y me arrepiento de todo lo que he escrito.”Dos palabras antes de morir", LC Editor, 1994
"A Macedonio la literatura le importaba menos que el pensamiento , y la publicación menos que la literatura , es decir, nada .Macedonio quería comprender el Universo y saber quién era o saber si era alguien." "Página 12", 4/9/88
De mi vasta obra se encargarán el polvo y el olvido.Lo que yo he escrito no vale nada , y si algún cuento es bueno es porque recoge el eco de Kipling. Uno no puede tomar la decisión de ser Shakespeare. Uno escribe lo que puede y no lo que quiere. Que me admiren muchos miles de personas es un hecho meramente estadístico, no un criterio""No hay literatura española fuera de Cervantes y Quevedo. La lengua es demasiado pobre. Sólo tiene una palabra para decir sommeil y reve: sueño, que es fea. "Pesadilla",¿qué sugiere? Pesillo, peso liviano. Neruda me dijo un día :"No creo que se pueda escribir nada en castellano"Le contesté:"Por eso no hemos escrito nunca nada". No hay en la Tierra una sola página , una sola palabra que sea sencilla, ya que todas postulan el universo, cuyo más notorio atributo es la complejidad. ("Diccionario privado de Borges" Blas Matamoros, Altalena, Madrid.)
¿ Por qué escribo? Uno debería havlar del espíritu o de la musa, o de la gran memoria de la que hablaba Yeats. Cada uno de nosostros h ereda la gran memoria , vendría a sder la memoria de todos los antepasados que es casi infinita , por eso no es necesario que le esctritor tenga viven cias personales, ya que sus padres, sus abuelos, sustatratrabuelos las gabrañan tenido ...En mi caso no, yo recibo, digamos, un bnebulosos don , bueno, que desde luego no puedo lamarlo inspiración y trato de no ser indigno de ese don. En cuanto a teorñía lieteraria, creo que cada tema impone el modo. Y cuando se me ocurre algo, tardo mucho en saber si eso es debe ser un poema, un relato o quizás una reflexión. Yo trato de intervenir lo menos posible en mi obra , y sobre todo trato de que mi opinión es no intervenga, porque las opiniones son tan superficiales, cambian con el tiempo. Lo dijo Carlyle : Toda obra humana es deleznable, pero su ejección no lo es .Y escribir desde luego da placer. Menos placer que leer, pero en fin, sería un grado menos intenso, para mi, yo siento más placer leyendo que escribiendo. Al mismo tiempo, si un tema lo busca a uno , el único modo de librarse de él es escribirlo. Alfonso Reyes dijo que uno publica para no pasarse la vida corrigiendo los borradores. En cuanto al escribir lo que me es revelado es el principio y el fin , el punto de partida y la meta . Ahora, lo que yo no sé es lo que hay , lo que sucede entre las dos. Eso tengo que inventarlo. Pero siempre sé de donde vengo y adonde voy . Lo más importante es la primera frase. Dar con la entonación que conviene . Es que yo creo que lo importante es la cadencia. ( Entrevista de Mario Goloboff, Clarín , 15/8/99)
Si un epíteto es admirable, si a uno le llama la atención una metáfora, quiere decir que esa metáfora y ese epíteto han fracasado, porque cuando las cosas salen bien no se notan.
Soy un viejo poeta y además ciego. O soy Milton o soy Homero , ¿no? Asi se explica todo. Me di cuentea de que me tomaban en serio por eso. Más importante que por lo que escribv o es el hecho de ser ciego, de ser viejo de ser poeta, de ser sudamericano, bueno son cartas fuertes, buenas cartas , ¿no? (Clarín , 15/8/99)

Otro Borges, es a quien le ocurren las cosas. Yo camino por Buenos Aires y me demoro, acaso ya mecánicamente, para mirar el arco de un zaguán y la puerta cancel; de Borges tengo noticias por el correo y veo su nombre en la terna de profesores o en un diccionario biográfico. Me gustan los relojes de arena, los mapas, la tipografía del siglo XVIII, las etimologías, el sabor del café y la prosa de Stevenson; el otro comparte esas preferencias pero de un modo vanidoso que las convierte en atributos de un actor. Sería exagerado afirmar que nuestra relación es hostil; yo vivo, yo me dejo vivir para que Borges pueda trajinar su literatura y esa literatura me justifica. Nada me cuesta confesar que ha logrado ciertas páginas válidas, pero esas páginas no Une pueden salvar, quizá porque lo bueno ya no es de nadie, ni siquiera del otro, sino del lenguaje o la tradición. Por lo demás, yo estoy destinado a perderme, definitivamente, y sólo algún instante de mí podrá sobrevivir en el otro. Poco a poco voy cediéndole todo, aunque me consta su perversa costumbre de falsear y magnificar. Spinoza entendió que todas las cosas quieren perseverar en su ser; la piedra eternamente quiere ser piedra y el tigre un tigre. Yo he de quedar en Borges, no en mí (si es que alguien soy), pero me reconozco menos en sus libros que en muchos otros o que en el laborioso rasgueo de una guitarra. Hace años yo traté de librarme de él y pasé de las mitologías del arrabal a los juegos con el tiempo y con lo infinito, pero esos juegos son de Borges ahora, y tendré que idear otras cosas. Así mi vida es una fuga y todo lo pierdo y todo es del olvido, o del otro.No sé cuál de los dos escribe esta página.



Bortnik, Aída Argentina
Quisiera mucho volver a escribir teatro, lo necesito. Pero también necesito encerrarme para hacerlo.Y eso es lo peor de ser escritor-.Siempre me hizo feliz escribir. Ya quisiera mucha gente sufrir las angustias de la creación , que se consuelan con la creación misma. Aprendí a no luchar contra mi vocación, y ocupar el lugar que me estaba destinado. Escribo muy reconciliada conmigo, lo que no quiere decir que me guste todo lo que hago. Escribir es una tarea que una mujer podía hacer aún en el Medioevo, porque no molesta a nadie.Aunque siempre era mejor que bordara, por supuesto. ("La Nación", 28/4/95)


Bowen , Marjorie
Mientras escribo una novela yo existo , hasta el final , con los personajes y sus acciones , espiritualmente , quizás . Después de terminarla, siento una ligera depresión , como si dejara a gente real con la que estuve viviendo." What I think"

Bowles, Paul Inglaterra
Me gusta escribir, sí; me gusta añadir algo a lo que he hecho ayer...si eso se llama escribir. Pero cuando estoy aburrido , harto de escribir , hago música."La madurez no existe porque uno siempre está cambiando y nunca llega a nada . Llegar a algo tampoco es necesario . Morir, sí: todo lo inevitable es necesario. ""Clarín", 30/4/92"
Como no sabemos cuándo habremos de morir pensamos que la vida es un pozo inagotable. Sin embargo, las cosas suceden un número muy limitado de veces . ¿Cuántas veces más recordará usted una tarde de su niñez, una tarde que es tan parte de su ser que no se puede imaginar su vida sin ella? Tal vez , cuatro o cinco veces más.Tal vez , ni siquiera eso. ¿Cuántas veces más veré la salida de la luna llena? Veinte , tal vez. Y sin embargo, todo nos parece ilimitado."La Maga", 29/4/92


Bradbury , Ray Estados Unidos
¿Qué nos puede enseñar el acto de escribir? Primero y principal , nos recuerda que estamos vivos , y eso es un regalo y un privilegio, no un derecho . Tenemos que ganarnos la vida , una vez que hemos sido premiados con ella . La vida nos pide una retribución , porque nos favoreció con la animación. Si nuestro arte no puede salvarnos como quisiéramos de las guerras , privación , envidia , codicia, vejez, o muerte, sí puede revitalizarnos entre todo eso. Segundo , escribir es sobrevivir . Cualquier arte, cualquier buen trabajo , por supuesto , es eso. No escribir, para muchos de nosotros , es morir.
Tenemos que tomar las armas todos y cada uno de los días , quizás sabiendo que la batalla no puede ser enteramente ganada , pero con la necesidad de pelear, aunque sólo sea un combate ligero.El más pequeño esfuerzo de ganar significa , al fin del día, una especie de victoria. Recuerden a aquel pianista que dijo que si no practicaba un día lo sabría él si no practicaba dos , lo sabrían los críticos , y si no practicaba tres, lo sabría su público. Para los escritores, una variación de esto es cierta . El estilo, cualquiera que sea. El estilo, cualquiera que sea, no se funde en esos pocos días . Pero lo que puede ocurrir es que le mundo te agarre e intente enfermarte . Si no escribís todos los días los venenos pueden acumularse y empezás a morir , o a actuar de manera demente , o ambas cosas. Tenés que mantenerte borracho de escritura para que la realidad no pueda destruirte. Para escribir hay que concederse la receta apropiada de verdad vida y realidad, así como podés comer , beber y digerir sin hiperventilarte ni agitarte como un pescado muerto en tu cama. He aprendido , en mis viajes, que si dejo pasar un día sin escribir, me pongo inquieto . Dos días y estoy temblando . A los tres, sospecho que estoy loco . A los cuatro, bien podría ser un cerdo , revolcándose en su chiquero. Una hora de escritura es una dosis de arsénico. Estoy en mis pies , corriendo en círculos y gritando por un par limpio de polainas. Tomando tu pizca de arsénico cada mañana llegarás vivo al atardecer. Otra pizca al atardecer , y podrás hacer algo más que sobrevivir hasta el amanecer. La microdosis de arsénico ingerida aquí te prepara para no ser envenenado ni destruido. El trabajo en la miad de la vida es esa dosis ,. Par manipular la vida, mezcla los colores brillantes con los oscuros , logrando una variación de verdades. Usamos los hechos hermosos y grandes de la existencia junto a los horrores que nos afectan directamente , en nuestra familia o amigos,o a través de los diarios o TV. Los horrores no deben ser negados. ¿Quién de nosotros no tiene un amigo que ha muerto de cáncer ? ¿Existe alguna familia que no tenga un pariente muerto o lisiado por una accidente automovilístico? No conozco ninguna. En mi familia, una tía , un tío, un primo y seis amigos fueron destruidos por el auto. La lista no tiene fin , y puede aplastarnos si no hacemos una oposición creativa. Lo que significa escribir como cura. No totalmente, por supuesto. Nunca se puede pasar por alto a tus padres en el hospital o a tu gran amor en una tumba. No voy a usar la palabra "terapia" : es demasiado limpia, demasiado estéril. Lo único que digo es que cuando la muerte frena a potros , tenés que subirte al trampolín y zambullirte de cabeza en la máquina de escribir. Los poetas y artistas de otras épocas sabían todo lo que he dicho aquí lo que pongo en estos ensayos . Aristóteles lo dijo durante años. ¿Lo han escuchado últimamente? Estas ideas fueron escritas varias veces , en un período de treinta años , para expresar descubrimientos especiales , para servir as necesidades especiales . Pero todos son ecos de las mismas verdades de explosiva autorrevaloción y continuo asombro por lo que la propia profundidad puede contener si se la saca a la superficie."" ¿Cuál es la mayor recompensa de un escritor? ¿No es ese momento en el que alguien se acerca, su cara honestamente encendida, sus ojos admirados, para decir : "!Tu nueva historia es buena, realmente magnífica!"? En ese momento, sólo en ese momento, escribir vale la pena”. “las maquinarias de la escritura “, “Página 30”, 1993
Yo disfruto, realmente gozo , escribiendo ciencia ficción. Hay un entretenimiento inmenso y muy serio implícito en la pregunta que el escritor formula : ¿Cuándo una invención deja de ser un mecanismo de escape razonable - ya que todos tenemos a veces que evadirnos del mundo y de sus abrumadoras responsabilidades- para convertirse en un dispositivo paranoicamente peligroso? ¿Cuánta dosis de una determinada invención resulta buena para una persona , mala para otra , ideal para uno y fatal para otro? Un escritor siente pasión cuando descubre que las máquinas del hombre son verdaderos símbolos de sus anhelos y deseos más secretos como si fueran manos adicionales que se extienden para tocar y reinterpretar el mundo .Creo que esto explica por qué casi siempre escribo relatos que , por darles un rótulo conveniente, se han dado en llamar cuentos de ciencia ficción. Ami entender, son pocos los campos literarios que abordan de manera tan estridente temas que nos conciernen a todos hoy en día. Existen géneros más interesantes , pero ninguno tan fresco y abundante en ideas siempre renovadas y renovables. "

Brascó, Miguel Argentina
Hay que generar la euforia por propia acción del espíritu. Hemingway , que fue un maestro para mi generación , decía que se había psicoanalizado con su máquina de escribir. Quien escribe , no necesita auxilio de nadie , porque es un intérprete de la realidad y sus protagonistas.(Revista "La Nación", Mayo de 1989)


Briante , Miguel Argentina
Para nosotros la escritura es un sonido : una pasión, pero también un espacio a rodear y construir, un oficio. Y en ese oficio hay un continuo que viene desde el fondo de los tiempos .("Página 12", 16/2/95)


Brodsky, Joseph Rusia-Estados Unidos
Se empieza a escribir en busca de la propia santidad, para ser mejor persona . Pero tarde o temprano el hombre descubre que su pluma consigue muchos más logros que su alma. ( "The Power of the Elements"; 1986)
“Después de todo, es difícil ser igual de bueno en la vida y en el trabajo. Por eso, si hay que fingir que uno es bueno en uno de los dos, mejor elegir la vida .” (Writers at Work -Eighth Series,George Plimpton, 1988).

Broyard , Anatole F. Francia
Creo que la gente que hace análisis se eleva hacia la literatura . Nunca son tan elocuentes como cuando están en el diván . Poseen lo que los escritores siempre añoran : la voz total. Tienen la literatura de sus personas , y la usan más ferviente que ninguna de sus otras actividades, quizás en forma más acentuada que cuando se convierten en escritores. Hay algo paradójicamente estético en el sufrimiento y el fracaso , y quizás el psiconálisis necesite desarrollar una estética para encontrarle una respuesta a esto. De algún modo, nuestras neurosis son nuestra retórica acerca de nosotros mismos , y es el trabajo del analista ayudar a revisar que las experiencias tempranas son un modelo para la vida ,que es un "continuo y cada vez más sofisticado proceso de ilusión - desilusión - re-ilusión ". Winnicott sugeria que el empedernimiento del artista se asemeja y aún repite al de un niño.("New York Times", 17/3/89)
“Su padre , Vincent,.lo llevó un día al café La Coupole de Paris , lo sentó a una mesa en la terraza y se fue, dejándolo olvidado. Fue un comienzo perfecto para la vida de un escritor “ (Michael Korda sobre la vida de Broyard en la reseña de "Vidas encantadas," Random House , N ew York , 1979)


Brookner, Anita Estados Unidos
Nunca sabes lo que aprenderás hasta que empiezas a escribir. Luego descubres verdades que nunca pensaste que existieran.("The Speaker's Electronic Reference Collection," AApex Software, 1994).


Brooks, Gwendolyn Estados Unidos
Tal vez soy escritora porque no sos habladora . ("My Soul Looks Back, 'Less I Forget," by Dorothy Winbush Riley, 1995.)

Bryce Echenique, Alfredo Perú
Esos personajes que ejercen la literatura como un sacerdocio me fascinan, me atraen , los considero realmente los artistas ; puede ser una visión romántica del asunto , pero repetirá una opinión que creo que es autorizada , como al de Carlos Barral , que decía que yo soy una persona que ejerce la literatura como un sacerdocio aún a riesgo de mi propia vida . Sin embargo , nuevamente me encuentro con que soy un hombre con una emotividad en busca de un orden.No soy un escritor que escribe con la inteligencia ; definitivamente , no soy un intelectual escritor o un escritor intelectual . Creo que soy fundamentalmente una persona que escribe con los nervios y con la hipersensibilidad, y esto en la literatura es un elemento verdaderamente agotador. Cuando empiezo a escribir no sé de qué trata el asunto , no sé cómo voy a terminar , busco las ideas interminablemente....En la novela cito a Italo Svevo , quien dice que la vida no es bella, pero es muy original , lo que trae infinitas posibilidades de sorpresa . ( 1986)
Yo creo que el género humano está dividido en dos tipos de artistas que son los escritores - que son los acreedores- y los deudores. Si yo no hubiera escrito una sola novela ya sería el más malagradecido de todos los escritores por haber leído todo lo que he leído. Hay otros que quieren todo. Yo ya he terminado de ganar el premio Planeta , y habiendo cumplido con mis obligaciones planetarias me afeitaré el bigote y quiero volver a la nada para volver a escribir desde la nada .
Literatura, Internet , teatro, cine y televisión son un lenguaje común , porque la palabra es la palabra . La literatura tienen una sola ventaja sobre estos. La ventaja es que, hasta ahora, nadie te obliga a leer un libro. En lo demás , hasta cuando haces el amor estás pagando publicidad. Todo está condicionado El único acto independiente -y el último- que le queda a un ser humano es leer, porque el libro lo puede tomar, mirar una página, dejarlo, volver.... Lo demás está vendido por publicidad y no sabemos quienes son los dueños del mundo. Los de antes eran los economistas , que ahora son pobres diablos Ahora los amos son los dueños de la información que van a ser diez mil, que van a decidir por diez millones de habitantes de la tierra. Y si el acto de leer un libro es un acto solitario , es el ultimo momento del ser humano de estar a solas con su inteligencia . ( www.clubcultura.com)

Buber, Martín
Mientras creo, descubro.


Budgell, Eustace
Es un hecho extremadamente natural para nosotros el desear ver a nuestros pensamientos ataviados con el vestido de las palabras , sin el cual nosotros mismos escasamente podríamos tener una idea clara y diferenciada de ellos. (The Spectator , 1711, ITQ)

Bukowski, Charles Estados Unidos
Lo que escribo me mantiene salvo de la locura total .


Bullrich, Silvina Argentina
Yo ya era escritora. Nada más natural dado que escribir era un trabajo de preso y yo me sentía presa dentro de una sociedada falsamente liberal, engolada pese a su aspecto bonachón, con prejuicios sociales y sexuales. Yo ignoraba aún que existína prejuicios raciales. Nuna habia oído hablar del antisemitismo. A menudo me he preguntado si Cervantes hubiera escrito el Quijote de no haber estado e una celda. Si Dostoiewsky hubiera sido Dostoieswsky de haber tenido suerte en el juego que , en ultima instancia, era su verdadera vocación. La gente escribe para evadirse, para salir de sí misma, para desgarrar su pellejo que le pesa como un caparazón. Como Buenos Aires es una ciudad en la que no hay absolutamente nada que hacer, deberían pulular los escritores. La más minima inquietud intelectual, espiritual o artística nos lanza a la calle en las grandes ciudades del mundo , pero aquí nos hunde en nuestro cuarto de trabajo . ( “Mis memorias” , Emecé , 1980)

Bunge, Mario Argentina
¿Qué tienen en común los ejemplos de creación que acabamos de enumerar? Todos son ellos son obras humanas : no se encuentran en la naturaleza. Segundo , son productos de actos deliberados.Tercero, todos ellos son originales en algún respecto, o sea, enriquecen el mundo con algo nuevo que no existía antes.Ahora bien, hay grados de originalidad, y por tanto, de creación. El último gol de Maradona fue un hecho nuevo, pero no inauguró una nueva clase: fue quizás el billonésimo gol en la historia del fútbol. En cambio, la creación de un nuevo deporte, como la planchavela, fue una creación absoluta."En cambio, la invención de una nueva teoría, de un diseño experimental radicalmente nuevo, de un nuevo estilo de vida , de una nueva manera de administrar o de gobernar o de un nuevo estilo musical, plástico o literario son creaciones absolutas. La peculiaridad de la creación absoluta es, pues, que inaugura un nuevo tipo o género. ¿En qué consiste el proceso creador? Este es un problema psicológico. Los conductistas no se lo plantearon porque no les interesaba la mente. Tampoco creen en la creatividad los psicólogos que toman la mente humana por una computadora. Los único que han abordado el problema psicológico de la creatividad han sido los gestaltistas, o psicólogos de la forma, y los psicofisiólogos. Los primeros admiten que somos capaces de crear, pero niegan que podamos analizar el proceso de la creación , por creer que éste unitario e instantáneo. La psicología fisiológica, en cambio, propone un esbozo de respuesta y un proyecto de investigación . Según ella , todo proceso mental es un proceso cerebral . En particular, todo proceso mental creador es idéntico a la organización de un nuevo sistema plástico de neuronas. Cuando un animal idea algo nuevo , en su cerebro se forma , ya espontáneamente , ya en respuesta a un estímulo, un sistema neuronal inédito. Si dos personas tienen independientemente la misma idea , por haber estado pensando en el mismo problema sobre la base de conocimientos semejantes, es porque en sus cerebros se han formado nuevos sistemas neuronales esencialmente equivalentes. La explicación fisiológica de la creatividad como emergencia e nuevos sistemas neuronales es necesaria, pero no basta : falta una referencia a la matriz social. Hay sociedades conservadoras , en que la novedad o la iniciativa privada son mal miradas , y que , por tanto, inhiben la creatividad. En cambio, una sociedad plástica , que ame la novedad y permita la iniciativa individual , estimula la creatividad." ("Página 12" , Junio '88)



Buonarrotti, Michelangelo Italia
Quiero ver qué hay dentro del mármol. Cuanto más mármol se saca , más crece la estatua.

Burchill ,Julie Inglaterra
Escribo por compulsión, como la gente que se lava las manos treinta veces por día por temor de que pase algo horrible si no lo hace. Es una obsesión mucho más conveniente que este tipo de compulsió , pero de ninguna maner más heroica . (“Sex and Sensibility”, 1992).


Burgess, Anthony Inglaterra
Un escritor no puede ser bueno, se nos dice, a menos que su línea política está más allá de todo reproche. Pero parece que la política no tiene nada que ver con la literatura. Yo no puedo tolerar el puritanismo regicida de John Milton , pero adoro su poesía. No obstante, si la postura política reaccionaria de un escritor como Eliot o como Pound implica la voluntad de aceptar el fascismo en vez de un liberalismo tolerante, arroja dudas sobre la humanidad de su arte . Porque el arte- y ciertamente la literatura- - tiene que ser juzgado en términos de valores humanos ; el arte promociona valores como el amor , la tolerancia, la redención. Es imposible imaginar una literatura basada en el odio y la condena. No puede basarse en prejuicios sectarios. Una poesía nazi es una contradicción de términos. La literatura asume que toda la humanidad es una, ocasionalmente alegre , pero sobre todo, desorientada y sufriente , ciertamente mortal . La literatura pone, pues, la política en su debido lugar, como un sistema para mantener el orden mínimo y para cuidar el alcantarillado . Los escritores vivimos empeñados en mantrener ese orden . La política no es lo bastante importante como para ser un arte literario. El valor de las obras de Eliot reside en la retórica concebida para sugerir dónde podría situarse una sociedad justa . Pero la creación de esa sociedad justa no tiene nada que ver con la política.("Diario 16", Madrid, Junio 1988)

Burroughs, William Estados Unidos
Cuando escribo actuo como un cartógrafo , un explorador de zonas psíquicas …un cosmonauta del espacio interior , y no veo la razón de explorar áreas que ya han sido investigadas a fondo . (Eric Mottram, William Burroughs: The Algebra of Need, pt. 1, ch. 1 ,1977).
Escribo para crear un mundo imaginario en el que me gustaría vivir.


Brodsky, Joseph Estados Unidos
Después de todo, es difícil ser igual e bueno en la vida y en el trabajo. Por eso- si hay que fingir que uno es bueno en uno de los dos- mejor elegir la vida . (Writers at Work -Eighth Series,George Plimpton, 1988).

Byron, George Gordon Inglaterra
Si no escribo para vaciar mi mente , enloquezco. De ahí mi interminable, eterno amor a la escritura. Lo siento como una tortura de la que me debo librar , y nunca como un placer . Al contrario, siento que componer textos es un gran dolor . ( Carta del 2 Enero de 1821, en "Byron's Letters and Journals," vol. 8, 1973-81)
Byron, Lord
Ciertamente, es agradable ver estampado el propio nombre; un libro es siempre un libro, aunque no contenga nada..


Cabrera Infante, Guillermo Cuba
El apostar a que me publiquen algo se transformó en respuesta y costumbre, la costumbre en oficio y el oficio en hábito.Así sucede con todas las drogas duras . Soy un junkie literario.No puedo vivir sin escribir , de eso vivo. Pero escribo con una torpeza que mi cerebro se nuiega a considerara posible . ¿ Será posible? Y sin embargo, debvo escribir para poder pensar . Pienso, pero sólo existo en la literatura , en el giro de una frase , en las frases que giran a mi vera con la velocidad de un aura , con esa voz. (“Liberation” , 1986) Yo era un verdadero fanático radial . El único motivo porque no me convertí en compositor es porque no sé entonar una melodía. También era bastante bueno dibujando, y de adolescenete , en la Habana , pen´se que podía convertirme en uan suerte de pintor cubano. La ilusión se convertió en desilusioón cuando mi hermano menor, que sólo tenía doce años, entonces, me demostró quién sería el pintor de la familia. En ese momento empecé a escribir una obra radial y hasta la grabé en un grabador primitivo y barato . Seguía el modelo de “ El espíritu” , la tira cómioca norteamricana , un homenaje a Will Eisner . En realidada me convertí en un actor radial amateur por un tiempo , en un programa dominical patrocinado por una asocicaión católifca. Yo mismo escribí algunas de las obras : rena todas visdas se san6tos. Yo havía los papeles de árabes, orientales, y herejes , y tomé mi estilo de actuación de Jesús Alavriño, una gran personalidad de la radio cubana. A él le entergué mi primer escrito profesional , el priloto de un programa radila basado de un relato de Shrelock Holmes, “ The Speckled Band”, y lo rechazó de plano y me salvó de convertirme en escritor de guiones radiales. Cuando tenía unos veinte años, en 1949, escribí un relato con forma de guión sinematográfico basado en mi ciudad natal , Gibara , y hasta fue publicado. El primer guión para la pantalla lo escribí en Londres en 1966 , se llamaba “El Máximo” . Cuando empecé a escribi guones tuve que aprender que no importa lo bueno que parezca un diálogo en la página, siempre suena diferente cuando lo interpretan actores. ( “ Confesiones de escritores” , El Ateneo , 1996)


Caldwell, Gail Estados Unidos
Escribo porque mi conciencia se lee a sí msima más que a ningún otro libro en particular. Una clase de gimnasia agresiva de la conciencia, si se quiere. Creo que se trata de darse cuenta de que a uno se le dio la entrada al infinito mundo de la imaginación . Es así de simple, ya sea que usted esté leyendo un libro infantil a los cinco años o a Dostoyevsky siendo un adolescente melancólico. Hay algo que le hace saltar el corazón a uno al saber que puede sentarse ante un montón de trazos negros sobre blanco e ir a otro universo y quedarse ahí todo lo que uno quiera . Obviamente eso nos separa de los otros y del resto del mundo ( Premio Pulitzer 2001) .( Entrevista de Robert Birnbaum 30/9/2003 )

Calvino, Italo Italia

Para aprender cosas que no sé. No me refiero con esto a lo que se revela como el arte de escribir, sino a lo demás: a cualquier clase de saber práctico o específico, o bien, a ese saber más general que se llama experiencia de la vida. Lo que me incita a escribir no es el deseo de enseñar a los demás lo que creo haber aprendido, sino más bien la amplitud de mi incompetencia. Mi primer impulso ¿sería, pues, escribir para fingir que me conozco? Pero incluso para fingir, es necesario reunir informaciones, conocimientos, observaciones: debo llegar a imaginarme la lenta acumulación de una experiencia. Y solo puedo hacerlo en la página escrita, trampa donde espero capturar algunos vestigios de los conocimientos, de los saberes que, en mi vida, no he hecho más que rozar.

Escribo a mano, y hago muchas, muchas correcciones. Diría que tacho más de lo que escribo. Tengo que buscar cada palabra cuando hablo, y experimento la misma dificultad cuando escribo. Después hago una cantidad de adiciones, interpolaciones, con una caligrafía diminuta.
Me gustaría trabajar todos los días. Pero a la mañana invento todo tipo de excusas para no trabajar: tengo que salir, hacer alguna compra, comprar los periódicos. Por lo general, me las arreglo para desperdiciar la mañana, así que termino escribiendo de tarde. Soy un escritor diurno, pero como desperdicio la mañana, me he convertido en un escritor verspertino. Podría escribir de noche, pero cuando lo hago no duermo. Así que trato de evitarlo.
Siempre tengo una cantidad de proyectos. Tengo una lista de alrededor de veinte libros que me gustaría escribir, pero después llega el momento de decidir que voy a escribir ese libro.
Cuando escribo un libro que es pura invención, sinto un anhelo de escribir de un modo que trate directamente la vida cotidiana, mis actividades e ideas. En ese momento, el libro que me gustaría escribir no es el que estoy escribiendo. Por otra parte, cuando estoy escribiendo algo muy autobiográfico, ligado a las particularidades de la vida cotidiana, mi deseo va en dirección opuesta. El libro se convierte en uno de invención, sin relación aparente conmigo mismo y, tal vez por esa misma razón, más sincero.
Nada importa el autor , sino sus libros. Como escritor, considero que el arte es trabajo , trabajo y más trabajo . La literatura nace de la dificultad de escribir, no de la facilidad . Donde la pluma se te traba, donde no consigues expresarte, desde ahí y sólo desde ahí podrás empezar a hacer literatura . Ahonda en este punto , trabaja , roe tu hueso con paciencia. Yo desaconsejo la publicación prematura. Hay que tener el valor de descartar libros enteros si se llega a la conclusión de que no se ha logrado la meta óptima. Hay libros que está bien haberlos escrito, porque mientras no los hemos escrito se nos quedan atravesados, pero una vez escritos hay que convencerse de que ya han agotado su propia misión...a mí me ha sucedido más de una vez y no me he arrepentido nunca de no haber publicado . Las tres condiciones para la existencia de un libro son: que tenga un lenguaje, que tenga una estructura, que muestre, de ser posible, algo nuevo. Cada lector debe ver las cosas con sus ojos. Hay que tener claridad y nitidez sin matar la ambigüedad poética, capacidad de selección estilística en esa papilla asquerosa que es el bla-bla- bla de la palabra humana, y , siempre, interés narrativo, seducción, "gancho". Yo siempre necesito creer que todavía tengo que empezar a escribir, que lo que he escrito hasta ahora no cuenta para nada, que es aprendizaje, experimento. ("Los libros de los otros" , Tusquets, 1994)
Pronto intenté el arte de escribir; me fue fácil publicar; enseguida hallé comprensión y favor, pero tardé en darme cuenta y en convencerme a mí mismo de que no fue una casualidad("Página 12", 29/9/91)
Nunca estoy completamente satisfecho con lo que he escrito, y me gustaría, de una forma u otra, corregirlo, completarlo, proponer otras soluciones. Por lo tanto, nunca ha habido una “primera vez”. La necesidad de escribir siempre ha sido para mí lo mismo que borrar, sustituir algo de lo escrito por algo aún por escribir. Porque leyendo a X (un X antiguo o contemporáneo) he llegado a pensar: ¡Cómo me gustaría escribir como X! Es una lástima que se encuentre completamente por encima de mis posibilidades. Entonces, intento imaginar esa empresa imposible, pienso en el libro que no escribiré jamás, pero que me gustaría poder leer, poder colocar junto a otros libros amados. Algunas palabras, algunas frases acuden ya a mi mente. Olvido enseguida a X y a cualquier otro modelo. Es en ese libro en el que pienso, ese libro que no ha sido escrito por nadie y que podría ser mi libro.

Camus, Albert Francia
Se considera con demasiada frecuencia que la obra de un creador es una serie de testimonios aislados. Se confunder entonces el artista con el literato. Un pensamiento profundo est';a en devenir continuo, abarca la experiencia de una vida yu se amolda a ella. Del mismo modo, la creación única de un hombre se fortifica en sus aspectos sucesivos y múltiples que son las obras. Unas completan a otras , las corrigen o las repiten, y también las contradicren. Si hay algo que termine la producción no es el grito victorioso e ilusorio del artista ciego : "Lo he dicho todo", sino la muerte del creador , que cierra su experiencia y lo libra de su genio". "Quizás la gran obra de arte tiene menos importancia en sí misma que la gran prueba que exige a un hombre y la ocasión que le proporciona de vencer a sus fantasmas y de acercarse un poco más a su realidad desnuda".
"Los que escriben con claridad tienen lectores; los que escriben oscuramente tienen comentaristas".
“El escribir es, en los mejores momentos, una vida solitaria. Larganizacioneser
Canby, Henry Seidel
De noventa y nueve de cada cien novelas se les podría cortar de un cuarto a un tercio , con lo cual mejorarían.

Caparrós, Martín Argentina
Cuando descubrí que no podía ser egipcio antiguo , y ni siquiera arqueólogo , nunca más tuve la pretensión de decidir lo que iba a hacer . Yo entré al diario Noticias paa ser fotógrafo y en diciembre me tomaron como aprendiz . Pero hasta marzo no había trabajo para mí , entonces empecé a trabajar como cadete repartiendo teletipos y café . Fui periodista porque era muy mal cadete y le tiraba el café a la gente . Así fue que decidieron librarse de mí y de las quemaduras y me sugirieron escribir . Esto fue hace 25 años en la sección que dirigía Rodolfo Walsh. En 1974 escribí mi primera nota , sobre el hallazgo del pie izquierdo de un andinista japonés que se había perdido en el Aconcagua diez años antes. Dicen que no me dejaba corregir, que pateaba las máquinas de escribir cuando me decían “cambiá tal cosa”. Es probable, porque lo sigo haciendo. Ahora los demás creen que tengo derecho ; yo siempre creí haberlo tenido. Debería ser insoportable porque cualquier persona grande y con experiencia no podía tolerar a un pendejo como yo . Fui periodista porque no pude ser fotógrafo y soy escritor, quizás , porque toco muy mal el saxo. Si alguna vez hubiera podido elegir, hubiese sido saxofonista. Lo que me interesa de los músicos son las condiciones de producción: crear y producir junto con otros . Me da mucha envidia la imposibilidad de corregir: si tocaste esa nota, es ésa; para mejorarla se necesita otra oportunidad . En cambio, cuando escribís, al duda sobre si será o no esa palabra es permanente. Otra cuestión es la recepción inmediata que tiene la música. Es instantánea en la producción: ves la cara de embole o de goce ahí mismo.(Radar Libros ,21/3/99 )
Escribo porque desde chico era lo único que sabía hacer. Recuerdo algo determinante. Una vez venía en un auto que manejaba mi padre con otras persona por la ruta y de pronto volcamos y el auto empezó a hacer trompos por la carretera. Entonces yo, mientras el coche daba vueltas, estaba preocupado porque no podía seguir la línea que estaba leyendo. Supongo que ahí descubrí que la literatura era muy importante para mí. Fue a los ocho o nueve años. Ya por entonces escribía y recitaba para los actos de la escuela. Sempre me gustó la historia. En realidad fue por un profesor en la secundaria. Escribo todo el día . Suelo hacer todos los días más o menos lo mismo. Primero doy vueltas en Internet por diarios extranjeros. Luego leo algo de lo que estuve escribiendo el día anterior para retomar el ritmo de la situación. Me resulta difícil escribir sin fumar. Y un dato notable es que no puedo recordar todos los años que escribía sin computadora. (...)Yo creo que el hombre siempre trata de defenderse contra el saber de la muerte. Y cuando ésta adquiere una presencia más real, esas formas de invención se exacerban. Toda nuestra cultura busca olvidar que somos mortales. (Entrevista de María Esther Gilio para Revista “Brecha” Nro.606, 1999)



Capote, Truman Estados Unidos
Dediqué mi libro “ Musica para Camaleones” a Tennesse Williams a causa de la increíble infidelidad del pueblo y el público norteamericano. Ningún otro país del mundo trata a los artistas como éste . Semejante conducta sería inconcebible en Italia, Francia, aún España, en cualquier parte. Jamás repudiarían a alguien. A fin de cuentas, se les debe cierta gratitud por el pasado, aunque no nos agrade lo que hacen en el presente. Canibalizan a todo del mundo en este país. Lo hacen con las estrellas de cine. Lo hacen con las estrellas de cine , con los escritores, con los pintores, con los compositores. Construyen a alguien y luego lo destruyen por completo. Creo que lo más duro del mundo es sobrevivir a décadas de trabajo creativo, trabajando creativa y coherentemente, tratando de hacer lo que uno quiere y sobrevivir.Míreme a mi. Me construyen, me derriban, me construyen , me derriban , arriba, abajo, arriba, abajo. ¡Envidia, envidia, envidia! La gente no aguanta el éxitio por un período de tiempo muyu prolongado. Hay que destruirlo. Si alguien sobrevive, entonces continúa y regeresa con mayor fuerza que antes . Lo sé porque lo he pasado tres veces.
( Conversaciones con escritores norteamericanos, Charles Ruas, Editorial Sudamericana, 1986)

Cardenal , Ernesto Nicaragua
Mucha gente me pregunta por qué escribí esta novela , con este tema, que nada tiene que ver con la revolución. Siempre he dicho que precisamente porque no tiene nada que ver con la revolución yo escribí este libro, para demostrar que para que haya literatura en la revolución , tiene que ser una aproximación libre.Y que , como consecuencia ( y no como propósito, pues yo no escribí la novela para eso) es útil que se sepa que yo, que tengo una posición política en la dirigencia de la revolución , le demuestro a la gente que puede escribir lo que le dé la gana. No deja de ser arduo que , a la hora de presentar este libro, no se puedan separar las dos cosas. La historia está llena de grandes fracasos de políticos que se meten a escritores. Lo que pasa es que en mi caso se trata de un escritor que se mete a político. Escribo de 6 a 9 de la mañana , antes de ir a la Casa de Gobierno. Escribirla me llevó dos años: del '85 al '87 . La investigación, de cuatro a cinco años.("Clarín", 1988)

Cardoso Pires, José Portugal
El porqué del escritor será probablemente aquello que él mismo busca cuando relata los porqués de sus propios personajes.Pero creo que cada novelista tiene en sí mismo mucho de voyeur, y de masturbador, pues la ficción literaria es en cierta medida un ejercicio en soledad: se dirige a un lector ideal, que es una imagen secreta y siempre disponible como la imagen de la partenaire del adolescente en sus explosiones solitarias. Se sabe que la masturbación es, en el plano de las representaciones, un deseo de perfección.Una cierta soledad, otro porqué del novelista. Se dice que escribe siempre la misma novela, que sus obsesiones hacen que cada novela no sea sino una proyección de la precedente. Pero es por un instinto de perfección por lo que se prolonga así, de libro en libro y de personaje en personaje, buscando nuevos ángulos y nuevas iluminaciones.La obsesión por el perfeccionamiento es una manifestación de la necesidad de individualización -otro porqué del escritor-. Arrastra al poeta o al novelista hacia una auto marginación casi supersticiosa. Ya sea a nivel de la escritura, o en relación con el establishment: su aspiración es ser leído por una inmensa minoría. Ciertamente, por su vocación de independencia, el escritor es un remordimiento para las instituciones. Pero de la conciencia de su fragilidad social él hace una de sus razones de escribir, uno de sus porqué.


Carlyle , Thomas Escocia
Escribir es un trabajo terrible, pero no tan terrible como el ocio. (Two Notebooks of Thomas Carlyle (1898, p. 136).
Carrascoza, João Anzanello Brasil
Para mi, la literatura es una especie de declaración de amor. Escribo para compartir con mi semejante la aventura de escribir. Narro una historia para que el dolor de mi lector sea olvidado por uinos instantes, para que el pueda tener contacto con mi experiencia . En ese sentido, creo que la literatura es una entrega, apoyada en un lenguaje personal, El escritor es un alquilmista . Transforma sus dolores, sus dudas , su caos interior en palcer estético para otros . Elijo las palabras para llegar a las cumbres que componen la cordillera de la expresión literaria buien depurada : precisión , síntesis y claridad . Lucho contra la verborrea . Por eso admiro tanto la obra de Graciliano Ramos y João Cabral de Melo Neto.Creo que lo cotidiano nos ofrece toneladas de poesia y no siempre estamos con los ojos abiertos para percibirla. (www.klickescritores.com.br)
LeCarre, John
Escribir es como caminar por una calle desierta . Y con el polvo de la calle hacés una torta de barro . ("Time," 1/5/1964).
Carrera , Arturo España
Una cita de Valery , citada por el astrofísico Jean -Pierre Luminet, declara que " El trabajo interno del poeta consiste menos en buscar palabras para sus ideas que en buscar ideas para sus palabras y sus ritmos predominantes.Puedo simplificarlo todo así: yo no escribo, escribe mi sensación...Escribe el acontecimiento cuyo simulacro mi sensación despliega . Y queda en mi poema la "sensación", queda el sello de no saber ni cómo escribí, ni cuánto , ni cómo escribían , ni cómo escribirán , queda la sensación esta vez en el sentido más filosófico y deleuziano del término : la sensación , que es un ser que vale por sí mismo, excede cualquier vivencia. Las sensaciones están en la ausencia del hombre y es así cómo un poema dura ."(“Clarín", 11/8/94)

Carver , Raymond Estados Unidos
Pienso que los escritores son gente que no se pasa los sábados en el laverrap.""Fuegos", "Página 12", 24/4/94
Yo quería escribir , y quería escribir cualquier cosa - notas periodísticas , novelas , cuentos, poemas ,ensayos- todo lo que involucrara juntar palabras para hacer algo coherente y de interés para alguien distinto de mí mismo. ("Primer Plano" , 4/8/96)or
Desde los 18 años no he sabido hacer, o no he tenido ganas de hacer, realmente otra cosa. Fue entonces cuando publiqué mi primer poema en una oscura revista literaria. Desde esa época mi vida ha sufrido cambios enormes, conmociones. Habiendo quedado marcado de forma indeleble, es decir, destruido, por algunas de esas experiencias de mutación, la sola, la única constante en mi vida, ha resultado ser un deseo, aunque en ocasiones sea muy débil, de continuar escribiendo. En cuanto al porqué, me es difícil responder. Digamos que quiero creer que he visto cosas, que he vivido momentos que nadie ha visto ni ha vivido. Y esas experiencias han provocado en mí el deseo de ofrecer un testimonio sobre ciertas ocasiones, ciertas personas o situaciones vividas. No veo necesario abrirme paso a codazos para imponer mi visión del mundo por encima de la de otros escritores. O se toma o se deja; hay sitio para todos. Una de las cosas más sorprendentes cuando se está comprometido con el acto de creación, cuando uno está comprometido con el proceso de fabricación de alguna cosa, es que no es necesario empezar destruyendo.

Castillo, Abelardo Argentina
Mi decisión en la infancia era ser sacerdote . Luego con los años cambiéde rumbo , aunque no del todo : creo que la literatura es en cierta medida un sacerdocio. Quería ser misionero en el Africa, como el padre Demian , y morir entregado a los demás. Siempre me encantaron los libros , como obajetos . En un colegio salesiano aprendí lo que es la soledad de la lectura . ( “De Libreros”, 1997)
Mi relación con la literatura siempre fue muy distante, lo sigue siendo . No suelo reunirme con escritores, no suelo ir a congresos, vernissages ni presentaciones de libros. Nunca me sentí escritor, siempre me sentí lector. Y en esta biblioteca que está acá, o en la de arriba o en la que tengo en San Pedro debe haber siete mil libros. Mis propios libros no están. Para mí, la literatura es de los otros. Me he autodefinido escritor, pero esa historia de los escritores que sabían que iban a ser escritores desde muy chicos en mí no se dio. Leí desde muy chico y siempre quise tener una biblioteca. Mi primera biblioteca me la armé yo con una colección que se llamaba "Los pequeños grandes libros", que tenía una página escrita y en la otra yuna ilustración . Y lo que a mí me fascinaba de esos libros era que no eran libros para chicos sino libros para adultos , tenían lomo , uno los podía poner en los estantes y parecía una biblioteca en serio . Pero nunca pensé en seguir letras o en escribir libros. Empecé a escribir textos sobre literatura de casualidad porque un profesor de la secundaria casi me desafió a escribir . Cuando le llevé algo me dijo que estaba influenciado por Arlt , y yo no había leído a Arlt :ahí lo conocí. Escribía versos secretamente. Si un escritor no ha escrito antes poemas , no puede ser un escritor , aunque no los publique. Yo de tanto en tanto , todavía los escribo. Y al mismo tiempo casi no concibo a un ser humano que no escriba versos, me parece como el lenguaje natural a una determinada edad.
Para mí la novela no la escribe el escritor ni hay un narrador. Está escrita por palabras, una voz que escribe y otras voces que se interponen y dialogan . Mis novelas casi se podrían escribir en primera persona en un vasto monólogo , es mi manera de razonar. En cambio al cuento , hay que saber adónde va, y necesariamente se lo sabe cuando uno se sienta a escribirlo. Uno sabe cómo termina , y a veces hasta las palabras con que termina , cosa que no ocurre en la novela. El final es al mismo tiempo el cuento completo. Puedo explicar cómo se me ocurre un cuento. Una vez en un hotel tuve que pedir una guía de teléfonos para buscar un número, pero no vi el número , en ese momento concebí el final de un cuento que es todo un cuento . Un señor que va a un lugar y que de pronto al irse recuerda a una mujer que fue muy importante y que por alguna razón la busca en la guía y cuando ve su nombre ve un número que no puede distinguir , y se da cuenta en ese mismo instante que el tiempo ha pasado , que ya esa relación es absolutamente inútil . Todo eso en un núcleo que es el final del cuento. El comienzo no aparece con la misma facilidad . El comienzo me cuesta, siempre está determinado por el final. "Vivir es fácil, un pez está saltando" que está en "Las panteras y el templo" está estructurado por una frase que escuché en Córdoba: " Un cuento es un hombre solo encerrado en una habitación tocando el clarinete y que de pronto se tira por la ventana". Y yo pensé : "Qué cuento". Estaba tan estructurado en sí mismo que era imposible escribirlo de otro modo. Estuve como diez años antes de decirme a escribir la primera palabra, hasta haberlo resuelto entero en mi cabeza. Y en general , cuando me siento a escribir un cuento no modifico nada. Cuando escribí "El hermano mayor" que está en "Las maquinarias del templo" , lo había contado infinitas veces antes de haberlo escrito. Para mí, escribir un cuento hoy no implica que se me ocurrió ayer sino hace mucho tiempo . El último cuento que escribí hace un mes estuvo dando vueltas desde hace diez años y no tenía ganas de escribirlo . El acto de escribirlo es doloroso ; prefiero tenerlos en esa zona donde de algún modo se escriben solos . He descubierto por ejemplo que los cajones escriben . Uno mete un texto en un cajón , y después puede descubrir que es un mamarracho o que mejoró notablemente. Por eso me da tanto trabajo escribir novelas , es una angustia terrible, no se sabe realmente adónde uno va.Yo terminé de escribir "Crónica de un iniciado" porque sentía que me estaba impidiendo escribir otras cosas. Yo vivía con esos personajes , podía meterme en cualquier capítulo de la novela sin el menor esfuerzo y sabía qué pasaba a las dos y cuarto de ese día , me podía situar en el momento en que iba caminando por la calle sin tener el texto delante , los personajes tenían una gran realidad para mí. Cuando se publicó el libro, los personajes se transformaron en personajes de otros . El libro se separó rotundamente de mí para siempre. Que quería era tener un manuscrito más o menos legible. La que se encargó con gran predisposición y utilizando su tiempo personal fue Sylvia que un día decidió pasarlo todo en limpio porque era imposible de leer . Las hojas se caían a pedazos, mientras más sucios están los papeles en que escribo, mejor. No me interesaba terminarlo, y cuando lo terminé, sentí que no podía escribir más . Estaba con una especie de sabatismo, el de la obra , ya había escrito la obra importante. Cosa que siempre me pareció un disparate , uno escribe lo que puede." ("Página 12", 31/7/94)
La literatura, por lo poco que sé de ella , nace quizás de una fuerte tendencia a la incomunicación . Un escritor de ficciones es alguien que en la vida cotidiana raramente puede comunicar lo q ue siente, sis miedod, sus admiraciones, sus pasiones, su amor. Es algo así como mirada de sorpresa ante lo real de la que hablaban los griegos : la que al filósofo le permite reflexionar y al escritor, escribir. El único lugar donde un hombre que escribe se comunica es en sus libros, y son sus personajes queines hablan por él. Los escritores, en general, son grandes tímidos. Tal vez porque saben que los sentimientos más profundos solo pueden manifestarse con palabras triviales. De qué modo decir te quiero, o estoy desesperado, o tengo miedo, o la belleza me conmueve. No hay más palabras que esas, pero uno no puede andar pronunciándolas en voz alta.
En el fondo, la literatura es una conjura contra la infelicidad y la desdicha.
Llega un momento, hacia los veinte años, en que se debe dejar de escribir o decidirse a entablar una lucha secreta con la vida y al literatura .( “Ser escritor”, Perfil Libros, 1998)
Pual Valery decía que en realidad el acto de corregir un texto, no es m eramente literario o retórico, es una especie de reforma espirirual de uno mismo , y que uno deja que finalmente ese texto se publique, casi por cansancio. A medida que sos más grande, más frecuentemente te pasa de no alcanzar las metas propuestas.Siempre están más allá. Es la famosa frase Sartre : “ El hombre es una pasión inútil” y toda su teoría del fracaso , en tendido que siempre somos, de alguna manera, incumplidos.Lo que me parece bien , por otra parte, porque si lograras cumplir todo lo que te proponés sería terrible porque quiere decir que te propusiste metas cortas. Yo, a mi autoestima, la pongo en un lugar extraño.No tiene nada que ver con el autoconvencimiento de que lo que hace uno es muy bueno. Nietzche decía que no hay escritor que no se avergüence de escribir.Y por eso la autoestima tiene algo de irresponsabilidad: si lo pensás en serio, no podés escribir más. ¿ Cómo vas a escribir teatro si ya escribieron los griegos o Shakespeare? Si no tenés ese grado de locura “este es lo que yo tengo para decir y si yo no lo digo no lo va a decir nadie”, es imposible trabajar. Y esto es válido para cualquier disciplina. ( “Viva”, 11/3/01)
Cuando escribo cuentos soy feliz escribiendo. La novela me produce una gran desazón. Ese no saber bien hacia dónde va uno.Escribir ficciones es ante todo un acto poético.Aristóteles decía, y Marechal lo repetía con frecuencia, que todos los géneros de la literatura son en realidad géneros de la poesía. Y examinando la obra de los grandes escritores que no escriben en verso Yo diría que el poeta lo es por su manera de situarse ante el mundo. El poeta ve el ojo que no está. Picasso pintaba los dos ojos aun cuando la figura estuviera de perfil. Ese ojo no está en la cara que se ve, pero existe. Un poeta, y un escritor en serio, es el que ve todos los ojos. Aquellos que, aunque no se ven, están. En la realidad o en los sueños.
Al modelo ideal no se llega nunca.Yo nunca siento que lo hecho está terminado. Y no creo que la corrección pertenezca a la retórica. A lo que trivialmente llamamos literatura. Paul Valéry tocó este tema de la corrección. El decía que se trataba de algo que uno hacía en uno mismo, llevado por la pasión de acercarse a un modelo ideal al que nunca se llegará. Esto pertenece menos a la literatura que a una zona metafísico-poética. "Es un acto ético, más que estético", decía Valéry. En definitiva se trata de aproximar ese original todavía indeciso, que está entre el ser y el no ser, al modelo ideal que uno tiene en la cabeza mucho antes de sentarse a escribir.El trabajo se termina sólo por cansancio, hay un momento en que no se puede más.
Creo que eso que llamamos felicidad no existe. Hay momentos parciales, que son esos que a veces tratamos de rescatar con la literatura Soy hijo de un matrimonio separado. Mi madre se fue de casa, yo era un niño y durante muchos años vi eso como un abandono y también como una traición. Y tal vez, como dice Daniel Moyano de sí mismo, quiero saber, quiero entender. No sé. Pero es verdad que la traición es algo que recorre casi toda mi literatura.( literatura.org, 2004)


Cela, Camilo José España
Desde su primer novela, este gallego nacido en La Coruña en 1916, que en algún momento de su vida probó el oficio de actor y de torero, buscó en su escritura, según confiesa,"narrar la vida paso a paso, sion reticencias ni extrañas tragedias, sin caridad , exactamente como la vida discurre., ya que la literatura es el gran fiscal de su época".No tardaron en ponerle nombre a los uyo, y lo llamaron "tremendismo". Sus detractores argumentaban que la vida no era tan tremenda, sino que también podía ser alegría . Pero para Cela , "dosificar la ternura y no cegarse ni disimular antes la barbarie es la más noble función del escritor del notarial y solemne cronista del tiempo que nos ha tocado vivir. Lo contrario es inmortal, riugurosamente inmoral. No se puede ni se debe ser cómplice o encubridor del pecado" ("Página 12", 2/10/94)


un escritor es escribir!”
Cercas,Javier España
"Escribir es fabricarse una identidad. Dicho de otra manera: el narrador de mi novela sostiene que se trata de un relato real. Pero el relato real es imposible porque existe un punto de vista, porque al contar siempre existe un selección. El relato real es imposible proque en la medida en que uno escribe está haciendo ficción. Siempre."
"La tarea de la literatura no es crear belleza, sino decir la verdad".


Cerón Julio España
Plenitud lo mismo puede ser deshacerte en el sueño cuando estás empeñado en la acción que volcarte a hacer cosas si eres de tuyo soñador.( Diario “ABC", Madrid, Agosto '88)
La locura es porque somos un tejido de contradicciones . Quitas una contradicción, se deshilacha. Luego, para no caer en la locura- si es que te parece acaso indispensable- todo menos mutilarte: conserva escrupulosamente todas y cada una de tus contradicciones. Y anótalas.


Cervantes Saavedra, Miguel de España
Como autor ambicioso y moderno , quería escribir el "best seller" de su tiempo . "Si escribo para los sabios y discretos ,la mayor parte del pueblo , que no entra en éste número , quédase ayuno de mí. Si para el vulgo y no más, lo muy ordinario y común no puede ser de gusto ni provecho." Miguel de Cervantes no escribe para sí. Quiere el gran público. ¿Leía el vulgo? No, leían los elegidos .Su preocupación era : ¿Qué irá a suceder más adelante con los libros que él escriba? Y hace decir al bachiller Sansón Carrasco : "¿Quién guisará para todos? " Sí, ¿quién sería capaz de entretener a todos , de encantar? . "Guisar para todos" y alcanzar el techo de la gloria. Ese era su cometido. (“Cervantes”, por María Teresa León , "Los hombres de la historia Nº51")

Chateaubriand, François René Francia
El escritor original no es aquel que no imita a nadie, sino aquel a quien nadie puede imitar.




Cheever, John Estados Unidos
Releer viejos diarios ayuda pero hay n dejo de narcisismo allí. En el fondo de la mente aletea la posibilidad de que alguien los lea durante mi ausencia o después de mi muerte y se emocione por mi honestidad , mi pureza, mi valor, etc, y piense “ Qué gran hombre era”.
(“ Diarios”)
Los buenos escritores a menudo son excelentes en cientos de otras cosas , pero escribir promete una º ºcºz cmás amplia latitud para el ego. ("Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994)

Chejov, Antón Rusia
Durante sus últimos 8 años, Chejov no conoció ningún tipo de seguridad. Sentía que sus cuentos no eran ni la mitad de lo que podían ser. No hace falta demasiada imaginación para verlo en su lecho de muerte pensando “Nunca tuve una verdadera oportunidad. Algo ha salido completamente mal”.( Katherine Mansfield, “ Textos Privados” , Editorial Pefil, 2000)
La meta de la ficción es alcanzar la verdad absoluta.

Childress, Alice Inglaterra – Estados Unidos
Sigo escribiendo porque escribir es un trabajo de amor y un acto desafiante , como encender una vela en medio del huracán. Como dice la Biblia, en el principio fue la Palabra , y la Palabra era Dios ("Black Women Writers," Mari Evans, 1984.)
Churchill ,Winston ( Inglaterra)
Escribir un libro es una aventura ; comienza como diversión , luego es una amante , luego un amo y finalmente un tirano. ( "Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994)


Christie, Ágata Inglaterra
Agatha aprendió sin ayuda ni instrucción el oficio de escribirnovelas policíacas. La extensión que le da a estas novelas es la dimensión dentro de la cual actuaban con comodidad; sabía exactamente cuando concluir un párrafo o terminar un capítulo, poseía una genial inventiva para hallar títulos adecuados e idear tramas y se mostraba extremadamente escrupulosa en la verificación de detalles médicos, jurídicos y topográficos. De jovencita abandonó la carerra de pianista y de cantante de ópera porque estaba convencida de carecer de talento necesario para ambas profesiones, pero una vez que descubrió cual era su verdadero oficio, jamás se apartó de él. Agatha era también una persona sencilla y sensata, una mujer corriente y a las personas corrientes los temas que le interesan son el bien y el mal, la inocencia y la culpa. “Comparto la opinión de Dorothy L. Sayers”, le decía a un conocido en una carta, “de que la novela políaca es la heredera directa de las representaciones teatrales medioevales llamadas moralidades. Es el triunfo del bien sobre el mar, la salvación del inocente de las garras del agresor, lo que la dota de intereñés y de emoción. Porque a pesar de las fascinación que ejercían sobre ella las conspiraciones internacionales, Agatha sabía muy bien que la mayoría de los veces el criomen es de caracater domésticos y que no constituye más que la manisfetsación de pasiones que bullen bajo la aparente serenidad de vidas ordinarias. En la tapa de uno de sus cuardernos anotó, a modo de talismán una cita de John Lockwood Kipling tomada del Rabino Hillel: “Nada peor en el mundo que tu mismo; y nada mejor”. Al pie de ella añádía una nota suya : “ En esencia el Rabino Hillel viene a decir que lo peor que hombres y mujeres encuentran en el mundo son simplemente hombres y mujeres con sus propios caprichos e imaginaciones”.
(“Agatha Christie”, de Janet Morgan , Ultramar Editores, Barcelona, 1985)
Siempre escribi sola, porque cuando se hace dos manos ambos piensan que se llevan todo el dolor y ninguna de las ganancias .


Cioran, Emile Francia
Un libro es un suicidio aplazado.
No todo el mundo tiene la suerte de morir joven. Escribir, por poco que sea, me ayudó a pasar de un año a otro, pues cuando uno expresa sus opiniones, estas se debilitan y en parte quedan superadas. Estoy seguro de que si no hubierra emborronado papel me habría matado hace mucho. Escribir es un alivio extraordinario. ( "Página 12" , 21/6/95)


Clifford Barney, Natalie Estados Unidos
Escribo porque las novelas duran más que la vida ( "Adam," no. 299, "On Writing and Writers," 1962)

Clézio, Le
Empecé a escribir porque el mundo de la acción me parecía reservado a los demás.

Cocteau, Jean Francia
Escribir es un acto de amor. Si no lo es, sólo es escritura. Consiste en obedecer al mecanismo de las plantas y los árboles y en proyectar esperma a gran distancia en derredor nuestro. El lujo está en lo que se pierde. Esto fecunda; aquello cae a un lado.

Coelho, Paulo Brasil
Escribir es un proceso muy íntimo, muy misterioso. Es como hacer el amor. No se puede hacer el amor ni escribir delante de millones de personas. Frente al ordenador ,sólo me pregunto a mí mismo . Todo libro es una manera de autodescubrirse y cada uno de ellos continúa una pregunta que me ronda. El éxito para mí tuvo una ventaja extra : la riqueza del contenido humano, el no estar solo en Bulgaria o Japón porque encuentro en todos lados lectores . (Revista “Viva”, 28/3/ 98)
Escribí El Alquimista para describir mi propio viaje metafórico por esta vida. A medida que uno comparte su experiencia con los lectores, éstos se identifican, y me alegro mucho de no estar solo en este viaje, pero creo que nada puede sustituir la experiencia. Un libro es un compañero, pero no es la vida misma.
El Camino de Santiago fue un rito de pasaje, en el sentido de que antes de hacerlo quería ser escritor, pero creía que no era posible, siempre lo postergaba. Después de hacer el Camino comprendí que todo lo que tenemos es el poder de nuestras decisiones.
En ese momento decidí pagar el precio de mi sueño, que era ser escritor. Escribí mi primer libro cuando tenía 39 años, suponía un cambio total de vida, pero decidí pagar el precio,decidí que a partir de ese momento iba a vivir el sueño. El Camino me enseñó a ser sencillo, a no viajar con muchas cosas -en sentido metafórico- y a saber que tienes que tener una meta, pero caminar a tu propio ritmo. Si intentas seguir a los peregrinos estás perdido. Eso pasa también en la vida. Haz las cosas a tu manera y no al ritmo que te imponen los otros o la sociedad. Si me hubiera guiado por lo que debía o no debía hacer no hubiera hecho nada. Lo que intento compartir en mis libros es que todo es una complicidad. Cuando el lector los lee sabe que hay una persona que vivió algunas experiencias con las que el lector se identifica y no se siente solo, entonces se atreve a tomar una decisión.
Así me sucedió a mí con los autores que yo admiraba, pensaba: "este escritor piensa como yo" o "me identifico con esta circunstancia". No tengo nada que enseñar, sí que compartir.
Soy consciente de que el libro funciona como catalizador y provoca una reacción, pero las personas cambian su vida, no el libro. No me da ningún miedo, porque es la persona, con su poder de decisión, con su voluntad, con su valor, la que cambia su vida y es responsable del cambio. El libro es solamente un catalizador. De la misma manera, muchos autores cambiaron mi vida y yo no puedo hacerles responsables.
Si uno está viviendo su leyenda personal, el viaje es lo que cuenta, vivir la experiencia, la alegría del viaje metafórico que describe El Alquimista. Las palabras ‘si’, ‘si acaso’ deberíamos borrarlas de nuestro diccionario. No podemos vivir siempre en la posibilidad de la otra posibilidad.
Cuando hacemos una elección hay que olvidar el resto, tenemos que olvidarnos de lo que hubiera pasado si hubiéramos elegido el otro camino. Un guerrero de la luz elige y no pregunta ¿si?. En el cruce decide: "Voy por aquí" y olvida el otro camino.
La filosofía de vida que planteo en mis libros se puede sintetizar en una palabra: valor, coraje, valentía. Tengo todos los defectos del mundo, pero no soy cobarde. Tomo una decisión, pago el precio, a veces me equivoco, pero no soy una persona cobarde.
Mi leyenda personal era ser escritor. Cada libro es un desafío, y en eso estoy. Más que haberla cumplido, la estoy viviendo. Una leyenda personal se vive, no se llega a un punto y se acabó. Hasta el momento no me he dejado paralizar por las victorias ni por las derrotas. Estoy de acuerdo con que nadie llega y hay que ser feliz en la escalera. Aunque lleguemos a un punto final que es la muerte. Pero con lo otro no estoy de acuerdo. Hagamos con la vida posible lo imposible. Creo que las posibilidades están más allá del que imaginamos que es nuestro límite. No sé si decir que mis libros son best-seller es una crítica o una constatación. Cuando los escribo no pienso que voy a escribir un best-seller. Nadie puede tener esa consciencia. No veo ninguna crítica en decir que los libros vendan. Claro, venden, y estoy contento de poder compartir mi alma con mucha gente. Y no creo que los críticos que califican mi literatura de sectaria hayan leído mis libros, porque no lo son. (www.terra.es- 8/2/2001)


Cohen, Marcelo Argentina
Tuve ganas de escribir y deseos de imitar las historietas que leía de chico. Hay quienes dicen tam bién que el narcisismo es muy importante , es encontrarte con vos mismo y decir voy a hacer algo tan bonito como esto que estoy leyendo. Y cuando uno empieza a hacerlo se da cuenta de que es de lo mas lindo . Hasta que uno se da cuenta d que estas leyendo para imitar, emular, desplazar, apropiarse de los otros escritores a los que uno lee . Y el momento definitivo es cuando uno decide que no quiere ser esos otros escritores, que quiere ser uno mismo. Pero el origen de escritor, en mi caso, se remonta a la lectura de “Azabache”, de la colección Robin Hood. ( Revista Lea, Nº16)
Creo que, para hacer aparecer la pasión de escribir, es conveniente dejar de pensar a lo largo de algunas páginas. Muchas de las historias que se me ocurren tratan de eso. Pero no pienso "voy a escribir sobre un tipo que tiene un rapto trascendental". Busco algo que le pegue un sopapo y le haga darse cuenta de lo que quisiera darme cuenta también yo.Por supuesto. El amor, cuando uno le hace caso, es una de las cosas que te hacen reaccionar. Cuando uno es tocado no puede renunciar a eso que le tocó porque ya está constituido por esa experiencia. Si uno renuncia o pierde, la composición -en el sentido material- pierde también. Porque cuando lo pierde, ya es otro. No hay que pasar de una frase a la otra sin alcanzar antes la plenitud.( Entrevista de Monica Sifrim, “Clarín”, Domingo 08 de noviembre de 1998 ) Hay que encontrar la manera propia de decir, y en cada hombre debe ser distinta. Primero porque lo que percibe cada hombre es distinto y además, porque adhiero a algunas ideas de Wallace Stevens, en el sentido de que la única manera de renovar y refrescar el mundo es mediante la imaginación, que es lo que agrega algo a lo que ya estaba. Ese acto no sólo es un acto de creación sino de conocimiento. Nietzsche hablaba también del sentido del humor y de las propiedades bienhechoras de la mentira. Con lo cual, volvamos a lo que comentábamos antes: el poeta como mentidor, según Pessoa. Es decir, uno no puede creer que es el transmisor de una verdad; lo que uno puede hacer es escribir de la manera más peculiarmente ligada a su visión como para que el lenguaje calcificado se resquebraje y aparezca otra cosa. Lo curioso es que la misma práctica de un lenguaje personal crea ideas, por el hecho de que el lenguaje es una materia viva.
Creo que una de las funciones del relato es la de dar cierto consuelo, una especie de orientación. Por eso mismo uno no puede dejar todo librado al puro lenguaje en una novela porque, si lo que quiere es narrar, crea una expectativa de consumación. También creo que hay que trabajar contra esas expectativas y contra cierto elogio de las artimañas. A mí, por lo pronto, no me interesa ser un seductor profesional. El problema consiste en narrar, en no desdeñar la fábula ni la intriga sin caer en el repertorio de trucos meramente habilidosos y, al mismo tiempo, como decías hace un rato, haciendo que la seguridad acerca de lo que se cuenta tienda a disolverse. Ahora creo que uno puede trabajar mejor en la disolución de esa seguridad en la medida en que la planificación del relato es más severa y más puntillosa. Bill Evans , el músico , decía que la libertad más plena es la que se ejerce sobre una estructura. Estoy totalmente de acuerdo con eso. Un escritor no es necesariamente un psicótico, un loquito al que las cosas le salen por azar, ¿no? (“Brecha”, Montevideo, 5 de diciembre de 1996. por María Esther Gilio)



Conan Doyle , Sir Arthur Inglaterra
En los cuentos , creo que mientras produzcas el efecto dramático, la exactitud de los detalles importan poco. Nunca trabajé por dinero . Cuando el trabajo está terminado, el dinero es muy bienvenido y es el autor quien debería tenerlo. Pero nunca acepté un contrato porque era bien pagado, y en realidad casi nunca firmé contratos , esperando tener una idea que me estimule y sin dejar que mi agente o editor sepan nada hasta no estar bien avanzado en el trabajo. Estoy seguro de que este es el procedimiento más feliz para un autor." Escribir es la actividad que más satisfacción me ha dado , aunque sea la menos productiva desde el punto de vista financiero.""What I think"

Conrad, Joseph (Joseph Korzeniowski) Polonia-Estados Unidos
Cada novelista debe empezar creando para sí mismo un mundo, grande o pequeño , en el cual él pueda honestamente creer.
Todo arte debe dirigirse en primer término a los sentidos , y una concepción artística que se expresa con ayuda de la palabra escrita debe dirigirse a los sentidos, si su intención profunda es alcanzar el manantial mismo de las emociones.
Un esfuerzo sincero para llevar a cabo esta obra creadora, para caminar por esta vía todo lo lejos que sus fuerzas le permitan, sin dejarse abatir por las vacilaciones, el cansancio o los reproches, es la única justificación verdadera del que trabaja en una obra de imaginación. Y a aquellos que , en la plenitud de una sabiduría que busca un provecho inmediato exigen que se los consuelo, divierta a dé ejemplo, cuando no que se los mejore, asuste, anime, violente o deleite sin demora, deberá, si es de conciencia clara, responder lo siguiente: " El fin que me esfuerzo por alcanzar, sin otra ayuda que la palabra escrita, es hacernos comprender, hacernos sentir, y ante todo haceros ver. Esto y sólo esto; simplemente. Si lo consigo, aquí encontraréis , con arreglo a vuestros merecimientos, ánimo , consuelo, terror, deleite, todo lo que puede complaceros , y acaso también ese atisbo de verdad que olvidasteis reclamar.
Hace mucho tiempo se dijo que los libros tienen su hado. Lo tienen, y es muy parecido al destino de los hombres. Comparten con nosotros la gran incertidumbre de la ignominia y la gloria, de la severa injusticia y la insensata persecución , de la incomprensión y la calumnia, y la vergüenza del éxito inmerecido . De todas las cosas inanimadas , de todas las creaciones humanas , la más cercana a nosotros son los libros, porque contienen nuestro pensamiento, nuestras ambiciones, nuestra indignación, nuestras ilusiones , nuestra fidelidad a la verdad y nuestra persistente inclinación al error. Pero la mayoría de ellos se parece a nosotros en su manera precaria de asirse a la vida. Los mejores libros los que encuentran sustento en la memoria y simpatía de los hombres , han vivido al borde de la destrucción, porque la memoria humana es escasa , y la simpatía es, debemos admitirlo, una emoción sin principios y fluctuante en extremo. Entre las fórmulas de arte no es posible hallar ningún secreto que confiera vida eterna a nuestros libros , al igual que no puede encontrarse u equivalente para nuestros cuerpos en la prescripción de una combinación de drogas. Esto no se debe a que algunos libros no merezcan una vida duradera, sino que las fórmulas del arte dependen de cosas variables, inestables e indignas de confianza; de las simpatías humanas , de los prejuicios, los gustos y las antipatías, del sentido de la virtud y el sentido de la propiedad , de creencias y teorías que, aunque indestructibles en sí mismas , cambian siempre de forma, a menudo en el fugaz lapso de una generación .Entre todos los libros , las novelas - que las Musas amarían - reclaman seriamente nuestra compasión. El arte del novelista es simple.Y al mismo tiempo es la más elusiva de todas las artes creativas , la más proclive a ser obscurecida por los escrúpulos de sus servidores y devotos, la única preeeminentemente destinada a traer problemas al corazón y la mente del artista . Después de todo, la creación de un mundo no es una empresa pequeña, excepto tal vez para los divinamente dotados. En verdad , cada novelista debe comenzar por crear un mundo para él mismo, grande o pequeño en el que pueda creer honestamente. Este mundo no puede hacerse de otro modo que a su propia imagen : está destinado a poseer un aire de individualidad y de misterio, y al mismo tiempo parecer algo ya familiar a la experiencia , los pensamientos y las sensaciones de sus lectores En el corazón de la ficción es posible hallar alguna clase de verdad . La búsqueda de la felicidad por medios lícitos o ilícitos , a través de la resignación o la rebeldía, mediante la manipulación inteligente de las convenciones o por aferrarme con solemnidad de las faldas de la última teoría científica , es el único tema que puede ser legítimamente desarrollado por el novelista , que no es sino el cronista de las aventuras de la humanidad entre los peligros del reino de la Tierra. Y el reino de esta misma Tierra , el suelo donde se yerguen sus individualidades , sobre el que vacilan y mueren , debe entrar en este plan de registro fiel. Como bien observó un distinguido y exitoso novelista francés: "C’est un art trop difficile". El novelista tiene una ventaja sobre los que trabajan en otros campos del pensamiento: su privilegio de libertad - de libertad de expresión y libertad de confesar sus más íntimas creencias- que debería bastar para consolarlo de la ardua esclavitud de la pluma."( Prólogo a "El Negro del Narciso"- "Libros" "Cómo se escribe una Novela", de Leopoldo Brizuela y Edgardo Russo. El Ateneo, 1993. )
A ningún artista podrá reprochársela que se encoja ante un riesgo que solamente los imbéciles corren a afrontar y que solamente los genios abordan con impunidad. En un empeño que principalmente estriba en despojar la propia alma más o menos de toda vestimenta a ojos del mundo entero, un cierto respeto por la decencia, aun cuando implique el costo del éxito, no es más que el respeto por la propia dignidad, inseparablemente unida a la dignidad de la propia obra.


Collins, Judy Holanda
No se escribe bien hasta que uno no expone sus sentimientos crudamente Los textos profundos no vienen de la superficie. ("Empire:ZINE," entrevistada porT. Fennel Crenshaw en www.spydersempire.com.)
Cook, Robin Estados Unidos
Empecé a escribir libros de ficción porque pensaba que la literatura de entretenimiento era un excelente recurso para que el público se interesara en temas médicos.He tratado de poner en relación la medicina y la sociedad de un modo amneoi para que el público pudiera participar de los asuntos que se debaten en el terreno de la salud.Me especialicé en cirugía general y oftalmológica, pero pronto concebí la idea de convertirme en escritor. No tenía una cultura literaria muy vasta . Había disfrutado la lectura de Dickens, de Hemingway , de Steinbeck. Se puso a escribir su primera novela , El año de residencia", que se publicó sin gran éxito . Entonces resolvió que me tomaría todo el tiempo necesario para estudiar la técnica de los best- sellers. Durante tres años leyó novelas de éxito. Le gustaba mucho Eric Ambler. Al cabo de ese período , escribió su segunda narración, “Coma”, que tuvo una venta colosal. Hasta el punto de que otro autor de best-sellers, Michael Crichton , convertido en director de cine, eligió ese libro para hacer una película que también tuvo mucho éxito. En la historia de la literatura abundan los casos de médicos-escritores.Cook da razones muy atendibles de esa frecuencia: "Cuando se piensa en la educación que reciben los médicos, en todo lo que deben saber para ejercer y, además , en la experiencia de vida que les aporta su profesión , lo extra¤o es que entre ellos no haya más novelistas como Somerset Maugham o Arthur Aonan Doyle. Los médicos son testigos cruciales en la existencia de otras personas.("La Nación", 19/6/94)


Coover, Robert Estados UnidosPorque el arte insufla vida a lo que no tiene vida, muerte a lo que es eterno. Porque en realidad el arte es preferible al maravilloso terror de la vida. Porque como el tiempo no pasa (nada pasa, como dijo Beckett), “esto” hace pasar el tiempo. Porque la muerte, nuestra dueña triste, de una forma u otra, es alegre en los epitafios. Porque los epitafios, bien sentidos, dan a la muerte, nuestra insaciable dueña, ardores de estómago. Porque la ficción imita la belleza de la vida, inventando así la belleza que le falta a la vida. Porque la ficción es la mejor posición, a veces exótica y familiar, para dar por culo al mundo. Porque la ficción, esa paradoja con habilidad, lo celebra. Porque la ficción, maternal por amor, ama al amor como una madre podría amar a un hijo ingrato. Porque la ficción habla, desesperadamente, extraordinariamente, como habla el mundo. Porque Dios, creado a imagen del narrador de cuentos, sólo puede ser destruido por quien lo ha hecho. Porque, en su perversidad, el arte pone armonía en la falta de armonía. Porque, por su lado profano, la ficción santifica la vida. Porque, en su terrible aislamiento, la escritura es un sendero hacia la fraternidad. Porque al principio fue el gesto, y lo mismo será al final: pero son las palabras lo que tenemos entre medias. Porque de todas las artes, sólo la ficción puede deshacer los mitos que deshumanizan a los hombres. Porque el lápiz, aunque sea corto, proyecta una sombra inmensa (sobre, hay que decirlo, ninguna superficie). Porque el mundo se vuelve a inventar cada día, y así es como uno se deja atrapar. Porque no hay nada nuevo bajo el sol, excepto su expresión. Porque la verdad se oculta en las ficciones y por lo tanto hay que ir a buscarla. Porque escribir, en la inmensidad inimaginable de todos los espacios, es todavía la mayor de las aventuras. Y porque, desgraciadamente, ¿hay alguna otra cosa?


Copland , Aarón Estados Undios
La necesidad de crear siempre nace de la auto -expresión , la necesidad básica de hacer evidentes los más profundos sentimientos que uno tiene acerca de la vida . Pero , ¿por qué este es un trabajo que nunca se termina? ¿Por qué el impulso creativo nunca está satisfecho , y uno siempre tiene que empezar desde el principio otra vez? La razón de la compulsión hacia la creatividad renovada , me parece , es que cada trabajo agregado trae consigo un elemento de autodescubrimiento. Debo crear para conocerme, y como el autoconocimiento es una búsqueda interminable, cada nuevo trabajo es una respuesta parcial a la pregunta: "¿Quién soy yo?" y nos trae la necesidad de continuar buscando nuevas respuestas parciales. Por esto , cada trabajo de un artista es enormemente importante , al menos para él . Cada trabajo nuevo es una única formulación de la experiencia ; una experiencia que estaría completamente perdida si no fuera capturada y plasmada por el artista. Ningún otro artista hará jamás esa formulación particular exactamente de la misma manera. Y así como el creador individual se descubre a sí mismo a través de su creación ,de igual modo el mundo en general se descubre a sí mismo través de sus artistas , descubre la naturaleza de su Ser a través de las creaciones de sus artistas. Jacques Maritain expresó su idea de lo necesaria y única que es la obra de arte , en estos términos: es la condición del artista el dominar oscuramente su propio ser con el conocimiento que no vendrá a cualquier cosa , salvo siendo creativo , y que no será conceptualizado, salvo en el trabajo hecho con sus propias manos." Por esto el artista se encuentra en una situación precaria, porque , en primer lugar , la involuntaria naturaleza de la creación hace que el momento de engendrar una obra de arte sea incierto , y luego , una vez concebido , viene el temor de que el concepto no llegue a fructificar. Esto de un aspecto dramático a la situación del compositor. Por un lado , la necesidad de autoexpresarse está siempre presente , pero por otra parte , él no puede , por un acto de voluntad , producir la obra de arte. Debe ser enteramente espontánea o inducida, gradualmente percibida, de modo que cada día pueda traer el fracaso o el triunfo. Por esto , no puede sorprendernos que los artistas creativos tengan una reputación de tener personalidades inestable. El hacer algo que sale de la nada es el don de la mente creativa. El cantante que es una persona agradable y tiene una voz excelente, puede no tener una comprensión interior del sentido trágico de la vida, y por lo tanto nunca comunicará ese sentimiento con éxito. ("7Arts", Permabooks, Doubleday, 1953)




Cortázar , Julio Argentina
Mi padre se fue un día y nunca más volvió.Mi madre tuvo que empezar a mantenernos con mucho esfuerzo a mi hermana y a mí. Yo empecé a leer con devoción. Mi madre me llevó al médico , preocupada porque lo único que hacía era leer . A los nueve años escribí mi primer novela , una cosa muy dramática y romática. Yo en esa época me enamoraba de mis compañeritas de clase con locura , hasta la muerte. Mi madre me tenía que sacar al sol agarrándome del cuello, porque si no, yo no salí nunca , y seguía leyendo y leyendo. Creo que hacía bien, porque hay que tener un equilibrio. "Quiero que quede claro que a los escritores del "boom" latinoamericano no nos descubrió ningún editor. Todos éramos pobres, escribíamos desde países que no eran el nuestro de origen, y con esfuerzo hacíamos ediciones de autor que se vendían muy bien. Los editores no son tontos, quieren ganar dinero, y vieron con nosotros esa posibilidad .Entonces nos llamaron para editarnos ellos.Pero todo lo hicimos nosotros, los escritores. ( Julio Cortázar en "Cortázar" , film de Tristán Bauer)

La importancia del lector, en relación con el autor me parece cada vez más grande Se habla mucho de los autores y se habla poco de los lectores.Yo creo que hya que invertir un poco los términos , que el autor se las arregle por su cuenta. Ser autor es una fatalidad. Yo no puedo jactarme de ser un escritor. Lo fui porque se me dió la gana, porque - volvemos a la actividad lódica- yo he jugado a ser escritor. Pero ser lector es diferente. Llegar a ser lector exige que una sociedad que de los medios, que dé las posibilidades , que dé la educación, que de las posibilidades económicas para que alguien llegue a ser lector y salga del analfabetismo. Y entonces, digamos, desde mi lucha comprometida, desde mi lucha ideológica, a mí me importan un bledo los autores. Que cada uno se las arregle como pueda , yo el primero.Lo que me interesa son los lectores y la batalla hay que librarla por ellos.Por más temas o géneros que abarque un autor , la característica de un escritor auténtico es que se pasa la vida escribiendo el mismo libro , y no sólo su propio mismo libro, sino ese libro que se repite de un escritor a otro , de un idioma a otro , desde el principio de los tiempos. Este tema, este punto de vista , me hace pensar basytante en algunas ideas de Jorge Luis Borges. Algunas cosas que él ha dicho y que ha escrito van por ese lado. La noción de que , en fin , de alguna manera , todo se vuelve a decir, todo es recurrencia, una actividad cíclica. Sin embargo, el mismo Borges tiene un texto- me estoy acordando ahora - un texto admirable que se llama Pierre Menard, autor del Quijote, para lo cual se limita a copiarlo tal cual , y lo publica con el nombre de Pierre Menard. Y tiene razón , según Borges. Y si se piensa un momento, es exacto, porque ese texto del Quijote escrito por Pierre Mernard no es el mismo texto escrito por Cervantes.Porque cada palabra, en este momento cuando Pierre Menard la escribe , está cargada de un sentido, de una connotación totalmente diferente. Por ejemplo, digamos la primera parte: "En un lugar de La Mancha, de cuyo nombre no quiero acordarme..."La palabra acordarme" , o sea el recuerdo, para Cervantes tenía un sentido, pero para nosaotros hora , después de Freud, "acordarse" ya no quiere decir lomismo quie en tiempos de Cervantes. Es un poco para discutir esa noción de que siempre se escribe el mismo libro, porque yo tengo la noción de que sí, de que tal vez siempre se escribe el mismo libro, perop como estamos inmersos en la historia cada lectura de ese libro difiere, y eso es lo que hace que la literatura sea una maravilla. Y te diría , ya que me puse en plan de citar ( hoy me funciona bien la memoria) que hay una fase de André Gide que me da un poco la razón , porque Gide dice: “Todo ha sido ya dicho, pero como nadie escucha , hay que volver a empezar,lo cual significa : sigamos escribiendo el mismo libro". ("Nuevo Sur", 10/3/91)

Yo descubro la historia mientras la estoy escribiendo. Es como la improvisación en jazz. Uno no le pregunta al músico “ ¿ Por qué va a tocar?”. El se reiría con esa pregunta. Tiene un tema, una serie de armonías que debe respetar y entonces toma su trompeta o su saxofón y empieza. No es una cuestión de idea . Interpreta recorriendo toda una serie de pulsaciones internas . A veces sale bien , a vaces no . Lo mismo me ocurre a mí . A veces me reulta embarazazo firmar mis cuentos . las novelas no, porque en las novelas tranbajo mucho , hay en ellas toda una arquitectura. Pero con los cuentos es como si me lodictada algo dentro de mí , pero nop soy yo el responsable. Pero como parece que aún así son míos, tengo que aceptarlos.( “Confesiones de Escritores”, El Ateneo, 1996 )
No sé si me hago entender , pero creo que en el cine una buena parte del genio de un realizador debe concentrarse en la tarea paradójica de hacer un cine nuevo que a la vez no anule la comunicación con el espectador. Todo está, claro, en la idea que uno se haga de ese ser irreal que llamamos "espectador".(Carta a Manuel Antín, "Página 12",9/2/95)
Los cuentos de "Bestiario", varios de los cuentos de ese primer libro de cuentos , fueron , sin que yo lo supiera ( de eso me dí cuenta después) autoterapias de tipo psicoanalítico. Yo escribí esos cuentos sintiendo síntomas neuróticos que me molestaban pero que jamás me hubieran obligado a consultar a un psicoananlista . (Yo no he ido nunca a un psicoanalista en mi vida). Pero me molestaban... En el caso concreto de uno de ellos "Circe", lo escribí en un momento en que estaba excedido por los estudios que estaba haciendo para recibirme de traductor público en seis meses, cuando todo el mundo se recibe en tres años . Y lo hice. Pero a costa , evidentemente, de un desequilibrio psíquico que se traducía en neurosis muy extrañas, como la que dio origen al cuento. Yo vivía con mi madre en esa época . Mi madre cocinaba , siempre me encantó la cocina de mi madre , que merecía toda mi confianza. Y de golpe empecé a notar que al comer , antes de llevarme un bocado a la boca, lo miraba cuidadosamente porque tenía miedo de que se hubiera caído una mosca . Eso me molestaba profundamente porque se repetía de una manera malsana. Pero , ¿cómo salir de eso? Claro, cada vez que iba a comer a un restaurant era peor . Y de golpe un día, me acuerdo muy bien , era de noche , había vuelto del trabajo , me cayó encima ( una frase que va a exasperar a los lectores) la noción de una cosa que sucedía en Buenos Aires, en el barrio de Medrano, de Almagro , de una mujer muy linda y muy joven , pero de la que todo el mundo desconfiaba porque la creían una especie de bruja porque dos de sus novios se habían suicidado. Entonces empecé a escribir el cuento sin saber el final, como de costumbre . Avancé en el cuento y lo terminé . Lo terminé y pasaron cuatro o cinco días y de golpe me descubro a mí mismo comiéndome un puchero en mi casa y cortando una tortilla y comiendo todo, como siempre , sin la menor desconfianza.Creo que es uno de los cuentos más horribles que he escrito. Pero ese cuento fue un exorcismo , porque me libró del temor de encontrar una cucaracha en mi comida.("La Maga Colección" , Noviembre 1994)
El que dicta mis obras es un jodido total irrecuperable, que trabaja cuando él quiere y no acepta compromisos ni siquiera cuando son con Manuel Antín.
Cuando yo escribo a alguien que aprecio, suelo dejarme la lieratura en la antesala, ya qiue una cosa es el sentimiemnto y otra el 'metier'.La máquina de escribir y yo formamos una especie de compuesto indisoluble, y que reducido a utilizar la pluma , me convierto en un hombre desprovisto de toda capacidad de expresión. Y así vivo, en constante nostalgia de lo que dejé atrás. (Símbolo de toda una vida:lamentar lo que pasó lo que no se tiene, lo que está más allí del alcance de las manos)Trabajo siempre de noche , que es cuando uno está solo y desesperado. (“El joven Cortázar" –cartas- Ediciones del Saber, 1993)
Escribir es dibujar mi mandala y a la vez recorrerlo, inventar la purificación purificándose ; tarea de pobre shamán blanco con calzoncillos de nylon. (Morelli , en "Rayuela”) .
Yo me considero como un escritor aficionado porque la escritura y la literatura es solamente uno de los momentos de mi vida . Yo le dedico mucho más tiempo a la música que a la literatura , cosa que un escritor profesional no haría jamás . Además , es sorprendente hasta qué punto la mayoría de los escritores llamados profesionales son ignorantísimos en materia de música, en materia de pintura - las Bellas Artes en general- porque son gente de la palabra . El objeto queda concentrado en la lengua.
Para mi la literatura es un segmento de mi vida , no es en absoluto lo central . Y eso es lo que te debe desconcertar un poco en alguien que ha escrito unos 14 libros . Es porque la literatura es una vocación , pero también una facilidad , porque yo no tengo porqué jactarme de escribir bien , puesto que es una cosa que me fue dada desde muy joven , una especie de eliminación de etapas , y de golpe , entre el año 47 y el año 48 yo estaba escribiendo de la misma manera que puedo escribir hoy. No había ninguna diferencia.("La Maga Colección" , Noviembre de 1994)
Sé automáticamente cuando me pongo a la máquina que tengo una idea general de un cuento que me obsesiona, esa es la "cosquilla", que me obliga a escribirlo; pero también sé, sin poder dar ninguna explicación racional, si ese cuento lo voy a escribir en primera persona o en tercera. Eso lo sé, lo sé sin razones, sé perfectamente que voy a empezar a hablar de mi "yo", o bien voy a empezar a hablar de algún punto o algún tema. Y eso no tiene explicación, eso se da así.
- Por lo que a mí se refiere, la idea que yo me hago del cuento y la forma en que lo realizo es siempre un orden muy cerrado. Por ahí he escrito que para mí un cuento evoca la idea de la esfera, es decir, la esfera, esa forma geométriva perfecta en la que un punto puede separarse de la superficie total, de la misma manera que una novela la veo con un orden muy abierto, donde las posibilidades de bifurcar y entrar en nuevos campos son ilimitadas. La novela es un campo abierto verdaderamente; para mí, un cuento, tal como yo lo concibo y tal como a mí me gusta, tiene límites y, claro, son límites muy exigentes, porque son implacables; bastaría que una frase o una palabra se saliera de ese límite, para que en mi opinión el cuento se viniera abajo. Y he visto muchos cuentos venirse abajo por eso, por destruirlo todo en el último momento, por ejemplo, con una tentativa de explicación de un misterio, cuando el misterio era más que suficiente en el cuento, cada uno podría encontrar allí su propia lectura, su propia interpretación. Hay gente que malogra cuentos, poniéndolos excesivamente explícitos, entonces la esfera se rompe, deja de ser el orden cerrado.
El cuento es un relato en en el que lo que interesa es una cierta tensión, una cierta capacidad de atrapar al lector y llevarlo de una manera que podemos calificar casi de fatal hacia una desembocadura, hacia un final. Aunque parezca broma, un cuento es como andar en bicicleta, mientras se mantiene la velocidad el equilibrio es muy fácil, pero si se empieza a perder velocidad ahí te caes y un cuento que pierde velocidad al final, pues es un golpe para el autor y para el lector.
Me parece a mí que hay dos tipos de cuentos bastante diferenciados. Algunos en donde predomina el elemento fantástico, que usted dabe bien que es una constante en casi todos los cuentos que he escrito. En otros cuentos, aunque también esté presente un factor fantástico, lo que me ha interesado a mí directamente ha sido una referencia directa a problemas que me angustian personalmente, a mí y a tantos más, concretamente a conflictos que afectan al tema de América Latina en general.
Con los años y por el hecho, quizás, de haber escrito ya tantos cuentos, estoy trabajando de una manera más seca, más sintética. Me doy cuenta al escribir que cada vez elimino más elementos, no diré de adorno, pero sí elementos de estilo que al comienzo de mi trabajo se hacían ver, se hacían sentir, y que tal vez le daban más follaje, más avia a los cuentos; algún crítico me ha señalado que estoy escribiendo de una manera muy seca, con lo que quiere decir, demasiado seca; no creo que sea demasiado. Tengo la impresión de que he llegado a un momento en que digo lo que quiero decir y no necesito agregar una sola palabra más. Tengo la impresión también de que los lectores actuales, los lectores que ahora se interesan por la literatura, sobre todo por la latinoamericana, están altamente capacitados para seguir ese estilo, ya no necesitan el floripondio romántico ni el desborde de tipo barroco. Yo creo que el mensaje puede llegar directamente y con toda intensidad, con lo cual no quiero decir que mi manera de escribir sea la única que me parece válida, muy al contrario. Pero desde luego hay una evolución, espero que los críticos no digan que es una involución, pero no me toca a mí saberlo.( Entrevista realizada el 24 de mayo de 1983, por José Julio Perlado www.ucm.es)


Cossa, Roberto Argentina
No me sentía seguro para actuar , no tuve la intuición o la lucidez de ponerme a estudiar. Creo que había cierta timidez de mi parte , pero también cierto prejuicio. Había un descalificación. Todos sabemos que el actor no es un intelectual. Entonces pude derivarme para otro lado : la de un actor que escribe para actores. ( Entrevista en TEA Imagen , Bs. As. 2003)
Hay que elaborar la metáfora. El pasado es más lo que uno se imagina e interpreta que lo que tuvo lugar. Las sensaciones tiene que elaborarlas el autor y el público. Si se reacciona en el momento ambos saben todo. Cuando se sabe todo no hay misterio. Y si no hay misterio no hay arte: algún misterio tiene que haber. (“Radar” de Página/12 el 1 de junio de 1998)

Covadlo, Eduardo Argentina
Puede parecer una pose, pero siempre que estoy escribiendo, leo "Aventuras de Patoruzú" y "El alma que canta". Lo que pasa es que escribo complusivamente y trato de no leer un texto importante . Cuando tengo una historia me siento a redactarla 15 o 16 horas por día . Por esa locura es que puedo terminar una novela en dos o tres meses. Cuando la termino , leo durante un mes a otros autores : Borges, Arlt , Bruce Chatwin . Después empieza la etapa de correccción, para que el libro sea una historia coherente y un convoy de ocurrencias copmo los que abundan en la narrativa actual. Lo principal es hacer una narración comprensible y amena.Esto es un arduo y placentero trabajo . Si los escritores anglosajones son tan leídos no es sólo por razones de marketing: la mayoría de ellos saben contar una buena historia. Eso es lo que traté de proponerme desde el primer momento.("Página 12", 24/7/94)

Coward , Noel Estados Unidos
El talento es algo con lo que uno nace . O quizás es algo que se genera en la juventud, encendido por algunos conflictos inconscientes mezclados , una fricción interna que produce una clase especial de calor llamada talento. Tal vez es un llanto provocado por la necesidad, que , afortunadamente , encuentra respuesta. O un impulso que llega a la meta. Quizás ciertas asperezas de nuestra infancia detonan como respuesta una cuerda adentro nuestro."Para escribir yo me siento, pienso, sueño, improviso , y entonces llega lo que quería escribir . ("How to write a song", por Henry Kane, Avon Books,1962)

Cunningham, Michael
He pasado seis años espantosos escribiendo "Una casa en el fin del mundo".El problema es que lleva tanto tiempo escribir una novela que cuando se llega al final uno ya es otra persona. Nos convertimos en las historias que contamos de nosotros mismos. ("Página 12", 8/9/94)

Chandler, Raymond Estados Unidos
La narrativa ha intentado siempre y en todas sus formas ser verosímil. Esas novelas anticuadas , que ahora parecen pomposas y artificiales , hasta el punto de parecer ridículas , no lo parecían a las personas que las leyeron por primera vez.(“Cómo se escribe una novela")

Chatwin, Bruce Inglaterra
La pregunta por qué escribo es para mí una invitación a la mentira. La palabra “escritor” es ya ciertamente una traición.Las confesiones de los escritores, lejos de proporcionar informaciones suplementarias, están casi siempre llenas de mentiras: una ocasión más para mostrarse ostensiblemente modesto, para añadir un detalle a un cenotafio, o para ocultar alguna secreta imperfección.Las verdaderas razones para escribir deben permanecer en el misterio; también, si se me perdonan las mentiras (o las medias verdades), diré que escribo porque: Siempre he sido un cuentista, y mis ficciones siempre han sido más importantes que el aburrimiento propio de lo cotidiano. A los siete años, celoso de un muchacho que había ido a Francia, señalé con el dedo sobre el atlas del colegio la palabra Mourmasnsk y dije: “Ahí es donde nací.” “Mentiroso”, respondió él.Me lancé entonces a un relato fantástico sobre nuestra huida a través de la frontera finlandesa: la nieve, los pinos, una puesta de sol, un trineo, los lobos, las alambradas, los disparos y las mujeres que nos acogieron al otro lado. En dónde había encontrado todos esos detalles, continúa siendo un misterio. La maestra dijo que yo era un “desequilibrado”.Porque a los treinta y dos años, sin un céntimo en el bolsillo, en paro, avergonzado de no haber “hecho nada”, acepté un trabajo en un periódico y descubrí (como un muchacho que juega con un mecano) el placer de deslizar una historia en la columna de papel de un periódico.Porque, una vez que has escrito un libro, el acto de escribir actúa como una droga, como cualquier droga, y porque si en ciertos momentos escribir crea una tensión insoportable, la depresión causada por el hecho de no escribir es mucho peor.Porque la escritura, en definitiva, es la más libre de las ocupaciones: sólo se necesita un bolígrafo, papel y soledad.Por último, porque yo me agarro a esta idea arcaica de que el Hombre, por definición, es un animal que cuenta historias, que esta facultad le salvó una vez, hace mucho tiempo, de la extinción y que es posible imaginar que ella puede ayudarlo en el impasse en el que se encuentra hoy.

Cheever , John Estados Unidos
Escribir bien , con pasión , con menos inhibiciones , ser más cálido, más autocrítico, reconocer el poder de la lujuria tanto como escribir, amar.(1948) Debo convencerme de que para un hombre con mi disposición , escribir no es una vocación autodestructiva(1969)"En mi discurso del 27 diré que no poseemos más conciencia que la literatura . La literatura ha sido la salvación de los condenados; la literatura , la literatura ha inspirado y guiado a los amantes, vencido la desesperación , y tal vez en este caso , pueda salvar al mundoHaber logrado escribir bien , con pasión , tal vez sea un logro mínimo/"Espero no disimular ni ocultar nada, escribir sobre las cosas más cercanas a nuestro dolor , a nuestra felicidad escribir sobre la penosa búsqueda del yo , escribir sobre los continentes y las poblaciones de nuestros sueños ; sobre el amor y la muerte, el bien y el mal, el fin del mundo". "En la literatura reside la única salvación posible para este planeta que parece un paraíso,que parece un infierno. Envidio las dotes de Updike . Me defiendo pensando que ha desarrollado su sensibilidad hasta un grado poco realista y que mi prosa obstinada y a ratos ociosa me resulta útil. Mientras uno patina en un estanque , no se pregunta cómo el cielo nocturno soporta el peso de la luz de las estrellas . Al menos yo no. ("Diarios", Emecé , 1994)
Lo que voy a escribir ahora es lo último que tengo para decir y el Exodo , pienso,es lo que más ocupa mi pensamiento en estos días . En el discurso del 27 afirmaré que la literatura es la única coincidencia que poseemos , y que su rol de conciencia es el de informarnos acerca de nuestra propia habilidad a la hora de comprender el nefasto peligro de la energía atómica. La literatura ha sido la salvación de los condenados; literatura , la literatura ha inspirado y guiado a los amantes, consolado a los desesperados y , tal vez, el este caso, salvará al mundo." Página 12, 10/11/91



Cross, Esther Argentina
Escribir es soñar a propósito. Yo creo un poco en eso. Es cómo posicionarte en la vida en el lugar de una pregunta, de una situación. La mejor forma que encuentro de plantearla es con palabras, armando una historia. Pagina 12 , 18/ 10/2004

Dal Massetto , Antonio Argentina
Para mí la literatura no es muy diferente a al vida, no hago separeaciones . Si ahora viene alguien y me invita a dar la vuielta al mundo en un barquito y olvidarme de los libros, yo voy. Pero cuando vuleva trataré de escribir un libro sobre eso . Revista Boutique del Libro , 1997
Siempre hay propuestas para empezar un libro, lo que pasa es que se mezclan. Primero hay siempre un intento de dar testimonio de algo: después , o junto, o paralelamente, darse una respuesta a sí mismo. Tal vez sean preguntas que no tienen respuesta, y tal vez tampoco la tengan después de haberla escrito.(“Página 12", 30/1/94)Dejé de escribir durante muchos años porque me enamoré . Me metí con una mina y empecé una vida diferente. Sin querer usar grandes palabras , puedo decir que elegí vivir eso en lugar de escribir. La relación duró mucho, al principio fue volcánica con viajes, idas y vueltas . Hasta que un día, mucho después, me di cuenta de que en realidad lo que más me interesaba era escribir. El amor y la escritura se me plantearon como una oposición cuando esa relación se fue diluyendo. Ahí me di cuenta de que los libros tenían una gran importancia para mí , que tenía que volver a ellos , y que no debería haberme ido nunca.("Página 12", 26/8/94)

Dane , Clemence
El lector y el escritor son una sola carne: y de es unión nace un libro viviente

Darwix, Mahmud Palestina Por la alegría que no proviene de lo real sino de la creación, alegría de ver que las palabras captan lo imposible.Pero la pregunta persiste: ¿por qué escribo? Quizá no tengo ya otra identidad, otro amor, otra libertad, otra patria, u otra razón, para aceptar el proyecto de vida que heredé sin haber sido consultado. No puedo asentir ciegamente ante este destino. Quiero dar forma a mi destino, determinar su sentido, y es la escritura, la que en su fondo y en su forma, alimenta esta voluntad.

de Prada, Juan Manuel España
( Premio Planeta de España 1997)
No se puede ir por la vida sin ideas, porque de lo contrario es una mente vacía. Lo que da sentido a la obra es la pasión. ( Pag 12, 17/10/97)

Delillo, John Estados Unidos
Tal vez fui escritor porque quería aprender a pensar. La escritura es una forma muy concentrada del pensamiento. Incluso ahora, no sé realmente lo que pienso sobre ciertos temas hasta que me siento a escribirlos. Quizás quería encontrar maneras más rigurosas de pensar. Cuando digo esto , pienso más que nada en las primeras cosas que escribí y en el poder que tiene el lenguaje para contrarrestar el revuelo de los últimos años de la adolescencia, de enmarcar en términos económicos una experiencia borrosa. No olvidemos que escribir es barato , requiere herramientas muy simples. Un joven escritor se da cuenta de que con palabras y papel que cuesta unos pocos centavos , puede tener un lugar en el mundo . Todo lo que necesita son palabras para separarse de las fuerzas que lo rodean , de las presiones externas y de los sentimientos . Aprende a pensar en esas cosas , a dirigir sus propias oraciones y a descubrir nuevas formas de la realidad. ¿Cuánto de todo esto era parte de mi percepción en el momento en que comencé a escribir? Probablemente muy poco, tal vez sólo la intuición. La escritura es más que nada una urgencia innombrable, alimentada por los escritores que uno está leyendo en ese momento.Esto es lo que quiero decir cuando me llamo a mí mismo escritor. Construyo oraciones. Oigo un ritmo en la frase que me lleva a través de la oración. Las palabras escritas sobre la hoja en blanco tienen un carácter escultórico. Forman raras correspondencias. No sólo se asocian por el sentido, sino también por el sonido y por la forma. El ritmo de una frase da lugar a un cierto número de sílabas. Si tengo una sílaba de más busco otra palabra. Siempre hay otra palabra que significa casi lo mismo, de lo contrario considero la posibilidad de alterar el sentido de una oración para conservar el ritmo, el compás de la sílaba. Estoy por completo dispuesto a que sea el lenguaje lo que me imponga el sentido. Cuidar los enlaces entre las palabras y mantener el equilibrio de una oración son placeres sensuales. A veces me gusta que ciertos adverbios como "sólo" y "muy" están espaciados de una manera particular , a distancias precisas. Escribo a máquina y no a mano porque me gusta la manera en que las palabras y las letras aparecen en el papel a medida que las van marcando los martillos de la máquina: terminadas , impresas , hermosamente formadas.(“Página 12", 16/1/94)

Denevi , Marco Argentina
Me quedo con la respuesta de Friedrich Dürranmatt, que dice: "Preguntarle a un escritor porqué se pasa la vida escribiendo es tan tonto como preguntarle a un pez porqué se pasa la vida nadando". Pero puedo agregar que escribir no nos basta. Llega un momento en que necesitamos publicar lo que hemos escrito. Salir en busca de los "otros", para que se apoderen de nuestra obra y la hagan suya. Es como tender una mano a tientas, en la oscuridad, hasta que encuentra otra mano que se la estreche, que le transmita la vibración de la amistad, del reconocimiento y, ya en el colmo de las ambiciones, que le trasmita el calor de la admiración. Pero por lo común no conocemos a nuestros lectores. No sabemos quiénes son, dónde están. La venta de ejemplares nos dirá que existen, pero ignoramos sus reacciones durante la lectura. ¿Gozarán, leyéndonos, o a poco arrojarán lejos el libro?
Un premio nos rescata de la incertidumbre que sufrimos respecto de los lectores. Este es el valor que tiene, para mí, el premio que me ha otorgado la Asociación de ex alumnos. Su cálida mano fraterna ha estrechado la mía. En el último tramo de mi vida ¿qué más puedo esperar? ¿Qué más podría pedir?”
“En una novela tan poco edificante como El Satiricón hay un inesperado elogio para Sócrates, de quien se dice que debía su prestigio a que no frecuentó jamás una taberna ni ningún sitio adonde se reuniese mucha gente . Ahora parece que el prestigio de un escritor depende de lo contrario , al punto de que uno se admira de que le quede tiempo para escribir. Hablo por despecho: condenado a reclusión domiciliaria no aprovecho mi soledad para publicar un libro cada seis meses. Y ni siquiera dispongo de materiales para publicar un libro en el que la mitad sean críticas favorables para la otra mitad. (Diciembre '88)
Como todo está visto por mis ojos y dicho con mis palabras , la novela es la autobiografía de mi carácter, aunque no haya vivido los hechos que narro. Para que un libro funciones su lectura tiene que ser una felicidad . Eso sí , cada uno entiende la felicidad a su manera .( Entrevista de María Esther Vázquez- "La Nación",1991)
A los 32 años y aunque nunca había escrito una línea , me presenté al Premio Kraft de novela con "Rosaura a las diez", que escribí en dos meses y medio . Como lo gané , de ahí en más me dediqué a escribir. Volví a inscribirme una sola vez más en un concurso . Fue en 1960 y lo organizaba la revista "Life" de Estados Unidos . Ganó “Ceremonia Secreta”. Pero después nunca más me presenté a un certamen , por eso no tengo premios nacionales ni municipales. No me gusta postularme para ver si gano o no; me molesta eso de tener que ir con ejemplares bajo el brazo, llenar una solicitud ...Si me dan un premio o una beca , que me los den sin que yo los pida . Lo mismo sucede con mis artículos o mis libros : nunca fui con una novela o con un volumen de cuentos a pedir que me lo editaran . Si salen publicados , es porque me piden un libro para publicar.Desde que escribí"Ceremonia Secreta " hice veinte libros más , creo. Aunque le aclaro una cosa: ninguno de esos se parece al libro que quería escribir. Todos se me quedaron a mitad de camino. Lo bueno de escribir es que uno no tiene soledad mientras lo hace . Usted no sabe cuántas presencias invisibles me rodean.("Viva" , Diciembre '94)
Cuando se publicó “Rosaura a a las diez", tuve que regalarle un ejemplar al director de la repartición donde yo trabajaba en ésa época. Nunca me dijo nada, ni siquiera acusó recibo. Pero seis meses después , un día me para en un pasillo y me larga esto:"Tenía razón cuando le dije a mi mujer que guardar como oro su libro. Acabo de leer en Radiolandia que se lo va a filmar Mirtha Legrand" Por diferentes circunstancias lo filmó otra actriz, pero ese era el único mérito del libro.¿Se da cuenta de que ser escritor es pésimo para la salud mental?"- (María Esther Vázquez, "La Nación")

de Oliveira , Nelson Brasil
Tanto el escritor mediocre como el genial buscan con su obra granjearse la estima de la tribu. Por eso pasan solo una parte de us tiempo escribiendo. La otra la pasan decocupando estantes a fin de colocar en el lugar de las obras del pasado la suya propia. Algunas de estas obras inyectan sangre nueva en la cultura. La mayoría no . Pero, ¿a quién le importa? (www.klickescritores.com.br)


De Santis , Pablo Argentina
Nací en una casa con una enorme biblioteca , y mi padre me estimulaba dándome plata para que me comprar libros.Me acuerdo, de chico, los poemas de Borges recortados de La Nación sobre la mesa de luz de mi madre. O , en un cajón , fotos familiares traspapeladas junto con otros recortes literarios. Nunca dudé de que iba a ser escritor ( La Nación , 1999)


De Vries Peter Estados Unidos
Adoro escribir. Lo que no soporto es el papeleo que implica . ("Webster's Electronic Quotebase," ed. Keith Mohler, 1994)

Di Benedetto , Antonio Argentina
Trato de ser valiente en la medida en que mi cobardía me lo permite. El cautiverio no me hizo tomarle miedo a la soledad . Si uno llena la soledad , no le tiene miedo. Yo escribía y pensaba.("Clarín", Julio'85)
De “Zama” primero tuve claramente el final. Pensé: ¿Y ahora qué le pongo adelante? Me dije: este final es la consecuencia de algo... Tengo que descubrir lo que hay adelante. Adelante estaba yo o el que creía ser yo o el imaginado yo. El yo que estaba descubierto era e hombre angustiado. en una espera desesperada. A ese hombre lo mandé al pasado. para representar la sensación de nada y de vacío. Así hice Zama. ( Reportaje de Rodolfo Braceli en "Gente", 1984)

Diaconu , Alina Argentina
Escribo para rescatar la realidad. No sé muy bien qué es la realidad . Se lo nombra permanentremente pero yo dudo mucho de que se trate de esto que percibimos con los cinco sentidos . Creo que en la realidad de cada cual están los cinco sentidos más un universo intangible que incluye lo que sucede en nuestro muhndo onírico . En mis trabajos no hay casi una división nítida entre lo real y lo irreal, lo racional y lo irracional , o entre el mundo de la vigilia y del sueño. Está todo mezclado. A veces los muertos están vivos.No hay nada que me provoque más placer que concluir con una de esas frases que después de haberlas escrito uno piensa “no está nada mal”, y saber que ese texto provocará algún tipo de emoción en uno, diez , cine o cuantos lectores la encuentren . ( Revista “First “, 1996)


Díaz Mindurry, Liliana Argentina
Yo era una nena mitómana , mentirosa, que están todo el día fabulando. Entonces lo que mi vieja tenía para mi era pegarme. Un día, cuando tenía como ocho años, a mi papá se le ocurrió regalarme un diario personal. Le pregunté : “ ¿Acá tengo que escribir la verdad?” me dijo que no : “ Escribí lo que quieras” . Escribía cosas que tenían que ver con víboras. Esa fue mi primera experiencia.( Clarín , 8/11/88)
Escribir es una obsesión, pero una obsesión feliz . Yo no escribo sin dar vueltas profundamente en el mismo tema .Poder pasar esa obsesión a la escritura me da un enorme placer y me salva de muchas depresiones, de muchos dolores . Vivo muy placenteramente gracias a la escritura . Y no sé quién sería si no hubiera escrito. No sé dónde estaría. La escritura es una terapia muy buena porque sale lo ominoso y doloroso sin que uno se dé cuenta... y te sentís liberada. Creo que gracias a escribir me he salvado de cosas fuertes. Tengo una personalidad obsesiva que me lleva a dar vueltas el mismo tema buscando una cura, hasta que me libero escribiendo.Yo nunca escribí concientemente acerca de nada que haya vivenciado. Jamás uso temas biográficos .Una sola vez lo hice en uno de mis doce libros publicados, y me costó mucho . Tuve la gran ventaja de ser muy mentirosa y fabuladora desde chica .! No cualquiera gana cincuenta mil pesos por mentir ! Escribir es el motivo fundamental de sus vidas. Me di cuenta de que todo lo que he hecho en la vida fue con los fines de escribir mejor, por eso estudié teatro.Lo único que hice en mi vida aparte de escribir fue estudiar Derecho y mirá qué fracaso: dejé en1990, habiéndome recibido en 1974. Y eso que había elegido el Derecho Penal , que tiene mucho que ver con la literatura porque aprendés mucho de la marginalidad tratando a gente en la cárcel. La novela con la que gané el Premio Planeta trata del deseo de lo prohibido y oculto, la tentación de traspasar la frontera de aquello que no se puede hacer enfrentando el miedo a la locura. Mis personajes son dos chicas preadolescentes que están en el tema de trasgredir. La novela no se llama “Una pequeña música nocturna“ por la obra de Mozart - como se dijo - sino por un cuadro de ese nombre de la pintora norteamericana Dorotea Tanning , que fue la esposa de Max Ernst . Hace diez años ese cuadro me dejó pensando en los fantasmas, perturbaciones, angustias , miedos y deseos que se tienen en la pubertad. En 1985 escribí un cuento en mi primer libro con esta idea tomada de este cuadro. Como no me convenció , retomé esa idea y salió esto.Lo mismo me pasó con un cuadro de Matisse que se llama “El piano”: hay un chico tocando el piano, con la madre en el fondo. Tuve una obsesión inexplicable : escribí cuentos, poemas y una novela a partir de ese chico con el piano . Todavía no puedo salir de ese tema. Tuve un tiempo en el que estaba obsesionada con los pianos. Y hasta pienso que me casé con mi segundo marido porque tocaba el piano. Y ahora que me separé de él pienso:¿Dejé el tema? No, debo seguir con el piano en la cabeza . Me agarra una cosa fetichista y la tengo que escribir , no sé por qué. No me imagino un escritor que no sea básicamente un poeta. La poesía es necesaria para cualquier escritura. Me parece que la narrativa es una forma de la poesía. Lo ambivalente, lo antitético, lo paradojal, es básico para escribir. Enseñar a escribir me demostró que el trabajo vale más que el talento. He visto a grandes talentos desperdiciados por la apatía . Mientras que otros por los que no daba ni cinco escribieron libros asombrosos (“Premio Planeta de Novela 1998. Entrevista de la autora , noviembre ’98)

Dickinson , Emily Estados Unidos
Esto me hace acordar lo que en un atardecer le pregunté a un pajarito que encontré en un arbusto de mi jardín:”¿Por qué cantas si nadie te escucha? Mi profesión es cantar”, me contestó molesto, y se echó a volar. Lo mismo pasa con mi profesión : Mi profesión es cantar a través de las palabras! ¿Qué importa que nadie me escuche? Yo encuentro el éxtasis con sólo vivir.El mero hecho de sentirme viva es suficiente alegría para mí. Y algún tipo de fama ya he conocido: mi pan de centeno ganó el segundo premio en la Exposición Rural: 75 centavos"

Didion, Joan Estados Unidos
Escribir me libera de los zumbidos de mi cabeza. Las imágenes se me meten en la cabeza y rehusan irse. Un escritor es una persona que pasa sus horas arreglando palabra en pedazos de papel.
Si hubiera estado bendecida con acceso ilimitadoa mi propia mente, no tendría una razón para escribir. Escribo enteramente para descubrir lo que estoy pensando , que busco, que veo y qué significa .Qué quierop y que temo. Se me aparecen imágenes , recuerdos mezclado en mi men te, emociones ...¿ Qué sucede en esas escenas en mi mente? Escribo para descubrirlo. ¿ Por qué escribo? : Si supiera las respuestas a esta pregunta, nunca habría necesitado escribir una novela .
( “ The writer on her work” , Janet Sternburg, W.W. Norton & Company, London , 1980)
Imaginar que hay vida extraterrestre es una idea de orden superior que tranuiliza a los niños, y a muchos escritores .

Dillard, Annie Estados Unidos
Cuando uno escribe, deja una linea de palabras. Pronto se encuentra sumergido en un territorio nuevo. Es una calle sin salida ...¿o encontraste el tema real? Lo sabras mañana o el año que viene . Unas de las pocas cosas que se de escribir es : gasta, dispara, juega , pierdelo todo, en seguida, todo el tiempo. No metas todo lo que pueda ser bueno para más adelanbte . Algo más saltará luego, algo mejor. Imaginate que estas escribiendo para una audiencia únicamente intregrada por pacientes terminales. Después de todo, este es el caso: ¿ qué podés decirle a una persona que se está muriendo que no lo enfurezca por su trivialidad? ( “ Writing Life” Annie Dillard)

Dimnst, Ernest
Escribir es una manera de aliviar la mente, pero un deseo satisfecho ya no es un deseo , lo que es una pena.("The art of thinking", J. Cape, Londres, 1929)

Di Segni, Daniela Argentina
Si tuviera que contestar en solamente dos renglones diría: escribo porque todo el tiempo pienso en escribir para vaciar mi mente de ideas y sentimientos que surgen a borbotones. Me inspira cualquier cosa, la alegría y la tristeza, la tranquilidad y la furia. Me gusta descifrar lo que me pasa, ver qué le sucede a los demás y transmitirlo para compartirlo
Pero, en realidad, no sé si decidí empezar a escribir porque garabatee cuadernos desde una edad en la que todavía no decidía hacer cosas. Tengo papeles guardados en todos los cajones y a veces, cuando los releo, pienso "¿Este bodrio lo escribí yo? ¿Cuándo?" Otras releo un texto y me digo, gorda de orgullo, "Esto es buenísimo, no parece mío".
Pasé por los fogones con siete libros de cocina, después entré en el rubro humor con dos y el último es un libro de consulta médica escrito de manera amena para que pueda leerse. Todo esto, sumado a una revista que hice durante nueve años y a colaboraciones en varios medios, siempre me pareció más un juego, un refugio o una actividad paralela que una profesión. El trabajo estaba en otra parte y se traducía en otras actividades. Por lo tanto escribir me trajo más diversión que sufrimiento (salvo en fecha de cierre). Nada me tienta más que una página en blanco porque siempre tengo ideas disponibles que no alcanzo a volcar. Como además la escritura me trajo reconocimiento y posibilidades inesperadas ahora la tomo más en serio. Hasta empiezo a contestar "escritora" cuando me preguntan lo que hago. Algo que años atrás me hubiera hecho morir de risa solamente pensarlo.( Entrevista de la autora, Enero 2004)

Disraeli, Benjamín
Cuando necesito leer un libro, lo escribo.

Doctorow, Edgar Lawrence Estados Unidos
Escribir es esquizofrenia socialmente aceptada . ("Writers at Work," Second Series, George Plimpton, 1963)Escribir es como conducir un auto de noche en la niebla. Aunque solo se ve hasta donde iluminana los faros, igual se puede hacer todo el viaje . ( "Writers at Work," Eighth Series, ed. George Plimpton, 1988) Escribir es explorar. Se empieza de nada y se aprende mientras uno avanza. ("The New York Times," 20 /10/ 85)
He descubierto que es necesario sumirse en un estado de desesperanza y desesperación para encontrara el libro que uno puede escribir . Muchos novelistas tienen esta experiencia. Creo que para realizar su trabajo, los autores tienen toda clase de rituales privados de autohipnosis.
Estaría de acuerdo con Borges , en que un concepto utiliza a un escritor como vehículo, sí. La fantasía del escritor no está completa mientras no pueda transmitirla a otro.
La fuente inconsciente del libro viene de cierto punto interior, pero no se ratat de una desesperación filofsófica, sino que es much o más mundano. Tratar de escribir en al página y ver que no funciona o que sólo se llega a la mitad o que muchos pensarían que está logrado cuando no lo está. Cuando fantaseamos con la vida cotidiana, es fácil porque la fantasía por definición es autosuficiente y compensatoria.Pero la fantasías del escritor no está completa mientras transmitirla a otro.
(“Conversaciones con escritores norteamericanos” , Charles Ruas, Sudamericana 1985)

Dolina, Alejandro Argentina
Ya no escribo. Ocurre que soy una persona débil y perezoza, y no me propuse más hacer ese trabajo duro de sentarse a escribir. Unio se inventa pretextos para no escribir: Quie tengo un programa de televisión que lleva mucho tiempo preparar, que tengo el programa de radio todas las noches, que no tengo tiempo...Pero el tiempo lo tengo, ya que leo. Y si puedo leer es que podría escribir.Pero prefiero la conversación con otras personas antes que sentarme solo a luchar tratando de escribir algo bueno. Tampoco hay que creer que por sentarse a escribir diez horas diarias uno vaya a hacer el Quijote, o que para empezar a escribir se necesita una idea brillante. Para escribir se puede empezar mediocre. Como las ideas vienen enganchadas, esa primera puede traer una segunda idea mediocre, que a su vez traiga una tercera, una cuarta...y así, tal vez la quinta idea no sea tan mala. Y quizás un número quince sea brillante, y uno para entonces pueda tirar por la ventana las otras catorce y dedicarse a desarrollar la quince. Pero para llegar a la quince hay que empezar escribiendo la primera, que es lo que yo no hago .(Por radio 88.5 FM, 14/6/92)
En cuestiones artísticas uno simplemente cumple con fatalidades. Fíjese que yo, por ejemplo, no estoy seguro de que me guste escribir. Le diría que más bien estoy seguro de lo contrario. Pero me resulta indispensable hacerlo. Con el canto me sucede algo parecido, si bien no hay que negar que cantar es una actividad mucho más feliz que escribir. Estar cantando es de por sí algo placentero. En tanto que mientras uno está escribiendo, uno se siente lleno de dudas. Alinear una palabra tras otra nunca ha sido placentero para nadie...Mas bien es como estar en el infierno.("Clarín", 6/7/95)
Escribo desde muy chico. Tanto que ya no me acuerdo desde cuándo . Le digo más: casi no me puedo recordar sin escribir. Para ser un elegido se necesita la dotación personal. Creo que, finalmente, terminan prevaleciendo el genio, el talento. Fíjese que hombres como Mozart, John Lennon, el mismo Gardel, por nombrar algunos, fueron dotados por el camino con una genialidad que hubiera surgido de cualquier manera. Al margen de que, casualmente, los tres fueron hombres muy trabajadores en lo suyo. Tal vez, como dice Sábato : "El genio es el talento perseverante". Está bien , pero hay que tener primero el talento. Seguramente será muy difícil trascender si no se tienen ambas cosas. Fíjese que Mozart en su breve vida ha compuesto tantas cosas que es casi imposible concebirlo; Gardel ha grabado tanto que parecería que su vida ha consistido en trabajar en una sala de grabaciones; tanto es así que su vida privada no es tan interesante como su vida artística . La dotación obliga al arte, Los artistas que han recibido esa especie de mandato , que descubren que les ha sido deparado un don especial , dicen: pues bien, vamos a usarlo. Pero esos es que los seres talentosos han sido al mismo tiempo obsesionados con su arte ; hasta esclavos de lo que hacían , pero felizmente esclavos. Como decía aquello de: “Soneto, tus cadenas me desencadenan" .Modestamente, quisiera decirle que yo también recibí un mandato. Lo que pasa es que la orden que yo recibí será de una entidad angélica de segundo orden. Yo siento que he sido elegido, lo digo con toda sinceridad , pero no para el mismo equipo que Gardel, Mozart, y Lennon , sino, digamos, para una Primera C del arte. Lo que sí le digo es que a mí me sería imposible abandonar lo que hago. Yo no hago esto para ganar dinero o para hacer carrera., yo hago esto porque no puedo dejar de hacerlo, ¿me entiende? Mi dotación será chiquita, pero mi obsesión es muy grande. "Uno desearía vivir todas las vidas. Me obsesiona pensar en que alguna vez todos vamos a morir y me parece injusto. Días pasados alguien me decía que no debía pensar en eso. Y si no pensamos en la muerte, ¿en qué vamos a pensar? ¿En el crecimiento de las tasas de interés? Ante la muerte, todo tema se torna menor. ("Clarín" , 19/8/88, entrevista de A. Casella)
Para mí, escribir es pensar, no solamente inventar un argumento, sino pensar a ver qué sucede en el mundo y de qué manera tiene que ver con lo que estoy escribiendo. Una cosa que escribo me sirve de pretexto para noescribir la otra. Lo que pasa es que soy perezozo. Escribir no da ploacer . Estás solo, no te aplauden , no hay minas sentadas en la primera fila, no se te ocurren las cosas tan fácilmente. Entonces busco pretextos para interrumpir la escruitura. Conforme pasa el tiempo uno tiene menos ideas, pero mejores. Aquello que a uno le parecían ideas en la juventud , ya no le parecen tales. Incluso, hay algunas ideas que antes nos parecían nuestras, sólo por desconocimiento. Ahora, ya sabemos que son ajenas. ( Revista “La Nación , 6/12/98)
Mi casa era una casa de personas librescas. Se leía mucho, había muchos libros, y yo primero jugaba con ellos y después me dio por leerlos. Era un chico rodeado de grandes, al que todos le enseñaban cosas. Era una especie de bufón de la corte pero no desdeñaba los juegos. Incluso en el colegio he sido buen alumno, pero también un chico bastante revoltoso, y más amigo de los atorrantes que de los aplicados. En la intimidad de mi casa trataba con libros, pero no bien salía debía dedicarme a otras actividades, porque Caseros era una localidad más generosa en atorrantes que en bibliotecas. Me he criado en un barrio muy difícil, donde la cobardía era la peor de las calamidades, la peor de las acusaciones. Un hombre cobarde ya no tenía lugar allí.Entré a la literatura por la puerta nunca menor de las novelas policiales. Devoré a Ellery Queen, todo El Séptimo Círculo y, cuando se terminaron las historias de policías y detectives, ya era demasiado tarde: no podía vivir sin leer.
Un libro que selee es también un libro que no lee. Nos vamos a morir. Una elección es una renuncia, y por ahora prefiero renunciar a ciertos autores de hoy.Parece que en el ejercicio del arte conviene adiestrarse mucho, sospecharse uno medio adoquín, y después si uno es genial, ya veremos.Yo creo que uno quiere vivir todas las vidas, que uno quiere ser todas las personas.Yo lamento no haber tenido una niñez desgraciada ni una adolescencia llena de problemas, porque esto suele generar buena literatura, pero he sido feliz. ( Revista La Nación ,1996 Leila Guerriero)


Donleavy J. P. Estados Unidos
Escribir es convertir los peores momentos de la vida de uno en dinero (Playboy,Chicago, May 1979).


Donoso , José Chile
En el escritor hay algo de anarquista . Uno escribe realmente sólo lo que se le antoja , lo que le viene, lo que en un momento dado se le ocurre. En mi caso , la prueba más grande es que jamás he pertenecido ni a un club de fútbol, ni a un partido político, ni a una clase social definida , ni a nada. Yo por eso no me embarco en ninguna teoría , tampoco en literatura . Pero atención , me interesa la literatura como forma de saber . Como forma de aprendizaje, de interpretar , como cosa a posteriori, como elucubración . Porque la literatura no es sólo lo que se escribe , sino también aquello sobre lo cual se escribe. Y por eso ahora hay tanta literatura sobre la literatura. "Nadie ha escrito el cuento perfecto , porque si alguien ya lo hubiera escrito no habría necesidad de escribirlo . Esa es la magia de la existencia , es la magia de estar vivo: todo el tiempo uno está buscando solución para algo que uno sabe que no tiene solución.Escribo para saber por qué escribo . para saber cómo funciona - y sentirme funcionar al unísono - ese aparato enigmático que me hace ver y sentir y conocer , y que me pone en contacto con los individuos y con la historia : el lenguaje . O por creer que me ha puestro en contacto con ellos, que es lo mismo . A fuerza de luchar con el lenguaje, de retorcerlo , de jugar y bailar con él llegaré a entrever en su fondo las imágenes que me permitirán decir : este soy yo, aquellos son los otros , estas son las palabras , éste es el lenguaje . Ninguna otra actividad , dado que soy un ser muy limitado , puede proporcionarme una experiencia similar . (Babel , Abril , 1988)
De ninguna manera creo que transmitir ideas sea la única función de la literatura ; le caben otras , de igual magnitud . Si tuviera que privilegiar una , diría que es el deleite . Quiero rescatar la más vieja función de la literatura , al que trae el placer de contar un cuento . Hace como diez años visitamos Tánger con mi mujer y mi hija . llegamos a esa ciudad increíble que es Marrakesh , única por su luz y por su colorido . Fuimos a la plaza central , desierta aún por el claor feroz. Al caer la tarde , poco a poco la plaza se fue llenando de gente , de pequeños puestos con luces donde se apiñaban malabaristas , vendedores de animales, encantadores de srepientesn . Entre todos ellos, había un grupo de hombres andrajososo , de aspecto discutible , que en un idioma indescifrable para mí se habína puesto a contar cuentos. Los rodeaba una multitud boquiabierta n que a menudo se reía o emocionaba según el tenor de los relatos. Yo intuía que esas historias eran conocidas por todos , así que resolví quedarme a escucharlos , para descubrir cuál era el secreto de su magia . Entonces sentí que la clave estaba en pertenecer a una raza , una genealogía , a un munco formado por gente que cuenta cuentos y que experimenta el placer de contarlos . y decidí que los que yio quería era ser contador de cuentos . Quiero ser un genuino depositario de la memoria tribal . Finalmente, escribir es una pasión , un modo de mostrarse a sí mismo y de mostrarse al mundo . (Revista First , Agosto 1995 )
Se cae en un gran bajón al terminar sus libros. Es la sensación de que una parte personal se va. Pero ya la pasé. Estoy esperando que me surja algo necesario. Tengo muchos proyectos , pero no siento nada que se haya colocado en un plano de necesidad. Hay alguna idea de novela por ahí, y alguna parte ya está escrita.La gente no se da cuenta de que el escritor sufre altibajos, y por eso nos tildan de neuras . En Chile no estamos acostumbrados a aceptarlo. Lo normal es esconder eso. Yo vivo mis neuras ,las externalizo. Y aclaro que un escritor no tiene ninguna gran misión. ("Página 12", 14/9/90)
Hace mucho tiempo ya que acepté el descontento como parte esencial de la vida. La decepción nos iguala a todos los humanos, porque los poderosos son grandes decepcionados.
Reescribo diez veces el texto; una y otra vez lo leo, lo rehago, lo reelaboro y lo voy haciendo de nuevo en la máquina. Puedo escribir un día completo, o toda la noche, desde las ocho a las nueve de la mañana siguiente.Yo simplemente escribo novelas, no las explico, ni su causa o fin. Sólo eso. Tampoco la tomo como una especie de catarsis, o como un exorcismo. Sólo escribo: nada premeditado. No me digo: ahora voy a escribir una novela en esta tesitura o en esta forma, sino que la novela va adquiriendo su vida sola; una novela se va gestando a sí misma; se gesta desde adentro hacia afuera; impone su tono, su forma, las palabras mismas de las que se nutre, con las que se crea a sí misma. Yo creo que una novela se autoescribe, al final se inventa ella sola. Uno presta su cuerpo, sus manos, su espíritu, pero la novela al final es del lector, no de uno.
La escritura es un aprendizaje, uno va enseñándose métodos, aciertos, motivos. Yo he tenido que llegar a esta edad para declarar que me es posible tramar una novela, me es más fácil escribir. Digamos que sólo ahora puedo decir que se agarrar muy bien una serie de palabras e hilar como una trenza con ellas. Ya no se me van las hebras, aunque siempre el resultado final pertenece a la obra misma, como hemos dicho. (Escritores.cl, 2004)

Donoso Pareja , Miguel México
Las facultades de letras no enseñan a escribir. Las clases magistrales más bien castran y frustran al escritor , porque la literatura no es cuestión de teorías o recetas . Vivimos a los demás y ellos viven inventándonos , así sucede también en la literatura y esa invención nos permite sobrevivir ; en eso consiste la creatividad de la vida y la literatura. (Diario "El Comercio" , de México . 3 /12/96)

D'Ormoesson , Jean
Se escribe porque algo estalla en uno. A menudo he empezado un libro después de un shock sentimental. La literatura se asemeja al psicoanálisis, a la confesión, al grito,al entusiasmo. Pero a veces delante de una página en blanco, uno se pregunta para qué escribir. ¿Vale la pena hacerlo? Si por fin lo hace es porque piensa que será el último libro, el mejor."("La Nación" , 31/7/94)


Dostoievski, Fedor Rusia
Con completo realismo, buscar al hombre en el hombre . Ese es un rasgo absolutamente ruso, y en este sentido soy ya naturalmente pueblo ( pues mi oriemn tación responde a la hondura del espíritu cristianos del pueblo ) , no obstante a ser desconocido para el actual pueblo ruso. En el futuro ya me conocerá. Me llaman psicólogo . Eso no es exacto . Sólo soy un realista en el sentido superior , es decir honduras del alma humana ( de “ pensamientos anotados”) . Yo empiezo por escribir cada escana como se me ocurre en el primer momento, y me recreo mucho con ella; pero luego me estoy trabajándola por espacio de meses y hasta de un año. Me dejo entsoaramar por ella varaias veces ( pues me gusta al escena ) y tacho aquí y pongo allá; y creéme , la escena sale siempre ganando . Sólo que hay que tener inspiración . Sin inspiración, naturalmente, no se puede hacer nada .
Dicen que en los manuscritos de Shakespeare no se advierten tachuras. Pues por eso, precisamente , presenta tales mostruosidades y pruebas de mal gusto; si hubiera trabajado más, le habría salido mejor . ( Cartas sobre Crimen y Castigo, escrita en 1858)


Doyle, Arthur Conan Inglaterra
En los cuentos , creo que mientras produzcas el efecto dramático, la exactitud de los detalles importan poco. Nunca trabajé por dinero . Cuando el trabajo está terminado, el dinero es muy bienvenido y es el autor quien debería tenerlo . Pero nunca acepté un contrato porque era bien pagado, y en realidad casi nunca firmé contratos , esperando tener una idea que me estimule y sin dejar que mi agente o editor sepan nada hasta no estar bien avanzado en el trabajo. Estoy seguro de que este es el procedimiento más feliz para un autor. Escribir es la actividad que más satisfacción me ha dado, aunque sea la menos productiva desde el punto de vista financiero."("What I think")


Dragún, Osvaldo Argentina
El teatro me ha servido para conocerme porque en una conversación uno ser guarda muchas cosas , juega a parecer otro.Pero escribiendo , si jugás a eso no te sirve, no te queda más remedio que parecerte a vos, y empezás a conocerte.("La Maga"25/1/95)


Drinker Bowen, Catherine Estados Unidos
Escribir no te aparta de vivir. Escribir es como vivir doble. El escritor expereimenta todo dos veces , una vez en la realidada y otra en el espejo que siempre espera, delante o detrás. ("Atlantic," Dic 57).
Dunne, John Gregory Estados Unidos
Escribir es el trabajo manual de la mente, un trabajo como instalar cañerías.

Duras, Marguerite Francia
Hay una locura de escribir que existe en sí misma, una locura de escribir furiosa, pero no se está loco debido a esa locura de escribir. Al contrario. La escritura es lo desconocido. Antes de escribir no sabemos nada de lo que vamos a escribir. La escritura: la escritura llega con el viento, está desnuda, es la tinta, es lo escrito, y pasa como nada pasa en la vida, nada, excepto eso, la vida.
No finjas nunca. ¡Nunca, nunca, nunca! Ni por un segundo. El gran secreto de los actores es que les importa un pepino. No les importa absolutamente nada. A mi me importa un bledo lo que van a decir de mis películas, de mis libros. Por eso hago cosas. Hay que olvidar, olvidarlo todo.
Se debe escribir pese a todo, pese a la desesperación.
Escribir es no poder evitar hacerlo.La palabra escribir es estar presente en esa mesa de todos los días de Dios, todos los días, todos los días...Cuando escribo tengo el sentimiento de hallarme en la extrema desconcentración , he dejado de poseerme , yo misma soy un colador, tengo la cabeza perforada. (Christiane Blot- Laberrere , "Marguerite Duras", Ed. de la Flor, 1994 )Un libro siempre sobrepasa al anterior. Siempre es duro escribir.Cada libro supone para el autor su propio asesinato. Hay siempre una depresión... después.
Se lamentan los primeros instantes en cada libro.Cada página


Durrell, Lawrence Inglaterra
No creo que nadie pueda elaborar un estilo de forma consciente .Es algo como ¿sueña usted conscientemente? No sabemos gran cosa acerca de estos procesos. Creo que escribir lo hace crecer a uno y uno hace crecer lo que escribe, y finalmente se obtiene una amalgama de todo lo que se ha robado y un nuevo tipo de personalidad que es el de uno, entonces uno puede pagar esa deuda con unos pocos intereses, que es la única cosa honorable que puede hacer un escritor...por lo menos un escritor que es un ladrón como yo.

Dyer, Geoff Estados Unidos
Escribo porque hacerlo es mi obsesión, y creo que las obsesiones le dan a la vida un sentido de tener un propósito específico.



Dylan, Bob Estados Unidos
Para escribir canciones aprendí tanto de Cézanne como de Woody Guthrie .("Dylan: Behind the Shades," ch. 25, by Clinton Heylin, 1991)

Eco, Umberto Italia
La narratividad es una dimensión fundamental del ser humanm. La Biblia, La Ilíada, La Odisea, no son otra cosa que narraciones.Las pinturas en las tumbas se las pirámides, también , igual que Piero de la Francesca. Desde el comienzo, la narratividad verbal y la narratividad visual se fusionaron. Esta fusión tuvo su punto culminante con el cine y la historieta. Mientras tanto, digamos desde Madame de Lafayette a Proust hubo una forma articular de narratividad: la novela burguesa, en la cual una clase se contó, se explicó a sí misma.Ya Proust eligió otro camino , y después Joyce rompió el espejo. El capítulo central de Ulyses ofrece una especie de juego de perspectiva por el cual el mismo duceso se observa desde diferentes puntos de vista: la narratividad escrita adopta las técnicas de lo visual.A partir de ese momento,la novela de la cual usted habla está muerta. Pero las obras de narración , una narración diferente, sigue saliendo. No veo por lo demás cómo se terminarían , porque la gente tiene tal hambre de narratividad, y la gente busca por todos lados: en los diarios, en las telenovelas, en el cine...y en los libros. Yo me pasé la vida escribiendo libros. Vivo en el universo de lo escrito y de la edición. Produzco escritos, mi horizonte está hecho de materiales escritos, colecciono libros antiguos y escribo libros nuevos. Yo podría sentirme a mal traer en mi época. Tratar de entender lo que pasa es , para mí, la única manera de evitar ese material. " Página 12" , 3/11/91
Soy escritor porque es uno de los oficios más honrados del mundo: cuando te va mal no perjudicas a nadie más que a tí mismo , y cuando te va bien ganas , aunque no tanto porque no hay plusvalore. En la profesión de escritor no existe la explotación , dado que el único que genera el trabajo es el propio escritor, soy yo. Un administrador delegado gana infinitamente más que un escritor, y no hablemos de un catedrático, como continuo siendo, pero no tienen la libertad que tengo yo.Estoy en contra de la melancolía, según la cual para demostrar que se es profundo es necesario demostrar que se es melancólico. Esa es la característica de los escritores perversos. Dicho esto, creo que una persona que piensa es de por sí profundamente melancólica , no debe hacerlo entender. Porque si uno es un verdadero melancólico no estará jamás seguro de tener razón , incluso en lo que respecta a su melancolía.Cuando volví a ver la abadía Sacra de San Michele por la zona de infancia me di cuenta de haberla tomado casi inconscientemente como modelo de las descripciones de mi novela.("Página 12", 6/10/94)


Ellis, Havelock Estados Unidos
Cada escritor es llamado para descubrir un nuevo estrato de la vida. Cavando en su propia alma el se convierte en el descubridor del alma de su familia , de su nación , de su raza, del corazón de la humanidad. Porque el gran escritor encuentra el estilo como el místico encuentra a Dios : en su propia alma."Escribir es una tarea espiritual e intelectual muy ardorosa, a la que sólo se llega con una labor paciente y deliberada y con gran cariño . Sin embargo, eso es sólo el comienzo. Escribir es también la expresión de la personalidad individual que salta espontáneamente , o que se desliza hacia afuera desde el pozo de las emociones íntimas que nadie domina. El estilo en el sentido completo es más que la creación deliberada y la creación involuntaria , del individuo que expresa su yo interior. El libro es la expresión interior del escritor . El arte es esencial - es por eso que debemos traer el concepto del valor- pero la necesidad primaria y fundamental es una pasión incontrolable.("What is a book?", George Ruffles & Unwin , 1936)

Elman, Irv Estados Unidos
Escribir hace respetable al desempleo.



Emerson, Ralph Waldo Estados Unidos
Escribir es una especie de patinaje que lleva al artista adonde no iría. ("Webster's Electronic Quotebase," Keith Mohler, 1994).


Encinosa, Michel Cuba
Escribo para quienes se interesen en un cambio de puntos de vista, y deseen ver su realidad bombardeada desde otras dimensiones de la imaginación y la lógica. Y, claro, escribo para mí. Nunca olvido esto último.

Ende, Michael Alemania
Yo sólo quiero contar historias , es lo único que me interesa . Sobre la literatura pesa, desde hace treinta o cuarenta años, la prohibición de contar grandes historias. Sólo el arte o los valores relacionados con la creación nos pueden rescatar de este siniestro materialismo donde todos los valores se fueron al diablo.A mí me gustaría que a mis relatos terminara contándolos un viejo en cualquier plaza del mundo. ("La Nación", 13/5/94)



Engle , Paul Estados Unidos
Escribir es buscar el significado del poema como la policía busco un cuerpo hundido. Se Creen que está en el fondo del agua negra , meten ganchos y tiran a ver si sale . ("Life," 28/5/1956).

Erasmus, Desiderius
El deseo de escribir crece escribiendo.


Estrada , Roberto CubaTrato de imaginar cómo serían las relaciones entre razas pensantes diferentes en un futuro no tan hermoso como parecía hace veinte años.

Etchegoyen, Horacio Argentina
Nadie podría escribir si no fuera , por ejemplo,si no contara con la disposición familiar a privarse de nuestra compañía y al mismo tiempo acompañarnos mientras nos abstraemos , día tras día , hora tras hora en las páginas que a veces nos satisfacen y las más se rompen y rehacen sin cesar. Suelo hablar como pienso y escribir como hablo ; y así trato de hacerlo cuando me ocupo ese menester recoleto y solitario que es el psicoanálisis. Escribo conversando con mi interlocutor posible o imposible puedo ser áspero , pero muchas veces me sorprendo con ráfagas de humor o sintiendo admiración y respeto por los autores que discuto y con los que disiento. Cuando escribo ( y cuando hablo) busco ser claro, hasta el punto de que en general omito lo que no entiendo. Me gusta más Lope que Góngora. Si bien un escrito puede ser complejo y sofisticado, nunca debe usarse la oscuridad para ocultar la ignorancia. Creo que fue Mallea el que dijo que un anillo es profundo porque no tiene fondo. La confianza en el método y el agradecimiento hacia los que se animaron a abrir camino hacia el inconsciente del hombre suelen darme el coraje de hacer el intento de aportar algo, aunque no sea más que eso, aunque me quede en el intento. Tironeado entre el amor y el odio , entre la verdad y la mentira , entre la vida y la muerte, el hombre requiere de la filosofía y de la ciencia,de la historia, de la literatura, del arte , y también del psicoanálisis para ayudarse a vivir y para ayudar a vivir a los otros. (Presidente dela Asociación Psicoanalítica Argentina) ("Página 12", 19/6/92)

Etxebarría, Lucía España
Creo que el sufrimiento siempre es fuente de creatividad, porque el arte funciona como catarsis. Y porque la felicidad es poco creativa más que nada porque es absorbente, como un joven amante. Te da tanto que tampoco quieres perder ocho horas diaria delante de un ordenador. (Entrevista de Ignacio Merino en Ego Magazine)
Como escritora me canso de repetir una fórmula, y como mujer tengo que pensar en evolucionar. Por eso, juego con lo que hago. Tengo que disfrutar cuando escribo. Yo, esa gente que dice, he sufrido muchísimo..., no entiendo por qué escriben, porque la vida ya es muy dura de por sí.Yo lo que he hecho ha sido de una enfermedad mental... un negocio Por eso llegué a la literatura, gracias a lo que el psiquiatra diagnosticó en su momento como enfermedad. Porque la enfermedad la define el psiquiatra, pero eso no quiere decir que se trate de una enfermedad real. Yo soy una persona muy creativa, con un exceso de imaginación. Cuando a mí me trataron de mis problemas (y esto lo he contado antes porque igual así puedo ayudar a personas con depresión o con un problema mental), se llegó a pensar que yo padecía esquizofrenia. Si no sublimas, si no canalizas eso por alguna parte, eso te puede. Yo soy muy obsesiva. Pero puedo controlar mi obsesión canalizándola a través de la escritura.
Fitzgerald, Francis Scott Estados Unidos
Uno no escribe porque quiere decir algo. Uno escribe porque tiene algo para decir . (“The Note Books”.”The Crack-Up”, 1945 )
"Nunca hubo una buena biografía de un buen novelista. No podría haberla. Un novelista son demasiadas personas, si es que es bueno".
escritor norteamericano.

Faulkner, William Estados Unidos
Yo vivía en Nueva Orleáns, trabajando en lo que fuera necesario para ganar un poco de dinero de vez en cuando. Conocí a Sherwood Anderson. Por las tardes solíamos caminar por la ciudad y hablar con la gente. Por las noches volvíamos a reunirnos y nos tomábamos una o dos botellas mientras él hablaba y yo escuchaba. Antes del mediodía nunca lo veía. Él estaba encerrado, escribiendo. Al día siguiente volvíamos a hacer lo mismo. Yo decidí que si esa era la vida de un escritor, entonces eso era lo mío y me puse a escribir mi primer libro. En seguida descubrí que escribir era una ocupación divertida. Incluso me olvidé de que no había visto al señor Anderson durante tres semanas, hasta que él tocó a mi puerta -era la primera vez que venía a verme- y me preguntó: "¿Qué sucede? ¿Está usted enojado conmigo?". Le dije que estaba escribiendo un libro. Él dijo: "Dios mío", y se fue. Cuando terminé el libro, La paga de los soldados, me encontré con la señora Anderson en la calle. Me preguntó cómo iba el libro y le dije que ya lo había terminado. Ella me dijo: "Sherwood dice que está dispuesto a hacer un trato con usted. Si usted no le pide que lea los originales, él le dirá a su editor que acepte el libro". Yo le dije "trato hecho", y así fue como me hice escritor.
Yo podía hacer un poco de casi cualquier cosa: manejar lanchas, pintar casas, pilotar aviones. Nunca necesitábamos mucho dinero porque entonces la vida era barata en Nueva Orleáns, y todo lo que quería era un lugar donde dormir, un poco de comida, tabaco y whisky. Había muchas cosas que yo podía hacer durante dos o tres días a fin de ganar suficiente dinero para vivir el resto del mes. Yo soy, por temperamento, un vagabundo y un golfo. El dinero no me interesa tanto como para forzarme a trabajar para ganarlo. En mi opinión, es una vergüenza que haya tanto trabajo en el mundo. Una de las cosas más tristes es que lo único que un hombre puede hacer durante ocho horas, día tras día, es trabajar. No se puede comer ocho horas, ni beber ocho horas diarias, ni hacer el amor ocho horas... lo único que se puede hacer durante ocho horas es trabajar. Y esa es la razón de que el hombre se haga tan desdichado e infeliz a sí mismo y a todos los demás. Todos mis personajes son gente a la que conozco y sobre la que hice muchas averiguaciones. Si la novela está alcanzando en estos días un furor parecido al de mediados del siglo XIX , es precisamente por eso: porque los lectores se identifican con las ficciones que leen , internándose en ellas como quien abre otra puerta de la vida. Y uno también disfruta abriendo puertas .
Todos nosotros fracasamos en el intento de ponernos a la altura de nuestro ideal de perfección. Así que yo no evalúo sobre la base de ese espléndido fracaso en el intento de realizar lo imposible. En lo que a mí respecta, si pudiera escribir otra vez toda mi obra, lo haría mejor, y esta es la condición más saludable para un artista. Ese es el motivo por el cual se sigue trabajando, probando una vez más; un artista cree siempre que esa vez lo hará, que lo logrará por fin. Por supuesto, nunca lo logra, y por eso mismo, esa condición es saludable.Una vez que lo consiga, una vez que la obra haya igualado a la imagen, al sueño, no le quedará otra cosa por hacer que cortarse la garganta, saltar desde el pináculo de la perfección hasta el suicidio.Soy un poeta fracasado. Tal vez todo novelista desea escribir poesía en sus comienzos, y descubre que no puede, y entonces prueba con el cuento, que es la forma más exigente después de la poesía. Y al fracasar también como cuentista , sólo entonces se aviene a escribir novelas. Para ser un buen narrador se necesita un noventa y nueve por ciento de talento...Noventa y nueve por ciento de disciplina...Noventa y nueve por ciento de trabajo. Usted nunca debe estar conforme con lo que hace. Siempre soñar con algo más alto de lo que uno sabe que es capaz de alcanzar ,y apuntar a eso. No se moleste en ser mejor que sus contemporáneos o predecesores. Trete de ser mejor que usted mismo. Un artista es una criatura llevada por los demonios. No sabe por qué lo eligieron y suele estar demasiado ocupado en escribir como para preguntarse por qué. De modo que un artista necesita tan sólo estar rodeado de toda la paz, toda la soledad y todo el placer que pued obtener a un costo no demasiado alto. Un entorno equivocado no hará más que subirle la presión sanguínea, y perderá más tiempo con sus frustraciones y sus iras. Mi propia experiencia demuestra que las únicas herramientas imprescindibles para el negocio son papel, tabaco, comida y un poco de whisky.Su única obligación inaplazable es hacer el trabajo lo mejor que pueda.; cualquier obligación aparte de esa puede hacerla como más le guste. Un artista tiene un sueño. El sueño lo angustia tanto que debe deshacerse de él. No tendrá paz hasta que lo logre. Todo lo demás se echa por la borda: honor, orgullo, decencia, seguridad, felicidad,todo, para lograr que un libro se escriba. Si un escritor tiene que robar a su madre, no debe vacilar. La " Oda a una urna griega" vale cualquier cantidad de ancianitas. ¿Cuánto de mi escritura está tomado de mi experiencia personal? No podría decirlo.Nunca hice la cuenta. Porque cuánto, por otro lado, no es lo que importa. Un escritor necesita tres cosas: experiencia, observación e imaginación.; y un par de cualquiera de estas cosas - a veces una sola de ellas- puede suplir la falta de las potras. En mi caso, suele comenzar co una única ideao recuerdo, imagen mental. La escritura de un relato es simplemenmte un sunto que consiste en trabajar