martes, 4 de agosto de 2009

Sábato - Saramago

Sábato , Ernesto -Argentina
Podría decir que (al escribir) sucede lo mismo que cuando uno se enamora. De pronto uno necesita escribir. Uno se enamora y no sabe por qué.Esto nos lleva al problema de las ideas en relación con la ficciones, problema qu eme ha preocupado durante toda mi vida literaria. Aludí ante a lo que puede llamarse el "pensamiento mágico" del escritor. Hay dos momentos en su trabajo: en el primero -no me refiero a lo temporal sino a lo esencial-, se sume en las profundidades del ser, se entrega a las potencias de la magia y del sueño recorriendo para atrás los territorios que lo retrotraen a la infancia y a las inmemoriales de la especie, allí donde reinan los instintos básicos de la vida y de la muerte, donde el sexo, el incesto y el parricidio mueven sus fantasmas; es donde el artista encuentra los grandes temas de su creación. luego, a diferencia del sueño, en que angustiosamente se ve obligado a permanecer en esas regiones antiguas y monstruosas, el artista retorna al mundo de la luz, momento en que los materiales son elaborados, con todas las facultades del creador, no ya hombre arcaico, sino hombre de hoy, lector de libros, receptor de ideas, con prejuicios ideológicos, con posición política y social.
"No sé si quedará algo de mi obra, pero de lo que estoy seguro es que si queda algo serán sus delirios, sus símbolos. El Informe sobre Ciegos, por ejemplo. El arte, como el sueño, son actos de rebeldía, antagónicos fenómenos espirituales y psíquicos. En el sueño hay, como en las novelas, parricidios, robos , aunque de día la persona sea todo lo opuesto, o precisamente por eso. Gracias a esa descarga el hombre no se vuelve loco. Y las ficciones son como sueños que el escritor sueña por la comunidad entera. La diferencia entre sueño y novela es que en la novela interviene no sólo esa materia prima de la subconciencia, sino la voluntad consciente, las ideas del escritor. Pero aquella materia prima es lo esencial. Lo esencial de una ficción profunda son los problemas últimos de la condición humana: la vida y la muerte, la esperanza y la desesperación, la angustia, el sentido, o el sin sentido de la existencia, la presencia o ausencia de Dios. Cuestiones profundas que van más allá de los hechos cotidianos o de la vida de todos los días. Por eso la gran literatura tiene valor permanente: Sófocles nos sigue emocionando porque los grandes dilemas metafísicos del hombre siguen siendo los mismos." "Es curioso, pero la única obra que publiqué contento fue "El Túnel". Las otras dos estuvieron a punto de ser quemadas. Hay gente que publica cualquier cosa que escribe, hay otra que no publica nunca lo que escribe, y otros están en un punto intermedio. Creo que es tan repudiable publicar cualquier cosa como no publicar nada. El punto intermedio es lo mejor. Pero hay que acceder a la publicación cuando se cree que se ha alcanzado el objetivo que más o menos se intuía . Y digo intuía porque las obras de ficción no se hacen con la cabeza, o mejor dicho, sólo con la cabeza. Se hacen con la conciencia, pero sobre todo con la inconsciencia. Y las partes más perdurables , como le dije antes, son precisamente las que provienen de ese continente oscuro que está debajo de la conciencia, ese continente en que reina soberano el pensamiento mágico, el símbolo y el mito.No escribiría si no tuviera lectores. El arte es un lenguaje, es decir. es un medio de comunicación. Aunque sería mejor decir " de comunión", para que no tenga ese sentido casi electrónico que tiene esa palabra hoy en día. Es una temblorosa tentativa de comunicar algo muy confuso e inexplicable a otro ser humano, por lo menos a uno solo. Esos que dicen que escriben para sí mismos o son locos o son mentirosos. Si uno supiera que está solo en un planeta desierto, no escribiría novelas.("Revista "Siete Días" , 12/9/82)
Se escribe por juego por entretenimiento propio y de los lectores para pasar y hacer pasar el rato, para distraer o procurar unos momentos de evasión , o se escribe para buscar la condición del hombre , empresa que ni sirve de pasatiempo, ni es un juego , ni es agradable ."( El Túnel)
Si la vida es libertad dentro de una situación, la vida de un personaje novelístico es doblemente libre, pues permite al autor vivir misteriosamente otros destinos, quizá el hecho fundamental que incita a escribir ficciones. En ellas, como en los sueños, el hombre puede vivir otras vidas y realizar ansiedades infinitamente frenadas por su inconsciencia. No es raro, en tales circunstancias, que si él es compasivo en su vida normal aparezcan en sus ficciones individuos despiadados y hasta sádicos; y si es un espíritu religioso, se manifiesten feroces ateos. Creo que en este fenóneno reside el valor catártico de la novela o el teatro

"EL PRINCIPAL PROBLEMA DEL ESCRITOR: Tal vez sea el de evitar la tentación de juntar palabras para hacer una obra . Dijo Claudel que no fueron las palabras las que hicieron " La Odisea", sino al revés. "DESPERTAR AL HOMBRE: Decía Donne que nadie duerme en la carreta que lo conduce de la cárcel al patíbulo , y que sin embargo todos dormimos desde la matriz hasta la sepultura, o no estamos enteramente despiertos. Una de las misiones de la gran literatura: despertar al hombre que viaja hacia el patíbulo. Al convertirse en pura geometría , el cuento ingresa en el reino de la eternidad. Y cuando lo leemos , ese museo de formas perpetuas asume un simulacro de tiempo, prestado por nosotros mismos, los lectores ; y ern el momento que la lectura termina ,las sombras de la eterniddad vuelven a posarse sobre criminales y policías. Literatura acrónica, de la que racionalistas como Borges pueden saltar a conjeturas del género :¿No seremos nosotros también el libro que Alguien lee? ¿Y no será nuestra vida el tiempo de la Lectura? El bilioso Sócrates sueña con ese universo impecable e insta a los hombres a escalarlo en esa metáfora de la eternidad que los mortales han inventado: la geometría. Y Borges, el corporal Borges, sufridor de sus precariedades físicas , buscó el orden en el tumulto, la calma en la inquietud, de la mano de Platón intenta acceder también a ese mundo incorruptible.Y entonces construye cuentos en que fantasmas que habitan en rombos o bibliotecas o laberintos no viven ni sufren sino de palabra, pues son ajenos al tiempo y la muerte. De pronto, parecería que para él lo único digno de una gran literatura fuese ese reino de espíritu puro., Cuando en verdad , lo digno de una gran literatura es el espíritu puro, es decir , el hombre , el hombre que vive en este confuso universo hercaliteano , no el fantasma que reside en el cielo platónico. Puesto que lo peculiar del ser humano no es su espíritu sino esa desgarrada y oscura zona intermedia del alma , esa región en la que sucede lo más grave de nuestra existencia: el amor y el odio, el mito y la ficción , la esperanza y el sueño, nada de lo cual es estrictamente espíritu sino una mezcla de ideas y de sangre, de voluntad consciente y de ciegos impulsos. Ambigua y angustiada, el alma sufre entre la carne y la razón, dominada por las pasiones del cuerpo mortal y aspirando a la eternidad del espíritu , perpetuamente vacilante entre lo relativo y lo absoluto, entre la corrupción y la inmortalidad, entre lo diabólico y los divino. El arte y la poesía surgen de esa confusa región y a causa de esa misma confusión: un dios no escribe novelas.EL COMPROMISO: No hay otra manera de alcanzar la eternidad que ahondando en el instante , ni otra forma de llegar a la universalidad que a través de la propia circunstancia: el hoy y aquí. La tarea de escritor sería la de entrever los valores eternos que están implicados en el drama socila y político de su tiempo y lugar.LAS OBRAS SUCESIVAS:Las obras deben ser consideradas solamente como un amor desgraciado que presagia fatalmente los otros(Proust) LA MISTERIOSA CREACION: Por inferior que sea la obra al sueño ,¿quién no la contempla estupefacto y pasivo? ¿Quién no encuentra en ella cosas ignotas?" (Pavese) "EL GRAN TESTIGO: La inmensa mayoría escribe porque buscan fama y dinero, por distracción, porque meramente tienen facilidad, porque no resisten la vanidad de ver su nombre en letras de molde. Quedan entonces los pocos que cuentan: aquellos que sienten la necesidad oscura de testimoniar su drama, su desdicha, su soledad. Son los testigos, es decir, los mártires de una época. Son hombres que no escriben cvon facilidad , sino con desgarramiento. Son individuos a contramano, terroristas o fuera de la ley.EL OTRO OFICIO DEL ESCRITOR: Si nos llega dinero por nuestra obra , está bien. Pero escribir para ganar dinero es una abominación. Esa abominación se paga con el abominable producto que así se engendra". LA COMUNICACION MEDIANTE EL ARTE: Dice Berdiaeff que el yo se esfuerza en romper la soledad mediante varios intentos: el conocimiento, el sexo, el amor, la amistad ,la vida social, el arte. Y agrega que aunque es cierto que la soledad se atenúa, ninguno de esos medios es capaz de vencerla definitivamente; porque todos conducen a la objetividad y el yo no puede alcanzar al otro yo sino en un acto de comunión interior. Sólo encuentra, al término de cada uno de esos caminos el implacable objeto , la sociedad objetivada. En lo que se refiere al arte no me parece acertado: el Tú (contemplador) alcanza al Yo (artista) a través del objeto artístico, no en el objeto artístico . Como lector de “Rojo y Negro” yo entro en la intimidad artística de Stendhal, y él ingresa a la mía como creador.Tal vez podría decirse algo semejante del amor, considerando el amor como un objeto artístico . En ese caso, la "cristalización " stendhaliana sería la formación de ese objeto." NOVELISTAS Y REVOLUCIONES: El escritor de ficciones profundas es en el fondo un antisocial, un rebelde, y por eso a menudo es compañero de ruta de los movimientos revolucionarios. Por eso, cuando las revoluciones triunfan , no es extraño que vuelva a ser un rebelde" "A QUIEN ESCRIBIERE: Haber escrito algo que te deja como un fusil disparado , que aún se sacude y humea , haberte vaciado por entero de vos mismo, pues no sólo has descargado lo que sabés de vos mismo sino también lo que sospechás y suponías como tus estremecimientos, tus fantasmas , tu vida inconsciente y haberlo hecho con sostenida fatiga y tensión, con constante cautela, temblores repentinos descubrimientos y fracasos, haberlo hecho de modo que toda la vida se concentrara en ese punto dado , y advertir que todo ello es como si no existiera si no lo acoge y le da calor un signo humano, una palabra, una presencia,; y morir de frío, hablar en el desierto, estar solo noche y día como un muerto" (Pavese) " "VENTAJAS DE LA INCOMPRENSION: Buena observación de Van Wyck Brooks: "¿No es acaso un hecho que los novelistas en general triunfan gracias a sus irritaciones e indignaciones? Hawthorne triunfó en el polvo y el viento de Salem . ¿Y no demuestran las primeras novelas de Henry James que también a él se le puede aplicar esrta regla? Mientras trataba con norteamericanos, que siempre le incomodaben , todo salió bien. Inglaterra le gustaba demasiado y a eso se debió su fatuidad posterior.Las gentes demasiado buenas o educadas lo arrullan a uno insensiblemente en una especie de fatuidad. Se entra en un paraíso de necios. Salvo en muy pequeñas dosis, la "buena sociedad" no es propicia para los escritores. {Puesto que necesitan ser incomprendidos, requiere algo áspero en la atmósfera que los rodea.Los niñs tiene tanto derecho a la incomprensión como a la comprensión.Lo mismo ocurre con los escritores y artistas, y éste es uno de los motivos por los que Inglaterra ha sido fértil en genios "EL TEMBLOR DE ESCRIBIR: Yo no me dedico jamás a una obra nueva si no es por el temblor. Vivo en el temblor de escribir. Más va, creo, y mayor es el temor" (Péguy) El lenguaje viviente del arte, el amor y la amistad son todos intentos que el yo realiza desde su isla para trascender su soledad. Y esos intentos son posibles en tanto que sujeto a sujeto, no mediante los abstractos símbolos de la ciencia sino mediante los concretos símbolos del arte , mediante el mito y la fantasía: universales concretos. Y la dialéctica de la existencia funciona de tal modo que tanto más alcanzamos al otro cuanto más ahondamos en nuestra propia subjetividad.Que yo sepa, escritores como Sófocles, Dante o Shakespeare no se propusieron la belleza como fin, sino el examen de nuestra condición humana, la exploración de sus abismos y límites.Es claro que en este trabajo se encuentra la belleza , pero no aquella que se logra cuando se la busca por sí misma, sino otra: grande y trágica, desgarrada por la disonancia y el horror. Todas las tragedias escritas por el hombre - desde la que cuenta Edipo hasta la que narra la muerte de Iván Ylich- muestran esa belleza de los abismos. El estilo es el hombre, el individuo, el único: su manera de sentir y ver el universo , su manera de "pensar " la realidad, o sea esa manera de mezclar sus pensamientos a sus emociones y sentimientos, a su tipo de sensibilidad, a sus prejuicios y manías a sus tics. El estilo en verdad es la única forma en que un artista puede decir lo que tiene que decir. Y si el resultado ese insólito no es porque le lenguaje lo sea sino porque lo es la manera que tiene ese hombre de ver el mundo.Hay en los auténticos artistas una fanática tenacidad, que os lleva a buscar encarnizadamenrte la expresión ajustada de lo que intuyen. El Faulkner que reescribió muchas veces "El Ruido y el Furor" afirmó:" El artista sigue trabajando sin descanso y volviendo a recomenzar: y cada vez cree que logrará su fin, que integrará su obra. No lo logrará, como es natural; y de ahí la razón de que este estado de ánimo sea fecundo. Si alguna vez lo consiguiera, si su obra llegara a poder equipararse con la imagen que se hizo de ella, con su sueño, sólo le restaría precipitarse desde el pináculo de la perfección definitiva y suicidarse.
UNA DE LAS PARADOJAS DE LA FICCION:Es característico de una buena novela que nos arrastre a su mundo , que nos sumerjamos en él, que nos aislemos hasta el punto de olvidar la realidad. !Y sin embargo es una revelación sobre esa misma realidad que nos rodea!
HENRY MILLER: El escribir, como la vida misma, es un viaje de descubrimiento. La aventura es de caracter matafísico: es una manera de aproximación directa a la vida , de adquisición de una visión total del universo, no parcial.Como el principio prístino del universo, como el inconmovible Absoluto -el Uno, el Todo- así el creador, o sea el artista , se expresa a partir de la imperfección. Esta es la tela de la vida, el verdadero signo de lo viviente. El arte nada enseña, como no sea la significación de la vida. Las gran obra ha de ser inevitablemente oscura , excepto para un puñado de hombres, para aquellos que , como el mismo autor, están iniciados enlos misterios."
"EL MAL Y LA LITERATURA:Georges Bataille sostiene que la poesía solo es verdadera cuando es rebeldeEl pecado y la condenación inspiraron a Milton , al que le paraíso le negó impulso creador. La poesía de Blake empalidecía lejos de lo imposible. Y de Dante nos aburre lo que no sea el Infierno"
¿QUE ES UN CREADOR?: Es un hombre que en algo "perfectamente" conocido encuentra aspectos desconocidos. Pero, sobre todo, es un exagerado.
POR QUE SE ESCRIBEN NOVELAS: Los hombres escriben ficciones porque están encarnados, porque son imperfectos. Un Dios no escribe novelas." “El escritor y sus fantasmas.No se encuentra sino lo que se busca, y se busca lo que , de algún modo, está escondido en lo más profundo y oscuro de nuestro corazón.("Sábato", Seix Barral , 1994)
Un chico dice cosas graciosas generalmente cuando sufre tristeza y melancolía.¿No dice Heráclito que en el mundo del espíritu todo anda a la inversa?Así , los grandes tímidos se revelan, de repente, como valientes en la guerra. Pero existen muchos motivos para escribir. Algunos lo hacen para distraerse, otros para ganar dinero, otros por la fama, otros por desesperación. Sin querer parecer grandilocuente, yo diría que escribo ficción para no morir. Para no volverme loco.
Yo escribo incansablemente. Y quemé las tres cuartas partes de lo que escribi en toda la vida, porque el fuego me fascina y purifica todo. No volví a escribir desde "Abaddon , el exterminador", que es de 1976, porque en esa obra yo aparezco muerto, con lápida y todo. Y no sería muy serio continuar escribiendo ficción después de morir...Además de eso, hace ya algunos años que contraje una enfermedad en los ojos que me si me permite leer o escribir una carta a un amigo, no me permite escribir una obra que presupone unas mil hojas de escritura. En las tres novelas que publiqué, creo haber dicho todo lo que tenía que decir. ¿Para qué repetirse? Si la cantidad de libros fuera esencial, Agatha Christie sería más importante que Shakespeare. Si mis obras son buenas, y expresan íntegramente mis grandes dudas existenciales, no tendría sentido aumentar nada. Sería como emitir papel moneda. Y si son malas, ¿entonces para qué multiplicar carencias y defectos?(Revista "Veja",Brasil 22/7/87)
"Informe sobre ciegos” es una metáfora, pero yo mismo no sé qué quiere decir. Son cosas que salen del inconsciente , y por eso son verdaderas. . Si hay un lugar donde está todo lo bueno y todo lo malo de mí , es en mis tres novelas . La gente cree que un escritor es un personaje que anda con una libreta de apuntes, tomando nota de la bondad y de la maldad ajenas. No , un escritor bucea en su propio corazón. Y si no puede hacerlo, mejor que se dedique a otro oficio. A mí , por ejemplo, me gustaría haber sido carpintero o bicicletero, hacer una vida tranquila con hijos y nietos en paz en el barrio, vivir y morir sin angustiarme por la locura en el mundo.("Viva", 7/8/94)
Nunca escribí ni pinté para ganar dinero, sino porque , de otra manera , me habría ya muerto de tristeza. El arte, sobre todo la pintura, es catártico, uno encuentra mensajes del inconsciente que son muy útiles para soportar la existencia ."Consideran que el "Informe sobre ciegos" es una especie de delirio que escribí como si me lo dictaran esos dioses de la noche que los griegos consideraban inspiradores. El misterioso inconsciente , sede de las grandes verdades , como ya dije antes. Verdades no referentes a una persona en particular , sino a la criatura humana en general . Al fin y al cabo, para escribir es necesario haber escalado minuciosamente la cima de la desesperación y observar desde allí, como un dios terrible, la imposibilidad de una conquista definitiva . Los grandes desesperados así lo han visto. Escribir al menos para eternizar algo : un amor , una acto de heroísmo como el de Marcelo, un éxtasis. Acceder a los Absoluto. O quizás ( pensó con su característica duda , con aquel exceso de honradez que lo hacía vacilante y en definitiva ineficaz) , quizás necesario para gente como él, incapaz de esos actos absolutos de la pasión y el heroísmo. Porque ni aquel chico que un día se prendió fuego en una plaza de Praga , ni Ernesto Guevara , ni Marcelo Carranza habían necesitado escribir . Por un momento pensó que acaso era el recurso de los impotentes. “No tendrían razón los jóvenes que ahora repudiaban la literatura? No lo sabía , todo era muy complejo , porque si no habría que repudiar , como decía Sábato , la música y casi toda la poesía , ya que tampoco ayudaban a la revolución que esos jóvenes ansiaban .Además , ningún personaje verdadero era un simulacro levantado con palabras : estaban construidos con sangre, con ilusiones y esperanzas y ansiedades verdaderas , y de una oscura manera parecían servir para que todos .n en medio de esta vida confusa , pudiésemos encontrar un sentido a la existencia , o por lo menos su remota vislumbre. ("Abaddón , el exterminador”.Noticias" Extra. número 14, Mayo 1994)
Se escribe para salvarse , en el sentido casi teológico de la palabra. Para salvarse de la mediocridad , del acomodo físico y metafísico. Es la catarsis. Escribir es como ir a la locura y volver de ella. Y al salvarse a sí mismo escribiendo , uno salva a los demás, que lo leen.
El hombrecito común sueña, y ahí terminó su acto creativo. El escritor escribe lo que sueña." ( Radio "Rock and Pop", 18/9/91)


Saccomano, Guillermo Argentina
Uno no sólo escribe porque está insatisfecho con la realidad : también lo hace por placer ( “Radar , Septiembre 1997)
Me interesa que los personajes sean de carne y hueso. Me interesa lo que pasa en el medio de la calle, lo que está pasando ahora. Por eso en mis libros e filtran los medios, el cine , la televisión , la transcripción de noticias inmediatas. Creo que esto es vital, porque si no estoy metido en la realidad , que es la de mis personajes, no me la puedo creer. Si no te la podés creer vos primero , nadie la podrá creer . No importa que después no se usen todos los detalles del tipo o de la mina, pero tenés que dominarlos: qué come un personaje, qué perfume usa., cómo se comporta en sus gestos más secretos y, por supuesto , tengo que saber cómo habla. Todo eso para mí es fundamental. Cuando no tengo esa data la busco.Me gustaría escribir una novela, pero últimamente no me sale. Primero, por un problema de concentración . La novela necesita una disciplina, sentar el culo todos los días . Cuando escribí "Roberto y Eva" , lo hacía todas las mañanas. Armar un libro de cuentos no es fácil. En "Animales domésticos" cambié tres veces el orden. Cuando tenía todo el libro y tenía que armarlo, me armé un cuadro para ver cuál transcurría en verano, cuál en invierno , en cuál había hombres solos, mujeres. Si se empieza con un cuento de tono bajo, el lector se te pianta y no tenés chance . Si se empieza muy arriba , hay que sostenerlo. Es muy difícil mantener hoy la atención del lector. Lo digo con la experiencia que me da haber laburado en publicidad. El zapping afecta a todo el mundo , tal vez por eso el cuento , como género , parece ideal en estos tiempos. A mí personalmente me pasa que si no engancho con las novelas las tiro al carajo . Creo que la actitud de lectura ha cambiado , la atención de los lectores está mucho más dispersa. Estamos bombardeados por los medios audiovisuales, estos no es ni malo , ni bueno, es una realidad , están ahí o. De golpe uno tiene una novela para leer y sacó un video y por ahí elige el video, a menos que sea un lector profesional. Adscribo sí a lo que decía Cortázar de que el cuento debe ganar por knock out y la novela por puntos. Al lector hay que agarrarlo de un cachetazo, sentarlo ahí y contarle la historia le guste o no le guste. Hay que ir directamente a los pelpas. Con la novela es otra cosa.
Creo que no hay que tenerle miedo al contacto con los medios. Los medios enseñan a escribir bien. Aunque esto no significa necesariamente que puedas escribir un buen cuento . Dan el oficio, no hay que renegar de lo que puede enseñar trabajar en periodismo o en publicidad.
Hoy , una edición de 3000 ejemplares se considera un best seller. Se han perdido los lectores. Acá no hubo sólo treinta mil desaparecidos : son treinta mil lectores desaparecidos.
Muchas veces se dice que uno escribe aquello que le gustaría leer, pero yo también creo que escribo aquello que le gustaría leer al protagonista de mi cuento. A veces creo que eso funciona. No lo pienso deliberadamente . Si alguien te compra y te elige un libro, lo tenés que respetar . Oesterheld decía que uno escribe para lectores , por lo general, embrutecidos , embrutecidos por distintas circunstancias. A esos lectores hay que darles algo más que una aventura . Esto no quiere decir que uno dé mortal , no estoy hablando de mensaje en el sentido ortodoxo. Pero Oesterheld tenÍa mucho respeto por el lector, decía:"Siempre pienso que el lector es más inteligente que yo y hay espacios en los kioskos que no están
aprovechados . Escribo para esos lectores." ("Página 12" , 20/3/94)
Uno se sienta a escribir pensando en contar todo lo que sabe , para darse cuenta de todo lo que no sabe. ( “ Noticias” , Enero 2004)

Saer, Juan José -Argentina
Cuantas más iluminaciones , más veces el lector siente que lo que está escrito allí él lo ha sentido, o, podía haberlo sentido, o lo sentía oscuramente y eso se lo ha puesto en evidencia , se lo revela. Eso es para mí el objetivo de la literatura.
No sé qué busca la gente en los libros . Sólo sé que el libro es la única manifestación cultural del hombre que se hace y se practica a solas y en silencio . Y eso es bueno. ("Página 12", 7/1/95)
Se escribe en contra. Hay una paradoja. Porque los escritores que uno más admira son los que tiende a imitar, y hay que evitar los automatismos. Es en los grandes escritores que uno ha aprendido a leer y a gozar de la literatura. Eso en un determinado período influye mucho, y uno escribe e imita. Después uno quiere tener su propia personalidad Pero creo que todo esto corresponde a ciertas etapas de la biología: ocurre como con los padres, uno goza de la protección o del afecto de los padres y recibe cosas en un primer período, después de eso tiene que empezar a dar Mi obligación como escritor es que la cosa funcione. Si después al lector no le gusta, ese es un riesgo que corro. El lector tiene que ir hacia el libro y no el libro hacia el lector. Yo fui siempre hacia los libros; ningún libro me vino a buscar. Sería pretencioso pensar que Kafka escribió La metamorfosis pensando en mí. Ahora hay un sistema de promoción de todo lo que es convencional. Son entonces las novelas convencionales las que se venden más, son los personajes más convencionales los que aparecen por televisión, pero eso no importa. Pienso que los libros tienen que vivir por sí solos como vivieron para mí, el día que descubrí en una mesa de saldos una novela de Faulkner o cuando tenía 15 años y descubrí en una antología de poesía los nombres de Vallejo, de Salinas, de Neruda. Esas son las mejores experiencias de mi vida. ( Entrevista de Ana Inés Larre Borges , Brecha Montevideo, Uruguay)

Sagan, Françoise -Francia
Cuando empiezo una novela escribo de un tirón un buen pedazo, muy libremente. Sobre todo, nada de planes. Me gusta, más que nada, improvisar, tener la impresión de manejar a mi antojo los hilos del relato. Luego trabajo sobre ese texto, equilibro las frases, elimino los adverbios, verifico el ritmo. No tiene que faltar una sílaba ni un “pie”en ningún lado. Escribir es también un trabajo de artesano. En una frase de una novela, el número de “pies” no está reglamentado, pero uno se da cuenta muy bien si la frase resulta renga cuando uno la pasa a máquina o la dice en voz alta. Me gusta el francés, pero un error idiomático no me asusta; sólo trato de escribir correctamente. El título de un libro me parece importante. Es algo así como una manera de vestirlo. Siempre elijo títulos que me complacen y a menudo los encuentro después de haber terminado el libro.
Escribir es el doble placer de contar y contarse una historia
El placer de escribir es inexplicable: súbitamente uno encuentra un adjetivo y un sustantivo que se complementan maravillosamente ,sin saber como . Dos palabras espléndidas, una idea que no tienen nada que ver con lo que queríamos decir, pero es la justa ES como recorrer un país desconocido y encantador. Encantador pero a veces humillante cuando no se logra escribir lo que se quiere. Entonces es como una pequeña muerte, uno se avergüenza de si mismo, se avergüenza de lo que escribe y se siente por el suelo. Pero cuando la cosa engrana es como una maquina bien aceitada que funciona a la perfección. Es como ver correr cien metros en diez segundos . Uno asiste al espectáculo de las frases que se acumulan del espíritu que funciona así fuera de sí mismo. Uno se convierte en su propio espectador.
Escribir bien no está al alcance de cualquiera . La gente , en general, no siente pasión por las palabras; por lo tanto lo que escribe es a menudo francamente aburrido, o malo o chato. El lector tiene que sentirse subyugado, seducido y aprisionado por alguien que tenga el buen gusto y la fuerza de cautivar por medio de palabras que son corrientes pero que el escritor emplea como nadie
El escritor es un descabellado mentiroso, un imaginativo, un mitómano , un loco. No existen escritores equilibrados.
( Mis Respuestas( 1954-74), Emecé, 1976)


Saint John Perse
Yo escribo para vivir mejor.(“Primer Plano", Nov '96)


Sánchez Matilde -Argentina
Siempre me gustaron las fotos de archivo. Ese vacío y ese lleno que tiene el material . Uno lo mira , y está todo , pero a la vez falta la historia. De ahí surgió la idea de mi novela("Página 12" , 5/7/92)


Saramago, José -Portugal
Al escribir intento interrogarme a mí mismo , interrogar mi entorno inmediato, la atmósfera ideológica de nuestro tiempo, las convicciones, las ideas hechas , los prejuicios , todo eso de lo que está hecho la vida cotidiana. La literatura sirve como instrumento de esta indagación, para hablar de las pasiones de las que se habla y se habló siempre.
Se emplea mal la literatura si no se la usa para indagarse , indagar, eso que podemos llamar conocimiento de sí mismo por uno mismo y que pueda llegar a los lectores . Lo que yo quiero es que el lector , cuando se encuentre con un libro mío, cuando lo lea y llegue al final pueda decir : conocí a la persona que escribió esto. Aunque no defiendo un confesionalismo de la escritura , me interesa decir : aquí estoy yo, esto es lo que pienso, esto es lo que siento. Para mí es muy importante que el lector pueda decir : este libro lleva una persona dentro. Y que esa persona es el autor de toda esa diversidad de cosas con las que hace una novela , personajes, historia, risas y lágrimas (que también son importantes) , y que se diga : yo he conocido, además de un mundo, a una persona que se llama José Saramago . De lo contrario, si no me pongo allí entero, me estoy traicionando a mí mismo, no estoy siendo sincero hasta el límite que me es posible . Además estaría traicionando a aquellos para quienes la literatura es algo más que la sencilla narración de una sencilla historia . Si no lo hago, tendría que preguntarme a la hora de terminar una novela , para qué he escrito esta historia si allí no me encuentro , si no he dicho todo lo mío . Los temas yo no los busco, se me presentan. Se me aparecen con una urgencia, con una fuerza que me obliga con frecuencia a preguntarme : “¿Qué es lo que hago ahora con esto?”Tal vez estoy pensando que tengo que escribir otra novela , no quiero estar sin trabajar, pero no poseo uina lista de temas, no he definido nunca ninguna estrategia. Ya es un a barb aridad que la historia se escriba desde el pun to de vista masculino o desde el punto de vista del vencedor. Yo intento rescatar por lo menos una parte de la realidad dejada de lado.
(“El Arca” , junio de 1999).
Estudié en la escuela de mecánica. Lo que yo quería ser era conductor de trenes. A los diecinueve años , conversando con amigos adolescentes, respondí que quería ser escritor . Pero no tenía derecho a decirlo porque no tenía ninguna preparación intelectual y literaria que me pudiera hacer pensar que con lo que sabía y conocía podría escribir. Escribí una novela mala , se publicó y no escribí nada hasta veinte años después, en que publiqué poemas . No disfruto de la escritura. me parece una actividad difícil y tortuosa. A veces la paso bien y otras mal, según el día. Me pongo de muy mal humor cuando pasó un día entero sin que me saliera una línea buena. Y , al revés, me reconcilio conmigo mismo el día en que sé que escribí algo que vale la pena.
( Conferencia en La Boutique del Libro de San Isidro, Buenos Aires)
Los asistentes a la conferencia querían saber todo cuanto me aconteció e hice desde que nací como escritor y como persona . Era como si buscasen la receta mágica , o no tanto, que hace pasar a alguien del anonimato en las letras ( siempre relativo) a las letras de la fama ( relativa siempre) . Les hablo de trabajo y de disciplina , les digo que no tener prisa no es incompatible con no perder tiempo , que el pecado mortal del escritor es la obsesión de la carrera , ilustro todo esto con mi propia vida, valga ella lo que valga , y no me olvido que para todo se necesita suerte : la suerte grande de que los lectores nos descubran a tiempo o , menor suerte ésta , que nos descubran aunque ya sea demasiado tarde para que lo sepamos .
Sólo escribo sobre aquello que no sabía antes de haberlo escrito . Debe de ser por eso que mis libros no se repiten . Me voy repitiendo yo en ellos , porque , aún así , de lo poco que continúo sabiendo , lo que mejor conozco es éste que soy.
Sería incoherente de mi parte oponerme a que un escritor coma de lo que escribe , pero sí me parece muy mal que continúe escribiendo cuando no tiene nada que decir. ( Cuadernos de Lanzarote , 1993-95) Alfaguara , 199)
La obra literaria tiene que llevar , aunque sólo sea implícito , una contestación , porque de lo contrario nos quedamos glosando infinitamente , hasta convertirnos en una especie de mecanismo inconsciente con el que se consigue decir siempre sí a todo . ( “El amor posible” , entrevistas de Juan Arias , Planeta, 1998)

1 comentario:

Alejandro de Unamuno dijo...

Ante la grandeza del Maestro SÁBATO y el respetado SARAMAGO acompañados de esos nombres que agigantan la vida y me dan esperanza si no me aman, dejo un listado de relfexiones. Pertenece a otro de mis Maestros que es el estudiante preferido de SÁBATO, lo nombra siempre de la mejor forma: siguiendo sus líneas y siendo auténtico en la continuidad como UNAMUNO en relación a KIERKEGAARD. http://www.youtube.com/playlist?list=PL51654AE3B790AE85&feature=plcp